Espacio de Balbino. Escritos flamencos. Coplas flamencas para el siglo XXI

Álvaro Tato. Zarazas. Coplas flamencas reunidas.

Poesía Hiperión, Madrid, abril de 2015

 

Coplas flamencas para el siglo XXI

En una reciente conversación con el amigo, el fotógrafo Manuel Montaño, este se preguntaba por qué no se escribían letras flamencas con un contenido más moderno, más actualizado. Yo me mostraba escéptico en cuanto a la posibilidad de que se produjera tal cosa, a la vista de los pobres resultados conocidos durante las últimas décadas en ese campo tan importante del arte flamenco. Recordaba la actitud del maestro Enrique Morente al respecto, muy negativa con las letras y los letristas de los años setenta, que le había llevado entonces a adaptar para sus cantes textos de poetas como Miguel Hernández y Federico García Lorca.

En efecto, la producción de poetas, flamencólogos y letristas profesionales o de ocasión, de coplas interpretadas por muchos cantaores, algunos de ellos importantes, durante la segunda mitad del siglo XX no puede considerarse -salvo honrosas excepciones- como encomiable, en mi opinión. Abundan la mayoría de los textos en muchos vicios literarios posibles: lirismo trasnochado o cutre, imitación y manipulación de la poesía culta, cursilería, expresionismo panfletario y sentencioso, etc. Un denominador común de la producción coplística recusada es la venalidad y el oportunismo, contrarios a la mejor tradición de las coplas anónimas, acuñadas mansamente a lo largo de los años y que sirvieron de soporte lírico a los diferentes palos flamencos que conocemos.

Los poetas cultos del siglo XIX como Fernán Caballero, Ruiz Aguilera, Campoamor, Rosalía de Castro, se sintieron seducidos por el encanto de la poesía de tradición oral, tan encumbrada por el movimiento romántico. En particular brilla el ejemplo de Augusto Ferrán, el escritor amigo de G. A. Bécquer, quien compuso en su imprescindible obra, La Soledad, un cancionero extraordinario de coplas, muchas de las cuales se confundieron con algunas de las mejores anónimas. A caballo entre el XIX y el XX, destacó la figura de don Manuel Machado, excelso poeta y autor de otro imprescindible cancionero de vocación popular que todos conocemos y elogiamos: Cante Hondo.

Tanto en la obra de A. Ferrán como en la de M. Machado encontramos el respeto y la admiración por la mejor lírica oral tradicional, pero al mismo tiempo observamos muchos de los ingredientes de los movimientos culturales en boga durante su tiempo histórico: el romanticismo en el primero y el modernismo en el segundo; es decir, los dos escribieron coplas inspirándose en la tradición y también en los preceptos de las vanguardias de sus épocas respectivas. Esto mismo sucede, a mi juicio, con Álvaro Tato, autor del deslumbrante libro que ha llegado a mis manos recientemente: Zarazas. Coplas flamencas reunidas. Álvaro Tato, joven madrileño, es escritor, actor y dramaturgo, según reza en la contraportada de su libro, donde ha faltado añadir: y poeta, sí, pues aunque Zarazas se ofrece como un sorprendente libro de poesía flamenca, es también un grandísimo libro de poesía a secas.

Estructurado en cuatro partes y con un prólogo en forma de entrevista ficticia, Coplas flamenca reunidas presenta un total de 57 letras-poemas repartidas en los siguientes epígrafes: Coplas de Zarazas padre, Coplas del Zarazas hijo (ambos personajes de invención literaria), Coplas para teatro y danza, y Versiones flamencas. Los apartados no son arbitrarios sino que reflejan cada uno claros matices de significancia y arquitectura. Así, las coplas de Zarazas padre son la que presentan una mayor analogía con los cantes y letras más clásicos del flamenco: “Yo me encontré con la pena/camino de tu querer/y la pena me decía/nos volveremos a ver/y cuánta razón tenía”, (malagueña), o este otro ejemplo: “Duquelas malinas/se iban a curar/si las manitas de mi reloj, mare, volvieran p’atrás”, (seguiryas). Resulta embarazoso elegir ejemplos en un libro que es ejemplar en toda su extensión.

La segunda parte nos desvela el perfil de un cantaor joven, moderno, un tanto irreverente y anárquico, a través de su repertorio de trece cantes, la mayoría de ellos rítmicos, pero sin olvidar las seguiriyas y unas ingeniosas soleares: “Angelito de la guarda/ ¿a quién estabas guardando/cuando me hacías más falta?”. Luego están las “Sevillanas de Manhattan” que muestran que en el flamenco se puede hablar de temas contemporáneos cuando se hace con elegancia y talento: “Se fueron las dos al suelo,/al suelo fueron las dos/ lo mismo que nuestro amor/el día que se cayeron/las torres de Nueva York”. Pero si tuviera que recomendar de este apartado una copla entre todas –recomendación injustísima con las demás- sería “Guajiras del extranjero”, perfectas en continente y contenido. ¡Qué gusto debe dar cantarlas!

La tercera parte se inclina hacia el humor y la ironía en Coplas para Teatro y Danza. “Coplas de Ron Lalá”, “Tangos del Polo”, “Alegrías de la China”, “Garrotín de la Luna”, “Bulerías de Marte”, “Fandangos de los Tercios de Flandes”, son algunos de los títulos que encabezan versos que derrochan originalidad e ingenio. La última parte, Versiones Flamencas, se inclina hacía lo culto, sin pedantería alguna, y en las coplas se produce una perfecta fusión entre la temática y expresividad flamencas y elementos culturales antiguos o foráneos: Al Andalus en las nubas de Mutamid y Rumaykiyya, canciones de Goliardos, el mundo grecolatino en “Safo por bulerías”, mundo Azteca en “Xochitl”, poesía hindú y japonesa: “Haikus por bulerías”, y más cercano y entrañable, una aproximación a un fado flamenco: “Fado por fandangos”.

No había dicho -¿acaso es necesario?- que estas Coplas flamencas reunidas se ajustan escrupulosamente a los cánones de ritmo, métrica y compás que tiene cada uno de los palos flamencos y por todo ello están buscando a cantaores y cantaoras con cabeza y corazón. ¡Ah!, y a lectores y aficionados libres y sensibles.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s