Memorial Morente más Morente.

 

El 17 de enero próximo (2014) arranca en Madrid el primero de los grandes festivales flamencos que se han programado dentro del Memorial  Morente más Morente. El perfil del maestro que sigue corresponde al texto completo que escribí y figuraba en la página web que se distribuyó a la prensa el día 10 de diciembre pasado.

 

 

Enrique Morente, hombre, cantaor, músico y artista.

 

Enrique Morente, quien desde la libertad creativa no sólo ha llevado su género a las más altas cimas de reconocimiento nacional e internacional, sino que lo ha trascendido con una obra de invención musical y artística.

 

Cantaor para la historia

Enrique Morente Cotelo nació en Granada el 25 de diciembre de 1941, en el histórico barrio del Albaicín. El 10 de febrero de 1980 se casó en Madrid con la bailaora Aurora Carbonell, conocida artísticamente como La Pelota. De esta unión nacieron  Estrella, Soleá y José Enrique; los tres han tomado el camino del arte siguiendo la senda trazada por sus mayores.

Sin precedentes familiares flamencos, Enrique Morente comenzó a cantar a la edad de 16 años en festivales por diversos puntos de España y en tablaos de Madrid: El Figón de Santiago, Las Cuevas de Nemesio, Café de Chinitas y Zambra, donde conoció y alternó con figuras consagradas como Manolo de Huelva, Pepe de la Matrona, Rafael Romero, Pericón de Cádiz, Juan Varea, Perico del Lunar, Bernardo de los Lobitos, Rosa Durán. En 1967 y 1968 grabó sus dos primeros discos con los tocaores Félix de Utrera, Cante flamenco, y Niño Ricardo, Cantes Antiguos del Flamenco, en los que dejó constancia de un gran conocimiento del cante flamenco clásico así como de una personalidad vocal original. Varios de los estilos que aparecieron en dichos discos fueron recogidos posteriormente en las históricas antologías de Hispavox por: Soleares, Siguiriyas, Malagueñas, Tonás-Deblas y Martinetes, Romances y Alboreás. Desde aquellos primeros años hasta hoy la obra discográfica de Enrique Morente se completa con  unos 24 grandes álbumes.

 

Además de la discografía propia, Enrique Morente prestó su voz para una larga lista de recopilaciones y colaboraciones en obras de músicos flamencos u otros géneros como música contemporánea, jazz, rock y música pop: Antonio Robledo (Armin Janssen) Andrés Batista, Curro de Jerez, Gualberto, Perico del Lunar (hijo), Manolo Sanlúcar, Nina Corti, El Bola, Rafael Riqueni, La Barbería del Sur, Juan Carlos Romero, Chano Domínguez, Perico Sambeat, Juan Manuel Cañizares, Pepe Habichuela, Juan Habichuela, Pedro Sierra, Niño Josele, Orquesta Andalusí de Tetuán, Omar Faruk, Lagartija Nick, Señor Chinarro, Amaral, Chambao y Los Planetas, y un largo etcétera.

Enrique Morente recorrió España, la mayoría de los países europeos, América del norte y del sur, el norte de África y Medio Oriente, La India, Japón y Australia. Dio recitales en los principales teatros de innumerables ciudades del mundo: Londres, París, Nueva York, Buenos Aires, ciudad de México, Washington, Amsterdam, Roma, El Cairo, Amman, Berlín, Moscú, Sydney… Resulta imposible aventurar el número de sus actuaciones, pero sí, en cambio, afirmar que desde los primeros años ochenta sus apariciones revistieron el formato de concierto ya fuera en solitario o haciéndose acompañar por su grupo. Así pues Enrique Morente se convirtió a través del cante flamenco en el máximo exponente del género en el interior, y en uno de nuestros principales embajadores musicales de España allende nuestras fronteras.

 

Cante y toque, para el baile

A lo largo de su carrera de casi medio siglo lo acompañaron numerosos guitarristas. Maestros como Manolo de Huelva, Niño Ricardo, Sabicas, Parrilla de Jerez, Manolo Sanlúcar, Juan Habichuela; una gran cantera de jóvenes tocaores: Manzanita, Montoyita, Paco Cortés, Manuel Parrilla, Niño Josele, Rafael Riqueni, Miguel Ochando,  Alfredo Lagos, David Cerreduela. Pero sin duda la relación artística más significativa fue la que mantuvo con su paisano Pepe Habichuela, con quien formó durante mucho tiempo una pareja que ha sido calificada de histórica.

En sus inicios como cantaor, Morente acompañó el baile de la pareja formada por Susana y José, y posteriormente trabajó en la compañía de la bailaora suiza Nina Corti, e intervino en espectáculos de Marienma y Manuela Vargas.

 

Compromiso y libertad

De su personalidad humana, cabe resaltar su talante solidario demostrado en innumerables ocasiones,  mediante actuaciones a beneficio de compañeros en situaciones dramáticas, o de causas humanitarias y sociales de los pueblos y sectores más desprotegidos: emigración, Médicos Mundi, Amnistía Internacional, Cuba, Palestina, Gaza, a favor de cuya población ofreció un concierto en la Opera House de El Cairo, en 2006.

Enrique Morente tuvo que afirmar su personalidad de hombre y artista libre frente al rechazo pertinaz de algunos sectores conservadores del flamenco que lo persiguieron con una virulencia pocas veces conocida en otras épocas y contra otros artistas.

 

Repertorio popular

De su intensa y extensa labor como cantaor se desglosa el repertorio más extraordinario de todos los cantaores  actuales y uno de las más importantes de toda la historia del flamenco. Enrique Morente ha grabado o cantado en recitales la práctica totalidad de los palos del género, es decir, unos 48 estilos diferentes. En los aspectos meramente cuantitativos destacan las cifras elevadísimas de cantes por soleares, siguiriyas, tangos, fandangos, bulerías, alegrías, malagueñas  y tientos; lo que significa el dominio exhaustivo de los estilos considerados básicos. En los aspectos cualitativos, observamos la variedad y calidad de las fuentes tradicionales del flamenco ya sea de tipo musical o lírico. Enrique Morente ha sido capaz de asimilar lo más valioso del legado flamenco, que conoce como nadie, para crear un cante radicalmente moderno, vanguardista, en más de un sentido, pero que conserva al mismo tiempo, el sabor de la vieja escuela.

