Espacio de Balbino. Escritos flamencos. Un año sin Enrique Morente. Recopilatorio de textos y noticias

 

 

 De parte de Aurora Carbonell, viuda de Enrique Morente, el más sincero agradecimiento a cuantas personas: periodistas, artistas, amigas, amigos, y medios de comunicación, trataron con respeto y cariño las circunstancias de la enfermedad y fallecimiento del maestro granadino.

 

 

UN AÑO SIN ENRIQUE MORENTE

Seguimiento en prensa a lo largo de doce meses

(Diciembre 2010 a diciembre 2011)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Recopilado por Balbino Gutiérrez

 

 

 

Introducción

Avalancha mediática

El tratamiento de la enfermedad y fallecimiento de Enrique Morente por los medios de difusión ha sido con toda seguridad el más importante de todos cuantos se hayan producido en España sobre un artista flamenco.

Resulta casi imposible detallar y cuantificar los espacios y horas que tanto la prensa escrita, radiofónica televisiva le dedicaron ya fuese en programas informativos habituales como en programas especiales. A estos medios hay que añadir las numerosas páginas de la prensa digital especializada  en flamenco, más las miles de entradas en la red relacionadas con la muerte del cantaor… Dentro del carácter elogioso respetuoso y doliente de la inmensa mayoría de estos no faltaron algunos muy pocos comentarios indignos, amparados en el anonimato impune que propicia la red. Pero ya sabemos que siempre hay gente para todo…

Desde el 6 de diciembre y hasta bien entrado el mes de enero de 2011, se publicaron noticias en todos los principales diarios nacionales y regionales: La Vanguardia, El País, ABC, EL Público, El Periódico de Cataluña, la Razón, El Mundo, El Correo de Andalucía, Sur de Málaga, Ideal de Granada, La Verdad de Murcia y Alicante, Norte de Castilla, El Correo gallego y vasco, La Nueva España de Asturias, El Diario de Navarra, El Heraldo de Aragón. Las Cadenas de televisiones estatales y regionales. TVE, (último espacio de Informe Semanal del 11 de diciembre), Antena 3, Telecinco, La 4, CNN +, La Sexta, Tele Madrid, Canal Sur, Canal catalán de TVE. Radios estatales: Radio 1, radio clásica, 3, 4, 5, con programas especiales, La SER, Onda Cero, Cadena Cope, etc. etc. Todas las emisoras de radio, regionales y provinciales.

La prensa extranjera se hizo igualmente eco de la noticia hasta en diarios regionales como el Ouest-France, que publicó un recuadro informando del fallecimiento del “icono español del flamenco”, Le Monde, Le Figaro. Libération , The Times, The Guardian, Fankfurter Allgemeine Zeitung, Il Corriere della Sera, La Tribune de Geneve, The New York Times, All Bronx News, El Universal de Venezuela, Excelsior de México, Clarín y La Nación de Argentina, que lo recordaban a su paso por la I Bienal de Flamenco de  Buenos Aires, y así hasta en la prensa de las antípodas: el Sydney Morning Herald.

Los contenidos de la información fueron más o menos coincidentes en todos los medios y variaron con relación al diagnóstico de la enfermedad. También, muchos se hicieron eco de la querella interpuesta por la familia al equipo médico que había operado y tratado al cantaor.

Un aspecto muy entrañable de lo publicado está representado por los textos de homenaje y recuerdo de amigos, colegas o de cuantos tuvieron una relación de amistad o trabajo con el maestro. Son escritos impregnados todos de respeto, emoción, afecto, simpatía, y a los que hay que perdonar cierto afán de protagonismo en algunos casos, de los que no me excluyo, pues se mezclaba el dolor por la irreparable pérdida y el orgullo de haber tratado personalmente al genio desaparecido.

 

 

 

 

 

 

Día a día

 

La enfermedad

 

7 de diciembre del 2010

El País, RTVE, Europa Press, Diario Femenino, Famosos, Faro de Vigo, La Opinión de Tenerife: Enrique Morente ingresado en la UCI o Enrique Morente: sedado en la UCI

 

8 de diciembre

El País: Enrique Morente sigue grave.

La Información. com: El pope del flamenco sigue grave.

Europa Press: Enrique Morente permanece “entubado”, pero se encuentra consciente.

Un blog  de Teruel pregunta por entradas para el concierto de flamenco que Morente va a dar el 15 de diciembre en Pamplona en el Teatro Gayarre.

 

9 de diciembre

Terra España: Estrella Morente visita a su padre en la Clínica de la Luz

Hola: E. M. ingresado en la UCI con pronóstico estable.

El Noticiario flamenco, Periódico de Extremadura, La Razón: Enrique Morente sigue en estado grave.

 

10 de diciembre

COPE: Enrique Morente ingresado en la UCI

Un blog anuncia de la suspensión del concierto que Morente tenía que dar ese día en Bilbao, Teatro Arriaga.

Flamenco-World: Todos con Morente

La Información. Com: Enrique Morente en coma

 

11 de diciembre

Abc, Europa Press, La Información. Com, El Periódico de Extremadura:

Enrique Morente sigue estable dentro de la gravedad según fuentes cercanas a la familia (fue el primer comunicado a la prensa de la familia de Morente a través de José Manuel Gamboa)

La Verdad, El  País : La familia confirma que Enrique Morente está grave.

ADN y Qué: E. M. se encuentra en coma y con daños cerebrales (estos dos medios o se inventaron la información o les llegó alguna filtración del estado real).

Granada Hoy: Enrique Morente cantó ante el Guernica de Picasso la noche antes de ingresar en la clínica de la Luz

Noticiero de Andalucía: La familia del artista no se separa de su lado desde que ingresó en la clínica. De hecho, ayer trascendió que su hija Estrella Morente le cantaba por la mañana al oído, según explicó a los periodistas el alcalde de Granada. (¿Quién daría esta información al indiscreto regidor granadino?

 

12 de diciembre

Yahoo Noticias: Enrique Morente en coma y pronóstico muy grave, según fuentes cercanas de la familia que desmiente noticias aparecidas en prensa.

Flamenco-World: la familia reitera su agradecimiento por las muestras de afecto y cariño recibidas

 

 

 

13 de diciembre

EFE, el Semanal digital. La información, Diario Vasco. República.es. Ideal digital: La familia confirma la gravedad tras haber recibido anoche el primer parte médico por escrito.

Prensa Rosa: En estado muy grave tras sufrir complicaciones en una intervención de úlcera de estómago…El “cantautor” Enrique Morente se encuentra en estado muy grave tras sufrir complicaciones en una intervención de úlcera de estómago.

EFE: En una nota hecha pública hoy domingo por medio de SGAE, la familia de Enrique Morente confirma la gravedad del estado del cantaor, con la que se viene especulando desde el pasado viernes. Este es el comunicado de la familia: “La familia Morente  quiere dar a conocer, a través del presente comunicado, que ayer, sábado 11 de diciembre, a las 22.00 horas, recibió, por primera vez, un parte médico por escrito sobre el estado de salud de Enrique Morente, que confirma la gravedad de la situación del paciente, intervenido quirúrgicamente los días 4 y 6 de este mes, por el doctor D. Enrique Moreno, el anestesista doctor Rubio y su equipo médico, en la clínica La Luz de Madrid, en cuya Unidad de Cuidados Intensivos (U.C.I.) permanece ingresado.

La familia está a la espera de la evolución del estado de salud de Enrique Morente y cualquier cambio en la misma lo notificará oportunamente a través de un próximo comunicado.

Por último, la familia del maestro quiere reiterar su agradecimiento por las repetidas muestras de afecto y cariño hacia la figura de Enrique Morente recibidas a lo largo de estos días.”

Ideal digital: Estrella Morente: “Sabía que mi padre era importante, pero no tanto”

Madrid, 13 dic (EFE):- Estrella Morente, hija del cantaor Enrique Morente, quien está en situación de “muerte cerebral” desde ayer en la UCI de un hospital madrileño, ha agradecido hoy a los congregados a las puertas del centro médico su preocupación y cariño y ha asegurado que sabía que su padre era importante, “pero no tanto”.

La también cantaora se ha parado brevemente ante los micrófonos de los medios congregados a las puertas de la Clínica de la Luz, donde Morente, de 67 años, ingresó el 4 de diciembre a consecuencia de una afección abdominal, para agradecer su “preocupación” y “el cariño tan grande” demostrado hacia su padre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El fallecimiento

 

13 de diciembre

 

NOTICIAS:

PÚBLICO.ES / EFE Madrid  13/12/2010 17:45 Actualizado: 13/12/2010 21:13: Enrique Morente, el Quijote del flamenco

El cantaor Enrique Morente ha fallecido hoy en Madrid a los 67 años de edad, tras las complicaciones surgidas a raíz de la operación de úlcera a la que fue sometido el pasado día cuatro de diciembre y que le mantenían desde ayer en estado de muerte cerebral, han informado a Público fuentes cercanas a la familia.

Morente, que hubiera cumplido el próximo 25 de diciembre 68 años, fue operado en la clínica La Luz de Madrid de una úlcera, una intervención que obligó dos días después a su traslado a a la UCI del hospital, y fue nuevamente operado el día seis. Desde ayer, el cantaor se encontraba en estado de muerte cerebral.

Fuentes de la familia del artista han asegurado que están dolidos por el tratamiento recibido por Morente y sospechan que la causa de la muerte podría haber sido una negligencia médica. Por ello, han enviado el cuerpo al Instituto Anatómico Forense, donde le será practicada una autopsia.

Nacido en el barrio granadino del Albaicín, Morente fue uno de los grandes renovadores del flamenco. Su talento, inquietud y búsqueda de nuevas formas de expresión le fueron reconocidos con distinciones como la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes.

Casado con la bailaora Aurora Carbonell y padre de un hijo y dos hijas, entre ellas la cantante Estrella Morente, el cantaor preparaba actualmente un disco titulado El barbero de Picasso, en homenaje al pintor malagueño.

En 1967 grabó su primer disco Cantes flamencos y, desde Homenaje flamenco a Miguel Hernández, de 1971, las adaptaciones de poetas como de San Juan de la Cruz, fray Luis de León, García Lorca, Alberti, Machado o Guillén se convirtieron en una constante de sus letras. El cantaor, que podía presumir de ser el único capaz de cantar los 49 palos y medio del jondo, volvió al cante puro con el Homenaje a Don Antonio Chacón (1977). En 1994 se convirtió en el primer cantaor galardonado con el Premio Nacional de Música en 1994 y se consolidó en el panorama vanguardista musical hacia 1997, con la obra Omega destinada a un público ajeno al flamenco.

ABC  13-12-2010 / 19:00 h: El Ayuntamiento de Barcelona elogia la “apuesta por la innovación” de Morente

Para Martí, Enrique Morente ha sido “un ejemplo para artistas de todas las disciplinas” y ha expresado: “es triste pensar en la obra de Morente que nos perderemos, porque un creador inquieto como él nos tenía que dar todavía grandes momentos”.

En opinión del concejal barcelonés, el fallecido nos deja “una obra sólida y el recuerdo de conciertos memorables en Barcelona, que vibró siempre con las actuaciones del cantaor”. EFE

Wonderland – RNE. 13/12/2010: Recuperem una de les últimes entrevistes concedides pel cantaor Enrique Morente. Rosa Gil parlava amb ell el dia de la Mercè, el 24 de setembre del 2010 en motiu de l’estrena del seu últim espectacle al Liceu. Recorda’l. Fem un homenatge al cantaor Enrique Morente i destaquem la seva gran trajectòria des dels seus inicis fins a les col·laboracions que va fer amb Lagartija Nick, Sonic Youth o Las Voces Búlgaras.

 

ENTREVISTAS:

Público

(Aparecida el 10/06/08,  recordada el 13 de diciembre de 2010)

Entrevista con Morente: “Como siga así, me voy a dedicar al flamenco electrónico”

Morente: “Joder, tengo un poco de miedo, porque la electrónica me gusta cada día más”

 

El cantaor está hiperactivo: publica nuevo disco basado en poemas de Picasso, sale de gira para presentarlo y, entre medias, reactiva su proyecto ‘Omega’ con Lagartija Nick

JESÚS MIGUEL MARCOS10/06/2008 20:24

Una entrevista con Morente en el Hard Rock Café? Al principio, choca. Luego, comprendes: ¿habría un sitio mejor? El restaurante está hasta los topes de adolescentes chillones, mayormente estadounidenses. Un mar de cabezas rubias en continuo oleaje. “El señor Morente”, como dice una camarera, se encuentra en un reservado al fondo de la sala. Tras atravesar al trote el comedor a riesgo de coger sordera, se abre una puerta corrediza y allí está él. Parece el Padrino. Quiere hablar de Pablo de Málaga, su nuevo disco, pero al final habla de muchas cosas más.

¿Qué es lo que le impactó de los textos de Picasso?

La libertad que elegía para escribir, sin mirar ninguna forma convencional de escritura. Hay que tener en cuenta que es un pintor que escribía, no un escritor que pintaba. Al parecer, le daba bastante pudor enseñar sus escritos. Creo que fue un amigo el que le animó a publicarlos.

¿Ese atrevimiento de aficionado ante la literatura le parece un valor?

Yo creo que sí. Lo que no puedes hacer, si eres amateur en un género, es pretender ser una figura. Pero si lo haces sin pretensiones, algo positivo te sale. Por ejemplo, yo mismo empecé un corto este verano.

¿Pero lo dirige usted?

Sí, me compré una cámara y algo terminaré haciendo, aunque es algo muy de aficionado. Además, tengo íntimos amigos en el mundo del cine, como los hermanos Trueba o Carlos Saura, y no me he atrevido ni a comentarlo siquiera.

 

En una de las canciones, se oye la voz de Picasso diciendo que se siente muy español. ¿Usted comparte este sentimiento?

A mí, la idea chovinista de amor y patria no me gusta, pero en el sentido que lo dice Picasso sí me gusta mucho. Picasso habla de ser español en la época de la posguerra y el exilio, habla desde la persona que no puede entrar a su país. Por otro lado, el sentido chovinista de la patria no lo entiendo. La patria hoy en día es el planeta Tierra, que es lo que queremos la gente que amamos la libertad.

En la última canción del disco, hay música electrónica. ¿Cómo surgió?

Fue por Maxi Ruiz, del Primavera Sound, que tiene un grupo que se llama Ruizpantaleón. Me pidió una colaboración en su trabajo y le dije que sí, pero que partíamos la colaboración como un bocadillo de calamares, fifty-fifty. El arreglo que hay de fondo es el mismo en su disco y en el mío.

¿Se ve profundizando en esta línea electrónica?

Joder, me da miedo porque la electrónica me gusta cada día más. La máquina te quita una cantidad de problemas… Te quita la esclavitud del dominio de un instrumento, te ofrece sonidos maravillosos, te permite hacer volar la imaginación de una manera extraordinaria.

¿Sería capaz de firmar un disco entero de electrónica?

Sí, sí, claro. Me da un poco de miedo; pero como siga así, me voy a dedicar al cante flamenco electrónico.

Volviendo al disco: homenajea, cómo no, al Gernika. ¿Es una utopía que no haya guerras?

Desgraciadamente. Hay millones de personas que no quieren la guerra, pero los líderes del planeta, como se ven arriba, se conoce que se encorbatan y se piensan que son los brujos de la tribu, que saben lo que hay que hacer. Y al final son los que deciden los bombardeos. Es demencial, es de mentes enfermas.

¿Ha sufrido mucho por vivir el flamenco de una forma tan rupturista?

Sufrimientos siempre existen a la hora de trabajar, pero ya han pasado. Ahora ya no miro al pasado, ahora sólo miro lo próximo.

Son muy interesantes los experimentos que ha hecho con Sonic Youth o Llorenç Barber, ¿pero no son experiencias algo fugaces?

Me gustaría hacer trabajos más profundos, intensos y largos, como he hecho con otros músicos. En todo caso, simbolizan lo que se puede hacer en el futuro.

Colaboró con Los Planetas en ‘La leyenda del espacio’…

Me encanta ese disco. Es al revés que lo mío: el rock va hacia el flamenco. El trabajo que hace Jota me parece genial. Lo mismo acabamos haciendo un grupo juntos.

¿Cómo ha sido el reencuentro con las canciones de ‘Omega’?

Ahora lo canto con más serenidad y lo disfruto más. En aquel momento, había mucha tensión, la tensión del riesgo, de sentirte observado.

Al grabarlo, ¿era consciente de que estaba haciendo un disco casi mítico?

Para nada. Era consciente de que me jugaba mi carrera como cantaor flamenco. Para el mundo del flamenco, era un choque. Estoy muy contento de que, pasado el tiempo, haya muchísimas personas que sigan demandando el disco. Por eso hemos vuelto.

¿Qué opina del flamenquito?

Es necesario también. Es otra intención, pero hay arreglistas e instrumentistas muy buenos. Y al hacerse mucha cantidad puede salir calidad.

 

OPINIÓN:

ABC 13/12/10 18.03 h.

Muere Enrique Morente, el último verso jondo

Alberto García Reyes / Sevilla

El cantaor, a punto de cumplir los 68 ha fallecido tras varios días en coma en una clínica madrileña, donde había ingresado la semana pasada para someterse a una operación rutinaria. Lírico: “Ni el cante de su Estrella al oído ni los ruegos al oído de su esposa Aurora han bastado. El rebelde revolucionario que rehízo los cimientos del cante ha subido ya al escenario absoluto”.

Se impregnó de las esencias de…Porrinas de Badajoz…sufrió las injurias de la inquisición flamenca anadaluzas mientras se consagraba en el tablao madrileño Zambra…Y como gran genio que ha sido y seguirá siendo, se enfrentó  a sus propios mentores. Tal vez la anécdota con Pepe de la matrona lo explique todo. A él le solía ecuchar el polo y la caña. Y por puro inmovilismo decidió grabar en un disco lo que él llamó la “policaña”. Entonces El Matrona, fiel garante de la tradición antepasada, le recriminó tal osadía. Y Morente le contestó: “Maestro no se enfade, que esto lo he aprendido de usted”….Porque no ha muerto un cantaor. Ha muerto una parte clave del cante.

 

 

ESPECIAL. MAESTRO ENRIQUE MORENTE, COMO SI FUERA AYER…13 de diciembre de 2010

POR CAÑIZARES

Maestro Enrique Morente,

 Como si fuera ayer…

Juan Manuel Cañizares para Flamenco-world.com,

 

Lo recuerdo como si fuera ayer. Fue hace ya unos años, viajábamos el Maestro Enrique Morente y yo en el AVE dirección a Sevilla. Era para rodar la película ‘Flamenco’ de Carlos Saura. Nunca llegué a emocionarme tanto con mi amigo Enrique. Me acuerdo del día del rodaje, en la estación Norte de Sevilla, como si fuera ayer.

Unas semanas antes del rodaje, el productor musical, mi amigo Isidro Muñoz se puso en contacto conmigo y me dijo que Enrique cantaría unas malagueñas para la película. Esa era la idea y para mí el honor. Me sentí muy feliz de poder acompañar al Maestro en esa película. Durante semanas, me encerré con mi guitarra, para sacar las falsetas más bonitas posibles para adornar con mi música la voz del Maestro Enrique.

 

Llegó el día del rodaje y en mis dedos estaba todo estudiado y me sentía seguro de lo que iba a tocar y, sobre todo, con mucha ilusión.

Llegó el momento crítico del rodaje y el Maestro, cuando todo estaba a punto de empezar para rodar en directo las Malagueñas, me dijo: “Cañi, mira, sé que me vas a echar de España, pero me apetece cantar por Seguiriya…”. “Bueno, Enrique, yo tenía preparada la Malagueña, pero si te apetece más cantar por Seguiriya, en fin, yo me amoldaré” -le dije-. El director y el productor trataron inútilmente de convencer al Maestro, diciéndole: “Pero Enrique, hemos hablado de que hoy ibas a cantar por Malagueñas, pero no por Seguiriya. Ya está todo preparado”.

Pero, ¿quién podía cambiar la opinión de este genio? Todas las falsetas que saqué las tuve que tirar a la papelera. Solamente una hora, ¡tenía solamente una hora para reacomodarme a la nueva situación y sacar varias falsetas para acompañar al Maestro por Seguiriya! Mi cabeza funcionaba a más revoluciones que el motor de un avión, porque quería hacerlo bien, pero, sinceramente, también pensé… ¡qué putada!

Además, todo era directo. Si yo fallaba, podría estropear la toma o dejar ese fallo para siempre… A pesar de todos estos “sustos” y esa presión, el rodaje afortunadamente fue muy agradable y emocionante. La voz del maestro me hacía sentir tanto, me inspiraba tan profundamente, que de esas profundidades emergían las falsetas y las melodías sin ningún esfuerzo. La sensación fue tal, que cuando terminamos de rodar en el plató, ya ni me acordaba de las falsetas de malagueñas que me había preparado durante las semanas anteriores.

Después del rodaje, fuimos a cenar y luego con unos amigos de Enrique, nos fuimos a un local. En un momento de la noche, se planteó cerrar el local para poder tener una juerga flamenca muy íntima. Yo llevaba mi guitarra conmigo. Solo estábamos Enrique y yo y tres o cuatro amigos. Allí le acompañé por Bulerías, Tangos, Fandangos, Soleá… Y estábamos tan a gustito gozando con el Maestro, cuando de repente dijo: “Cañi, ponme la cejilla al dos o al tres, que voy a cantar por Malagueñas”.

Mira tú por dónde -pensé-. Le acompañé con las falsetas que había compuesto en mi casa especialmente para la película. Escuchando la voz del Maestro, de horizontes lejanos, flotando en el cielo, me metió totalmente en su universo, en el Universo Morente. ¡Qué emoción y qué gusto! ¡Era impagable! Se me saltaron las lágrimas de la emoción y me quedé paralizado y llegó un momento en el que ya no pude seguir tocando y me quedé sin tocar, hipnotizado por su voz y por su duende, y mi guitarra enmudeció, porque mi emoción no me permitía darle los acordes que correspondían en ese momento. Me quedé colgado, necesitaba resetearme. Cuando terminó una letra, mi alma le tocó las falsetas que saqué para él. Enrique me escuchaba con los ojos cerrados y me sonreía y siguió cantando otra letra. Era un momento mágico. Escribiéndolo ahora, una lágrima baja por mi garganta, atravesando un gran nudo…

Después de cantar la Malagueña, Enrique se levantó de la silla y me dijo: “Cañi, si yo llego a saber que tenías esas falsetas maravillosas preparadas para la película, yo hubiera cantado en la película por Malagueñas! ¿Por qué no me lo habías dicho? Yo creo que nos hemos equivocao, teníamos que haber cantado por Malagueñas”.

El Maestro Enrique para mí significa mucho. Compartimos muchos momentos maravillosos. Éramos casi como de familia. He aprendido mucho con él, tanto de flamenco como de la filosofía de la vida.

Maestro, ¿Me escuchas? Tengo una deuda contigo, que saldaré cuando te vea de nuevo algún día. Te debo aquel acorde que no te di porque tu voz enmudeció mi guitarra…

No me dejes, por favor, que todavía tienes muchos cantes que querría acompañarte y muchas cosas que me gustaría vivir contigo. Me consuela saber que soy mortal y que, tarde o temprano, nos abrazaremos de nuevo. Siempre recordaré aquella frase que solías decir mucho: “Estamos vivos de milagro”. Sí Enrique, pero tú aún sigues vivo y lo seguirás estando siempre en mi corazón.

