Espacio de Balbino. Escritos flamencos. Vuelve el buen flamenco a palo seco

Vuelve el flamenco a palo seco

 

En 1988, Antonio Benamargo inició una experiencia profesional que iba a ser muy fructífera para el arte flamenco en la ciudad de Madrid. Tras negociaciones con los responsables del restaurante Casa Patas, de la calle Cañizares de la capital, se programaron allí una serie de ciclos flamencos a lo largo de unos siete años. Unos carteles de máxima calidad con nombres de muchas primeras figuras, la variedad y el riesgo, fueron las características principales que contribuyeron a situar el nombre de Casa Patas en la lista de los más prestigiosos y recordados locales flamencos que  existieron en Madrid durante las últimas décadas del pasado siglo.

Antonio Benamargo/CASA PATAS (1988 a 1995)-Madrid

Fue a finales de la primavera de 1988, cuando Daniela Tilkin me sugirió la idea de

programar flamenco en un restaurante de Madrid en la zona de Antón Martín. Daniela,

experta en arte contemporáneo y gran aficionada al mundo del toro y del flamenco, me puso

en contacto con Rufino Rodeiro, gerente del restaurante Casa Patas, nada versado en

Flamenco pero animado a darle otro enfoque a su negocio.

Yo era reticente pues mi única experiencia consistía en haber ayudado en la

fundación de la peña flamenca Luis Marín en Vallecas y era consciente que una peña no es

como una sala. Al final me animé y busqué una fómula mixta, es decir, seriedad en el

escenario como si fuera un teatro y el ambiente de la sala como un café cantante pero siempre

exigiendo escuchar en silencio y con respeto total al artista.

En septiembre de 1988 empezamos con la idea de que actuaran un 85% de cantaores

y cantaoras y el resto baile y guitarras en concierto. El primer artista que cantó en la sala fue

Rafael Romero “El Gallina” con el guitarrista Perico del Lunar. Gran éxito desde el primer

día, pues la experiencia nos demostró que el público en aquel momento prefería un recital de

un solo artista y no la fórmula coral de los tablaos del momento en Madrid.

En los primeros meses eran asiduos de la sala Enrique Morente, Güito, Manolete,

Paco de Lucía, etc., el mundillo del Flamenco en pleno, gran cantidad de artistas como

Bonifacio Alonso, José Alexanco, Carlos y Antonio Saura, Pedro Almodóvar, Alejandro Sanz,

Oukalele, etc, críticos de flamenco como Joaquín Albaicín, Angel Alvarez Caballero, Manuel

Ríos Ruiz, Balbino Gutiérrez, José Manuel Gamboa, Pedro Calvo, Juan Verdú, Alfredo

Grimaldos, etc., que se mezclaban con público básicamente español y algún extranjero con

paladar.

Entre los artistas que figuraron en la programación destacaremos como cantaores y

cantaoras, a José Menese, Chano Lobato, Antonio Núñez “Chocolate”, Rancapino, Agujetas

de Jerez, Manuel Soto “Sordera”, Capullo de Jerez, Carmen Montoya, El Torta, José Mercé,

Carmen Linares, El Yunque, Chaquetón, Enrique Orozco, Indio Gitano, Chato de la Isla, ,

Vicente Soto “Sordera”, Gabriel Moreno, Guadiana, Ramón el Portugués, etc, y otros

jóvenes como Mayte Martín, Esperanza Fernández, Dieguito “El Cigala”, Miguel Poveda,

Fernando Terremoto, Antonio Carbonell, Toni Zahira, Pepe L. Carmona, etc.

Guitarristas fueron Juan, Luis, Carlos y Pepe Habichuela, Enrique de Melchor,

José Mª Pardo, Perico del Lunar, Paco de Antequera, Manuel Parrilla, Montoyita, Felix de

Utrera, Manolo Franco, Rafael Riqueni, José Mª Gallardo, Miguel Angel y Paco Cortés, José

Miguel Carmona, Jerónimo, Viejín, Ramón Jiménez, Paquete, Jesús de Rosario, entre otros.

Bailaores y bailaoras fueron Juan Ramírez, Israel Galván, Carmelilla Montoya,

Fernanda Romero, Isidro el Mono, Josele, Antonio Canales, Paco Valdepeñas, Adrián,

Manuela Heredia, Joaquín Grilo, Beatriz Martín, Belén Maya, Candela Soto, Eva la

Yerbagüena, Belén Fernández, entre otros.

Flamencos en la frontera fueron Ray Heredia, Javier Ruibal, Jorge pardo, El Pollito

de California, Juan Perro, Raúl Alcover, Aurora de Amador, Tomasito, Luis el de la Pica,

Antonio Carmona, Negri, Rubem Dantas, Radio Tarifa, etc.

 

Ahora, 25 años después, Antonio Benamargo vuelve a embarcarse en una nueva empresa en el mismo lugar, aunque tres plantas más arriba del primer escenario. La Sala García Lorca de Casa Patas acogerá a partir del viernes 8 de noviembre  la futura programación, basada principalmente en el cante y también en la guitarra flamenca, que podrán escucharse sin el tamiz de las modernas técnicas amplificadoras de sonido: a palo seco, como se decía antiguamente.

¡Larga y venturosa vida flamenca a la Sala García Lorca!

 

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