 

Maestro de maestros

El magisterio de Enrique Morente -considerado como “cantaor de cantaores” o “artista de artistas”- ejerció una influencia señalada en profesionales flamencos de su generación y posteriores: Camarón de la Isla, Guadiana, Ramón el Portugués, Carmen Linares, Maite Martín, José Mercé, El Moro, Pepe Habichuela, Rafael Riqueni, Gerardo Núñez, Niño Josele, Javier Latorre, Belén Maya, Eva Yerbabuena, Sara Baras, Israel Galván, Miguel Poveda, Arcángel, Esperanza Fernández y, naturalmente, su hija, Estrella Morente, entre otros muchos artistas de la guitarra, el cante o el baile. Además existe actualmente toda una importante escuela de jóvenes cantaores y cantaoras que se miran en el maestro.

 

Enrique Morente y el arte

Enrique Morente ha declarado en varias ocasiones: “Yo creo que no hay músicas aparte ni artes aparte”.  Con esas palabras quería expresar la pasión por el arte que recorre su obra. Una labor única en toda la historia del flamenco que le ha llevado a poner su voz o a componer para teatro, cine, televisión, música clásica, música contemporánea, música de rock, artes plásticas, y, paralelamente, a la adaptación de la poesía culta al flamenco de más de 40 poetas de todas las épocas y corrientes.  Morente fue considerado no sólo como el más importante artista flamenco vivo, sino como uno de los principales músicos de nuestro país y al nivel de las más prestigiosas figuras españolas e internacionales. Sirva como ejemplo la inclusión de su nombre en el currículum oficial de la Orquesta Ciudad de Granada junto a otros nombres ilustres: Plácido Domingo, Narciso Yepes, Enrique Morente, Victoria de los Ángeles, Motserrat Caballé, Yehudi Menuhin, Christian Zacharias, Krzysztof Penderecki, Christopher Hogwood, Fabio Biondi, Rinaldo Alessandrini, Joaquín Achúcarro, Frans Brüggen, Orfeón Donostiarra, British Choral Academy, The King’s Consort,etc.

 

Conmoción en el flamenco y en el mundo del arte

El inesperado y cruel fallecimiento de Enrique Morente el 13 de diciembre de 2010 provocó un trauma doloroso en cuantos le conocimos y admiramos, y produjo una auténtica avalancha mediática de proporciones nunca antes alcanzada, tanto a nivel nacional como internacional. Enrique Morente se nos fue, o nos fue arrebatado, en el momento de mayor esplendor de su arte y prestigio. Los últimos años de su trayectoria artística fueron los más intensos de su vida profesional y los de mayor trascendencia pública de su singular  personalidad. Estas circunstancias quedaron reflejadas en la extraordinaria repercusión mediática de su obra y de sus palabras. Día a día, semana a semana y mes a mes, los medios de prensa escrita, digital, audiovisual, y blogueros, se ocuparon permanentemente de difundirlas. Fueron cientos los artículos: noticias, reportajes, entrevistas, etc.

Tras su desaparición también se contaron por cientos las expresiones de pésame y condolencias procedentes del mundo de la cultura, la política y el arte. Muchas de aquellas voces de dolor se sumarán ahora a los actos que quieren agradecer al maestro, y a su familia, el ejemplo de su vida y la inmensa obra que nos dejó y legó para siempre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El 17 de enero próximo (2014) arranca en Madrid el primero de los grandes festivales flamencos que se han programado dentro del Memorial  Morente más Morente. El perfil del maestro que sigue corresponde al texto completo que escribí y figuraba en la página web que se distribuyó a la prensa el día 10 de diciembre pasado.

 

 

Enrique Morente, hombre, cantaor, músico y artista.

 

Enrique Morente, quien desde la libertad creativa no sólo ha llevado su género a las más altas cimas de reconocimiento nacional e internacional, sino que lo ha trascendido con una obra de invención musical y artística.

 

Cantaor para la historia

Enrique Morente Cotelo nació en Granada el 25 de diciembre de 1941, en el histórico barrio del Albaicín. El 10 de febrero de 1980 se casó en Madrid con la bailaora Aurora Carbonell, conocida artísticamente como La Pelota. De esta unión nacieron  Estrella, Soleá y José Enrique; los tres han tomado el camino del arte siguiendo la senda trazada por sus mayores.

Sin precedentes familiares flamencos, Enrique Morente comenzó a cantar a la edad de 16 años en festivales por diversos puntos de España y en tablaos de Madrid: El Figón de Santiago, Las Cuevas de Nemesio, Café de Chinitas y Zambra, donde conoció y alternó con figuras consagradas como Manolo de Huelva, Pepe de la Matrona, Rafael Romero, Pericón de Cádiz, Juan Varea, Perico del Lunar, Bernardo de los Lobitos, Rosa Durán. En 1967 y 1968 grabó sus dos primeros discos con los tocaores Félix de Utrera, Cante flamenco, y Niño Ricardo, Cantes Antiguos del Flamenco, en los que dejó constancia de un gran conocimiento del cante flamenco clásico así como de una personalidad vocal original. Varios de los estilos que aparecieron en dichos discos fueron recogidos posteriormente en las históricas antologías de Hispavox por: Soleares, Siguiriyas, Malagueñas, Tonás-Deblas y Martinetes, Romances y Alboreás. Desde aquellos primeros años hasta hoy la obra discográfica de Enrique Morente se completa con  unos 24 grandes álbumes.