Te quiero, Enrique. Descansa en Paz

 

 

 

 

14 de diciembre

 

NOTICIAS:

 

El Periódico de Cataluña:

Fallece Enrique Morente, el gran pope del flamenco

El gran revolucionario del cante ha fallecido a los 67 años

Lunes, 13 de diciembre del 2010 – 12:47h.

NÚRIA MARTORELL / Barcelona

El artista que sentaba cátedra cada vez que desbordaba su capacidad creativa. Con su cante ancho y arriesgado. Con ese eco tan personal de su voz. Enrique Morente (Granada, 1942) ha fallecido en Madrid tras las complicaciones surgidas a raíz de una operación (inicialmente se dijo que de úlcera pero se trataba de cáncer de esófago) que desembocó en un infarto cerebral. La familia de Enrique Morente ha solicitado la autopsia al sospechar que se ha podido cometer alguna “negligencia médica”, según informa la agencia Europa Press citando fuentes cercanas a la familia. La autopsia se realizará en el Instituto Anatómico Forense. La capilla ardiente del cantaor se instalará el martes a las 15.00 horas en la sede de la SGAE.

 

Diario de Sevilla

La familia de Enrique Morente denuncia a la clínica

Actualizado 14.12.2010 – 16:10

Solicitan la autopsia del cantaor tras demandar al hospital por una “presunta negligencia médica”

B. Durán · E. Llompart / Granada |

Parecía que una voz tan grande nunca se iba a poder apagar, pero los más tristes presagios se cumplieron ayer, poco antes de las cinco de la tarde, cuando el corazón del cantaor granadino Enrique Morente se paró “después de varios días de denodada lucha contra la muerte”. Morente, que el próximo 25 de diciembre habría cumplido 68 años, fue ingresado el pasado 4 de diciembre en la clínica madrileña de La Luz para someterse a una operación de pólipos en el esófago y una úlcera en el estómago -que el cantaor padecía desde hace más de dos décadas según afirman fuentes cercanas a la familia- y que, en principio, parecían rutinarias, pero que trajeron consigo irreversibles complicaciones para el organismo del artista, que sufrió dos infartos cerebrales que le llevaron hasta el estado de coma y muerte cerebral.

Según explicó en un comunicado la clínica, tras la primera intervención Enrique Morente “fue trasladado a la Unidad de Vigilancia Intensiva para su control postoperatorio según el protocolo habitual”, pero en la madrugada del pasado día 6 de diciembre, el cantaor experimentó un “notable empeoramiento de su estado” a causa de una hemorragia, que obligó a una segunda intervención de urgencia.

Fuentes de la SGAE aseguraron ayer al Grupo Joly que ya el pasado sábado la familia interpuso una denuncia contra el equipo médico del doctor Enrique Moreno, que se encargó de esa segunda operación realizada al cantaor por “una supuesta negligencia médica”, aunque el asunto no trascendió hasta ayer por expresa voluntad de la familia, que reconoce que guardó silencio por “el miedo lógico” al estar todavía el enfermo ingresado en el centro médico. Asimismo, confirmaron que fue Teddy Bautista, presidente de la SGAE, quien buscó este fin de semana al abogado que tramitó la denuncia.

Las mismas fuentes explicaron que hasta el sábado por la noche la familia no había recibido ningún informe médico acerca del estado concreto del cantaor y que, además, el trato que la clínica tuvo con ellos fue “denigrante”.

En este sentido, aseguraron que “un gerente llegó a decirle a Aurora Carbonell -esposa de Morente-: Usted tendrá mucho dinero porque esta clínica es muy cara” y que todos están convencidos de que la segunda intervención de urgencia que se le realizó al cantaor fue para “remediar los errores de la primera” e intentar solucionar los terribles problemas que se derivaron de ella. A través del abogado, la familia reclamó el sábado toda la información e historial clínico del artista, así como copias de los consentimientos necesarios para tener las pruebas periciales suficientes para poder poner la denuncia correspondiente en el Juzgado número 30 de Plaza de Castilla de Madrid.

Tras permanecer unas horas en el hospital, los restos mortales del cantaor fueron trasladados al Instituto Anatómico Forense de Madrid, donde se le someterá a una autopsia que permita esclarecer las causas exactas del fallecimiento. Hoy a partir de las 15:00 en la sede madrileña de la Sociedad General de Autores (Calle Fernando VI, 4) se abrirá la capilla ardiente. Es muy probable que el cortejo fúnebre se traslade mañana a Granada, donde se celebrará el sepelio.

La familia del cantaor quiso expresar ayer a través de un comunicado público “su sincera gratitud” hacia todas las personas que les han trasladado su afecto y cariño en “estos momentos difíciles y de dolor”. Estrella Morente, hija del cantaor, agradeció en la puerta del hospital “la preocupación” con que todo el mundo ha seguido los acontecimientos y aseguró también que sabía que su padre era muy importante, “pero no tanto”.

El Ayuntamiento de Granada, por su parte, decretó ayer tres días de luto oficial por la muerte de Enrique Morente, al que califica de “albaicinero con un arte universal” y la bandera de la ciudad ya ondea a media asta. Quienes conocieron a este gran renovador del flamenco, que puso literalmente a sus pies, aseguran que su buen humor, su alegría y su corazón iban de la mano de lo grande de su genio y de su arte.

 

Europa Press 14/12

Director de la Bienal dice que con la muerte de Morente “todos nos sentimos hoy un poco huérfanos

El director de la Bienal de Flamenco de Sevilla, Domingo González, ha afirmado este lunes, después de conocer la muerte del cantaor granadino Enrique Morente, que con su desaparición “todos nos sentimos hoy un poco huérfanos”.

González, que ha querido transmitir su pésame a toda la familia, ha señalado a Europa Press que “alguien que nos alumbraba ahora ha trasladado su foco a otro sitio y nos seguirá alumbrado de todas formas”. Además, ha destacado la “buena” relación tanto institucional como personal con el artista.

“Ha sido una relación magnífica y a la gente como Enrique solo hay que agradecerle cosas, por todo lo que ha hecho durante su vida por el flamenco y por nosotros, los que tuvimos la suerte de conocerlo y de tener una relación amistosa con él”, ha manifestado.

 

Europa Press 14/12

La Fundación Mario Maya expresa su “profundo pesar” por la muerte del artista

La Fundación Mario Maya ha expresado este martes su “profundo pesar” por el fallecimiento del cantaor de flamenco Enrique Morente, quien este miércoles recibirá sepultura en su ciudad natal.

Ambos artistas, según la Fundación, compartieron muchas facetas personales y artísticas. Los dos se iniciaron en el flamenco en Granada y buscaron en Madrid un nuevo horizonte.

Tanto Morente como Mario Maya se inspiraron en la tradición para llevar a cabo sus particulares revoluciones en los lenguajes artísticos con los que se expresaron. Ambos fueron creadores, librepensadores y comprometidos con el arte en todas sus dimensiones. Y, finalmente, los dos han fallecido de forma inesperada, en plenitud y con innumerables proyectos por desarrollar.  Además, la amistad y el respeto mutuo han marcado siempre la relación entre los dos artistas. Por todo ello, la Fundación Mario Maya comparte con la familia Morente el dolor de esta irreparable pérdida.

 

El Norte de Castilla 14/12 ÚLTIMAS NOTICIAS DE Cultura

Tomás Gómez: Enrique Morente fue uno de los grandes renovadores del flamenco.”

Madrid, 14 dic (EFE).- El secretario general de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, ha transmitido su pésame a la familia del cantaor Enrique Morente, fallecido ayer en Madrid, al que ha recordado como “uno de los grandes renovadores” del flamenco.

En un comunicado, el líder del Partido Socialista de Madrid (PSM) ha señalado que con la muerte del cantaor, “el mundo del arte se pone de luto al perder a uno de los máximos referentes del flamenco”.

 

Información de Alicante 14-12-2010  

Adiós a Enrique Morente, renovador del flamenco

El cantaor granadino muere a los 67 años dejando una carrera cargada de innovación y de grandes trabajos

El cante flamenco se queda huérfano con la muerte de Enrique Morente.

EP / MADRID Enrique Morente nació el día de Navidad de 1942 en el barrio granadino del Albaicín. Es considerado como uno de los máximos responsables de la renovación del cante, así como el mejor adaptador al flamenco de poemas de Miguel Hernández, García Lorca, los Machado, Lope de Vega, Bergamín, San Juan de la Cruz, Guillén o Rafael Alberti.

Morente aprendió las bases del arte jondo de mano de Aurelio Sellés (Aurelio de Cádiz) y su ansia de conocimiento y aprendizaje le llevó a trasladarse con 15 años a Madrid, donde contactó con un grupo de jóvenes aficionados al flamenco, la mayoría universitarios. Junto a ellos acudía en aquellos tiempos de dictadura a locales en los que aprendió de Pepe de la Matrona, cantaor octogenario que había sido alumno de Antonio Chacón.

Su debut se produjo en la peña flamenca Charlot, actuación a la que siguieron otras allá por el año 1964 en la Casa de Málaga o con la pareja de baile de José Luis Rodríguez y Pepita Sarracena en diversas salas de fiesta. Sin embargo, se considera que su salto a la profesionalidad fue cuando en ese mismo año es contratado por el Ballet de Marienma, con el que actúa en el Pabellón español de la Feria Mundial de Nueva York y en la embajada española en Washington.

Después tuvo lugar su primera aparición en un festival flamenco, con el cartel: Enrique Morente con Juan Talega, Fernanda y Bernarda de Utrera, Gaspar de Utrera, Tomás Torre y Antonio Mairena. La presentación fue a cargo de Ricardo Molina y se celebró en el teatro de los Alcázares de los Reyes Cristianos.

Su primer disco, ‘Cante flamenco’

Su primer disco apareció en 1967 con el título ‘Cante Flamenco’, en el que estuvo acompañado por Félix de Utrera, con la discográfica Hispavox. Esta grabación, que recibió una Mención Especial de la Cátedra de Flamencología en 1968, denotaba el gran conocimiento que Enrique poseía, a pesar de sus 25 años, tanto por su ejecución, como por la selección de los cantes que incluyó, nada habituales en la época: cantes de Frasquito Hierbabuena, caña, cantes de Pedro ‘El Morato’, mirabrás, soleares y seguiriyas.

En ese mismo año 1967 salió a la luz otro disco, también con la casa Hispavox, titulado ‘Cantes Antiguos del Flamenco’ y en el que era acompañado por el Niño Ricardo, con una selección de cantes que denotaba un profundo conocimiento, que llamó sobre todo la atención por el corto periodo de tiempo con respecto al anterior trabajo.

Durante los siguientes años, se afianzó entre Enrique Morente y Manolo Sanlúcar una relación profesional que perdurará durante mucho tiempo. Es con el guitarrista con quien vivirá la experiencia en 1970 de ser el primer cantaor flamenco que actuaba en el Ateneo de Madrid.

En 1971 protagonizó en México con la guitarra de Parrilla de Jerez y la bailaora Ana Parrilla una serie de actuaciones en tablaos, teatros y centros culturales que culminó con su participación en el I Festival Internacional Cervantino de Guanajuato y su presentación en el auditorio de la Universidad de las Américas en 1972. En 1978 editó sus discos ‘Despegando’ y ‘Homenaje a Don Antonio Chacón’. Por éste último obtuvo el I Premio Nacional otorgado al mejor disco de música folclórica que concede el Ministerio de Cultura.

 

En 1988 estrenó en Granada el espectáculo ‘El loco romántico’ basado en la obra cervantina ‘Don Quijote de la Mancha’, y en ese mismo año también llevó a los escenarios su ‘Misa flamenca’, con textos de San Juan de la Cruz, Fray Luis de León, Lope de Vega y Juan de la Encina. También grabó ‘En la Casa Museo de Federico García Lorca’, con textos de Lorca y el primero de sus álbumes dedicados a Lorca y fue por encargo de Juan de Loxa, director por entonces de la Casa Museo.

Posteriormente y aprovechando la que sería la última visita a España de Sabicas, el maestro de guitarra ya octogenario, grabó un disco conservador con el toque clásico del navarro para el sello Ariola: ‘Nueva York/Granada, Morente-Sabicas’. Con ‘Negra si tú supieras’, Morente grabó para Nuevos Medios en el 93, aunque enseguida tomó forma la idea de crear su propio sello discográfico, Discos Probeticos.

Premio Nacional de la Música

En 1994, Morente fue el primer cantaor de flamenco que recibió el Premio Nacional de Música otorgado por el Ministerio de Cultura de España. En 1995 recibió la Medalla de oro de la ‘Cátedra de Flamencología’ de Jerez de la Frontera y el premio ‘Compás del Cante’ en Sevilla.

En su disco ‘Omega’ colaboró con el grupo de rock granadino Lagartija Nick y numerosos artistas del flamenco, como Vicente Amigo, Tomatito o Cañizares, para adaptar poemas de Federico García Lorca y temas del cantautor canadiense Leonard Cohen.

En 1998 recibió el Galardón de Honor de los Premios de la Música e intervino en el espectáculo ‘Canción con reflejo’ de Cahro Vallés en homenaje a Federico García Lorca, junto al actor Francisco Rabal y su hija Estrella Morente, y que se presentó en mayo en el Teatro Principal de Valencia.

En el año 2003 apareció su disco ‘El pequeño reloj’, con el que rompía el concepto tradicional de un disco flamenco, ya que presentó una obra discográfica como una obra de arte completa. En2005 se le otorga la Medalla de Andalucía en reconocimiento a una carrera dedicada al flamenco y a su apertura con respecto a otras músicas así como a su divulgación por todo el mundo.

El mejor disco de flamenco

En febrero del año 2006, el trabajo ‘Morente sueña la Alhambra’, considerado como el mejor disco de flamenco en los Premios Nacionales de la Música. Siguió recibiendo reconocimientos a su trabajo cuando en junio de 2006 fue condecorado con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, y en 2007 colabora con la banda granadina Los Planetas en su disco ‘La leyenda del espacio’ inspirado en la tradición flamenca andaluza, y recordando ‘La leyenda del tiempo’ de Camarón.

Casado con la bailaora Aurora Carbonell y padre de tres hijas, entre ellas la cantante Estrella Morente, su último trabajo ha sido ‘El Barbero de Picasso’, un álbum en directo en el que Morente narra a través del cante jondo, la historia de amistad entre Pablo Picasso y su peluquero, Eugenio Arias. El cineasta granadino Emilio Ruiz Barrachina rodó un largometraje documental basado en este trabajo discográfico en el que participó toda la familia del cantaor.

 

según (adn@adn.es) EFE

Gritos de Viva Enrique dieron el último adiós al genial cantaor | Los médicos han asegurado que padecía cáncer de esófago con metástasis.

 

La Vanguardia 14/12

García Montero y Almudena Grandes destacan que fue el mayor “talento contemporáneo” e “insustituible”

La pareja de escritores aseguran que sin el trabajo del artista andaluz el flamenco “sería distinto a lo que es”

Madrid. (EUROPA PRESS). – La pareja de escritores formada por Luis García Montero y Almudena Grandes ha destacado a las puertas de la SGAE, donde se espera la apertura de la capilla ardiente de Enrique Morente, que ha muerto el “mayor talento contemporáneo del flamenco y del arte en general”, al tiempo que han subrayado que fue una “persona insustituible”.

En declaraciones a los periodistas, Grandes ha dicho que sin el trabajo del artista andaluz el flamenco “sería distinto a lo que es” y su “memoria garantiza la continuidad” de este arte.

Visiblemente afectados, han asegurado sentirse “trastornados” por esta muerte y el escritor granadino, que también ha señalado que Morente “estaba lleno de proyectos y de vida”, ha añadido que “sólo los que gozamos de su persona sabemos que será insustituible por lo que ayudaba a la gente”.

 

Europa Press 14/12

Morente

Felipe González, Pajín, Gallardón y Miguel Ríos, entre otros, dan sus condolencias a la familia

 

El ex presidente del Gobierno Felipe González, la ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, Leire Pajín, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, o el rockero granadino Miguel Ríos son algunos de los muchos miembros de la sociedad civil y política que han expresado sus muestras de condolencias a la familia del difunto cantaor de flamenco Enrique Morente, según ha informado en un comunicado la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE).

El ex presidente del Gobierno Felipe González ha hecho llegar un telegrama en el que, textualmente, se mostraba “impresionado por el fallecimiento del gran cantaor, quiero haceros llegar mi solidario abrazo”. Por su parte, la actual ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, Leire Pajín, ha transmitido también su pesar por la pérdida: “en estos momentos de tanta tristeza, quiero hacerle llegar a toda la familia mis más sinceras condolencias. Hemos perdido a un gran maestro. Su forma de interpretar y de vivir flamenco es un legado que nos acompañará siempre”.

Ignacio González, vicepresidente y consejero de Cultura y Deportes de la Comunidad Autónoma de Madrid, señalaba “en nombre del Gobierno de la Comunidad de Madrid, toda mi solidaridad con vosotros en estos tristes momentos. La figura de Enrique Morente, será imposible de olvidar para todos los amantes de la cultura de nuestro país y seguirá en nuestro recuerdo como un gran referente”.

Alberto Ruiz-Gallardón, alcalde de Madrid, en un telegrama dirigido a la viuda de Enrique Morente, Aurora Carbonell, declaraba que “muchos de nosotros hemos tenido la inmensa fortuna de poder disfrutar muy de cerca el extraordinario talento de su esposo……El enorme vacío que deja, que tan maravillosamente supo llevar a escenarios tan distintos como el cine, el teatro, las manifestaciones litúrgicas y, por supuesto la poesía, será siempre un espacio de recuerdo a su figura…”

También han remitido sus condolencias, entre otros, Miguel Ríos, Gerardo Vera, Tomás Gómez, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, el Gran Teatro de Córdoba, el Festival Internacional de Música y Danza de Granada, Francisco Álvarez de la Chica, consejero de Educación de la Junta de Andalucía, y muchos otros

 

 

GRANDES REPORTAJES:

 

El Mundo 14/12

En portada  un recuadro superior a 5 columnas: La familia de Morente denuncia su muerte por ‘mala praxis’ médica. Y  en la página 46 de Cultura un extenso artículo firmado por Diego Prieto con la extraña entradilla: La familia del cantaor, fallecido ayer en la Clínica de la luz, indignada con la atención. Su casa en el Albaicín granadino fue desvalijada anteanoche aprovechando la ausencia del clan (sic). El contenido del reportaje de Diego Prieto en consonancia con el inicio: repite el término “clan” y menciona, entre otras de visitantes “ilustres”, la opinión del periodista José María García acerca de una posible negligencia médica…

 

Alfredo Grimaldos, “La voz y el compromiso”, bajo el epígrafe: En la muerte del padre del nuevo flamenco. En el que subrayaba la importancia del cantaor.

Apoyo de Antonio Lucas. “Compás de verso libre”. Destaca la importancia de la poesía en la obra de Morente y para probarlo dice que ha cantado a  los poetas y menciona a 14.

 

José María Velázquez-Gaztelu:

“Aventajado entre maestros”: La creatividad, la inventiva, la indagación de nuevos recursos musicales, el camino en el escudriñamiento perenne de distintos modelos expresivos han formado parte de la identidad de enrique morente. Este personaje a veces complejo y siempre poliédrico muestra la esncialidad del ser que busca…. (principales etapas biográficas) y concluye: Para Enrique Morente, que ahora nos deja, el flamenco era un arte vivo que evolucionaba por su propia naturaleza. Morente, como aquellos de los que aprendió, ya es un clásico que abrió las puertas al flamenco del siglo XXI.

Víctor Ullate: Insistituible:

Hace unos años, en un programa de radio, tuve la oportunidad de coincidir por primera vez con ese gran monstruo que era Enrique Morente. Yo admiraba su trabajo y, sorprendentemente para mí, después de charlar un buen rato, me propuso trabajar juntos. A los pocos días, aprovechando que soy también vecino del Albaicín, le llamé y fui junto a Eduardo lao a la que sería la primera cita de trabajo con enrique. No sé si fue la luna, la distinta perspectiva de la Alhambra, la magia o la pasión con la que enrique hablaba de su trabajo, pero fue una de esas noches inolvidables de mi vida.

Durante largo tiempo estuvimos hablando de música, de danza, de arte…Enrique hablaba y nos mostraba apasionadamente diversos trabajos de su hija Estrella. La idea vino a mi cabeza casi sin pensar  y el resultado fue la creación del ballet El Sur, el cual he disfrutado un sinfín de noches, sobre todo por el poder  de esas dos voces insustituibles, a veces dulces, a veces rotas y dramáticas y sobre todo Flamencas, sí con mayúscula,que es lo que Enrique ha hecho con el flamenco, elevarlo al punto máximo que se pueden llevar unas raíces y un folclore, investigando, fusionando un arte, sin perder un atisbo de originalidad y autenticidad

La vida, y en mi caso la danza me ha dado la oportunidad de conocer y trabajar con gente tan excepcional como Enrique, no es justo que la muerte nos lo arrebate sin previo aviso, pues aunque siempre lo admiré y lo quise, el mundo del arte no será igual sin él. Ahora será Estrella la que transmitirá su legado y la que hará que su padre siempre esté entre nosotros, pues evidentemente y gracias a la providencia, Estrella es y será la prolongación y el resultado de parte del trabajo de Enrique. En mi mente, mi trabajo y mi corazón, siempre estarás presente cantando.

Farruquito: sabio y humilde

Desgraciadamente ha viajado para siempre uno de los grandes. Soy admirador incondicional de Morente y de su familia. Decirles desde aquí que cuenten conmigo para lo que sea, ellos lo saben. Y a los aficionados sugerirles que el que no lo ha escuchado en vida se ha perdido a un maestro. Y que aprovechen para ver a los otros maestros que aún nos acompañan. Que no vuelva a suceder como con Camarón, que llegó a ser más importante muerto que en vida. A las personas hay que disfrutarlas en vida. Era un ser maravilloso ¿? Una persona sabia y humilde, por eso llegó a ser tan grande. Y que Dios lo tenga en su santísima gloria.

Final de El Mundo

 

 

ELPAIS 14/12/2010

En portada y a tres columnas una magnífica foto de Enrique de Santi Burgos. Texto:

Muere Morente, “genio” libre del cante:

El inconfundible quejío de Enrique Morente, revolucionario del flamenco y gran bohemio del cante (sic), se apagó ayer en Madrid. El artista falleció diez días después de ser intervenido en el esófago y estómago. La familia denunció a la clínica de La Luz por una supuesta negligencia médica (páginas 46 a 49 y Madrid)

Páginas 46 y 47

Miguel Mora:

Extenso, acertado, salvo, creo,  en lo de “bohemio de manual” y emocionado reportaje de página y media sobre la personalidad artística y vital del fallecido, página 47

José Mercé : “Hoy le lloran, ayer le criticaban”.  Mercé enfoca su artículo destacando la personalidad rebelde de Morente y de cómo a su muerte se le rinden honores de parte de muchos que en vida le atacaron: “…Enrique vivía para esto, lo suyo era una entrega total. Todavía era joven y le quedaban muchas cosas por hacer. Pasará muchísimo tiempo hasta que salga alguien como él. Es una pérdida descomunal. Pero nunca se reconoce verdaderamente a los artistas hasta que se van. Ahora dirán, gloria bendita, dirán que ha sido un genio…y lo fue, pero lo dirán los mismos que alguna vez le criticaron por arriesgar”.