 

Además de la discografía propia, Enrique Morente prestó su voz para una larga lista de recopilaciones y colaboraciones en obras de músicos flamencos u otros géneros como música contemporánea, jazz, rock y música pop: Antonio Robledo (Armin Janssen) Andrés Batista, Curro de Jerez, Gualberto, Perico del Lunar (hijo), Manolo Sanlúcar, Nina Corti, El Bola, Rafael Riqueni, La Barbería del Sur, Juan Carlos Romero, Chano Domínguez, Perico Sambeat, Juan Manuel Cañizares, Pepe Habichuela, Juan Habichuela, Pedro Sierra, Niño Josele, Orquesta Andalusí de Tetuán, Omar Faruk, Lagartija Nick, Señor Chinarro, Amaral, Chambao y Los Planetas, y un largo etcétera.

Enrique Morente recorrió España, la mayoría de los países europeos, América del norte y del sur, el norte de África y Medio Oriente, La India, Japón y Australia. Dio recitales en los principales teatros de innumerables ciudades del mundo: Londres, París, Nueva York, Buenos Aires, ciudad de México, Washington, Amsterdam, Roma, El Cairo, Amman, Berlín, Moscú, Sydney… Resulta imposible aventurar el número de sus actuaciones, pero sí, en cambio, afirmar que desde los primeros años ochenta sus apariciones revistieron el formato de concierto ya fuera en solitario o haciéndose acompañar por su grupo. Así pues Enrique Morente se convirtió a través del cante flamenco en el máximo exponente del género en el interior, y en uno de nuestros principales embajadores musicales de España allende nuestras fronteras.

 

Cante y toque, para el baile

A lo largo de su carrera de casi medio siglo lo acompañaron numerosos guitarristas. Maestros como Manolo de Huelva, Niño Ricardo, Sabicas, Parrilla de Jerez, Manolo Sanlúcar, Juan Habichuela; una gran cantera de jóvenes tocaores: Manzanita, Montoyita, Paco Cortés, Manuel Parrilla, Niño Josele, Rafael Riqueni, Miguel Ochando,  Alfredo Lagos, David Cerreduela. Pero sin duda la relación artística más significativa fue la que mantuvo con su paisano Pepe Habichuela, con quien formó durante mucho tiempo una pareja que ha sido calificada de histórica.

En sus inicios como cantaor, Morente acompañó el baile de la pareja formada por Susana y José, y posteriormente trabajó en la compañía de la bailaora suiza Nina Corti, e intervino en espectáculos de Marienma y Manuela Vargas.

 

Compromiso y libertad

De su personalidad humana, cabe resaltar su talante solidario demostrado en innumerables ocasiones,  mediante actuaciones a beneficio de compañeros en situaciones dramáticas, o de causas humanitarias y sociales de los pueblos y sectores más desprotegidos: emigración, Médicos Mundi, Amnistía Internacional, Cuba, Palestina, Gaza, a favor de cuya población ofreció un concierto en la Opera House de El Cairo, en 2006.

Enrique Morente tuvo que afirmar su personalidad de hombre y artista libre frente al rechazo pertinaz de algunos sectores conservadores del flamenco que lo persiguieron con una virulencia pocas veces conocida en otras épocas y contra otros artistas.

 

Repertorio popular

De su intensa y extensa labor como cantaor se desglosa el repertorio más extraordinario de todos los cantaores  actuales y uno de las más importantes de toda la historia del flamenco. Enrique Morente ha grabado o cantado en recitales la práctica totalidad de los palos del género, es decir, unos 48 estilos diferentes. En los aspectos meramente cuantitativos destacan las cifras elevadísimas de cantes por soleares, siguiriyas, tangos, fandangos, bulerías, alegrías, malagueñas  y tientos; lo que significa el dominio exhaustivo de los estilos considerados básicos. En los aspectos cualitativos, observamos la variedad y calidad de las fuentes tradicionales del flamenco ya sea de tipo musical o lírico. Enrique Morente ha sido capaz de asimilar lo más valioso del legado flamenco, que conoce como nadie, para crear un cante radicalmente moderno, vanguardista, en más de un sentido, pero que conserva al mismo tiempo, el sabor de la vieja escuela.

 

Maestro de maestros

El magisterio de Enrique Morente -considerado como “cantaor de cantaores” o “artista de artistas”- ejerció una influencia señalada en profesionales flamencos de su generación y posteriores: Camarón de la Isla, Guadiana, Ramón el Portugués, Carmen Linares, Maite Martín, José Mercé, El Moro, Pepe Habichuela, Rafael Riqueni, Gerardo Núñez, Niño Josele, Javier Latorre, Belén Maya, Eva Yerbabuena, Sara Baras, Israel Galván, Miguel Poveda, Arcángel, Esperanza Fernández y, naturalmente, su hija, Estrella Morente, entre otros muchos artistas de la guitarra, el cante o el baile. Además existe actualmente toda una importante escuela de jóvenes cantaores y cantaoras que se miran en el maestro.

 

Enrique Morente y el arte

Enrique Morente ha declarado en varias ocasiones: “Yo creo que no hay músicas aparte ni artes aparte”.  Con esas palabras quería expresar la pasión por el arte que recorre su obra. Una labor única en toda la historia del flamenco que le ha llevado a poner su voz o a componer para teatro, cine, televisión, música clásica, música contemporánea, música de rock, artes plásticas, y, paralelamente, a la adaptación de la poesía culta al flamenco de más de 40 poetas de todas las épocas y corrientes.  Morente fue considerado no sólo como el más importante artista flamenco vivo, sino como uno de los principales músicos de nuestro país y al nivel de las más prestigiosas figuras españolas e internacionales. Sirva como ejemplo la inclusión de su nombre en el currículum oficial de la Orquesta Ciudad de Granada junto a otros nombres ilustres: Plácido Domingo, Narciso Yepes, Enrique Morente, Victoria de los Ángeles, Motserrat Caballé, Yehudi Menuhin, Christian Zacharias, Krzysztof Penderecki, Christopher Hogwood, Fabio Biondi, Rinaldo Alessandrini, Joaquín Achúcarro, Frans Brüggen, Orfeón Donostiarra, British Choral Academy, The King’s Consort,etc.

 

Conmoción en el flamenco y en el mundo del arte

El inesperado y cruel fallecimiento de Enrique Morente el 13 de diciembre de 2010 provocó un trauma doloroso en cuantos le conocimos y admiramos, y produjo una auténtica avalancha mediática de proporciones nunca antes alcanzada, tanto a nivel nacional como internacional. Enrique Morente se nos fue, o nos fue arrebatado, en el momento de mayor esplendor de su arte y prestigio. Los últimos años de su trayectoria artística fueron los más intensos de su vida profesional y los de mayor trascendencia pública de su singular  personalidad. Estas circunstancias quedaron reflejadas en la extraordinaria repercusión mediática de su obra y de sus palabras. Día a día, semana a semana y mes a mes, los medios de prensa escrita, digital, audiovisual, y blogueros, se ocuparon permanentemente de difundirlas. Fueron cientos los artículos: noticias, reportajes, entrevistas, etc.

Tras su desaparición también se contaron por cientos las expresiones de pésame y condolencias procedentes del mundo de la cultura, la política y el arte. Muchas de aquellas voces de dolor se sumarán ahora a los actos que quieren agradecer al maestro, y a su familia, el ejemplo de su vida y la inmensa obra que nos dejó y legó para siempre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

erfil del maestro que sigue corresponde al texto completo que escribí y figuraba en la página web que se distribuyó a la prensa el día 10 de diciembre pasado.

 

 

Enrique Morente, hombre, cantaor, músico y artista.

 

Enrique Morente, quien desde la libertad creativa no sólo ha llevado su género a las más altas cimas de reconocimiento nacional e internacional, sino que lo ha trascendido con una obra de invención musical y artística.

 

Cantaor para la historia

Enrique Morente Cotelo nació en Granada el 25 de diciembre de 1941, en el histórico barrio del Albaicín. El 10 de febrero de 1980 se casó en Madrid con la bailaora Aurora Carbonell, conocida artísticamente como La Pelota. De esta unión nacieron  Estrella, Soleá y José Enrique; los tres han tomado el camino del arte siguiendo la senda trazada por sus mayores.

Sin precedentes familiares flamencos, Enrique Morente comenzó a cantar a la edad de 16 años en festivales por diversos puntos de España y en tablaos de Madrid: El Figón de Santiago, Las Cuevas de Nemesio, Café de Chinitas y Zambra, donde conoció y alternó con figuras consagradas como Manolo de Huelva, Pepe de la Matrona, Rafael Romero, Pericón de Cádiz, Juan Varea, Perico del Lunar, Bernardo de los Lobitos, Rosa Durán. En 1967 y 1968 grabó sus dos primeros discos con los tocaores Félix de Utrera, Cante flamenco, y Niño Ricardo, Cantes Antiguos del Flamenco, en los que dejó constancia de un gran conocimiento del cante flamenco clásico así como de una personalidad vocal original. Varios de los estilos que aparecieron en dichos discos fueron recogidos posteriormente en las históricas antologías de Hispavox por: Soleares, Siguiriyas, Malagueñas, Tonás-Deblas y Martinetes, Romances y Alboreás. Desde aquellos primeros años hasta hoy la obra discográfica de Enrique Morente se completa con  unos 24 grandes álbumes.

 

Además de la discografía propia, Enrique Morente prestó su voz para una larga lista de recopilaciones y colaboraciones en obras de músicos flamencos u otros géneros como música contemporánea, jazz, rock y música pop: Antonio Robledo (Armin Janssen) Andrés Batista, Curro de Jerez, Gualberto, Perico del Lunar (hijo), Manolo Sanlúcar, Nina Corti, El Bola, Rafael Riqueni, La Barbería del Sur, Juan Carlos Romero, Chano Domínguez, Perico Sambeat, Juan Manuel Cañizares, Pepe Habichuela, Juan Habichuela, Pedro Sierra, Niño Josele, Orquesta Andalusí de Tetuán, Omar Faruk, Lagartija Nick, Señor Chinarro, Amaral, Chambao y Los Planetas, y un largo etcétera.

Enrique Morente recorrió España, la mayoría de los países europeos, América del norte y del sur, el norte de África y Medio Oriente, La India, Japón y Australia. Dio recitales en los principales teatros de innumerables ciudades del mundo: Londres, París, Nueva York, Buenos Aires, ciudad de México, Washington, Amsterdam, Roma, El Cairo, Amman, Berlín, Moscú, Sydney… Resulta imposible aventurar el número de sus actuaciones, pero sí, en cambio, afirmar que desde los primeros años ochenta sus apariciones revistieron el formato de concierto ya fuera en solitario o haciéndose acompañar por su grupo. Así pues Enrique Morente se convirtió a través del cante flamenco en el máximo exponente del género en el interior, y en uno de nuestros principales embajadores musicales de España allende nuestras fronteras.

 

Cante y toque, para el baile

A lo largo de su carrera de casi medio siglo lo acompañaron numerosos guitarristas. Maestros como Manolo de Huelva, Niño Ricardo, Sabicas, Parrilla de Jerez, Manolo Sanlúcar, Juan Habichuela; una gran cantera de jóvenes tocaores: Manzanita, Montoyita, Paco Cortés, Manuel Parrilla, Niño Josele, Rafael Riqueni, Miguel Ochando,  Alfredo Lagos, David Cerreduela. Pero sin duda la relación artística más significativa fue la que mantuvo con su paisano Pepe Habichuela, con quien formó durante mucho tiempo una pareja que ha sido calificada de histórica.

En sus inicios como cantaor, Morente acompañó el baile de la pareja formada por Susana y José, y posteriormente trabajó en la compañía de la bailaora suiza Nina Corti, e intervino en espectáculos de Marienma y Manuela Vargas.