Pagina 47:

Aparece una variación del ya conocido soneto a Morente de Joaquín Sabina que figura en la carátula del elepé Morente-Sabicas. Una variante, que con la urgencia empeora, y mucho a mi juicio, el soneto original: cotejémoslos. Donde decía: Esa voz que se juega la vida: Ese compás que se juega la vida. Donde: Esos ojos mirando al vacío: Esa agujeta pinchando el vacío, donde: Ese grito mortal que le usurpa/ la exclusiva, al amor, del olvido: Ese balido ancestral de la pulpa/ del corazón de un melón desnutrido!!! Y sigue, donde, esa revolución de la ternura/ ese inventario de la mala suerte: esa revolución de la amargura/ese carámbano de pez espada???  Y para rematarlo, en lugar de la muy digna estrofa primitiva:  Ese cómo, ese qué, ese hasta cuándo/ ese pulso ganado a la muerte/ese Enrique Morente cantando: Esa estrellita (con minúscula) malacostumbrada/ese Morente sin dique ni hartura/ese palique entre Enrique y Granada. En fin…

Página 47

Carmen Linares: “Un genio a la vanguardia” (un cuarto de columna)

“Lo conocí recién llegada a Madrid en los sesenta, cuando él ya tenía mucho prestigio entre los artistas. Desde entonces compartí muchas vivencias con él: su boda, el nacimiento de sus niños…somos padrinos de su Hija soleá. Para mí es como de la familia” (recuerda su genialidad artística y concluye: “Tiene una faceta de compositor muy importante

Página 48

Segundo artículo de Mora con el título de Revoluciones de un clásicoEn Enrique Morente, la voz libre, ediciones de 1996 y 2006 hay un extenso capítulo llamado llanamente: “Un clásico revolucionario”.  Y en consonancia con el enunciado, el periodista ilustra con datos de la discografía de Morente el movimiento continuo en la obra del cantaor entre tradición e innovación. Y entre esos datos un ligero desliz de 6 años más tarde para la fecha de aparición del disco Homenaje a don Antonio Chacón.

 

“El gesto primordial”

Pedro G. Romero

En su culto escrito, como todos los que salen de su pluma, el intelectual onubense destaca la esencia transmisora de la obra del cantaor: “…Aplíquese eso a su cante, la inteligencia misma, el saber absoluto que por eso arriesga, lleva el cante a los extremos –de Pepe Marchena al Omega, ¿cabe más?-, lo saca de sí y lo da siempre en movimiento. Ese es el gesto primordial de lo flamenco, esa es su transmisión a la vez que depósito histórico de saberes…”. Y concluye su apoyo con unas frases preclaras: “…Es verdad, Camarón revolucionó el cante como ninguno, pero es difícil salir de su sombra, escapar a su estilo. Desde Morente, se crece, ahí está su hija Estrella, Mayte Martín, Arcángel, Miguel Poveda…Fernando Terremoto (hijo)…Y es que sobre la obra de Enrique Morente se puede seguir trabajando, verdadera transmisión, se hace inmenso, se crece”.

Página 49

“Se apagó el ronco del Albicín” es la frase que encabeza la página, y la ocupa una hermosa fotografía con las hijas e hijo de Morente, una “Autobiografía mínima”, compuesta con diversas declaraciones del cantaor, y un apoyo de J. M. Caballero Bonald sobre otra foto de Birgit Reinke en la que aparecen Enrique y Leonard Cohen en conversación. El texto no muy extenso del escritor gaditano se titula: “Magisterio de un auténtico heterodoxo”, y en el mismo, el otrora mentor de José Menese, viene a decir que partiendo de la heterodoxia, Morente creó una nueva ortodoxia de “emocionante integridad flamenca”.

En la sección Madrid

También se dedicaron amplios espacios a la muerte del artista. La abre, una  gran foto tamaño 24,5 X 15, que muestra el escenario desierto del auditorio del San Juan Evangelista, ocupado por una silla vacía de anea, una guitarra y un cartel del último concierto, histórico, que allí dio Enrique en compañía de Pepe Habichuela el 17-10-2008.

La silla vacía del cantaor

Este escenario del Colegio Mayor San Juan Evangelista, que ayer lucía simbólicamente vacío, lo ocupó muchas noches el cantaor granadino Enrique Morente. Allí actuó, por ejemplo, el 20 de diciembre de 1973, el día en que asesinaron a Carrero Blanco. Cuentan que Morente se arrancó por fandangos y cantó “Pa’ ese coche fúnebre (sic) no me quito yo el sombrero”, guiño que pagó con una noche en el calabozo. Eran otros tiempos, pero ya la huella del cantaor comenzaba a notarse en Madrid, ciudad a la que llegó en los años sesenta. Aquí conoció a su esposa, Aurora Carbonell, y cultivó un grupo de amigos que ayer, tras conocer la desgraciada noticia de su muerte, rememoraban para este periódico sus lugares predilectos de Madrid. Tablaos, tabernas y museos de un lugar del que dijo: “No hay una ciudad con más arte”.

 

 

Entrevista (póstuma)

Diario de Navarra 14/12

“Ante cada obra pienso que es un comienzo”

Enrique Morente debía actuar mañana 15 en el Teatro Gayarre, y hace unas semanas concedió a Diario de Navarra la que fue una de sus últimas entrevistas.

Adiós a Enrique Morente, el último poeta del flamenco

SANTI ECHEVERRÍa .  PAMPLONA .  Martes, 14 de diciembre de 2010 – 04:00 h.

No sólo el flamenco, la música entera está de luto ante la pérdida del maestro granadino Enrique Morente, auténtico renovador del flamenco y del cante. Con el no cabe duda al afirmar que fue para el flamenco un adelantado a su tiempo. Fue artista que corrió todos los riesgos que quiso, que supo fajarse de la ortodoxia y pensar en el arte en palabras mayores antes que en el formulario de lo correcto.

Su última visita a nuestras tierras fue el pasado sábado 25 de septiembre en un concierto en el auditorio de Barañáin, y mañana debía estar sobre el escenario del Teatro Gayarre. Escueto en las palabras pero grande en el arte, Enrique Morente, hizo un alto hace unas semanas en medio de su calendario de actuaciones, de la grabación como productor del nuevo disco de su hija Estrella Morente y de la grabación del que iba a ser su nuevo disco, El barbero de Picasso, para conceder una de sus últimas entrevistas.

Imagino que para un artista como usted es un placer poder actuar con tanto éxito. Nos va a visitar dos veces en poco menos de tres meses.

No sólo es un placer sino una suerte, un privilegio. Estoy encantado de volver a actuar en su tierra y voy a vivir esa segunda actuación con más tranquilidad. Me hace mucha ilusión volver a Pamplona porque es una ciudad muy sensible al flamenco, cuna del maestro Sabicas, repleta de gente cercana, muy atenta y muy noble.

 

¿Cómo valora su último trabajo discográfico de estudio, Morente flamenco?

En la obra de cualquier artista siempre hay discos de paso. Éste no es que lo sea así, porque quería mostrar en algunos temas cómo cantaba en los años 70 y 80. Así que para ello estuve escuchando mis grabaciones de directos de aquellos años que tenían varios amigos. Ya entonces tenía muchos detractores del mundo clásico del flamenco, porque yo entonces también cantaba flamenco “clásico”.

¿Después de 23 discos publicados se piensa en la búsqueda de la obra definitiva?

Yo ante cada obra prefiero pensar siempre en un comienzo. Y la verdad que lo que siempre me viene a la mente es “a ver si consigo hacer un disco bueno, bueno.”

¿Entonces lo más bonito es volver a nacer en cada ocasión que se puede?

Creo que sí. Ésa es la ventaja que te da el hecho de la creación del disco. Realmente te permite una nueva creación cada vez que te metes en ello.

La publicación en 1996 de Omega junto al grupo de rock Lagartija Nick supuso una conmoción para la ortodoxia flamenca. ¿Decisiones así son las que ayudan a evolucionar al flamenco?

Sí, porque los revulsivos son necesarios en el arte, aunque no valgan nada más que como revulsivos. Son muy útiles porque molestan a unos sectores y a otros les alegran. Así que simplemente por eso son muy necesarios.

Dicen del flamenco que es uno de los géneros más vivos porque está en constante evolución.

Afortunadamente el flamenco sigue siendo lo que ha sido siempre, un arte de música viva que día a día continúa naciendo y se enfrenta constantemente al reto de la creación.

¿Hay relevo suficiente en los cantaores flamencos?

Sí, hay gente buena que es muy joven, preparadísima y con un dominio rítmico extraordinario. Quizá lo que sucede es que todo está más estandarizado, aunque eso es lo que está sucediendo en toda la música, en todos los géneros. Quizá es porque la comunicación también nos estandariza.

En cuanto a su propia renovación personal ¿cómo es el repertorio que está ahora presentando en los conciertos, incluyendo el de Pamplona?

Bueno, igual cambio de opinión dentro de quince días. Algo que no espero que ocurra después de ésta entrevista. Lo mas seguro es que sean buena parte de los temas del que va ser mi próximo disco El barbero de Picasso, pero siempre alrededor del cante jondo, que es lo que sé hacer. Será como un tributo a la amistad entre el barbero de Picasso y Picasso. Es una amistad que descubrí visitando Buitrago de Lozoya, pueblo de la provincia de Madrid. Allí hay un museo que lo creó el barbero de Picasso, y lo fue realizando con todos los regalos que le hacía Picasso cuando le cortaba el pelo. El pintor no le pagaba en metálico porque ya sabemos que la mayoría de los pintores llevan los trajes sin bolsillos. Así que le pagaba con dibujos, cerámica, etc. Eso generó una gran amistad entre ellos.

¿Y sus próximos proyectos?

Pues estoy muy metido en la producción del nuevo disco de Estrella Morente. Ahora mismo he salido hace un rato del estudio.

¿Y resulta fácil trabajar de productor siendo también el padre de esa artista?

Ya le he producido sus tres discos y por supuesto que entre padre e hija es difícil separar la relación familiar de la profesional. Pero nos llevamos bastante bien. Le repetí muchas veces que no me hiciera caso, que hiciera el disco con cualquier otro productor y que no hiciera el disco conmigo porque tengo muchas cosas que hacer. Pero ella insistió “papá lo tienes que hacer tú”, así que estoy intentando estar a la altura del productor.

 

Diario de Sevilla 14/12

“Con los rockeros me llevo mejor: soy más ‘heavy metal”

 

Se reproduce en estas páginas una parte de la antigua entrevista que concedió el cantaor granadino al Grupo Joly, una conversación con sus amigos Paco Espínola y Juan Pinilla

Paco  Espínola y  Juan Pinilla. | Actualizado 14.12.2010 – 07:46

 

Su mujer, Aurora Carbonell, fue una magnífica bailaora y tiene gran sensibilidad como cantaora. La garganta de su hijo Enrique apunta maneras. Estrella ha conseguido hacer realidad su nombre.

Paco Espínola: ¿Artísticamente, manda usted en su casa?

Enrique Morente: Cuando se van a la calle, sí. Entonces aprovecho y me creo un campeón y el comandante de la casa. Tengo bastante dominio, sobre todo en la cocina.

P. E.: ¿Qué consejos da a sus hijos?

Que sean respetuosos y amadores del cante clásico. No hay más que uno: el cante flamenco. Y luego que hagan caso a los buenos artistas, pero no siempre, y si es familia allegada, nunca.

Juan Pinilla: ¿Cuándo pasa un alumno a ser maestro?

En el flamenco no hay maestros, hay discípulos. No hay maestros porque no hay una técnica para enseñar a cantar, como no hay una técnica, no hay una forma. No hay una pedagogía. Ya hay gente preparada consciente de que una cosa es ser un buen artista y otra un buen enseñador. Pero vamos, yo pertenezco a la generación en las que no había maestros.

P. E.: La industria se empeña en etiquetarlo todo, pero Stravinsky decía que sólo hay dos clases de música: buena y mala.

Genial, muy sencillo, pero verdadero. El arte no debe tener cortapisas, con libertad todo es posible. Lo que importa es el resultado.

J. P.: ¿Le molesta la etiqueta de revolucionario?

Un poco. Algunas veces me gusta mucho. Pero todas las revoluciones han sido sangrientas y no me imagino yo cortando cabezas.

 

P. E.: ¿Se está haciendo hoy la música más interesante de la historia del flamenco y la peor literatura de la historia del flamenco?

Hoy se hace otra música, la de este momento; pero la mejor se hizo en la época de Marchena, Tomás Pavón, la Niña de los Peines, Carmen Amaya en el baile, la guitarra de Ramón Montoya, Manolo de Huelva, ésa es insuperable. Como no se puede superar la época de Bach, Mozart o Beethoven. Ahora se hace muy buena música, hay mucha gente con talento. Hay que ser optimista y estimular a los jóvenes y decirles que se puede hacer de todo, pero que si se quiere ser cantaor, hay que ser aficionado respetuoso del cante, y después cante usted en lo alto de un trapecio o en lo alto del campanario de la Catedral si le deja el obispo…

P. E.: ¿Le gustaría cantar en el campanario de la catedral de Granada?

Iba a hacerlo, pero me pusieron una zancadilla y no pude. Iba a cantar en homenaje a Pepe Guerrero, mi querido e inolvidable pintor. Se habló dos o tres veces, pero debo tener una fama de rojo asqueroso o algo así, porque cuando voy a entrar no me dejan.

P. E.: ¿Ni para arrepentirse?

A rezar nada más y desde la calle. Pero yo siempre entro a todos los templos con el máximo respeto.

J. P.: ¿Conoce a algún artista que esté agradecido a Granada?

Mmmm. Un amigo mío. Hombre, todos los granadinos queremos mucho a Granada. Y los que salimos fuera más. Estuve tres meses y medio en Rusia y me creí que estaba en Graná. Pasé varias veces por la puerta del Kremlin con un lobazo… Porque el champán ruso es muy dulce, muy malo, y lo mezclas con el vodka, que es buenísimo, y te estás rascando la cabeza un mes y medio, y con lo que estaba cayendo allí… Los flamencos tenemos la mala sombra de descubrir el único sitio abierto que hay en el pueblo más ancestral, más lejano, siempre damos con él, desgraciadamente.

J. P.: ¿Se puede hacer arte al margen de lo que ocurre en la calle?

No se puede sentar cátedra sobre cómo hay que hacer el arte. Pero yo creo que un artista tiene que vivir lo que pasa en su entorno.

J.P.: ¿Estamos aprendiendo algo de la crisis?

A mí me preocupa la crisis porque vengo del mundo del currelo y lógicamente voy a estar siempre al lado del trabajador. Pero me preocupa más la crisis de África. A ver si de una vez los poderes económicos, los países ricos y los ciudadanos que pertenecemos a ellos tenemos la mínima calidad humana para ayudar y quitar gran parte de esa miseria y esa indignidad.

P. E.: Dice el PP que es el partido de los trabajadores. ¿Cuál es el partido de los vagos?

El mío. Parte del año… Nos juntamos unos cuantos en un bar, ya te daré la dirección, y no hacemos nada, no tenemos ni ganas de hablar. Sólo nos sentamos allí, “hola qué tal”, beber sí bebemos, pero poco más, arreglamos el mundo en dos minutos para tranquilizarnos, y realmente no nos importa nada más que nosotros, nuestra soledad y nuestra pereza.

J. P.: ¿Quién le entiende mejor, los flamencos o los rockeros?

Con los rockeros me llevo mejor. Yo soy un cantaor sin identidad: ¿de dónde es mi cante?, ¿de dónde vengo?, ¿de dónde soy? Hombre, sé que mi familia viene de Pinos, una familia buenísima, que nací en el Albaicín, que escuchaba flamenco en las tabernas y que mi madre cantaba más bien que todo. Pero yo soy más bien heavy metal, me parece, tampoco estoy muy seguro.

J. P.: Cuando tenía 20 años, Pepe Marchena lo presentó en el Festival de La Unión diciendo: “Éste va a ser el futuro del mañana”. ¿Qué pensó?

Era un hombre tan cordial que me sonó a presentación de estímulo a un joven y no le di otra credibilidad que la del agradecimiento y el asombro. Recuerdo que se metió para dentro, yo empecé a cantar, y cuando se apagó la luz, apareció al principio de la segunda parte con un traje blanco y un sombrero. Bernardo de los Lobitos me invitó a escuchar a Pepe y aún tengo los sonidos de cómo cantó esa noche, el último árabe del cante andaluz.

 

P. E.: Una vez contó que en Japón le pareció escuchar a Marchena…

No, era a Aurelio Sellés. Yo creía que habían puesto un disco de Aurelio, pero no. Entré en un tablao donde había un cuadro flamenco con unas gitanas guapísimas; a los guitarristas sí se les veía ya la cara de asiáticos. El cantaor hacía un cante de Aurelio Sellés que decía: “Cuando Dios te llame a puertas / no le digas al confesor / lo que tú has hecho conmigo / porque no echa la absolución”. Y se oía una voz que decía: “¡Olé Aurelio, viva Aurelio!”, él mismo se decía “¡olé!” porque lo había calcado del disco.

P. E.: ¿Cómo es su Picasso?

Yo quería que tuviera tres o cuatro narices, ocho orejas, la cabeza al revés, un poco de inspiración y fidelidad. Yo lo admiro por su actitud, siempre quiso ser fiel a su convicción de español y republicano, un hombre que nunca quiso dejar de ser malagueño.

P. E.: ¿Para qué sirven los flamencólogos?

Hay de todo: buenos, regulares, horribles, pesados, graciosos, con humor y amadores de la investigación, el fin de la flamencología. La palabra flamencólogo creo que la inventó Anselmo González Climent, un argentino hijo de gaditanos. Hay grandes flamencólogos: José Blas Vega, José Luis Ortiz Nuevo y muchos a quienes hay que agradecer su trabajo. Claro, hay quien ha escrito ocho libros de flamencología en un mes, mire usted, ¿ocho libros?, si aún no me he leído el primero…

P. E.: Desde hace unos años la crítica le trata muy bien. ¿Le preocupa?

Más que preocuparme me ocupa bastante tiempo, porque las compro. Toda la crítica está pagada, mando muchos sobres, pero vacíos… Bueno, ahora la cosa va mejor aunque todavía hay críticas de cuando yo parecía el hermano del Lute. Hay mucha gente que tiene su opinión y yo la respeto. Y como se ha dicho de todo de mí, algunas cosas son ciertas.

P. E.: John Coltrane decía: “Yo les enseño técnica a mis alumnos y luego les enseño a que olviden toda esa mierda”. ¿Está de acuerdo?

Es un poco verdad. La técnica en el flamenco es muy difícil de explicar, sobre todo en el cante. A lo mejor no soy un gran técnico, pero muchas veces prefiero cantar en libertad que ajustado a una cuadratura que no diga nada

 

OPINIÓN

ABC  Día 14/12/2010 – 03.14h

Manolo Sanlúcar

Un gran hombre

Enrique Morente ha sido un gran hombre del flamenco, no sólo por su esencia y su imagen ante el mundo, no sólo por su dimensión artística. Hombre cabal cuya condición humana ha sido la del que siempre ha estado al pie del cañón, poniendo su lealtad a la gente y a la vida por encima de sus propios intereses. Eso lo he vivido muy cerca con él. La valoración que yo hago de Enrique sobrepasa lo artístico. Creo que fue un hombre con conciencia y compromiso con nuestra cultura. Era, sin duda, uno de los grandes. Lo primero que hizo fue nutrirse de la esencia del flamenco y de la escuela clásica para llegar a ser más que un maestro. Y luego, como era un hombre vivo y con conciencia de su época y de lo que significaba para él la búsqueda de la cultura y la experiencia, se metió en terrenos ajenos al flamenco. Lo hizo por puro desarrollo individual. Pero él nunca ha dejado de tener claro lo que era su cultura y de dónde venía y la dimensión de su propia personalidad. Lo que ha hecho Enrique Morente ha sido, sencillamente, vivir. Por eso ha sido uno de los pilares de su tiempo.

Si miramos atrás, la Historia del flamenco ha dividido el cante en dos escuelas fundamentales, la de Manuel torre y la de Chacón. Lo mismo podríamos decir de Camarón y Enrique Morente. Camarón podría ser el equivalente a Manuel Torre y Morente a Chacón. Pero somos el mismo pueblo. Entre todos construimos lo que conocemos como flamenco. Y Enrique ha ocupado su sitio de una manera brillantísima y con una autoridad máxima.

 

 

La Razón

14 Diciembre 10 – –

Manuel Borja-Villel

Mi relación con la música es bastante visceral. Me atrae y me dejo atrapar por ella, la siento. Me pasa con Enrique Morente, un músico enorme que ha sido maestro de muchos artistas y que se implicó en cuerpo y alma  en la modernización del flamenco, un arte que durante la República vivió uno de sus grandes momentos para  experimentar  una de sus páginas más tristes durante el franquismo y saber transitar, después, por todos los caminos.

Ahí está un trabajo redondo como «Omega», con Lagartija Nick y tantos autores. Morente era un hombre interesado por la poesía, la pintura, por el arte en general, lo que es indicativo de las figuras que saben interiorizar de tal manera su campo de trabajo que lo trascienden y hacen más complejo, distinto así mismo. Es lo que tienen los maestros. Tú escuchabas a Morente y te introducía en un mundo propio, algo que solamente los que han nacido con talento consiguen hacer. Y él poseyó ese don que a veces parecía casi sobrenatural.

 

Vaivenes flamencos

Martes 14 de diciembre de 2010

Publicado por Juan Vergillos

Penúltimo adiós a Enrique Morente

Su mera ausencia es su última obra, por la trascendencia de la misma: nada será igual, no podemos esperar lo mismo del flamenco, sin él. Sabiendo que ya no nos emocionaremos hasta la médula, que no nos sorprenderemos de nuevo, con los primeros compases de su último disco, de su último concierto. Su desaparición transforma de golpe el panorama jondo contemporáneo, porque estaba en plenitud de facultades físicas, emocionales e intelectuales.

Porque fue el hombre que quiso ser, cantaor de flamenco en una familia sin tradición, en una ciudad, Granada, que parecía estar en los años 60 en la periferia de lo jondo. Por eso nos hace hoy el trabajo más fácil: lo mismo podemos decir que ha muerto el renovador del flamenco o el más clásico de los cantaores jondos. Y, sin embargo tenemos que escribir lo más difícil, lo más terrible, lo que nunca imaginamos que nos tocara escribir: ha muerto Enrique Morente.