 

Compromiso y libertad

De su personalidad humana, cabe resaltar su talante solidario demostrado en innumerables ocasiones,  mediante actuaciones a beneficio de compañeros en situaciones dramáticas, o de causas humanitarias y sociales de los pueblos y sectores más desprotegidos: emigración, Médicos Mundi, Amnistía Internacional, Cuba, Palestina, Gaza, a favor de cuya población ofreció un concierto en la Opera House de El Cairo, en 2006.

Enrique Morente tuvo que afirmar su personalidad de hombre y artista libre frente al rechazo pertinaz de algunos sectores conservadores del flamenco que lo persiguieron con una virulencia pocas veces conocida en otras épocas y contra otros artistas.

 

Repertorio popular

De su intensa y extensa labor como cantaor se desglosa el repertorio más extraordinario de todos los cantaores  actuales y uno de las más importantes de toda la historia del flamenco. Enrique Morente ha grabado o cantado en recitales la práctica totalidad de los palos del género, es decir, unos 48 estilos diferentes. En los aspectos meramente cuantitativos destacan las cifras elevadísimas de cantes por soleares, siguiriyas, tangos, fandangos, bulerías, alegrías, malagueñas  y tientos; lo que significa el dominio exhaustivo de los estilos considerados básicos. En los aspectos cualitativos, observamos la variedad y calidad de las fuentes tradicionales del flamenco ya sea de tipo musical o lírico. Enrique Morente ha sido capaz de asimilar lo más valioso del legado flamenco, que conoce como nadie, para crear un cante radicalmente moderno, vanguardista, en más de un sentido, pero que conserva al mismo tiempo, el sabor de la vieja escuela.

 

Maestro de maestros

El magisterio de Enrique Morente -considerado como “cantaor de cantaores” o “artista de artistas”- ejerció una influencia señalada en profesionales flamencos de su generación y posteriores: Camarón de la Isla, Guadiana, Ramón el Portugués, Carmen Linares, Maite Martín, José Mercé, El Moro, Pepe Habichuela, Rafael Riqueni, Gerardo Núñez, Niño Josele, Javier Latorre, Belén Maya, Eva Yerbabuena, Sara Baras, Israel Galván, Miguel Poveda, Arcángel, Esperanza Fernández y, naturalmente, su hija, Estrella Morente, entre otros muchos artistas de la guitarra, el cante o el baile. Además existe actualmente toda una importante escuela de jóvenes cantaores y cantaoras que se miran en el maestro.

 

Enrique Morente y el arte

Enrique Morente ha declarado en varias ocasiones: “Yo creo que no hay músicas aparte ni artes aparte”.  Con esas palabras quería expresar la pasión por el arte que recorre su obra. Una labor única en toda la historia del flamenco que le ha llevado a poner su voz o a componer para teatro, cine, televisión, música clásica, música contemporánea, música de rock, artes plásticas, y, paralelamente, a la adaptación de la poesía culta al flamenco de más de 40 poetas de todas las épocas y corrientes.  Morente fue considerado no sólo como el más importante artista flamenco vivo, sino como uno de los principales músicos de nuestro país y al nivel de las más prestigiosas figuras españolas e internacionales. Sirva como ejemplo la inclusión de su nombre en el currículum oficial de la Orquesta Ciudad de Granada junto a otros nombres ilustres: Plácido Domingo, Narciso Yepes, Enrique Morente, Victoria de los Ángeles, Motserrat Caballé, Yehudi Menuhin, Christian Zacharias, Krzysztof Penderecki, Christopher Hogwood, Fabio Biondi, Rinaldo Alessandrini, Joaquín Achúcarro, Frans Brüggen, Orfeón Donostiarra, British Choral Academy, The King’s Consort,etc.

 

Conmoción en el flamenco y en el mundo del arte

El inesperado y cruel fallecimiento de Enrique Morente el 13 de diciembre de 2010 provocó un trauma doloroso en cuantos le conocimos y admiramos, y produjo una auténtica avalancha mediática de proporciones nunca antes alcanzada, tanto a nivel nacional como internacional. Enrique Morente se nos fue, o nos fue arrebatado, en el momento de mayor esplendor de su arte y prestigio. Los últimos años de su trayectoria artística fueron los más intensos de su vida profesional y los de mayor trascendencia pública de su singular  personalidad. Estas circunstancias quedaron reflejadas en la extraordinaria repercusión mediática de su obra y de sus palabras. Día a día, semana a semana y mes a mes, los medios de prensa escrita, digital, audiovisual, y blogueros, se ocuparon permanentemente de difundirlas. Fueron cientos los artículos: noticias, reportajes, entrevistas, etc.

Tras su desaparición también se contaron por cientos las expresiones de pésame y condolencias procedentes del mundo de la cultura, la política y el arte. Muchas de aquellas voces de dolor se sumarán ahora a los actos que quieren agradecer al maestro, y a su familia, el ejemplo de su vida y la inmensa obra que nos dejó y legó para siempre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El 17 de enero próximo (2014) arranca en Madrid el primero de los grandes festivales flamencos que se han programado dentro del Memorial  Morente más Morente. El perfil del maestro que sigue corresponde al texto completo que escribí y figuraba en la página web que se distribuyó a la prensa el día 10 de diciembre pasado.

 

 

Enrique Morente, hombre, cantaor, músico y artista.

 

Enrique Morente, quien desde la libertad creativa no sólo ha llevado su género a las más altas cimas de reconocimiento nacional e internacional, sino que lo ha trascendido con una obra de invención musical y artística.

 

Cantaor para la historia

Enrique Morente Cotelo nació en Granada el 25 de diciembre de 1941, en el histórico barrio del Albaicín. El 10 de febrero de 1980 se casó en Madrid con la bailaora Aurora Carbonell, conocida artísticamente como La Pelota. De esta unión nacieron  Estrella, Soleá y José Enrique; los tres han tomado el camino del arte siguiendo la senda trazada por sus mayores.

Sin precedentes familiares flamencos, Enrique Morente comenzó a cantar a la edad de 16 años en festivales por diversos puntos de España y en tablaos de Madrid: El Figón de Santiago, Las Cuevas de Nemesio, Café de Chinitas y Zambra, donde conoció y alternó con figuras consagradas como Manolo de Huelva, Pepe de la Matrona, Rafael Romero, Pericón de Cádiz, Juan Varea, Perico del Lunar, Bernardo de los Lobitos, Rosa Durán. En 1967 y 1968 grabó sus dos primeros discos con los tocaores Félix de Utrera, Cante flamenco, y Niño Ricardo, Cantes Antiguos del Flamenco, en los que dejó constancia de un gran conocimiento del cante flamenco clásico así como de una personalidad vocal original. Varios de los estilos que aparecieron en dichos discos fueron recogidos posteriormente en las históricas antologías de Hispavox por: Soleares, Siguiriyas, Malagueñas, Tonás-Deblas y Martinetes, Romances y Alboreás. Desde aquellos primeros años hasta hoy la obra discográfica de Enrique Morente se completa con  unos 24 grandes álbumes.

 

Además de la discografía propia, Enrique Morente prestó su voz para una larga lista de recopilaciones y colaboraciones en obras de músicos flamencos u otros géneros como música contemporánea, jazz, rock y música pop: Antonio Robledo (Armin Janssen) Andrés Batista, Curro de Jerez, Gualberto, Perico del Lunar (hijo), Manolo Sanlúcar, Nina Corti, El Bola, Rafael Riqueni, La Barbería del Sur, Juan Carlos Romero, Chano Domínguez, Perico Sambeat, Juan Manuel Cañizares, Pepe Habichuela, Juan Habichuela, Pedro Sierra, Niño Josele, Orquesta Andalusí de Tetuán, Omar Faruk, Lagartija Nick, Señor Chinarro, Amaral, Chambao y Los Planetas, y un largo etcétera.

Enrique Morente recorrió España, la mayoría de los países europeos, América del norte y del sur, el norte de África y Medio Oriente, La India, Japón y Australia. Dio recitales en los principales teatros de innumerables ciudades del mundo: Londres, París, Nueva York, Buenos Aires, ciudad de México, Washington, Amsterdam, Roma, El Cairo, Amman, Berlín, Moscú, Sydney… Resulta imposible aventurar el número de sus actuaciones, pero sí, en cambio, afirmar que desde los primeros años ochenta sus apariciones revistieron el formato de concierto ya fuera en solitario o haciéndose acompañar por su grupo. Así pues Enrique Morente se convirtió a través del cante flamenco en el máximo exponente del género en el interior, y en uno de nuestros principales embajadores musicales de España allende nuestras fronteras.

 

Cante y toque, para el baile

A lo largo de su carrera de casi medio siglo lo acompañaron numerosos guitarristas. Maestros como Manolo de Huelva, Niño Ricardo, Sabicas, Parrilla de Jerez, Manolo Sanlúcar, Juan Habichuela; una gran cantera de jóvenes tocaores: Manzanita, Montoyita, Paco Cortés, Manuel Parrilla, Niño Josele, Rafael Riqueni, Miguel Ochando,  Alfredo Lagos, David Cerreduela. Pero sin duda la relación artística más significativa fue la que mantuvo con su paisano Pepe Habichuela, con quien formó durante mucho tiempo una pareja que ha sido calificada de histórica.

En sus inicios como cantaor, Morente acompañó el baile de la pareja formada por Susana y José, y posteriormente trabajó en la compañía de la bailaora suiza Nina Corti, e intervino en espectáculos de Marienma y Manuela Vargas.

 

Compromiso y libertad

De su personalidad humana, cabe resaltar su talante solidario demostrado en innumerables ocasiones,  mediante actuaciones a beneficio de compañeros en situaciones dramáticas, o de causas humanitarias y sociales de los pueblos y sectores más desprotegidos: emigración, Médicos Mundi, Amnistía Internacional, Cuba, Palestina, Gaza, a favor de cuya población ofreció un concierto en la Opera House de El Cairo, en 2006.

Enrique Morente tuvo que afirmar su personalidad de hombre y artista libre frente al rechazo pertinaz de algunos sectores conservadores del flamenco que lo persiguieron con una virulencia pocas veces conocida en otras épocas y contra otros artistas.

 

Repertorio popular

De su intensa y extensa labor como cantaor se desglosa el repertorio más extraordinario de todos los cantaores  actuales y uno de las más importantes de toda la historia del flamenco. Enrique Morente ha grabado o cantado en recitales la práctica totalidad de los palos del género, es decir, unos 48 estilos diferentes. En los aspectos meramente cuantitativos destacan las cifras elevadísimas de cantes por soleares, siguiriyas, tangos, fandangos, bulerías, alegrías, malagueñas  y tientos; lo que significa el dominio exhaustivo de los estilos considerados básicos. En los aspectos cualitativos, observamos la variedad y calidad de las fuentes tradicionales del flamenco ya sea de tipo musical o lírico. Enrique Morente ha sido capaz de asimilar lo más valioso del legado flamenco, que conoce como nadie, para crear un cante radicalmente moderno, vanguardista, en más de un sentido, pero que conserva al mismo tiempo, el sabor de la vieja escuela.

 

Maestro de maestros

El magisterio de Enrique Morente -considerado como “cantaor de cantaores” o “artista de artistas”- ejerció una influencia señalada en profesionales flamencos de su generación y posteriores: Camarón de la Isla, Guadiana, Ramón el Portugués, Carmen Linares, Maite Martín, José Mercé, El Moro, Pepe Habichuela, Rafael Riqueni, Gerardo Núñez, Niño Josele, Javier Latorre, Belén Maya, Eva Yerbabuena, Sara Baras, Israel Galván, Miguel Poveda, Arcángel, Esperanza Fernández y, naturalmente, su hija, Estrella Morente, entre otros muchos artistas de la guitarra, el cante o el baile. Además existe actualmente toda una importante escuela de jóvenes cantaores y cantaoras que se miran en el maestro.