De entre todas esas opciones me quedo con el gran aficionado que fue. No solo conocimiento, también pasión. Veneró a todos los trasmisores de la escuela chaconiana, empezando por Pepe de la Matrona, que fue su mentor. En su último disco en estudio todavía incluía una soleá del maestro trianero. Viajó a Cádiz para conocer los cantes de la zona y se hizo íntimo de Aurelio. Sus discos se pueden contar como homenajes explícitos o implícitos: a don Antonio Chacón, su obra del 77, a Marchena, a Pastora Pavón, a Montoya, a Manolo de Huelva, a Mairena. Pero también a Valderrama, La Serneta, el Mellizo, Yerbabuena, El Morato, Gayarrito, la Trini, a Fernanda y Bernarda en la caña ‘La Alhambra lloraba’: “las mimbres del río, gimen con Bernarda, la Alhambra lloraba cantando Fernanda”. Dado el reduccionismo característico de los medios de comunicación de nuestra época, es casi imposible explicar a un hombre como Morente, todo un hombre, el hombre que quiso ser, todos los hombres, que no cabe en cuatro palabras, en cuatro nombres: Picasso, Lorca, San Juan, Al-Mutamid, Garfias, José Hierro, Rius, Fray Luis, Del Encina, Cernuda, Cervantes, Lope, los Machado, Bergamín, Zambrano, Inglada, Pepe y Juan Habichuela. Niño Ricardo, Estrella, Tomate, Sanlúcar, Riqueni, Sabicas, Josele, Cerreduela, Ochando, Mario Maya, Carmen Mora, Segundo, Arcángel, Camarón, Israel Galván, Ortiz Nuevo, Pat Metheny, Lagartija Nick, Leonard Cohen. Todos ellos fueron flamencos y fueron vanguardia sonora en la garganta y en el cuerpo de este coloso de la música contemporánea.

Quiso ser un cantaor de flamenco y fue el cantaor de flamenco. Lo dije, lo escribí muchas veces cuando vivía, que era el más importante músico de flamenco de nuestro tiempo. Morente, con los años, se hizo menos reticente a las declaraciones de amor y homenajes que se le han prodigado en toda España en los últimos años, actos en los que lo pasaba realmente mal. Por eso este verano pude decírselo, en público, en La Unión: gracias en nombre de todas las personas a las que has hecho más felices con tu música. Será más difícil seguir sin ti. Pero tu ejemplo de entereza en la adversidad, de valentía, de honestidad y, sobre todo, de generosidad en la entrega del corazón que ahora se para, nos acompañará siempre.

 

 

Día 15 de diciembre

 

NOTICIAS

El País  15/12/2010

Cientos de personas reciben con aplausos al fallecido Enrique Morente

El entierro está previsto para esta tarde sobre las 20.00

Valme CortésGranada

Una multitud de aficionados y periodistas, unos 2.000 según la Policía Local, recibe en estos momentos con aplausos, a las 13.15, los restos mortales del cantaor Enrique Morente en el teatro municipal Isabel la Católica de Granada, donde se ha habilitado la capilla ardiente. La comitiva ha sido escoltada por policías locales de gala en motocicleta.

Su viuda, Aurora Carbonell, y sus hijos, Estrella, Soledad y Enrique, han sido los primeros en acceder al teatro, que ahora se abre para que los granadinos se despidan del cantaor.

La sobrina de Federico García Lorca, Laura García-Lorca de los Ríos, tiene previsto leer un poema de su tío en memoria del cantaor fallecido el pasado 13 de diciembre a los 67 años, en un acto en el que también participaría el poeta Luis García Montero.

En el interior del teatro, la capilla se ha instalado en el escenario, donde una gran fotografía muestra una estampa con Enrique Morente en el Patio de los Leones de la Alhambra, en un espacio en el que se colocarán además más de 70 coronas de flores de amigos y allegados del cantaor.

 

A las 17.00, según lo programado, el cuerpo de Morente será trasladado hasta el cementerio de San José, cercano a la Alhambra, escoltado nuevamente por policías de gala. “La familia está muy cansada” tras estos últimos días y no se prevé un cortejo por la ciudad, sino un desplazamiento directo al camposanto, donde, alrededor de las 19.00 o 20.00 horas se oficiará el entierro del cantaor, considerado uno de los grandes renovadores del flamenco, en el cementerio de San José, en el Paseo de La Sabika, junto a la Alhambra.

 

Granada Hoy 15.12.2010

Enrique Morente I, Rey de los Flamencos

Gabriel Pozo

Érase una vez un reino, que antes fue de moros, donde los gitanos, principalmente, bailaban y cantaban. No se sabía hasta dónde lo hacían para expresar sus penas ni cuándo su alegría. Por las noches y madrugadas. Cantaban y danzaban para alegrar las fiestas de señoritos cortijeros; también jaranas de taberna, colmao y zambra. Allá por mediados del siglo XIX, alguien les llamó flamencos. ¿Por qué? Los estudiosos no se han puesto todavía de acuerdo.

En aquel reino, hacia 1922, los flamencos fueron dejando poco a poco de ser patrimonio de señoritos ociosos de voces aguardentosas. Organizaron un concurso en el corazón de la Alhambra. Y a sus cantes y bailes se les reconoció como un arte puro y jondo.

La esencia de los flamencos se escondía en las grutas del Sacromonte y del Albaicín Albaida, en las mismas laderas del cerro San Miguel. Pero se extendió como el aceite por todos los confines del reino. Y llegó a los tablaos de Madrid, que así se llamaron después las antiguas zambras y vetustos colmaos. Y ya no era un divertimento de señoritos cortijeros. Porque nació el arte, con variantes y estilos llamados palos. Surgieron compañías de las entrañas de aquellas cuevas sacromontanas, que llegaron a toda Europa, y América, incluso al mismísimo Cipango. Nacieron nombres míticos: Antonio Caracol, Antonio Mairena, la Niña de la Puebla, Antonio Chacón, Camarón de la Isla…

Hasta que en aquel reino nació el más grande de todos los hombres que llamaron flamencos. Le nombraban Enriquito cuando daba sus primeros pasos por el Camino del Monte y en el Paseo de los Tristes. Luego marchó de su Albayzín, cuando se le quedó pequeño. Fueron tiempos en que aquellos cantes rudos, arcaicos, parieron cátedras, academias, secretarías de estado, incluso títulos de patrimonio de la Humanidad. Enriquito, ya convertido en Don Enrique Morente, fue la pura evolución del flamenco: en la zambra, en el teatro, con la sinfónica, en palacios de deportes, en el Metropolitan… no hubo escenario que se le resistiera.

 

GRANDES REPORTAJES 15/12

 

El País vuelve a consagrarle las páginas 46 y 47 de la sección de Cultura, anunciadas por un recuadro en portada con el titular Quejío sin fin en el planeta del flamenco”, al que acompaña una pequeña foto de Morente cantando.

Página 46

Gran fotografía de la agencia EFE con el féretro de Enrique. En el pie de foto se lee: Antonio Carbonell (izquierda) y Pepe Carbonell, cuñados de Morente, introducen sus restos mortales en la sede de la SGAE, en Madrid.

Más abajo, se nos muestra otra foto de EFE, en la que aparecen sentados en el patio interior de la Sociedad General de Autores, en taciturna conversación, Paco de Lucía, Antonio Carmona, Javier Limón y Alejandro Sanz.

La parte escrita lleva las firmas de A. Castilla y F. J. Barroso. En el artículo -en cuyo encabezamiento vuelve a leerse “El último adiós al genio libre del flamenco– se señala principalmente la asistencia en la capilla ardiente de artistas del mundo del flamenco y famosos de la política y la cultura: Tomatito, Niño Josele, Miguel Poveda, Pepe Habichuela, Esperanza Aguirre, José Antonio Griñán, José Sacristán, Enrique Ponce, Almudena Grandes, Luis García Montero, Joaquín Sabina, Jorge Drexler, Martirio, Javier Krahe, e Ian Gibson, “entre otros muchos”. Mencionan igualmente: “a la capilla ardiente no faltó ni el Pollito de California: “‘Lo que nos ha dejado es un consuelo, una música maravillosa que perdurará para siempre’, aseguró el polifacético cantaor, tratando de ser optimista y aguantando el llanto, entre una lluvia de cámaras y fotógrafos…”.

 

Página 47

Continúa el reportaje de la página anterior, y se hacen eco de las posibles negligencias profesionales de la clínica de La Luz, de las denuncias judiciales interpuestas por Javier Conde en representación de la familia, y del comunicado de la clínica para salir al paso de los rumores sobre su responsabilidad en el fallecimiento del cantaor.

 

Diego A. Manrique

Un manantial de música inédita. Prolífico y generoso, el cantaor deja centenares de horas de grabación

“…con o sin productores, Morente resultaba un artista tan inconmensurable como prolífico. A su muerte y debido a un modus operandi perfeccionista y un tanto particular, el legado inédito alojado en los discos duros del cantaor arroja cifras de mareo: hace siete años él mismo calculaba que tenía “unas 400 canciones sin terminar”. Fernando Crespo, su contacto en Universal, cree que se quedaba corto: “No me extrañaría nada que, a día de hoy, acumulara más de mil horas de música”.

Años después de la reunión de Sur Express se pasó a la autoproducción: creó un sello, Discos Probeticos, que incialmente le dio más disgustos que satisfacciones. Venía Morente de la era preindustrial del negocio discográfico: “cuesta creer que se grabara tan buen flamenco en aquellas condiciones…te citaban a las once de la mañana y te ponían un guitarrista. Se podía grabar un elepé de un tirón, en un día. Las compañías no sabían nada de flamenco. Su única aportación era el diseño. Al menos tenían buenos fotógrafos en nómina”, declaraba Morente.

Muchos flamencos ni registraban los temas en la SGAE: “Como los ingresos que generaban eran una risa, pasaban. Preferían cobrar un fijo, olvidarse de royalties y derechos de autor. Luego han venido los problemas cuando apareció el CD y aquello movió dinero”. Morente mantuvo relaciones irregulares con la industria: grabó para compañías fuertes y, brevemente para independientes. No se prodigaba; su último contrato convencional como artista exclusivo de EMI/Virgin cubría tres discos de creación que tardaron ocho años en materializarse.

Como bien se sabe, nunca vendió mucho el flamenco. Y Morente no tomaba atajos para entrar en las listas. Según recuerda Javier Liñán, entonces en EMI, “ninguno de esos tres lanzamientos, bastante promocionados, pasó de las 15.000 o 20.000 copias”. Su único disco de oro –ventas superiores a los 50.000 ejemplares- fue Omega. Hace unos meses, en la revista cordobesa Boronia, Enrique se quejaba del contrato de Omega, per la realidad es que no había colas para financiar lo que resultó ser, en términos flamencos una producción costosa.

Conviene recordar que su carrera no se regía por la necesidad de publicar regularmente. Vivía de las actuaciones. Acumulaba grabaciones de directos y trabajaba intensamente en casa. Asimiló que el estudio era otro instrumento y se obsesionó por el tratamiento de su voz, que gustaba de hundir en el fondo instrumental.

José Manuel Gamboa, colaborador de larga trayectoria, desmiente es imagen científica de Morente en el laboratorio: “todo lo contrario, era un creador visceral. Empezaba con una idea y derivaba en otra. Pero tenía un alto nivel de exigencia. Si algo salía rápido y llamativo, se ponía en guardia: ‘¿sonará igual de bonico mañana? ¿Y en dos años?’

Con semejante modus operandi, docenas de proyectos quedaban aparcados. Unos hablan de perfeccionismo; otros del síndrome de Orson Welles, la reticencia a rematar una obra. Se empeñaba en espectáculos multitudinarios, como Africa-Cuba-Cai, conservados en audio y vídeo, que finalmente decidía no editar. También tenía abierta la carpeta de Textos sacros, conjunción de poetas místicos y escritos herejes que le llevó a explorar las posibilidades de un coro góspel. Antonio Arias de Lagartija Nick, había preparado una colección de descartes y ensayos de Omega.

Su cabeza bullía con planes (versiones del cancionero de Antonio Vega, una gira con cuadro de bailes y miembros de sónica Youth) y sueños acariciados a lo largo de décadas (cantes consagrados al mito de los bandoleros). Y todo lo que duerme en las entrañas de sus ordenadores: las sesiones con el baterista de jazz Max Roach, las horas grabadas con Juan Habichuela y otros tocaores. Si se elabora con respeto y amor, habrá mucho Morente de categoría en los próximos años.

 

ENTREVISTAS

15/12/2010  Vanity Fair

La “última entrevista de Morente”: ‘Mi droga es el cante y la guitarra’

Cuando cantas, tienes que cantar con verdad. La rebeldía no es una agresión”

 “Con la paternidad lo que más te preocupa en la vida son tus hijos”

El Mundo

 

 

Enrique Morente preparaba el último disco de su hija, Estrella, incluso se planteaba si producir a sus otros dos hijos. “Yo le pido a papá que produzca a mis hermanos. Lo hará divinamente”, decía Estrella. Ya no podrá hacerlo. Estas y otras confesiones de padre e hija pertenecen a la entrevista que le hizo el escritor Santiago Roncagliolo y que el mes que viene iba a publicar Vanity Fair. La revista ha avanzado el contenido del encuentro tras la muerte del cantaor.

 

Padre e hija recibieron al escritor en su casa de El Albaicín, en Granada. Enrique y Estrella Morente estaban grabando las primeras tomas para el próximo disco de ella, que producía el artista. “Con la paternidad uno no sabe ni qué hora es. Lo que más te preocupa en la vida son tus hijos, pero nunca te enteras de si lo que haces está bien o mal. Es muy difícil acertar”, decía.

Ambos se deshacían en elogios. “Mi cantante favorito es Enrique Morente. Y lo sería aunque yo no fuese su hija. En el escenario, él siempre hace algo distinto, misterioso, sorprendente. Si me preguntas quién quiero ser, yo quiero ser Enrique Morente”, decía Estrella. “Y yo quiero ser tú”, respondía el padre.

 

Enrique Morente repasaba también sus inicios y su ideario a lo largo del encuentro. “Mis maestros eran gente muy culta, porque se formaron en los años veinte, cuando Manuel de Falla y Federico García Lorca acercaban al flamenco con la vanguardia. Pero mi generación, ya no tanto. Yo era muy bruto. Hasta los veintidós años no conocía más que Granada y Madrid. Recién en el 64, una compañía de baile me llevó a Nueva York. Y quedé impactado (…). Ahí descubrí el gran mundo. La mayoría de mi generación no tuvo esa opción”, rememoraba.

“Cuando cantas, tienes que cantar con verdad. La rebeldía no es una agresión, es simplemente la libertad de ser honesto con lo que llevas dentro en cada momento”, decía.

Según Roncagliolo, una de las palabras más usadas por Morente era ‘etapa’. El cantaor sabía qué podía hacer al principio de la carrera y qué después. “Yo grabé mi primer disco porque gané un concurso. Si no, hasta ahora seguiría inédito. (…) Hoy hay mucho más dinero para estas cosas. Hoy hay un dinero que nunca hubo”. Y el artista seguía con su particular ‘droga’. Produciendo el disco de la hija.

 

 

OPINIÓN

Diario de Cádiz 15.12.2010

Enrique Morente o el genio de la lámpara

Miguel Ríos

Enrique Morente era un artista genial, y no es porque como es tradicional en este país, y en nuestra cultura, seamos más dados a reconocer la valía de las personas en el duelo que a celebrar su éxito en vida, sino por su trayectoria de creador sin parangón. Nadie en su género ha sido tan completo. No sé si sus venerados y celebrados maestros, a los que siempre mencionó como fuente impagable de su propia creatividad, fueron tan poliédricos como él, pero lo dudo, porque hasta el advenimiento de las nuevas herramientas digitales, ordenadores y programas de grabación (protools) ninguno tuvo la libertad creativa de la que disfrutó Enrique Morente en los últimos tiempos de su extraordinaria vida.

El maratón de imágenes y sonidos que, desde su repentino internamiento hospitalario, su temible dolencia y su muerte inexplicable, hemos recibido de todas las etapas de su larga y prolífica carrera a través de los medios de comunicación, nos muestran a un hombre entrañable, sencillo, que nunca habló mal de nadie, con un amor sin barreras por su oficio, de una honestidad creadora rayana en lo temerario, que cuando abría la boca para responder a una pregunta te hacía sonreír por su ingenio y su retranca de terciopelo y cuando la abría para cantar te partía el alma con su pellizco prodigioso. La tele nos muestra un Enrique muy distinto cuando habla, cercano, entrañable y humilde, casi doméstico, a cuando canta, trascendido, embelesado y ausente en busca de la melodía imposible, imponente, magistral.

No me hacía falta el repaso biográfico de la figura de mi admirado Enrique para saber lo grande que era, pero me pasé toda la tarde de su malhadada muerte viéndolo tan vivo e ingenioso en su verbo, tan grande y arriesgado en su cante, que me parecía mentira que fueran las imágenes de su necrología. Me parecía imposible que lo que me estaban contando, con los retazos de su vida y milagros desde la pretérita edad del blanco y negro a las gloriosas imágenes de su postrer canto frente al Guernica, no obedeciera a la celebración por haber obtenido una distinción nacional o planetaria por su talento.

Me parecía impensable no volver a hablar nunca más con un amigo tan generoso e imprescindible. Yo que desconozco todo del flamenco conozco mucho de voces porque es la herramienta que me ha permitido ser alguien en la vida. Y la de Enrique era, en mi opinión, tan genuina y personal como la de Van Morrison, uno de los tipos que más me han gustado de siempre. Una de las charlas recurrentes con el maestro Morente versaba sobre la posibilidad de reunirlos en un disco buscando un nexo entre el blues y el flamenco. Le decía que la portada ya la teníamos: El León de Belfast vs El León del Albaycín. Eso sí, la portada tendría que ser doble porque con el pedazo de cabeza que se gastaban los dos genios… y Enrique se reía.

Sólo una vez he cantado con Enrique y lo recuerdo como uno de los momentos más emocionantes de mi carrera. Fue para una serie que dirigí en Canal Sur llamada Fiebre de Sur. Cantamos una versión de Cantares de Machado y Serrat. Empezaba yo cantando los primeros versos Todo pasa y todo queda/pero lo nuestro es pasar/ pasar haciendo caminos/caminos sobre la mar…”. Enrique seguía cantando por alegrías “Nunca perseguí la gloria…”. Y el estudio se llenó de la luz cegadora de la lámpara maravillosa de la voz de Enrique Morente. Gloria eterna, Maestro.

 

Día 16 de diciembre

 

NOTICIAS

 

El País

 Valme Cortés

Página 42

Gran foto de EFE con el féretro de Enrique sobre el escenario del teatro Isabel la Católica de Granada,  mientras Estrella le canta con gesto que refleja una terrible desolación. Detrás de ella a la izquierda su madre, Aurora Carbonell y Miguel Ríos

Texto:

Enrique Morente  sube por última vez la cuesta del Albaicín (se trataba de la Cuesta de Gomérez, que sube a la Alhambra y al cementerio de San José). Su hija Estrella le canta una desgarradora ‘Habanera imposible’ en la despedida.

La periodista, o el periodista, -desconozco su sexo- relata detalles de la capilla ardiente y posterior entierro en el cementerio de San José: las canciones de Estrella, la dramática escena de la familia abrazándose al féretro, la lectura de poemas de Laura García Lorca: ‘Llanto por Ignacio Sánchez Mejías’ y ‘De pronto’, con relación a este segundo, la tal  o el tal Valme, se lo atribuye también a Federico, “que el poeta dedicó a su hermano”. Sucede que si se refiere al texto Y de pronto no estaba /el pájaro en la rama, etc., el, o la, periodista se lo inventa porque se trata de una poesía escrito por el hermano de Federico, Francisco, y que, por cierto, Enrique cantó por granaínas y taranto en el disco Morente-Lorca. Valme Cortés refleja el elogio fúnebre de Luis García Montero: “Enrique, qué difícil despedirse de ti, las palabras no son suficientes, no es posible nombrar el vacío, la desolación. Has muerto lleno de vida, de fuerza, siendo manantial”, y concluye así su artículo: “…poco antes de las seis de la tarde y en presencia de familiares, amigos y artistas –como Miguel Ríos, Farruquito, Chiquetete o Marina Heredia- Fue enterrado en un panteón del patio de San Antonio…”En ese último adiós, Juan José Cortés, padre de la niña Mari Luz y pastor evangélico le dedicó una oración. Cientos de personas se acercaron hasta el cementerio a despedir al cantaor. Entre ellos, Jot de los Planetas o Antonio Arias…”.

En El País también por esos días una columna firmada por David Trueba con el escueto título de Morente, en la que tras recordar brevemente sus méritos artísticos da unas pinceladas sobre su categoría humana: “caminaba derecho sobre atriles torcidos…Deja , al irse así, a sus muchos huérfanos un sabor acartonado en la boca, en una resaca eterna”, y concluye con esta original pregunta “¿Quién repite esta raza, esta raza de uno?”.

 

16/12/2010

ADN

Miguel Poveda: “Enrique Morente fue el que me animó a grabar mi disco en catalán”

 

Una calle en Granada para Enrique Morente tras su muerte

El alcalde dijo ayer que convocará la comisión de honores y distinciones. Centenares de granadinos acompañaron el cortejo fúnebre hasta el camposanto de San José. El momento más emotivo en la capilla ardiente lo protagonizó Estrella Morente, cuando cantó para su padre por última vez.

 

16.12.10

Ideal Granada

I. GALLASTEGUI, A. PEÑALVER y AGENCIAS | GRANADA

El féretro de Enrique Morente se dirige al Teatro Isabel la Católica durante la mañana de ayer. / RAMÓN L. PÉREZ

 

El alcalde, José Torres Hurtado, dijo ayer que Granada podría nombrar una calle en homenaje a Enrique Morente, como ha anunciado que hará el Ayuntamiento de Madrid. «He hablado con el concejal de Presidencia, Sebastián Pérez, para que convoque la comisión de honores y distinciones y que sean todos los grupos políticos los que decidan cómo tenemos que hacer el homenaje de la ciudad a Enrique Morente», señaló el primer edil. La corporación granadina entregó el año pasado al cantaor la Medalla de Oro, máxima distinción de la ciudad.

 

El cantaor recibió ayer sepultura en el cementerio de San José sobre las 18.00 horas en una ceremonia en silencio que sólo fue roto por los llantos de su familia y los aplausos de los cientos de personas congregadas en el camposanto. La viuda de Morente, la bailaora Aurora Carbonell, estaba totalmente desconsolada y estuvo acompañada en todo momento por su hermana. Aurora fue la primera en abandonar el lugar en el que ha sido enterrado su marido, por un pasillo que le ha abierto la multitud. Sus hijos, Estrella, Soleá y Enrique no subieron al cementerio.

No se ha ofició misa-funeral, aunque el padre de la niña onubense Mari Luz, Juan José Cortés, ha dedicado, como pastor evangélico, unas últimas palabras a la memoria del fallecido, pidiendo a Dios que dé “consuelo” y “fuerza” a la familia.

“Enrique Morente tiene que estar tranquilo, porque se va allí donde ya está mi hija, en el Cielo”, ha dicho Cortés antes de que el féretro descendiera a la tumba, situada junto al Panteón de Personas Ilustres, en el Patio de San Antonio. Morente ha sido enterrado en una tumba al lado de dos espacios vacíos que serán reservados para la familia.

Entre aplausos y gritos de ‘Viva Enrique’ o ‘Adiós, Maestro’, cientos de ciudadanos han querido despedirse del cantaor, al que muchos han lanzado flores.

El entierro estuvo abierto al público, aunque cerrado a los medios gráficos, y a él han asistido, además de vecinos del barrio donde el cantaor nació, el Albaicín, destacadas figuras del flamenco como Vicente Amigo, Farruquito, o Chiquetete, otros amigos como Enrique Ponce y Paloma Cuevas, Miguel Ríos, Luis García Montero y Almudena Grandes, además de autoridades locales.

El féretro con los restos mortales de Enrique Morente había llegado a las 13.15 horas de este miércoles al Teatro municipal Isabel la Católica de Granada, donde fue instalada su capilla ardiente, entre aplausos y llantos de sus más allegados. En total, según fuentes municipales, más de 5.000 personas se han acercado a la capilla ardiente de Morente para darle el último adiós.

Amigos y vecinos de su barrio del Albaicín, se han concentrado desde primera hora de la mañana en los alrededores del Teatro Isabel la Católica, cuyo escenario ha estado presidido por una enorme fotografía de Morente en el Patio de los Leones de la Alhambra y por cuatro grandes candelabros de plata del paso de palio de la Virgen de la Amargura, cofradía a la que cantaba Morente cada Lunes Santo.

Capilla ardiente

A las 13:45h se abrió la capilla ardiente y los granadinos han comenzado a entrar para dar su último adiós al cantaor. En la puerta del teatro, media docena de policías locales dirigían el flujo de los ciudadanos que aguardan en una cola que llega ya hasta la Carrera de la Virgen.

Junto al féretro se han situado su viuda, Aurora Carbonell, y sus hijos, a quienes a la entrada del teatro acompañaban su yerno, el torero Javier Conde, visiblemente emocionado.

La luz tenue y un imponente silencio han presidido la estancia, en la que se han instalado libros de condolencia. Coronas de flores procedentes de amigos, peñas flamencas y hermandades han adornado también el escenario en el que se ha instalado el féretro.

Entre los que se han acercado a despedir a Enrique Morente se encontraban Marina Heredia, la bailaora Mariquilla y su hija Tatiana Garrido.

El mundo del pop-rock, al que Morente estaba también muy ligado, ha querido despedirle con la presencia de Antonio Arias, líder de Lagartija Nick, con el que el cantaor grabó el aclamado “Omega”.

La muerte de Enrique Morente ha sido “un mazazo a ralentí” para Antonio Arias, que aunque pensaba dirigirse a la capilla ardiente de Madrid, finalmente ha optado por despedir en Granada al cantaor, que aunque era “bastante anárquico” y duda de que este “boato” le gustara, entiende que es el homenaje que se merece.

Para el alcalde de Granada, José Torres Hurtado, se ha ido un artista “de primerísimo nivel”, precisamente el año en el que el flamenco había sido declarado Patrimonio de la Humanidad.

García Montero ha dicho a los periodistas en la puerta del teatro que “fallan las palabras” para definir a Enrique Morente, del que ha elogiado su “elegancia natural” en la vida, que fue “su gran maestra” y la que le enseñó la dignidad, solidaridad, humildad y sencillez que a su juicio caracterizaban la personalidad del cantaor…

El momento más emotivo lo ha protagonizado Estrella Morente, que ha cantado a su padre ‘Habanera imposible’ de Carlos Cano. Después, Estrella ha interpretado la saeta ‘Llanto de la guitarra’, momento en que toda la familia Morente se ha derrumbado y se ha abrazado al féretro del cantaor.

Previamente, el poeta Luis García Montero ha leído un texto con el que se ha dirigido a Enrique, que ha muerto “lleno de vida, de ilusión, de fuerza, siendo manantial”. “Nos quedan tus mil lecciones de humildad y tu familia, porque has fundado una estirpe. Qué difícil despedirse de ti. Descansa en tu tierra”, ha dicho el poeta, que echa en falta en estos momentos su “humor”. “Tu forma de reírte con los ojos, como cuando se te preguntaba si hablabas inglés y tú decías que sólo algunas noches”. “Tal vez algún día podamos encontrar las palabras para explicar lo que te queremos”, ha dicho.

Además, Laura García-Lorca de los Ríos ha leído ‘Alma ausente’, del poema ‘Llanto por Ignacios Sánchez Mejías’, que concluye con los versos ‘Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace/ un andaluz tan claro, tan rico de aventura/ Yo canto su elegancia con palabras que gimen/ y recuerdo una brisa triste por los olivos’, y también el poema ‘De pronto’, que Francisco García Lorca dedicó a su hermano, obras que han sido cantadas por Enrique Morente.

Traslado a San José

Sobre las 17.00 horas, el cuerpo del artista ha sido trasladado, para su inhumación, al cementerio de San José, situado en el entorno de la Alhambra, al que la comitiva ha accedido por la cuesta de Gómerez, abierta expresamente para la ocasión a petición de la familia, que ha querido así darle un último paseo por los alrededores del monumento nazarí entre los aplausos de los granadinos que se han sumado a la comitiva fúnebre.

 

 

Drexler rinde homenaje a Morente en su estreno en solitario en Tenerife

 

Santa Cruz de Tenerife, EFE El cantautor uruguayo Jorge Drexler rinde mañana homenaje, “desnudo y despojado de sus músicos”, al cantaor Enrique Morente, en un concierto en el que promete romper la barrera del escenario y dialogar directamente con el público tinerfeño.

Según Drexler, el paso de los sonidos electrónicos al directo ha desnudado su forma de ser y ha potenciado la transparencia y sinceridad que persigue y que intentará sacar a la luz en Tenerife, “solo y con Morente en el recuerdo”.

 

OPINIÓN

El Periódico de Cataluña

 Jueves, 16 de diciembre del 2010

Un hombre de palabra y de alma intacta

Alberto Manzano

ESCRITOR

 

«Es mi profunda amistad con Alberto lo que me trae aquí, para decir que estamos ante un libro de intensa poesía, que estoy seguro que dará alicientes nuevos para continuar en la lucha. Alberto, esto es una guerra», concluía el prólogo que Morente había escrito para mi libro de poemas, Puente del alma y la luna.

Como siempre, sus palabras fueron inspiradoras de proyectos. Durante la cena que compartimos tras su último recital en el Palau de la Mùsica, ofrecida por su amigo Pasqual Maragall, le llevé la propuesta de llevar al flamenco un repertorio de Canciones de Guerra (Robert Wyatt, Steve Earle, Jackson Browne, Leonard Cohen), un proyecto que hoy, fatalmente, se ha visto truncado por la inabarcable ausencia del gran cantaor letrado del flamenco.

Enrique era un hombre de palabra: «Cuando rompes tu palabra, se rompe un trozo de tu alma», me había dicho en otra solemne ocasión, tras su concierto en el Festival Mil·lenni 2006, y, contra una repleta agenda de conciertos, enfrentándose a su mánager, se comprometió a cantar en Lorca una canción de Leonard Cohen durante la gira de homenaje al músico-poeta canadiense que estaba a punto de producir con el título de Acordes con Leonard Cohen (Discmedi, 2007), en el marco de un cartel que incluía un elenco de artistas nacionales e internacionales, pero, sobre todo, una pléyade de artistas flamencos: Son de la Frontera, Mayte Martín, Duquende, Pasión Vega y el gran Toti Soler.

Así fue como Enrique apareció, conduciendo directamente desde Madrid, para estar con sus amigos. Subió al escenario y, acompañado a la guitarra por el magistral Raúl Rodríguez (hijo de Martirio), interpretó la versión más hermosa que haya oído nunca del tema Sacerdotes, de Cohen, eslabonada con un poema de Lorca: ‘El lenguaje de las flores’ (Bodas de sangre) sic.

Sacerdotes era una de las cuatro perlas de Cohen que Enrique había ensartado en su disco Omega (1996), sin duda, una de las obras maestras de la música española. Morente, que era un enamorado de la música de Cohen, porque Cohen era un enamorado de la poesía de Lorca y del flamenco, no dudó un ápice en embarcarse en Omega, algo que él mismo consideró «una chifladura, algo totalmente lunático. Porque fue al escuchar el Pequeño vals vienés de Cohen cuando comprendí la poesía surrealista de Lorca en Poeta en Nueva York, un libro donde rompe con su manera anterior de escribir y crea un estilo nuevo, más próximo a la pintura que a la poesía. Por eso no pude afrontar Poeta en Nueva York con una guitarra y una voz, y me decidí por una música eléctrica y ácida, de la mano de Lagartija Nick, pero siguiendo el rock de Cohen».

En el Hotel Palace de Madrid en 1993, tuve el honor de establecer un puente de encuentro entre Enrique Morente y Leonard Cohen -que se repetiría en el Festival de Benicàssim en 2009-. En un estrecho abrazo entre ambos artistas, Morente dio su palabra a Cohen de llevar su música al flamenco, a lo que Cohen replicó: «Me encantaría verme mezclado con el flamenco, porque amo esa música, es el estilo que más respeto en el mundo. Tanto que, si volviera a nacer, me gustaría ser un cantaor flamenco».

Enrique es un hombre de palabra. Y la palabra se hizo carne.

 

17 de diciembre

 

OPINIÓN

Especial. Enrique Morente, por José Manuel Gamboa (Flamenco- world 17/12

Si se calla el cantor, calla la vida (A mi amigo Enrique Morente cuando ya duerme en Granada)

 

Por la clínica La Luz

No quiero pasar

Porque me acuerdo de mi amigo Enrique

Y me harto de llorar.

 

Hasta hoy no he podido hablar porque las lágrimas y la congoja me impedían convocar las palabras precisas -si es que alguna vez di con ellas-, para despedir a Enrique Morente. Así de fuerte, a Morente. Responder al inesperado adiós del maestro más potente, Enrique Morente ¿He dicho algo?

¡Esto sí que son pérdidas! Y de las que no aguardan ganancias.

Amigo Enrique, si uno supiera estar a la altura te escribiría una elegía, qué sé yo… Antes de meter la pata remitiremos a Miguel Hernández, aquel poeta que nos diste a conocer cuando éramos jóvenes, primero alzando la voz en las tribunas saltándote la censura franquista y, después, al productor de turno que no quería registrar la intensidad de los lamentos compañeros: Yo quiero ser llorando el hortelano… Ahora que un hachazo invisible y homicida te ha derribado, tan solo podemos compartir el dolor con tantos y tantos amigos fetén como nos diste a conocer. Es un consuelo, como el acudir a tu familia. Tendré que ir haciéndome a la idea de que ya no me vas a llamar más, según me quisieron advertir la abuela Rosario y esa Aurora que como relámpago penetró en tus sentidos alumbrando de por vida campos de amores. Guardo tu último mensaje: Gamboíta, que no voy a poder ir a verte hoy y por el libro de Rafael Romero; que me voy a quedar con Jack el Destripador…

Nos has enseñado tanto sin dar aparentes lecciones, nos has socorrido estando siempre oportuno el primero en el momento preciso con la palabra justa cuando flaqueaban las fuerzas… Alimentaste el correcto apego prodigando sonrisas, persiguiendo o provocando colectivos regocijos, ¡qué de noches las de aquellos días!, y dando cuentas al que escuchar quisiere del tradicional cante jondo, el centro que jamás perdiste porque siempre supiste lo que cantabas. Enrike-ciéndonos siempre, maestro Morente. El buen árbol de la buena sombra que nos cobijó se ha quebrado, ya se secó la fuente de ese manantial de música que nos libraba de las fatiguillas y las penas. Nos has dado tanto, que nos lo has puesto muy difícil en este trance. Qué dolor, qué pesar, qué desazón, qué tristeza infame e infinita nos abruma.

No me va a dar tiempo, me decías ayer cada dos por tres, ocultando en el socarrón comentario la verdad de las urgencias que augurabas en silencio. De momento ahí se quedó la cita para hoy, 17 de diciembre, que te esperaba la Legión de Honor francesa y no tenías muy claro si ello te obligaba a desfilar; para ti la Legión, como antes fue para tu adorada Antonia Mercé, La Argentina, y para mí un año más. Motivos –de muy distinta índole, no cabe duda- había para celebrar, y habíamos prometido tomárnoslo a pecho, que nunca nos ha caído mal… Permanecerá pendiente la ceremonia, y en el disco duro esa bulería con el amigo Gerardo Núñez y aquella otra con Pepe Habichuela, y en la agenda una cosita para Joaquín Sabina y un cedé sobre la obra de Antonio Vega. Y eso no es nada más que una mínima parte de lo aplazado. El bullir de ideas morentianas  se venía arriba por instantes, y La Pelota, su mujer, su Aurora, su luminaria, se decía con la gracia del flamenco acento: “¡Y éste hombre, que quiere sacar un disco a la semana!”.

Claro, tienen hoy pleno sentido aquellas premonitorias revelaciones con que salpicabas la conversación en los últimos tiempos, o, sin ir más lejos, las revelaciones jamás reveladas que dabas en revelar a tus gentes. Y ahora nos rebelamos, con Be alta y clara, nosotros; nos cogemos un rebelamiento de los que hacen época y, aunque no sirva para nada, en el fragor del desconsuelo, queriendo pedir amparo, buscar alivio a las penas, levantamos una tormenta de piedras, rayos y hachas estridentes.

No ha mucho te vi gemir con rabia ante la injusta pérdida del entrañable y gran cantaor Fernando Terremoto… Al darte la noticia del tránsito de Mario Pacheco, aquel que dejó retratado en la mejor portada flamenca que conocemos el despegue que emprendiste de la mano de Pepe Habichuela, nos preparabas con un comentario desconcertante para la agenda de ausencias al acecho. En los estudios CATA, los antiguos Sintonía donde tanto sintonizó Mario para sus Nuevos Medios, plasmaste tu último cante el día que se nos fue. Una semana después ingresabas a ver la oscuridad en La Luz ¡Válgame, qué contradicción! Qué triste pasa este jodío 2010 para nuestros jóvenes flamencos, de edad o espíritu.

Cantaste en la Casa de América hace nada, el 23 de octubre, y te anunciaron de una forma un tanto rara: “Mayra Oyuela, ex Enrique Morente”. Quieras que no a primera vista el cartel era para alarmarse. Antes de ponernos hecatómbicos nos dijimos, un momento que la están peinando, y volvimos a leer con mayor cuidado para observar que la cosa era de otro modo: “Mayra Oyuela, Ex, y Enrique Morente”. Con tu “jefe” Javier Liñán os acercasteis después al domicilio de Iker Seisdedos a, ¡nunca nos ha hecho daño!, festejar. El anfitrión te ofreció su discoteca y elegiste a Mercedes Sosa, lo que me hace recordar también tu propósito de rendir homenaje discográfico a los cantautores por haber iluminado “siempre a los de abajo”… La recepción ikertiana me la cuenta Marisé -que yo andaba por Arahal, mi pueblo que tanto te quiere y al que tanto quisiste-, y es ella, mi mujer, quien elige ahora para ti, su “hermano” Enrique Morente, la canción de Horacio Guarany que encarnó a la perfección Mercedes y tan bien te cuadra:

Si se calla el cantor, calla la vida

 Porque la vida, la vida misma es todo un canto.

 Si se calla el cantor, mueren de espanto

 la esperanza, la luz y la alegría.

 

En La Luz, precisamente, enmudeció, mientras nosotros, sin esperanza ni alegría, quedamos espantados y el cante jondo siguiendo latía con tiento en las conciencias así:

 

Dicen los doctores

 Que me encuentran grave,

 Malito de muerte,

 Yo bien sé que muero;

 ¡Que me llamen a mí a otro doctor…!

 

Morente, de poder, se hubiese defendido asá:

 

¡Antes morir que perder la vida!

 

Y nosotros clamando:

 

Que no calle el cantor porque el silencio

 Cobarde apaña la maldad que oprime,

 No saben los cantores de agachadas

 No callarán jamás de frente al crimen.

 

Que eras grande entre los grandes muchos ya lo saben, otros lo sabrán y otros ignorantes en su ignominia seguirán ladrando. Tú, el valeroso rebelde que por honestidad se arriesgó a perder el buen trato de los santones haciéndose fuerte en su propio decir, prefiriendo el desastre a la mediocridad, pasaste por el eterno alumno. ¡Qué cosas! Libre te quiero y libre, al fin, te quieren ellos.

Enrique se nos ha ido, y aquí nos quedamos los demás entre confusiones, fusiles, venenos y ladrones, muchos ladrones hijosdesumadre merodeando. Como la brújula que perdió su aguja, ¡ahora sí que estamos vivos de milagro! Perdidos en el espacio del silencio, ¿quién marcará el rumbo a humildes golpes de amistad y sabiduría? Definió hace poco su colega de aventuras José Luis Ortiz Nuevo: Es abuelo y es vanguardia ¿Dónde ahora la vanguardia, y hacia dónde? Resuena por doquier un, ¿y ahora qué?, desolador que nada bueno barrunta.

Ni lo vimos partir cuando en la lejanía ya se difuminaba. Él iba solo tambaleándose. Te daba mi vida, amigo, porque tú mucho más a la existencia de los demás darías. Lástima que no nos dejen hacer estos conciertos, cuando siento más tu muerte que mi vida y aunque que me perdiera lo que trajeses.

 

Que mil guitarras desangren en la noche

 Una inmortal canción al infinito.

 Si se calla el cantor…, calla la vida.

 

17 de diciembre de 2010

Enrique Morente, el afrancesado

Flamenco-world y WordPress

Balbino Gutiérrez

Pasados los días preceptivos de duelo durante los cuales me ha resultado imposible e impúdico verbalizar públicamente mis recuerdos y sentimientos sobre mi amigo y maestro Enrique Morente, rompo el silencio para recordar que hoy día 17 de diciembre a las 20 horas iba a imponérsele en la Embajada de Francia de Madrid las insignias de Chevalier dans l’Ordre National de la Légion d’Honneur. La noticia de tan importante distinción me la comunicó el maestro mediante conversación telefónica – desgraciadamente la última vez que pude hablar con él- y se mostraba especialmente contento por la concesión del galardón. Le pregunté el porqué de su satisfacción cuando en otras ocasiones con  importantes premios se había manifestado más moderada, y me respondió con su proverbial ironía lo siguiente: seguramente porque siempre he sido bastante afrancesado.

La realidad es que además de su afición por la cultura, el arte y la lengua de Francia -le gustaba pronunciar y utilizar algunas frases usuales, adoraba la pintura de Renoir entre la de otros maestros impresionistas, o el réquiem de Gabriel Fauré-, una parte sustancial de la carrera de Morente ha tenido lugar en Francia. Sus recitales en el Olympia, el Théâtre de la Villette o en el de Chaillot, en Paris. Sus numerosas giras por ciudades como Lyon, Toulouse, Nimes, Marsella, Burdeos, etc… En Francia grabó uno de sus discos más ortodoxos Essences flamencas, en el sello galo Auvidis auspiciado por la Asociación Flamenco en France, y también estrenó su magnífica Misa Flamenca en la abadía de Fontfroide, y en Normandía, y más tarde en la Basilica de Saint Dénis. Morente cantó en compás de solea por bulerías y aire de vals, y en francés, una canción de Georges Brassens, ‘Le petit joueur de flûteau’ en un disco para una asociación benéfica, grabado en Granada, en el que participaba un coro de niños  y niñas franco-españoles, entre los que se encontraba su hija Estrella.

La última demostración de cariño a la afición de Francia del genial cantaor fallecido, ocurrió -según me contó su amiga hispano francesa Christine Reverte- el 16 de abril de este mismo año 2009 en el Festival de “Banlieues Bleues”, en el sur de París -que tuvo el valor de incluir ya en su programación de 1997 un concierto con el Omega-. Las cenizas del volcán islandés, de nombre impronunciable, impidieron a Miguel Poveda, también en el cartel de la noche  y a los músicos habituales de Morente llegar a París, pero no al maestro granadino que se desplazó hasta allí en coche e hizo su concierto en solitario con dos guitarristas españoles residentes en la capital francesa.

A Enrique Morente que es un auténtico caballero, según pensamos muchos de los que lo tratamos, le ilusionaba el nombramiento de Caballero de la Legión de Honor y tenía la intención de pronunciar unas palabras en francés para agradecer la distinción. La fatalidad traidora no se lo ha permitido.

 

 

19 de diciembre

 

REPORTAJE

Día 19-12

El País, páginas 46 y 47, firmas: Amelia Castilla (artículo- reportaje), Santiago Auserón (apoyo) y Diego A. Manrique (entrevista a J, y a Antonio Arias).

La primera, en un largo texto que arranca en la 46 e invade la 47 refleja opiniones cualificadas sobre Morente bajo el título La escuela de un innovador, complementado con una frase habitual de Enrique: “He salido ileso”. La reportera cimenta su escrito en la oposición que sufrió el cantaor de parte de los “puristas” del flamenco, pero  su afán de subrayar el carácter cerril de esa oposición le lleva a escribir una  exageración: “No tuvo una buena relación con la afición de Sevilla. Iban casi a pegarle”. Confunde el antimorentismo  pertinaz de determinados individuos o sectores de Andalucía con el conjunto de la afición sevillana, la cual, según consta de forma documentada  y en palabras repetidas por el propio Morente, le trató siempre de manera respetuosa e incluso entusiasta en muchas ocasiones, especialmente desde  principios de los años 90 y hasta el final de su carrera.

El arte de fundir pasiones

El apoyo de Santiago Auserón nos habla de un Morente que se fue prematuramente, idea con la comulgamos una gran cantidad de morentianos: “…la muerte de Enrique Morente resulta incomprensible porque le necesitábamos para entendernos. Tenía algo de chamán, de brujo de humor fino…No debemos sacralizar, si queremos ser dignos de su ejemplo…”, añade acertadamente el cantante y compositor.

Página 47

Se recoge, además del final del texto de A. C. una entrevista de Diego A. Manrique  a  J. de Los Planetas, y Antonio Arias, que aparecen de manera distendida en una gran foto de Pepe Marín Zarza. “La herencia del cantaor rockero” es el título del trabajo de Manrique. En el enorme despliegue  de artículos de información y opinión realizado por El País, resulta increíble que no haya aparecido ningún trabajo de su veterano crítico de flamenco Ángel Álvarez Caballero, profesional que dedicó tantas y tantas reseñas -aunque no siempre acertadas, especialmente en los viejos tiempos-, al arte del cantaor Morente.

 

 

OPINIÓN

19/12/2010

El País

CLARA SÁNCHEZ

Morente en Madrid

 

Hay momentos en la vida en que cualquier cosa que se diga suena antigua, pasada, retórica. Hay un momento en que las palabras no sirven porque la persona a quien van dirigidas ya no las oye ni las piensa. Unas son de compromiso y benevolentes, otras sentidas, pero todas caen en el mismo lado. Por muy afiladas y bonitas que sean, no son capaces de atravesar la barrera de la muerte. Hay momentos en los que cualquier cosa que se haga ya no es por el que se ha ido, sino por el que se queda. El que se ha ido no necesita nada de nosotros, está en una dimensión en que no existe el azar, ni las apariencias, un sitio desde donde se ve claramente separado el grano de la paja y los sentimientos verdaderos. Al que se ha ido ya nadie puede herirle, ni halagarle, ni utilizarle. Allí Enrique Morente se ha llevado todo lo que esta vida fangosa, enredada y emocionante le ha enseñado, allí se ha llevado lo mejor: el amor de los suyos. Pero nos ha dejado 67 años de existencia que ha influido y enriquecido la nuestra, porque Enrique fue generoso con su arte y con su tiempo, con la amistad. Y sus seguidores lo percibían como se ha demostrado en su tierra, Granada, pero también en Madrid con esa larguísima cola frente a la SGAE, que el martes esperó pacientemente horas para poder darle el último adiós. La mayoría llevaba una rosa en la mano, otros llevaban un cuadro con el rostro del maestro, otros le cantaban. Mientras tanto, los famosos y VIP se saltaban el trámite de la espera, del auténtico homenaje de entregarle generosamente un poco de su tiempo sin esperar nada a cambio, demostrando un absoluto desprecio al pueblo, que es el que le compra sus discos y llenaba sus conciertos.