 

Enrique Morente y el arte

Enrique Morente ha declarado en varias ocasiones: “Yo creo que no hay músicas aparte ni artes aparte”.  Con esas palabras quería expresar la pasión por el arte que recorre su obra. Una labor única en toda la historia del flamenco que le ha llevado a poner su voz o a componer para teatro, cine, televisión, música clásica, música contemporánea, música de rock, artes plásticas, y, paralelamente, a la adaptación de la poesía culta al flamenco de más de 40 poetas de todas las épocas y corrientes.  Morente fue considerado no sólo como el más importante artista flamenco vivo, sino como uno de los principales músicos de nuestro país y al nivel de las más prestigiosas figuras españolas e internacionales. Sirva como ejemplo la inclusión de su nombre en el currículum oficial de la Orquesta Ciudad de Granada junto a otros nombres ilustres: Plácido Domingo, Narciso Yepes, Enrique Morente, Victoria de los Ángeles, Motserrat Caballé, Yehudi Menuhin, Christian Zacharias, Krzysztof Penderecki, Christopher Hogwood, Fabio Biondi, Rinaldo Alessandrini, Joaquín Achúcarro, Frans Brüggen, Orfeón Donostiarra, British Choral Academy, The King’s Consort,etc.

 

Conmoción en el flamenco y en el mundo del arte

El inesperado y cruel fallecimiento de Enrique Morente el 13 de diciembre de 2010 provocó un trauma doloroso en cuantos le conocimos y admiramos, y produjo una auténtica avalancha mediática de proporciones nunca antes alcanzada, tanto a nivel nacional como internacional. Enrique Morente se nos fue, o nos fue arrebatado, en el momento de mayor esplendor de su arte y prestigio. Los últimos años de su trayectoria artística fueron los más intensos de su vida profesional y los de mayor trascendencia pública de su singular  personalidad. Estas circunstancias quedaron reflejadas en la extraordinaria repercusión mediática de su obra y de sus palabras. Día a día, semana a semana y mes a mes, los medios de prensa escrita, digital, audiovisual, y blogueros, se ocuparon permanentemente de difundirlas. Fueron cientos los artículos: noticias, reportajes, entrevistas, etc.

Tras su desaparición también se contaron por cientos las expresiones de pésame y condolencias procedentes del mundo de la cultura, la política y el arte. Muchas de aquellas voces de dolor se sumarán ahora a los actos que quieren agradecer al maestro, y a su familia, el ejemplo de su vida y la inmensa obra que nos dejó y legó para siempre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El 17 de enero próximo (2014) arranca en Madrid el primero de los grandes festivales flamencos que se han programado dentro del Memorial  Morente más Morente. El perfil del maestro que sigue corresponde al texto completo que escribí y figuraba en la página web que se distribuyó a la prensa el día 10 de diciembre pasado.

 

 

Enrique Morente, hombre, cantaor, músico y artista.

 

Enrique Morente, quien desde la libertad creativa no sólo ha llevado su género a las más altas cimas de reconocimiento nacional e internacional, sino que lo ha trascendido con una obra de invención musical y artística.

 

Cantaor para la historia

Enrique Morente Cotelo nació en Granada el 25 de diciembre de 1941, en el histórico barrio del Albaicín. El 10 de febrero de 1980 se casó en Madrid con la bailaora Aurora Carbonell, conocida artísticamente como La Pelota. De esta unión nacieron  Estrella, Soleá y José Enrique; los tres han tomado el camino del arte siguiendo la senda trazada por sus mayores.

Sin precedentes familiares flamencos, Enrique Morente comenzó a cantar a la edad de 16 años en festivales por diversos puntos de España y en tablaos de Madrid: El Figón de Santiago, Las Cuevas de Nemesio, Café de Chinitas y Zambra, donde conoció y alternó con figuras consagradas como Manolo de Huelva, Pepe de la Matrona, Rafael Romero, Pericón de Cádiz, Juan Varea, Perico del Lunar, Bernardo de los Lobitos, Rosa Durán. En 1967 y 1968 grabó sus dos primeros discos con los tocaores Félix de Utrera, Cante flamenco, y Niño Ricardo, Cantes Antiguos del Flamenco, en los que dejó constancia de un gran conocimiento del cante flamenco clásico así como de una personalidad vocal original. Varios de los estilos que aparecieron en dichos discos fueron recogidos posteriormente en las históricas antologías de Hispavox por: Soleares, Siguiriyas, Malagueñas, Tonás-Deblas y Martinetes, Romances y Alboreás. Desde aquellos primeros años hasta hoy la obra discográfica de Enrique Morente se completa con  unos 24 grandes álbumes.

 

Además de la discografía propia, Enrique Morente prestó su voz para una larga lista de recopilaciones y colaboraciones en obras de músicos flamencos u otros géneros como música contemporánea, jazz, rock y música pop: Antonio Robledo (Armin Janssen) Andrés Batista, Curro de Jerez, Gualberto, Perico del Lunar (hijo), Manolo Sanlúcar, Nina Corti, El Bola, Rafael Riqueni, La Barbería del Sur, Juan Carlos Romero, Chano Domínguez, Perico Sambeat, Juan Manuel Cañizares, Pepe Habichuela, Juan Habichuela, Pedro Sierra, Niño Josele, Orquesta Andalusí de Tetuán, Omar Faruk, Lagartija Nick, Señor Chinarro, Amaral, Chambao y Los Planetas, y un largo etcétera.

Enrique Morente recorrió España, la mayoría de los países europeos, América del norte y del sur, el norte de África y Medio Oriente, La India, Japón y Australia. Dio recitales en los principales teatros de innumerables ciudades del mundo: Londres, París, Nueva York, Buenos Aires, ciudad de México, Washington, Amsterdam, Roma, El Cairo, Amman, Berlín, Moscú, Sydney… Resulta imposible aventurar el número de sus actuaciones, pero sí, en cambio, afirmar que desde los primeros años ochenta sus apariciones revistieron el formato de concierto ya fuera en solitario o haciéndose acompañar por su grupo. Así pues Enrique Morente se convirtió a través del cante flamenco en el máximo exponente del género en el interior, y en uno de nuestros principales embajadores musicales de España allende nuestras fronteras.

 

Cante y toque, para el baile

A lo largo de su carrera de casi medio siglo lo acompañaron numerosos guitarristas. Maestros como Manolo de Huelva, Niño Ricardo, Sabicas, Parrilla de Jerez, Manolo Sanlúcar, Juan Habichuela; una gran cantera de jóvenes tocaores: Manzanita, Montoyita, Paco Cortés, Manuel Parrilla, Niño Josele, Rafael Riqueni, Miguel Ochando,  Alfredo Lagos, David Cerreduela. Pero sin duda la relación artística más significativa fue la que mantuvo con su paisano Pepe Habichuela, con quien formó durante mucho tiempo una pareja que ha sido calificada de histórica.

En sus inicios como cantaor, Morente acompañó el baile de la pareja formada por Susana y José, y posteriormente trabajó en la compañía de la bailaora suiza Nina Corti, e intervino en espectáculos de Marienma y Manuela Vargas.

 

Compromiso y libertad

De su personalidad humana, cabe resaltar su talante solidario demostrado en innumerables ocasiones,  mediante actuaciones a beneficio de compañeros en situaciones dramáticas, o de causas humanitarias y sociales de los pueblos y sectores más desprotegidos: emigración, Médicos Mundi, Amnistía Internacional, Cuba, Palestina, Gaza, a favor de cuya población ofreció un concierto en la Opera House de El Cairo, en 2006.

Enrique Morente tuvo que afirmar su personalidad de hombre y artista libre frente al rechazo pertinaz de algunos sectores conservadores del flamenco que lo persiguieron con una virulencia pocas veces conocida en otras épocas y contra otros artistas.

 

Repertorio popular

De su intensa y extensa labor como cantaor se desglosa el repertorio más extraordinario de todos los cantaores  actuales y uno de las más importantes de toda la historia del flamenco. Enrique Morente ha grabado o cantado en recitales la práctica totalidad de los palos del género, es decir, unos 48 estilos diferentes. En los aspectos meramente cuantitativos destacan las cifras elevadísimas de cantes por soleares, siguiriyas, tangos, fandangos, bulerías, alegrías, malagueñas  y tientos; lo que significa el dominio exhaustivo de los estilos considerados básicos. En los aspectos cualitativos, observamos la variedad y calidad de las fuentes tradicionales del flamenco ya sea de tipo musical o lírico. Enrique Morente ha sido capaz de asimilar lo más valioso del legado flamenco, que conoce como nadie, para crear un cante radicalmente moderno, vanguardista, en más de un sentido, pero que conserva al mismo tiempo, el sabor de la vieja escuela.

 

Maestro de maestros

El magisterio de Enrique Morente -considerado como “cantaor de cantaores” o “artista de artistas”- ejerció una influencia señalada en profesionales flamencos de su generación y posteriores: Camarón de la Isla, Guadiana, Ramón el Portugués, Carmen Linares, Maite Martín, José Mercé, El Moro, Pepe Habichuela, Rafael Riqueni, Gerardo Núñez, Niño Josele, Javier Latorre, Belén Maya, Eva Yerbabuena, Sara Baras, Israel Galván, Miguel Poveda, Arcángel, Esperanza Fernández y, naturalmente, su hija, Estrella Morente, entre otros muchos artistas de la guitarra, el cante o el baile. Además existe actualmente toda una importante escuela de jóvenes cantaores y cantaoras que se miran en el maestro.

 

Enrique Morente y el arte

Enrique Morente ha declarado en varias ocasiones: “Yo creo que no hay músicas aparte ni artes aparte”.  Con esas palabras quería expresar la pasión por el arte que recorre su obra. Una labor única en toda la historia del flamenco que le ha llevado a poner su voz o a componer para teatro, cine, televisión, música clásica, música contemporánea, música de rock, artes plásticas, y, paralelamente, a la adaptación de la poesía culta al flamenco de más de 40 poetas de todas las épocas y corrientes.  Morente fue considerado no sólo como el más importante artista flamenco vivo, sino como uno de los principales músicos de nuestro país y al nivel de las más prestigiosas figuras españolas e internacionales. Sirva como ejemplo la inclusión de su nombre en el currículum oficial de la Orquesta Ciudad de Granada junto a otros nombres ilustres: Plácido Domingo, Narciso Yepes, Enrique Morente, Victoria de los Ángeles, Motserrat Caballé, Yehudi Menuhin, Christian Zacharias, Krzysztof Penderecki, Christopher Hogwood, Fabio Biondi, Rinaldo Alessandrini, Joaquín Achúcarro, Frans Brüggen, Orfeón Donostiarra, British Choral Academy, The King’s Consort,etc.

 

Conmoción en el flamenco y en el mundo del arte

El inesperado y cruel fallecimiento de Enrique Morente el 13 de diciembre de 2010 provocó un trauma doloroso en cuantos le conocimos y admiramos, y produjo una auténtica avalancha mediática de proporciones nunca antes alcanzada, tanto a nivel nacional como internacional. Enrique Morente se nos fue, o nos fue arrebatado, en el momento de mayor esplendor de su arte y prestigio. Los últimos años de su trayectoria artística fueron los más intensos de su vida profesional y los de mayor trascendencia pública de su singular  personalidad. Estas circunstancias quedaron reflejadas en la extraordinaria repercusión mediática de su obra y de sus palabras. Día a día, semana a semana y mes a mes, los medios de prensa escrita, digital, audiovisual, y blogueros, se ocuparon permanentemente de difundirlas. Fueron cientos los artículos: noticias, reportajes, entrevistas, etc.

Tras su desaparición también se contaron por cientos las expresiones de pésame y condolencias procedentes del mundo de la cultura, la política y el arte. Muchas de aquellas voces de dolor se sumarán ahora a los actos que quieren agradecer al maestro, y a su familia, el ejemplo de su vida y la inmensa obra que nos dejó y legó para siempre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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