Tuve la suerte de asistir a la ceremonia en la que se casó con Aurora en la iglesia de San Ginés

Madrid ha sido su segundo hogar. Aquí tiene casa y aquí se casó con Aurora en la iglesia de San Ginés, a cuya ceremonia tuve la suerte de asistir, uno de los recuerdos más bonitos que tengo. Enseguida se vinculó al colegio mayor San Juan Evangelista y al grupo de estudiantes formado por Paco Gutiérrez, Andrés Raya, José Luis Ortiz Nuevo, Rafael Álvarez (El Brujo), que ya lo admiraban como uno de los mejores. Sus inicios fueron en Zambra y en las cátedras del flamenco como Gayango o la Peña El Charlot, cuyas reuniones presidía su maestro Pepe el de la Matrona.

Aún tengo sobre la mesa la invitación de la Embajada francesa para asistir el pasado viernes a la imposición de la Legión de Honor, uno de sus últimos reconocimientos. Pero llegar a este punto no le resultó fácil. Lo conocí en unos tiempos en que no era tan jaleado, en que algunos santones no entendían la renovación que estaba introduciendo en el cante. Fue el primero en abrir el flamenco a la Universidad y al futuro, porque no solo cantaba, sino que investigaba y siempre estaba buscando nuevas formas. No se dejó presionar por el purismo para poder expresar el tiempo que le tocó vivir. Musicó desde a Miguel Hernández a Leonard Cohen, también a San Juan de la Cruz o Alberti, Lorca y Pedro Garfias. Pero sin perder su espíritu, su estilo que él explicaba así: “Como decía mi madre al revés de la gente es mi marío”, en una de sus últimas entrevistas (septiembre de 2010, Revista Mercurio). Cuando aquí se le pregunta “hacia dónde va el flamenco, hacia dónde vamos”, contesta con esta letra: “Lo de ayer ya se pasó / lo de hoy ya va pasando / mañana nadie lo ha visto / mundillo, vamos andando”.

Gracias, Enrique, por este consejo, que no ha sido el único, porque para mí su trayectoria, su confianza en sí mismo, sus ansias de renovación y de no bajar la guardia para dar lo mejor de sí mismo han sido una lección continua. Se convirtió en mi modelo cuando su amigo Paco Gutiérrez Carbajo me lo descubrió hace muchos años, cuando me lo señaló y me hizo fijarme en la paciencia de Morente para ir arrancándose su mejor veta, como si la ansiedad fuera cosa de mediocres. Siempre ha estado más preocupado por dar calidad que por recibir el aplauso. Jamás ha perdido la compostura. Hasta que todo el mundo ha acabado rendido a la evidencia. Pero no ha sido cosa de un día. Han sido muchos días y muchas ganas, muchos incondicionales, mucho talento, curiosidad y un sexto sentido para explorar en el flamenco y en el alma. Ahora nos queda Estrella. Pero no hay palabras para consolarla a ella ni a su madre, Aurora, ni a sus hermanos Soleá y Enrique. No hay palabras.

 

20 de diciembre

 

NOTICIAS

 

Lunes 20 de diciembre de 2010

BLOG CAÑIZARES: 12 HISTORIAS CON ENRIQUE MORENTE

Flamenco-world.com

 

Además del precioso texto ‘Maestro Enrique Morente, como si fuera ayer…’ que se publicó en Flamenco-world.com, Cañizares ha hecho en su blog un especial recordando las doce grabaciones que hizo junto a Enrique Morente. Cada “historia” está ilustrada con su correspondiente audio y una galería de fotos personales -tomadas por su compañera Mariko Ogura- colgadas en su Facebook. Entre esas grabaciones están la rondeña ‘Fragua, yunque y martillo’ a la que Morente puso voz como invitado del álbum ‘Punto de encuentro’ (2000), varios temas de ‘Omega’ y de ‘Lorca’… hasta llegar a la último trabajo de ambos en ‘Morente sueña La Alhambra’.

 

22 de diciembre

 

NOTICIAS

22.12.10 – 02:21 –

La Fundación Martín Recuerda edita por primera vez de forma completa la obra más famosa del dramaturgo

 

Se trata de un bonito regalo para estas Navidades y algo simbólico para todos los que admiran la figura del dramaturgo José Martín Recuerda, que pasó sus últimas décadas en Salobreña. Se trata ni más ni menos que de la edición, por primera vez, de la versión completa y original de su obra más famosa: Las arrecogías del Beaterio de Santa María Egipciaca, que había sido hasta ahora publicada con recortes para poderla representar sobre las tablas.

Además, esta edición especial contiene un cedé con las canciones pertenecientes a dicha obra: ocho, compuestas por Enrique Morente, y otras cuatro por Ricardo Esteve.

Para la Fundación José Martín Recuerda se trata de una publicación muy emblemática de la obra que se estrenó allá por el año 1977, cantada en aquellos comienzos por una jovencísima Carmen Linares, según recuerda Ángel Cobo, gerente de la fundación.

«Esta obra se ha editado bastantes veces, pero siempre con arreglos para ser representada en dos horas y media que duraban las funciones». Ángel Cobo dice que estas ‘Arrecogías’ son una edición más de capricho y que nacen con la intención de ser un emblema. Además contienen cuatro fotografías de las representaciones más significativas de la obra, en Madrid, donde actuaron Concha Velasco o Pilar Bardem, en Estados Unidos (Pensilvania), en Valencia o en el Corral del Carbón, en Granada. La obra, cuenta Cobo, se escribió en el año 71 pero no se pudo representar hasta el 77, cuando dejó de estar censurada.

Expone el gerente de la Fundación, que ocho de los temas salieron de las manos de Enrique Morente porque Martín Recuerda mantenía con él una estrecha amistad. «Quién mejor, si tenía la sensibilidad y le gustaba el teatro», indica Ángel que señala que esta nueva publicación sirve también de homenaje al cantaor granadino recientemente fallecido.

 

SEVILLA, 22 Dic. (EUROPA PRESS)

Israel Galván y Arcángel homenajean a Enrique Morente dentro de los ‘Jueves Flamencos’ de Cajasol

 

El bailaor Israel Galván y el cantaor Arcángel, acompañados a la guitarra por Alfredo Lagos, presentan este jueves 23 de diciembre en el Centro Cultural Cajasol de Sevilla ‘La edad de oro’, un espectáculo que los tres artistas quieren dedicar al cantaor granadino Enrique Morente, recientemente fallecido. Las entradas para esta actuación, que clausura por este año el Ciclo ‘Jueves Flamencos’ de la entidad, están ya agotadas.

 

 

22 de diciembre

 

El Ayuntamiento de Madrid aprueba por unanimidad la propuesta de dedicar una calle a Enrique Morente

El Pleno del Ayuntamiento de Madrid ha aprobado este miércoles por unanimidad la propuesta del alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, de dedicar una calle de la capital al recientemente fallecido cantaor Enrique Morente, durante la sesión celebrada en la Casa de la Villa.

La Corporación municipal ha votado unida a favor de homenajear al cantaor granadino con una calle o espacio público de la capital, tal y como ya propuso Gallardón durante su paso por la capilla ardiente del artista.

Nacido en Granada en 1942, el cantaor se impregnó desde la infancia del arte de su madre y de artistas locales como Juanillo el Gitano, Cobitos o la familia Habichuela y, a partir de la adolescencia, buscó su propia voz desde el flamenco más tradicional.

 

23 de diciembre

 

OPiNIÓN

23/12/2010

Morente y su amor por Sevilla

Manuel Bohórquez  (La Gazapera)

A Ricardo Miño

 

Enrique Morente sintió siempre un gran cariño por Sevilla, de donde fueron algunos de sus maestros: Pepe el de la Matrona, Bernardo el de los Lobitos, Pepe Marchena, Antonio Mairena, Caracol, Pepe el Culata, la Niña de los Peines, Tomás Pavón y Manuel Escacena, entre otros, eran algunas de sus referencias más importantes. Pero por encima del amor que sentía por estos maestros, Enrique era un enamorado del perfume de Sevilla, del duende de Triana y del mosto del Aljarafe. El pintor sevillano Antonio Badía y otros amigos le llevamos un día a una taberna de Umbrete, El Tigre, se quedó prendado del lugar y se hizo cliente habitual. Le encantaban las cigalas que suele haber en este bar y, desde luego, el mosto. Recuerdo que un mes de julio, con un calor que fundía las suelas de los zapatos con el asfalto, al Maestro se le antojó “un mostito” y alguien le dijo que no era la época. Enrique, que sabía ya todos los secretos de nuestra tierra, dijo que el Tigre de Umbrete tenía mosto todo el año. Nos quedamos de piedra. Llegamos a la taberna y en seguida, después de los correspondientes saludos y abrazos, El Tigre sacó de un cuarto oscuro algunas botellas de mosto, de cristal negro, que tenía reservadas para ciertas ocasiones. Aunque les parezca mentira, el mosto estaba exquisito. Le encantaban las aceitunas de Arahal y todos los años iban a su casa algunos amigos de este pueblo para llevarle una buena garrafa de gordales aliñadas o de manzanillas cocidas en cáustica. Degustaba también las famosas prietas, que son parte fundamental de la gastronomía autóctona de Arahal. Su bar preferido de Arahal era La Mazaroca, al que solía ir también con alguna frecuencia. Enrique tenía una gran cantidad de admiradores en este pueblo, y un buen número de amigos, como Joaquín Cano, Paco Esquivel o Silverio Blanca. Su muerte ha sido llorada en Arahal tanto como en Granada, sin ninguna duda. No le resultó fácil al desaparecido maestro del cante conquistar a los sevillanos. La crítica de los años 70 y 80 fue extremadamente cruel con él y nunca llegó a entender este rechazo por parte de críticos como Manuel Barrios, José Antonio Blázquez o Miguel Acal. Le dolía que en una ciudad a la que adoraba  y de la que había aprendido tanto, los críticos lo machacaran sin piedad. Sin embargo, sabía que tenía también muchos seguidores. Llenaba los teatros últimamente y fue galardonado con el Compás del Cante en 1995, contra todo pronóstico. Esta distinción le llenó de orgullo y le compensó por todas esas malas críticas de quienes nunca supieron ver la clase de cantaor y de artista que había en Enrique Morente. Sería muy hermoso que la ciudad de Sevilla tuviera un detalle con Enrique Morente, por su amor a esta ciudad y a sus pueblos. En Arahal ya lo tuvieron dedicándole El Gurugú del 2008. Ahora deberían tenerlo en Sevilla, donde el Maestro pasó algunos de los ratos más agradables de su vida y nos ofreció también momentos de una altura artística extraordinaria, en la Bienal y fuera de la Bienal. Recuerdo ahora cuando vino a la Universidad de Sevilla a cantar en homenaje al gran poeta Antonio Machado. Aquella noche Enrique hizo una versión de la caña que nos dejó a todos sin aliento. Cientos de estudiantes lo vivieron.

 

24 de diciembre

 

Reportaje especial de Al Sur de Canal Sur

Y de Telecinco

 

 

26 de diciembre

Seguimiento de RNE tras la enfermedad y muerte

RNE retransmitió los siguientes programas:

 

  1. Nuestro flamenco – RNE. 07/01/10

Entrevista con Enrique Morente con motivo de la publicación de su disco Morente, flamenco en directo.

 

Radio 5 – RNE. 09/02/10

Enrique Morente acaba de editar un disco grabado en directo, un disco de flamenco para los puristas. Ahora lanza también una obra nueva, comprometida con la experimentación en la que el cantaor flamenco utiliza instrumentos electrónicos que él mismo toca, acompañado por un batería de rock, Edi Jimenez (sic), uno de los componentes del grupo “Los Planetas”. Se trata de un disco inspirado en el poema de Federico García Lorca “Llanto por Ignacio Sanchez Mejías”. (La información es confusa y mezcla dos cosas diferentes. Llanto es un trabajo en estudio)

 

3. El Callejón del Cante – RNE. 19/11/10

Todos los grandes artistas de cualquier género han dejado muestras de su trabajo frente al público. Enrique Morente también ha querido  dejar inmortalizados algunos de sus mejores momentos en vivo. Comenzó el año pasado con Morente Directo y este año nos brinda su segunda entrega Morente + Flamenco, un trabajo que va a ocupar la primera parte del callejón del Cante. En la tribuna libre, el Instituto de Cultura Gitana nos comenta el reciente II Foro Gitano Universitario. Y en el cuaderno de Cantes, Pedro Sanz nos habla de los fandalgos del Gloria.

 

4. El ojo crítico – RNE. 09/12/09

Enrique Morente es un músico grandioso, un cantaor con pellizco, un inquieto de pelo alborotado incluso algunos han dicho que es un punki . Este martes, el granaíno ha estado con nosotros para celebrar su premio Ojo Crítico Especial 2009. Con este galardón, RNE reconoce su trayectoria, “su conocimiento de la tradición dle cante, su profesionalidad intachable y su vanguardismo indiscutible”. Además, hemos conocido a un amante de su familia, la ya legendaria saga Morente, con Estrella, Soleá, el joven Enrique y su mujer Aurora Carbonell. Hemos dedicado gran parte del programa al autor (junto a Lagartija Nick) de Omega , a charlar con él y sobre él con otros grandes que le admiran como Carmen Linares o Manolo Sanlúcar.

 

El ojo crítico – RNE. 13/12/10

Dedicamos un programa especial al Premio Ojo Crítico Especial 2009 Enrique Morente con sus amigos, Fosforito, El Lebrijano, conectamos con Granada y con Sevilla, conectamos con el hospital madrileño en el que ha fallecido, repasamos su trayectoria alejado del flamenco con el mundo del rock y del pop. Recordamos los momentos que vivimos con él y su familia durante la entrega del premio.

 

6• Nuestro Flamenco – RNE Radio Clásica. 14/12/2010

Dedicado a Enrique Morente con Ana Vega Toscano recuperando grabaciones históricas de Morente relacionadas con Radio Clásica.

 Escuchamos aquí la entrevista que José María Velázquez-Gaztelu realizó en junio de 1985. En segundo lugar repaso brevemente del concierto ofrecido por Morente en Los Conciertos de Radio Clásica, dentro de la serie San Juan de la Cruz y la música, que tuvo lugar el 18 de mayo de 1991 en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

 

7. Duendeando -RNE radio3. 18/12/10

En la semana que hemos perdido a Enrique Morente, recuperamos la entrevista que con él mantuvimos en el año 2003.

 

8. Duendeando -RNE radio3. 19/12/10

En este segundo día de nuestro homenaje a Morente, oiremos su voz hablando de su vida y su obra. También escucharemos un extracto de dos entrevistas realizadas en los últimos años.

 

 

26 de diciembre

 

NOTICIAS

La Universidad  Internacional de Andalucía hará su particular homenaje al recientemente fallecido cantaor Enrique Morente dedicándole la próxima edición del tradicional libro y DVD que la academia edita con las cinco ponencias del curso de verano Los flamencos hablan de sí mismos. Esta será la manera de agradecer a la “gran figura que era Morente su implicación con el flamenco”, explicaba la institución académica.

 

28 de diciembre

 

NOTICIAS

El reciente fallecimiento del cantaor Enrique Morente, gran renovador del flamenco, parece haber resucitado el interés por esta cultura. Muchas de las raíces y de los temas de la cultura flamenca están relacionadas con las experiencias …

Webislam.com – Lo último – http://www.webislam.com/

 

29 de diciembre

 

NOTICIAS

De fuente desconocida

Este final de 2010 ha traído malas noticias en lo relacionado a personajes conocidos que han fallecido. Algunos de los nombres que más se han buscado en Google en España han sido los de Enrique Morente, Berlanga, Marcelino Camacho, Néstor Kirchner…

 

OPINIÓN

Ya está Enrique Morente en Granada

Luis Cabrera (Taller de Musics)

Entrada publicada el 29.12.2010

En las categorías: Enrique Morente, Especial

No quiero asumir ni aceptar que las horas que pasé este quince de diciembre en Granada fueran las últimas en compañía de mi maestro Enrique Morente.

Quedamos alrededor del mediodía, como otras veces, en la puerta principal del Teatro Isabel la Católica. Al aparecer Enrique llevado a hombros por unos costaleros de fuste, no pude contenerme y me lancé hacia él para acompañarlo hasta el interior del teatro.

Una vez instalado el féretro en el centro del escenario, desde abajo, Aurora Carbonell, su esposa, con voz entera grita: “ya está Enrique Morente en Granada”. Alguien lanza con voz de tenor: “viva Enrique Morente”.

En mi interior, temblando y roto, asentí con la cabeza para dar a entender que eso es lo que yo quería, que Enrique siguiera viviendo en Granada, o donde fuera, pero que siguiera viviendo.

Me senté en la tercera fila para estar cerca de él y los suyos contemplando la boca del escenario. Una caja de robusta madera, sobria, sin adornos ni complemento alguno. En las cuatro esquinas cuatro velones apoyados en otros cuatro candelabros, daban luz al ataúd y al fondo, una foto de Enrique en el Patio de los Leones de su querida Alhambra. En los laterales unas sillas regias servían para que los suyos pudieran mantenerse echados. A la izquierda en la parte de alante otro retrato de perfil del maestro. La falda del escenario desprendía el perfume de las flores, tantas y tantas flores arremolinadas que se dieron cita procedentes de no sé cuántos sitios.

Cuando el teatro abre sus puertas, el rimiero de personas que con un silencio sepulcral pasaron a decirle adiós a Enrique, era inmenso. En punto, a las cuatro y media de la tarde se celebra una liturgia de carácter cívico y civil. Escenario y teatro abarrotados, igual que los alrededores del edificio. Después de la lectura de un texto y el recitado de unos versos, se levanta de su silla Estrella Morente Carbonell, sin que nadie comprendiera de dónde le vino la voluntad, para cantarle a capela a su padre con voz quebrada. En ese instante el teatro tembló. Los que se apretujaban en el escenario acompañaron a Estrella con quejíos, llantos, alaridos y ayes. El público puesto en pie, irrumpió con un atronador aplauso para que quede grabado, en los tiempos de los tiempos, en la memoria de Enrique. Un adiós unánime salido del alma en un acto colectivo de intensos escalofríos, una alegoría a nuestros ancestros y un canto a los principios de los siglos.

Conocí a Enrique Morente Cotelo principiando 1970. Por aquel entonces trabajaba en Barcelona, ciudad a la que me trajeron seis años antes, en una empresa familiar del textil que, coincidencias de la vida, gustaba de la escucha mañanera de Radio Juventud. Así, el programa “Romero y su tocadiscos” fue el culpable incitador para que un adolescente quedara prendado de la voz de un joven cantaor.

De esta casualidad nacería en el barrio de Verdún, la Peña Cultural Flamenca Enrique Morente, en una época en la que primaba el color gris plomizo. Juntamos todos los papeles para poder legalizar la agrupación y al ser alertados en el gobierno civil de que sin la autorización del cantaor no podíamos utilizar su nombre, fue cuando la energía me dio prisa y no paré hasta conseguir la dirección de Enrique. Ni corto ni perezoso, un día de otoño de 1969 me presento en la emisora con la intención de solicitar a Ricardo Romero las señas de Morente. Unos nueve años antes, el cantaor había dejado su Granada natal por Madrid, ciudad donde tablaos y cafés concentraban buena parte del trabajo de los artistas flamencos. El atrevimiento dio frutos y el locutor, a través de la compañía discográfica, accedió a dar respuesta a mis deseos. Recuerdo una advertencia de Ricardo Romero al despedirnos. “Luis, debéis saber que Enrique Morente tiene estudios universitarios, por tanto mantened cautela y tener cuidado”.

Al poco tiempo comprendí el calado de la frase. Al recibir la carta de puño y letra donde Enrique Morente daba su consentimiento para que la peña llevase su nombre, pude cerciorarme de que su escritura era propia de un joven curtido en los avatares de la universidad, la que por las circunstancias del momento obligaban a buscarse la vida. Ricardo Romero y la mayor parte del mundo flamenco de aquellos años pensaban que Enrique Morente disponía de bagaje universitario por ser un joven inquieto y curioso, que dudaba y hacía preguntas.

En sus entrevistas, algunas podemos ver y oír en la colección Rito y Geografía del Cante, ya dejaba entrever que él no se iba a conformar en ser un calco exacto de los más veteranos ni de los maestros de los que aprendió. Sus opiniones eran ilustradas porque se basaban en el estudio de su intuición, y cultas porque explicitan respeto a los caminos recorridos, al mismo tiempo que albiran (sic) su querencia a mostrar personalidad propia y a no permitir que el peso de los cánones impuestos por la ortodoxia se convirtiera en su propia prisión.

También la advertencia de Ricardo Romero mostraba otra arista que no me costó descifrar. La década de los setenta disponía de tres palancas en las que nos apoyábamos los que creíamos que con nuestro empuje íbamos a acabar con la dictadura de Franco y sus compinches: fábricas, barrios obreros y universidades. Ricardo me dio a entender que él sabía el porqué habíamos escogido a Enrique Morente para titular a nuestra peña: no éramos ajenos a las tres palancas sino todo lo contrario. El artista granadino compartía el ideario, por eso estuvo de acuerdo en la iniciativa, por eso se alegró de que la agrupación portara su nombre.

Una agrupación llamada peña en un barrio obrero de la zona norte barcelonesa que gozó de buena salud durante ocho años, 1970 – 1978. Densas veladas flamencas sabatinas donde disfrutábamos escuchando cante grande, tanto como nos alejábamos del tipismo y el tópico que tanto dañó y sigue dañando al quehacer del alma andaluza. Ocho años de trasiegos intermitentes junto a Enrique Morente por barriadas de l’Hospitalet, Cornellá, Badalona, Santa Coloma… organizando conciertos con la complicidad de personas ligadas a asociaciones de vecinos, centros sociales y entramados de carácter cultural.

No fue moco de pavo la experiencia y aprendizaje que me ofreció mi maestro, un chamán, al que en ese tramo de tiempo lo acompañaron, guitarra en ristre, Manolo Sanlúcar, Manolo Cano, Manzanita y el Payo Humberto. Además de las tradicionales veladas de los sábados, los recitales por las periferias, la conexión con Salvador Távora del grupo de teatro la Cuadra de Sevilla, en aquella entidad flamenca, bajo el paraguas legal que nos ofrecía, impulsamos una escuela social con profesores de enjundia: Pascual Maragall, Josep Maria Balcells, Àngels Pascual, Joan M. Bas, Manel Rius…

Por entonces muchos proyectos, anhelos o acciones fueron posibles gracias al apoyo de los sacerdotes proletarizados de la iglesia católica. Lo mismo ocurrió con el devenir de la Peña Morente de Verdún. El párroco Manel Folch Ribas, accedió a que construyésemos un local en los sótanos de la Parroquia de San Sebastián en la calle Viladrosa 100, la que los vecinos denominaban “la Milagrosa”. También estuvo de acuerdo el bueno de Manel Folch, a una sugerencia de los morentianos: representar en el interior del templo las dos primeras obras de la Cuadra, Quejío y los Palos.

“Estamos vivos de milagro”, una de las frases ocurrentes de mi maestro, según él aprendida a través de la transmisión oral de la tradición popular, se me clavó como alcayata en mi cabeza al llegar la mañana del 10 de diciembre a la clínica Laluz de Madrid. Unas palabras de esperanza y deseo al mismo tiempo: que quien pueda haga un milagro “pa” que el hombre más honesto y más cabal, “pa” que mi maestro al que tanto he querío, quiero y querré, siga vivo.

El vacío y el vértigo, la angustia y la ansiedad de la soledad no buscada, el laberinto y la duda que produce el oscuro deambular de la vida, los momentos críticos que en un trís pueden decidir que se acabó, a mi lado tuve el calor y la cercanía de un ser muy grande, Enrique Morente, mi hermano mayor, el que más me enseñó y del que más aprendí, el que permaneció conmigo todo el verano de 1989. Durante la canícula de ese año compartimos varios proyectos: Seminario Internacional de Flamenco Carmen Amaya, Begur (Girona) en el Mas Pinc, la casa donde murió en 1963 la artista gitana, catalana universal; conciertos de Don Agustín Castellón “Sabicas” y Enrique Morente en el BarceWomad y en el FIMPT de Vilanova i la Geltrú, y la grabación del doble LP Nueva York – Granada de Sabicas & Morente, obra póstuma del catedrático de la guitarra flamenca que en abril de 1990 falleció en Nueva York, ciudad donde residió alrededor de 50 años. Tres acontecimientos que fueron posibles gracias al apoyo de la Olimpiada Cultural, la gran olvidada de los Juegos de 1992. En Begur se juntaron una banda artística de mucho cuidado: Sabicas, Diego Castellón, Matilde Coral, Manolo Sanlúcar, Enrique Morente, Montoyita, el Negri, Antonio Carbonell, Juan Triviño, Chacarela, “el Parranda”, Matilde Coral, Aurora Carbonell, Mayte Martín, Julián “el Califa”, Cecyl Taylor, los Sabri Brothers, un cuarteto de música popular china… y una niña que apuntaba al baile, Estrella Morente.

La grabación y mezclas del trabajo en Madrid duraron un mes, el de agosto entero. La simbiosis Sabicas & Enrique revolucionó el ambiente flamenco y fueron muchos los que visitaron el lugar donde se estaba construyendo la obra. Pero los momentos más emotivos, los que por su impronta perduran, fueron los que vivimos en la intimidad que ofrece estar alrededor de una mesa, comiendo, bebiendo, charlando, riendo, tocando y cantando. Un grupo peculiar en la casa de los padres y hermanos de Aurora formado por éstos, Sabicas, su hermano Diego, Enrique, su esposa, las pequeñas Estrella y Soleá y el que escribe y su compañera de fatigas, las mismas que yo estaba pasando por aquella época.

Muy pocos, entre ellos Enrique Morente, sabían el alcance y el desgaste que desde un año antes sufrían mis arterias coronarias. Durante el verano de 1989, yo todavía andaba convaleciente de “lo mío”, un arrechucho grande que tuve en Berlín acompañando en sus actuaciones a una banda formada por jóvenes jazzistas barceloneses. Un año de repuntes, males de cabeza, recuperaciones a medias, recaídas y vuelta a empezar. Los meses de julio y agosto de 1989, faenando junto a Enrique pude comprobar en primera persona cómo se preocupaba de mí, las atenciones psicológicas que me ofreció, sus lecciones serenas al tratar de mi trance y el alto valor que para él tenía la amistad.

Cuando tu salud estalla y tu estado emocional se quebranta, los desequilibrios se agudizan y necesitas a alguien cercano que te escuche y atienda. Es cierto que hasta aquel verano la tarea recayó en mi esposa. Transcurrido un año parecía que mi organismo volvía a coger ritmo y que las aguas habían vuelto a su cauce. No fue así y algunas cuestiones muy mías no se las debía comentar ni a mi compañera. Por eso hoy debo honrar la memoria de mi maestro y al mismo tiempo reivindicar su honestidad y calidad humanas. ¡Qué afortunado fui Enrique!

Me recogías, no dejaste que la desmesura se apoderara nuevamente de mí, me enseñaste contención, me acompañabas y tu sentido me ayudó a tirar “palante”. He pensado largo y tendido respecto a la cornada que arremetió contra mi salud. Estoy seguro hermano Enrique que mi mejoría se produjo, en parte, por tu proximidad. No sé si eras consciente pero tu magnetismo y energía sanaban. En mi caso, en el verano de 1989 así fue, así lo viví y así lo sentí. Un chamán Enrique, eso eras, el patriarca al que la comunidad acude “pa” lo bueno y “pa” lo malo.

Me viene a la cabeza la primavera de 1990 cuando aceptas venir al Seminario Internacional de Jazz que se celebró en Castelldefels (Barcelona).  Allí coincides con Max Roach y su gente: M’Boom Repercusión + Quartet de Cuerda + Quartet de Jazz. Una semana de enamoramiento musical y artístico, de convivencia en un hotel pegado a la playa y las fuerzas desbocadas que cada noche desplegaban velas en unas jamsessions que te impactaron muy mucho. Durante aquella estancia decidimos que harías algo con Max Roach. Fue posible en setiembre de 1992 escondidos en un caserío rural a las afueras de Cazalla de la Sierra (Sevilla). Diez días de ensayos con Max Roach, sus músicos y tú Enrique con los tuyos: los Habichuela, Pepe y Juan, Raimundo Amador, el coro de mujeres flamencas… Allí se acrisolaron las músicas y los cantos que se  escucharon en el Teatro la Maestranza de Sevilla bajos los auspicios de la Bienal, la de José Luis Ortiz Nuevo, la que coincidió con la Exposición Universal de 1992. Anécdotas variadas y variopintas, dormir poco, comer algo y trabajar de lo lindo. No olvides Enrique que una de las durezas del proyecto fue que había que compaginar lenguas a troche y moche. De tanto traducir a Lola Huete y a Mingus B. Formentor les entró dolor de muelas… ¡Qué nervios, cuánto riesgo, qué atrevimiento! La Maestranza se vino abajo y en la memoria de las dos mil personas concentradas quedará incrustado otro de tus dichos: “la sensatez para el arte no es una buena compañía”.

Enrique, en diciembre de 1989 estrenaste tu particular versión de la Misa Flamenca en Fuenlabrada (Madrid). Tú, el gran hacedor y voz solista; un numeroso coro de voces masculinas; tres guitarras, Montoyita, el Paquete y Agustín Carbonell; Javier Colina y José Antonio Galicia, la rítmica jazzera; Chacarela con su particular manera de entender el baile, y otros…

Enrique, en 1997 te pedí que trajeras a Barcelona tu Misa Flamenca. Era posible hacerlo, se podía estrenar en el pórtico de la catedral durante las fiestas de la Mercè. Accediste con la condición de darle otro aire, así nació el Oratorio Flamenco que se ensayó en el Raval barcelonés en los cuartos del Taller de Músics y en el Jazz Sí Club. Menudo jaleo, de nuevo metidos en un sin vivir y girando tuercas. Dos coros, uno flamenco, Ginesa Ortega, Estrella Morente, Miguel de la Tolea, José Miguel Cerro “Chiqui” y Miguel Poveda; el otro, canto gregoriano con Ignasi Piñol, Pau Bordas, Antoni Trigueros, Tomàs Maxé y Jordi Lluís Blanco; percutiendo batibombas el Negri, Antonio Carbonell, Jordi Rallo y Guillermo McGuill; a las cuerdas el Paquete, Carlos Caro y Cucurel·la; al piano Chano Domínguez, al baile La Tolea y su sobrino Miguel. Y tú Enrique en el centro, cantando y dirigiendo.

Como no tuvimos suficiente ración en 1997, al año siguiente nos inventamos otro berenjenal. Me hiciste saber que habías oído la fineza de un coro búlgaro de voces femeninas. Enrique… siempre el canto, los cantos, el metal, el sonido de la voz, el trenzado de cuerdas vocales, el eco de las campanas y de las madres asomadas al balcón voceando a sus hijos. Una de tus obsesiones, no la única. La marcha nos condujo a Sofía sin ti, un resfriado inoportuno cambia los planes y no puedes viajar. Te sustituye en el envite José Miguel Cerro “Chiqui”. Siete días trabajando con el The Bulgarian Voices “Angelite” bajo la batuta de Valentin Velkow. El precipicio lo salvó “Chiqui” que al volver de Sofía te entregó la grabación de los ensayos; su voz jonda y la de ellas en el juego polifónico. Con el material sonoro pudiste pillar la inspiración para, con la ayuda de Joan Albert Amargós, dar forma al concierto que lideraste, de nuevo durante las fiestas de la Mercè, otra vez en el pórtico de la catedral de Barcelona y habiendo vivido otra semana de intensa relación con la gente del Taller de Músics mezclada con quien faenaba contigo: el Paquete, Montoyita, el Negri, Bandolero, Mariano Martos y dos coros unidos, el “Angelite” y el flamenco de Estrella Morente, Miguel Poveda, José Miguel Cerro “Chiqui”, Juan el de la Vara, Blas Córdoba y Manuel Calderón. Y tú Enrique en el centro, cantando y dando a conocer un proyecto conmovedor que posteriormente pudieron acoger en otros lugares.

“Están cayendo chuzos de punta”, de nuevo salta en mi recuerdo otra de tus ocurrencias. Chuzos de punta que la tomaron contigo. ¿Desde cuándo Enrique y por qué tanto silencio? Quizá fue tu extremado pudor el que te transportó hacia tus adentros, ese interior en el que alguna vez indagué y mostraba algún gajo de tristeza. Al entregarte generoso a los demás con tanta clase, respeto y educación, tu rostro no desprendía preocupación. También es posible que la torpeza no me permitiera observar tu mirada, siendo los ojos, como dicen, el espejo del alma. Esta incertidumbre me atormentó el pasado 23 de noviembre durante tu recital en el Molino y en el tapeo posterior en una cervecería del Paralelo barcelonés.

¡Qué grande eres Enrique! Ante el requerimiento de Mayte Martín aceptas de buen grado bendecir el ciclo flamenco del Molino recuperado. ¿Te acuerdas de las aspas del tuyo en Santa Fe (Granada) en la única representación del “Loco romántico”, la versión teatralizada del Quijote de Morente? El martes 23 de noviembre ofreces tu último recital al servicio, como en tantas ocasiones, de una causa noble; los susurros de tu ronca voz favoreciendo que el Paralelo de Barcelona coja nervio cultural, el que perdió y el que esperamos recuperar. Pero también, si me permites la licencia maestro, cantando en un cabaret, apoyando al music hall y a la vida de la noche, porque como muy bien decías, por la noche las cosas se ven y se viven de otra manera. ¡Qué grande eres Enrique!

La postrera vez que hablamos fue el 28 de noviembre alrededor de las ocho y media de la tarde. Una llamada, ese día te adelantaste tú, y la necesidad compartida de echar un rato. Escuchar por el hilo tu manera de hablar junto a las barbaridades de mis desvaríos, hacía troncharse de risa hasta al aparato del teléfono. Por el fino humor de tus chascarrillos o por los desmelenes de mis travesuras, los dos riendo a carrillo partido, tosiendo y hasta faltándonos la respiración. Dos chiquillos que dirían los cuerdos.

Trataba de explicar que el 28 N, mi maestro Enrique me llamó por teléfono para parlotear con la excusa de las elecciones catalanas. ¿Está Lluís Cabrera? Esa pronunciación en catalán de mi nombre muestra el gran respeto que siempre te merecieron las decisiones que toman los individuos. Me preguntabas desde Madrid por la complejidad del resultado electoral. A esa hora más bien los sondeos a pie de urna, que es como lo verbalizan los entendidos. Una cosa Luis, en la pantalla salen muchas hormigas, ¿tantos partidos hay en Catalunya? Sí Enrique, es probable que nos representen siete u ocho colores. Bueno mientras más mejor, más divertido y más donde escoger, respuesta del maestro.

Las elecciones fueron el pretexto. En realidad Enrique quería hablar conmigo porque no estaba contento de su actuación en el Molino. Quiso dar el do de pecho pero no pudo, estaba hecho cachos. El mismo día pruebas clínicas, viaje en ave a Barcelona, pruebas de sonido y a torear. Luis, estuve a punto de llamar a Mayte “pa” decirle que no estaba en condiciones de cantar, pero había adquirido el compromiso y si das tu palabra has de cumplirla, más aun tratándose de una compañera. Las pruebas me las tienen que volver a repetir, duelen, sufro…esto no me gusta un pelo.

Enrique Morente entra a Laluz el 3 de diciembre, pocos días después de nuestra última conversación, para jamás volver a ver la luz. Mi maestro adoraba la noche, lo que no se debió imaginar ni tampoco recibir aviso de esa intuición que poseía a raudales, es que no es lo mismo la noche que la oscuridad.

Quiero que sepas Enrique que no me voy a resignar. Cada vez que esté con los míos en Arbuniel (Jaén) te esperaré a ti, a Aurora y a tu familia. Necesito la sorpresa de vuestra visita, sin avisar, sin protocolo, sin boato, sin dobleces, “na” más como sois, sencillos y cercanos. Lo habitual entre nosotros, tal y como ha venido sucediendo.

¿Cómo voy a hacerme a la idea de que ya no estarás para hablar de nuestras cosas, tomar un trago con tapa, subir al nacimiento de Arbuniel y allí recibir la energía de aquel cielo estrellado que sin la luz del día se refleja con tanta intensidad en el manantial y en el cerro?

¿Te acuerdas Enrique de aquella noche los dos en compañía de Aurora y María callejeando por la parte vieja de la aldea, al atardecer de aquel verano, platicando y siguiendo la ruta de los bares hasta que cerramos el último a las tantas y ellas incitando a la recogida ya que tú querías seguir buscando un sitio “pa” la última? Al quedarnos solos te insistí en que no quedaba nada abierto en Arbuniel y que había que retirarse a descansar y tú taciturno alegando refunfuñón que la posibilidad de encontrar espacio “pa” la última copa siempre había que dejarla abierta.

¡Qué grande eres Enrique! En un rincón cazaste la luz de una bombilla encendida. Allí vamos Luis, ya verás como nos podrán servir algo. Efectivamente, al costado de uno de los bares un paisano regentaba una especie de garito, un bujío que ni yo tenía noticia de su existencia. En aquel recodo estuvimos hasta que el cansancio nos tumbó. Cuando te tumban sí es verdad que te sirven la última. El 13 de diciembre, coincidiendo con el día de la patrona que nos conserva la vista, a mi hermano Enrique le sirvieron la última en Laluz de Madrid.

Lluís Cabrera Sánchez

-Fundador en 1970 de la Peña Flamenca Enrique Morente; en 1979 del Taller de Músics de Barcelona, y en 2005 de la asociación Altres Andalusos-

* Un extracto de este escrito salió publicado el domingo 19 de diciembre de 2010 en el diario la Vanguardia *

 

 

30 de diciembre

 

NOTICIAS

30/12

 Homenaje a Morente en el centro penitenciario de Villanubla

Con ellos han querido homenajear al recientemente fallecido Enrique Morente. Empieza el llanto de la guitarra, se rompen las copas de la madrugada…versos …

 

30/12

Diario de Cuba

El 13 de diciembre de 2010 falleció Enrique Morente. Su hija Estrella se arrancó , aunque transida de dolor, y le cantó delante del féretro, expuesto en el …

 

OPINIÓN

Marcos Escánez Carrillo

ARTE, VOZ, LIBERTAD, HONRADEZ: ENRIQUE MORENTE.

No llevaba reloj. No lo llevaba porque no pensaba usarlo. Su planteamiento vital era incompatible con cualquier medida, con cualquier métrica que no fuera la de la palabra o el compás.

Empezó diciendo que no pensaba cantar toda su vida como lo había hecho otro señor. Entonces contaba la treintena. Ya tenía conciencia artística y sabía que el inmovilismo sólo es eso: inmovilismo. Eso no podía ser bueno. No podía ser sano. Difícilmente se puede ser artista y papagayo al mismo tiempo.

Decía, con aire socarrón, que sus mayores eran grandiosos. “Entonces se cantaba muy bien. Luego llegué yo y empecé a estropearlo todo”. Tras esas palabras se hacía el silencio; un silencio impregnado por una sonrisa avispada y traviesa. Una sonrisa-guiño a sus cómplices, y también a sus enemigos.

Ha sido, sin duda, el artista flamenco más criticado y más querido. El más maltratado y el más reconocido. Ha sido el más ortodoxo y el más transgresor. En Enrique Morente siempre se ha dado esa dualidad del blanco y del negro. Ya en el 1977 grabó un disco en homenaje a Chacón al que el Ministerio de Cultura concedió el premio al mejor disco de música folclórica, y grabó el disco “Despegando”, un disco de flamenco moderno, donde todas las músicas eran nuevas y todas las letras de poetas cultos se asomaban al flamenco por primera vez. En los dos discos, tan distintos, existía el mismo espíritu libre e inquieto, porque en la ortodoxia de recordar a Chacón, residía la intención de reivindicar la figura del Papa del Cante, tan denostada por la flamencología imperante de ese tiempo.

Otro buen ejemplo lo encontramos en 1994, que grabó el Allegro soleá y Fantasía de Cante Jondo, fusionando el flamenco con la música clásica y un año después aparece Omega, donde incorpora en una misma pista el flamenco y el rock duro.

Se convirtió en el transgresor… tanto, que decía “a veces vas por delante de ti mismo”. Su avanzadilla en la música sólo fue la punta del iceberg. Transgredió la figura del flamenco y se convirtió en el modelo de la cultura. Su interés por conocerlo todo era desmedido, insaciable, incondicional… igual que sus ganas de vivir.

Se nos ha ido una de las mentes más lúcidas de España. Un hombre especial que miraba distinto. Estaremos mejor cuando podamos superar el dolor, pero ahora toca llorar esta pérdida que duele tanto. Es tan grande el vacío que deja en el flamenco y en la cultura de España, que difícilmente se puede explicar ni dimensionar.

Todas y cada una de sus frases merecían ser enmarcadas. En su trayectoria fue creciendo, haciéndose más grande con cada paso, con cada nota, hasta conseguir la expresión más profunda a través de la música, desde el flamenco, sobre el flamenco.

Ha sido…. es el artista español más poliédrico de la historia, porque ha conseguido proyectarse a muchos otros ámbitos de la cultura: desde la música clásica al rock duro; desde el rap al soul; se proyectó a la poesía culta siendo el primero en musicar poemas de insignes escritores de nuestra literatura; se ha proyectado finalmente a la pintura asociando su nombre al de Picasso, etc., etc…

Maestro, has conseguido la universalidad y nos dejas huérfanos de ti. Después de que el flamenco fuera declarado como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, dijiste muy acertadamente que la humanidad era patrimonio del flamenco. Es difícil poner orden en estos conceptos. Lo único que tengo verdaderamente claro es que el mayor patrimonio de Morente era la humanidad y el flamenco. Siempre lo supe… Siempre… Cuando apenas podía andar y el sonido de tus cantes se marcaba a fuego en el mapa de mis recuerdos.

Mañana, con la cotidianidad, serán mil los proyectos inacabados. Y otras mil las ideas que no tomarán forma. Esas que te rondaban diariamente como un torbellino. Todo te lo llevas a esta ausencia injusta e incomprensible. Te has ido muy pronto y nos dejas huérfanos de tu arte y de tu talento.

Te debo mucho, Enrique. Te debo el placer y el dolor de tu música, de tu obra. Te debo la sabiduría y la perspicacia de tus palabras. Te debo la humildad. Y sobre todo, te agradezco el privilegio de tu amistad, Maestro.

 

 

 

2 de enero de 2011

 

OPINIÓN

El País TRIBUNA: JAVIER PÉREZ ANDÚJAR

Muerte de un chamán

JAVIER PÉREZ ANDÚJAR

 

Granada, constelación de vegas donde fusilan a los poetas y la historia los digiere y convierte sus calaveras en geodesia, donde los reyes moros pierden los palacios de invierno y de verano y lloran como mujeres y sus madres les regañan igual que a niños que no han hecho los deberes, donde se apagan las más grandes voces del cante flamenco. Enrique Morente muriendo en Granada, y su hija Estrella cantándole al catafalco que se lo lleva. Enrique Morente, muerto en Madrid cuando se defendía del asedio en una camilla, y ya muriendo para siempre en Granada. Seguimos vivos de milagro, maestro. Enrique Morente, chamán nuestro. Gran hechicero del cante flamenco. Los cantaores son chamanes, no hay sino que verlos en el rito funerario de las seguiriyas. La mesa que el clan aporrea con los nudillos para llamar a las puertas del infierno. Los ayes con que el brujo arranca su canto. El babeo, los ba-bas, los bes, los bis, los bos tartamudos con que el cantaor va cayendo en trance. Los ojos cerrados, el gesto solemne, trascendental. Reunidos los hombres en la casa como una tribu en su cabaña de Siberia o del Amazonas. La mesa llena de comida y de bebida, porque así se despide a los muertos desde tiempos de la cueva. La playera, vieja forma del cante, madre de la siguiriya. La playera tiene en su etimología la palabra plañidera, la que llora a los muertos. El flamenco guarda en este hoyo profundo, en este agujero hondo de la seguiriya, orígenes del más allá. De lo primero que hizo el ser humano cuando fue consciente de que estamos vivos de milagro, maestro. La guitarra lenta y siguiriyera al compás del péndulo de Edgar Allan Poe que pasa rozándole a uno con el filo de su hacha. De milagro, maestro. La guitarra y el pozo, eso es el flamenco. Música de chamanes. El clan alrededor de la mesa mira callado al cantaor y llora cuando le escucha, y se arranca la ropa a jirones como en un funeral de oriente, y le jalea para que cante de más lejos, con más eco del mundo de los muertos. Pero el cantaor gesticula lentamente. Separa los brazos como un cristo de mármol sobre las montañas. Entonces silencia el cantaor para escuchar al guitarrista, la lira subterránea de Orfeo. A través de la guitarra habla el temblor de los espíritus. Las cuerdas que los amarran a su mundo de sótanos. ¿Te has reunido ya con los espíritus, maestro? Las tribus gitanas dicen que el muerto duerme y que la familia tiene que ayudarle en su peregrinación sonámbula. Los gitanos antiguos enterraban a los suyos comiendo, bebiendo y con cantos de alegría, y seis semanas más tarde y luego un año después celebraban la pomana, el rito triste en que un vivo de su edad se vestía igual que el difunto y le imitaba en todo. Por eso en el cantaor cuando canta hay esos gestos despaciosos de imitación teatral. Estamos habitados por nuestros antepasados, somos caravanas llenas de sombras, y el chamán va sacando las suyas por la boca en el rito del cante. El muerto lo último que hace en vida es expulsar el alma por la boca, esto es lo que dice la vieja magia de los gitanos. Para cantar flamenco hay que ponerse feo, así es como lo decías tú, maestro. El dedo roto de los chamanes, las manos pintadas, impresas en las paredes del paleolítico con un trozo, una falange que falta. Si por un rato un espíritu protector quiere salir de nosotros nos silba al oído. Es el zumbido de cuando se oye a los muertos. Sale el espíritu por la oreja derecha y retorna por la izquierda. Para tener siempre limpio ese oído, para mantener constantemente esa puerta abierta, la gente de la tribu se dejaba crecer la uña del meñique izquierdo, y luego cuando alguien moría le rompían el dedo y le ataban una moneda con un hilo rojo. El dedo roto de los chamanes de Lascaux, de Altamira, atado al hilo rojo, a la hemorragia interna por la que te has precipitado como quien se arroja a las cataratas de Niágara. Enrique Morente, chamán flamenco, maestro mágico, sales a cantar en el Liceo agarrado a un anillo de gitanos, seguido de un coro ancestral, balbuceante, que va envolviendo tu voz en un murmullo de antepasados, en un confuso trémolo de voces. Es la voz monótona del rito y de la tribu. Maestro, tu último vals ha sido en Barcelona. Actuación constante más allá de la muerte. En el Molino le has brindado, lo vimos todos, unos tientos a otro chamán: que está, pero que no está, pero que sabe que está, así lo has dicho. Y entonces Maragall se ha levantado para agradecerte y responderte que en ese momento está, y que también se acuerda de cuando estabais. Pero ahora, vuelto a pensar, fatalmente repensado con tu espíritu gloriosamente ardiendo en todas partes, silbando tu flamenco a los oídos de los vivos, ahora comprendo que eras tú quien estaba pero que no iba a estar. Estamos vivos de milagro, maestro. Llevamos todos los cementerios andados y seguimos vivos de milagro. Enrique Morente, chamán flamenco. Te ha llamado chamán a tu muerte, en este mismo diario para el que escribo golpeando con los dedos en el rito de la escritura, te ha dicho chamán en tu entierro un chamán del pop, Santiago Auserón. Los ojos pequeños de Enrique Morente como semillas de granada, su pelo de horizonte a horizonte, el metal de su voz templada en el ocaso de los metales nocturnos.

A Enrique Morente llegaré una noche de mano de su amigo, de su hermano chico Lluís Cabrera, que comparte la amistad del maestro como quien pone lo mejor que tiene al que entra en su casa. En el recuerdo hay un hotel con la luz de un bar encendida; pero nosotros nos quedamos afuera. Morente acaba de cantar en el Molino. Todavía está, pero ya no está. Hablamos en pie de flamenco y chamanismo. Antes se ha hablado de muchas otras cosas, y yo quería contarle esto solamente a él. Pensando en él lo había pensado. Pero ya es de madrugada y charlamos apresurados. Entonces quedamos para seguir otro día, sin considerar que para eso se necesita un milagro. Y ahora conversa uno con sus recuerdos, los recuerdos que llevamos por delante como pastores de un rebaño.

Granada, no tengas pena, ha cantado Estrella Morente en el entierro imposible de su padre. Granada, tierra de cuevas y de palacios. Toda Granada lleva ahora el nombre de paseo de los Tristes. Las nieves perpetuas del Mulhacén. Las paredes rojas de la Alhambra. La voz atávica de los chamanes.

 

02/01/2011

Murcia.com La Unión

A mi maestro Enrique Morente, que sigue vivo en mi corazón

Francisco José Paredes Rubio

Qué difícil se me antoja escribir sobre el maestro y su arte, escribir del amigo. Su ausencia me estremece. Imposible, me parece imposible, ¿cómo nos vamos a hacer a la idea de que nunca más volveremos a disfrutar con su arte?, ¿que nunca más podremos disfrutar de sus grandes valores humanos? Pero si estaba pletórico, lleno de vida las últimas veces que lo vi, la última vez que hablamos por teléfono. Imposible, me parece imposible, no puede ser, por favor que alguien me despierte, que debo estar durmiendo. Todo esto debe ser parte de un mal sueño. Por favor, que alguien me despierte de una vez.

No puedo ser objetivo, no quiero, no puedo serlo, ¿acaso alguien puede ser objetivo cuando el arte fluye hasta penetrar hasta lo más profundo de tu interior?

El mejor cantaor

Enrique forma parte de mi vida desde el inicio de mis recuerdos, cuando desde mi niñez siempre escuché decir en mi casa que Enrique era una cantaor especial, de esos que nace uno cada cien años, de los que son capaces de crear, de amar y sentir y desarrollarlo a través de su personalidad infinita. No puedo ser objetivo, no quiero, no puedo serlo.

Tendría yo unos cinco o seis años cuando oiría por primera vez su nombre con una anécdota que me contó mi padre, y que recuerda cada vez que profundizamos en esta pasión nuestra que es el flamenco.

Como he dicho, mi padre, el “Niño Alfonso”, cantaor unionense, que gozó de cierto prestigio entre los años 50 y 70, y que por su afición y dedicación tuvo la oportunidad de alternar con las más prestigiosas figuras del momento, recuerda con especial cariño una conversación con Pepe Marchena, al que le unía una profunda amistad desde hacia muchos años atrás.

Con motivo de la celebración del segundo Concurso Nacional de Cante por Cartageneras, en el que el Maestro de maestros, actuaba como estrella estelar fuera de concurso, junto a otros cantaores  como Jacinto Almadén y Manolo el Malagueño. Marchena, fijando los ojos sobre Morente, que concursaba, le dice a mi padre:

“¿Ves a ese muchacho?, ¿lo conoces?”, al responderle que no, el maestro de Marchena le dijo, “ese joven es Enrique el Granaíno, y es el mejor cantaor que he escuchado nunca, el que va a acabar con todos nosotros el día que ya no estemos aquí”.

Tal afirmación, la verdad es que en esos momentos era difícil de entender y, por supuesto, durante algunos años me costó asimilarla y siempre me hacia la misma pregunta ¿qué le llevaría a Marchena a afirmar eso con tanta rotundidad?

Cuando fui creciendo, educándome en el cante, escuchando a infinidad de cantaores, disfrutando, riendo y llorando con cada uno de ellos, cuando mediante la expresión única de un cantaor y una guitarra pude sentir todas las alegrías, sinsabores, nostalgias y melancolías del Arte Flamenco, lo comprendí. Tal vez en Pepe Marchena despertaba el joven granaíno un sentimiento nuevo, tan fresco y a la vez tan antiguo, que desprendía un aroma creativo de un tiempo que él ya había olvidado, o ¿quizás presagiaba en él una grandeza que aún estaba por venir?.

Fuere como fuere las palabras halagadoras fueron dichas por uno de los más importantes cantaores que ha dado la historia del Flamenco.

El cante gozaba de grandes cantaores por esos años, pero carecía de verdaderos creadores y renovadores, como en otras épocas de antaño. cuando la creación y la personalidad era un signo claro y evidente en los grandes maestros del género.

Yo no creo que Enrique Morente sea el mejor cantaor de todos los tiempos, o tal vez sí, ¡yo que sé!, solo sé que se me hace imposible pensar en la magnitud y trascendencia del Olimpo del Arte Flamenco sin su figura. ¡Quién si no, seria el encargado de actualizar las viejas enseñanzas para que este arte vigente se adaptara a toda capacidad de sentir, sin cadenas que truncaran su proceso evolutivo!, ¿cómo pretendemos que un arte permanezca inmóvil dentro de unos cánones que se establecen a través de los tiempos, inalterable al paso de los años?, No, por favor, el maestro del Albayzin tiene un lugar privilegiado entre los más importantes genios del flamenco y su nombre solo podría ser comprendido, formando parte de la mitología del Arte Flamenco, al igual que el de Camarón y el de Paco de Lucia, que se convertirían en las tres grandes figuras de nuestro tiempo, sólo sus nombres serán equiparados a genios como Silverio, Chacón, Tomás, El Torre, Vallejo, Pastora, Caracol, Mairena o el propio Marchena.

Y es que, algo tendrá el vino cuando lo bendicen.

Desde Don Antonio Chacón ningún otro cantaor ha sido capaz de aportar tanta creación al arte flamenco, de jugar con el arco melódico para crear y recrear un nuevo mundo de melismas y tonalidades, enriquecido con esos giros melódicos que nos adentran en un nuevo concepto heterodoxo, sí, pero que nace desde la más profunda ortodoxia…  Todo ello establecido desde esa posición privilegiada que te da el conocimiento, ese magisterio que se adquiere con la experiencia de haberte formado en las mejores universidades del arte, para luego enriquecerse hasta un extremo todavía no comprendido por unos pocos que con concepciones inmovilistas se aferran a un pasado inamovible, como si la vida no hubiera evolucionado durante estos años.

Como diría mi querido amigo José Manuel Gamboa, “morentiano mayor del reino”, Enrique-cimiento. Enrique pone los cimientos para que en un futuro otros artistas puedan evolucionar sin el miedo a la presión a la que él fue sometido, a partir de él todos pueden cantar exteriorizando sentimientos a través de la música. Su cante era poesía y su carácter creativo haría que la poesía le saliera al encuentro para que él musicalizase ese momento con el sentir del cante jondo. La huella de Enrique se aprecia en nuestra cultura desde años atrás, solo tenemos que ojear un poco en el panorama actual, como se mueve el flamenco en la actualidad. “Joder Enrique, cuánto nos has dejado, cuántas puertas has abierto”.

Apenas dos meses después de su actuación en el concurso de cartageneras, Enrique vuelve a la tierra para participar en el V Festival del Cante de las Minas de La Unión, su estilo interpretativo del cante por tarantas distaba mucho de lo que los jurados y organizadores de aquellos años querían impulsar como prototipo de los cantes unionenses, de los cantes mineros. El arte del joven cantaor granaíno no terminó de ser comprendido por los jurados de aquella época.

Vivencias

Pero en esos primeros años pasarían mil anécdotas que hoy podemos recordar con nostalgia. Algunas de ellas tuve la suerte de poder vivirlas personalmente, otras sin embargo sería de nuevo mi padre quien me las transmitiera y permanecen en mí con tanta vigencia que me parecen parte de mis propias vivencias.

En esos años 60 en los que Enrique vendría a participar como concursante en el “Festival Minero”, se le solía ver siempre acompañado de los artistas que por aquí pasaban, Bernardo de los Lobitos, Jacinto Almadén, con los que había trabado una gran amistad en Madrid, Flores el Gaditano, el Flecha de Cádiz… y con sus paisanos Manolo Ávila y Cobitos, que se convertirían en personajes característicos de La Unión de esos años, no solo por su calidad artística, sino por las mil anécdotas que alrededor de sus figuras circularían por La Unión durante los años que a ella acudieron.

Una noche Manuel Ávila y Cobitos son contratados para cantar en una fiesta privada, a la que Enrique también fue invitado. Primero el maestro de Montefrío interpreta sus cantes, los habituales en su repertorio, malagueñas, murcianas, temporeras, siguiriyas, granaínas, fandangos… Alguien del público pide que cante el más joven, a lo que inmediatamente responde Cobitos, “tú no cantes, que tú no sabes, y dirigiéndose al respetable les anuncia con rotundidad “lo siento señores, pero él no está preparado, no puede cantar porque no sabe”, asintiendo Manuel Ávila, “no él no, él no sabe, niño tú escucha y aprende”…

Cabe recordar que Enrique por esos años ya se había formado en Madrid con algunos de los mejores maestros que habitaban en la capital y ya había sido vaticinado por el genial Marchena como “el cantaor que acabará con todos nosotros cuando ya no estemos”…

Y le toca el turno a Cobitos, tras la negativa de ambos a que Enrique siquiera alzara la voz para hacer ni un solo cante “porque, como no sabia”… Cobitos se sienta en su silla y se dispone a cantar, el guitarrista entona la salida para que cantara esas soleares trianeras del Portugués, descendientes de la escuela de Silverio, “Me preguntan si te quiero y yo digo que ni verte/ te quiero más que a mi madre con eso engaño a la gente” y entre el silencio de la noche se escucha en el patio donde se había improvisado el escenario un invitado con el que nadie contaba, un grillo… Sí, un grillo que se había unido a la fiesta, para el asombro y las risas de los allí presentes. El canto del grillo desquició al viejo Cobitos que tras varios intentos el sonido de su cante le hacia que no se centrara en la guitarra ni siquiera en lo que quería cantar, se hacía tan insoportable que no atinaba ni con la letra, y, enfadado, exclamo: “No, yo no canto, aquí no se puede cantar. A ver, que alguien mate a ese grillo que me lleva desentonao”, y así ante el asombro de todos los presentes se acabó la fiesta. Enrique “como no sabía” se tuvo que volver sin cantar y, lo peor, esa noche, tras el arrebato de Cobitos se fueron sin cobrar.

Al día siguiente sería contratado solo el joven Morente y cuentan quienes asistieron que ya con solo 23 años Enrique dio un magnifico recital cargado de maestría y jondura, ya por esos años el granaíno era un adelantado de este arte y su actuación había que calificarla como antológica, de esas que hacen historia. Que lástima que no queden documentos sonoros de lo cantado aquella noche. Años después cuando cariñosamente recordábamos esta anécdota, Enrique, al cual se le escapa una simpática sonrisa, acompañada con una leve carcajada, me decía: “Por favor Paco, cómo voy a decir en Graná que a mi querido Cobitos le dio un revolcón un grillo”.

Reconocimientos

Su figura encontraría, no obstante, en La Unión un cariño especial y volvería en algunas ocasiones a las galas del Festival destacando entre ellas la realizada el 13 de agosto de 1971 junto a los hermanos Antonio y Manuel Mairena, Chocolate, Fernanda y Bernarda y La Perla entre otros. También acudiría a los ciclos culturales impulsados por la Caja de Ahorros del Sureste acompañado por la guitarra de Manzanita. De esta ocasión recogemos unas estupendas declaraciones a el diario El Noticiero de 25 de Enero de 1973 en una magnifica entrevista guiada por mi querido amigo, ya desaparecido, Tomás López Castelo, quien a través de las páginas del diario creara una Cátedra de Flamenco que seria reconocida con el premio de periodismo por la Cátedra de Flamencología de Jerez:

—¿Por qué buscas nuevas formas al cante?

Solo porque no creo que haya unos cánones o patrones para los cantes, yo intento llegar a las gentes y eso es lo que estoy consiguiendo.

-Enrique se habla de que has asesinado el cante…

 

Yo no he asesinado el cante, lo que pasa es que los castillos montados no los acepto, claro que siento un gran aprecio, una  gran veneración por esos maestros del cante como son Antonio Mairena, Pepe el de la Matrona, Sellés y otros. Pero eso no quiere decir nada para que yo tenga y quiera hacer mi estilo personal, ya que los patrones del cante fueron hechos por cantaores y los que le siguieron cogieron el mismo camino.

—¿Has pensado que con tus nuevos descubrimientos, dentro del cante, puedes desconcertar a la afición y tener una dura crítica de ella?

Me han llamado «el asesino del cante y otros el «Al Capone” del cante. No creo que mi estilo sea un escándalo para la afición. Lo que yo intento es darle mi estilo y mi forma y eso es lo que estoy haciendo, y prueba de ellos es que la afición me escucha y me aplaude.

Más tarde, con  el paso de los años, seria homenajeado en el Festival Internacional del Cante de las Minas dedicándosele la edición del 2004 y recibiendo el “Castillete de Oro”, máximo galardón honorífico entregado por el Festival, coincidiendo con el momento más importante de éste, sus bodas de oro.

El amigo

Enrique te hacia siempre sentirte importante como si tu tuvieras un lugar de relevancia en su vida, nos transmitía con su sensibilidad que cada uno de los que él consideraba sus amigos formábamos parte de su universo, pienso que todos éramos importantes para él y nos lo demostraba con su respeto, aprecio y ese don sincero que nacía con su persona.

A mi personalmente me enganchó su forma de ser, a mi mente vienen con mucho cariño algunas de sus acciones hacia mi persona que prefiero recordarlas en la intimidad.

Enrique fue y es un artista universal, pero sobre todo fue una gran persona de esas que siempre recordaremos con cariño, con una inteligencia fuera de lo común y con una excesiva sensibilidad, ¿cómo se podría entender si no fuera de esa manera su obra?.

Creo que su grandeza hubiera abarcado una infinidad de nuevas creaciones, harían falta mil vidas para desarrollar artísticamente todo lo que llevaba dentro, su inquietud le hacia mejorarse día a día.

No puedo transmitir lo que sentía cuando aparecía un nuevo disco suyo, esa sensación de abrirlo, ojearlo y escucharlo es algo que no puedo explicar con palabras, nunca sabíamos con lo que nos íbamos a encontrar, era un mundo nuevo cargado de musicalidad que el maestro nos ofrecía a quienes quisiéramos sentirlo, a quienes quisiéramos disfrutarlo.

Cada una de sus actuaciones creaba un sentimiento especial en mí, sin saber que la desgracia estaba cerca, acudía a verle  como si esa vez fuera la última… y por desgracia esa actuación del Festival unionense en sus Bodas de Oro, seria  la última que lo viera en escena.

Esa noche, mi hijo de cinco años, te decía: “Enrique eres el que mejor cantas. Mi padre siempre escucha tus discos” y no se me olvida la risa que soltaste en ese momento, ni tus cariñosas palabras…

Recuerdo con especial cariño esa conversación mantenida hace algún tiempo en el Palacio de Congresos de Granada en el homenaje a tu querida Loles del Cerro donde me dijiste los proyectos que tenías con los cantes mineros, que ilusión me hubiera hecho ver tus proyectos terminados y que estos cantes de mi tierra que tanto quiero se vieran representados en una nueva obra tuya para la posteridad.

O esa noche, muy reciente, donde fuiste entrevistado para el diario La Verdad, después de la entrevista, te encontramos pletórico, lleno de vida, de ilusiones y tu cante puro, como solo tu sabías hacerlo, fluyó entre nosotros. Los duendes del flamenco sobrevolaron por la ciudad minera, regalándonos la esencia sensitiva de tu arte. Tu cante se pudo sentir en la intimidad dotado de ese magnetismo especial que solo tú podías transmitir, transportándonos a ese momento mágico de sensaciones que muy difícilmente volvamos otra vez a sentir.

Querido amigo, estimado Maestro, tú sabes lo que te he admirado y lo que te admiro, no imaginas lo orgulloso que me he sentido de que me consideraras tu amigo.

 

LAS CAMPANAS DE LA GLORIA

RESUENA POR SOLEÁ

CANTADO ESTARÁ MORENTE

CON EL AIRE DE GRANÁ.

Paco Paredes

 

12 de Enero

 

ENTREVISTA     

Escrito por Alberto F. Cerdera

 

Marcos Escánez es crítico de flamenco y director de http://www.jondoweb.com.

 

 A punto de cumplirse un mes del fallecimiento de Enrique Morente, el crítico de flamenco y colaborador del cantaor, Marcos Escánez, repasa el legado artístico y la importancia que el “ronco del Albaycín” ha tenido en la historia del flamenco. Marcos Escánez fue el productor ejecutivo de la reedición que se hizo en 2009 de ‘Omega’ y, más recientemente, se había encargado de hacer de manager en la gira que Morente no llegó a realizar por el norte del país.

 

¿Qué aspectos destacarías de Enrique Morente?

De Enrique Morente hay muchas cosas que decir, pero creo que hay dos fundamentales que están por encima de todas las demás. Enrique Morente, por encima de todo, era un artista; era un artista así se dedicara a pintar, a escribir o a hacer puertas. Y hay otro aspecto de Morente fundamental que es la honestidad; yo he visto detalles en Enrique que no he visto en nadie. Enrique era la honestidad pura y dura. Cuando hablamos de honestidad también podemos hablar de compromiso. Su compromiso con la gente, con las cosas bien hechas, con su sentido de la justicia… esos eran los rasgos más destacables de su personalidad.

 

Sin duda, Morente ha sido uno de los más grandes, ¿no?

Ha sido el mayor creador de la historia del flamenco. Tenemos que aprender a dimensionar su figura, todavía no lo hemos dimensionado bien. Es muy probable que todavía no hayamos analizado muy seriamente toda su obra. Hay un libro muy completo sobre su obra, pero realmente un análisis riguroso no se ha hecho. No era una de las tres o cuatro figuras fundamentales del flamenco. Enrique Morente tiene valores que lo hacen único; sin duda es el creativo más sobresaliente de la historia del flamenco.

 

Hablas de él como creador, pero también ha abierto nuevos caminos, ¿no?

Todo lo que ha hecho Enrique Morente ha sido multidireccional: ha trabajado con la fusión, y ha cantado seguiriyas con las Orquesta Chekara de Tetuán, y lo ha hecho con un compromiso absoluto; pero también lo ha hecho con rock; y también con música clásica. Y, además, cuando lo ha hecho su compromiso ha sido tan extraordinario que ha conseguido del flamenco se integrara con otras plataformas.

 

Además de esos experimentos también se atrevió a renovar los palos flamencos

Enrique Morente ha creado en todos los palos, ha hecho varias alegrías que están quince o veinte años por delante del flamenco actual. Esa capacidad creativa no es sólo su capacidad de fusionar el flamenco con otras músicas, sino su capacidad de crear alegrías, soleá, fandangos… y luego te coge una milonga y te la mete por bulerías o cantar salsa. Morente es la libertad a todos los niveles.

 

También en la concepción global del espectáculo flamenco, ¿no?

 

Hay un ejemplo de su dimensión como creador que la pudo ver el gran público, en el programa de Televisión Española ‘Séptimo de Caballería’. En esa hora lo que hizo Enrique fue una obra de arte, y te puedo asegurar que ahí Televisión Española no intervino nada en lo creativo, lo único que hizo fue decirle “qué necesitas, un caballo, pues un caballo; qué necesitas, arena, pues ahí la tienes”, esa fue la única intervención de Televisión Española en ese programa.

 

Si por algo se conoció a Morente fue por acercar el flamenco a otros públicos.

Ahora he recibido muchísimos mensajes a la página web de Enrique, y no te puedes hacer una idea de la cantidad de gente que dice haber llegado al flamenco a través de ‘Omega’, que se quedan impresionados con el flamenco tras un concierto de ‘Omega’. Es más, la música que últimamente estaba haciendo Morente no era flamenco, todo tenía una esencia flamenca, pero ya empezaba a despegar. Empezaba a tocar cosas que era una proyección distinta. Se nos ha ido en el peor momento.

 

¿En el más importante de su carrera?

Yo no lo creo así. La popularidad de Morente ha sido exponencial, cada año que pasaba era más conocido, él no ha tenido altibajos en su carrera que era una recta ascendente. Y estoy absolutamente convencido de que habría seguido más alto en su progresión.

 

 

Hablar de Enrique Morente es hacerlo de un rupturista y de un innovador.

Enrique Morente fue un visionario. Descubre la poesía y descubre la vida, y a partir de ahí es capaz de ver la belleza en cualquier sitio. Morente musicó poemas cultos antes que nadie, cantó poemas de Antonio Machado y de Miguel Hernández antes que Serrat. Enrique tenía la dualidad de estar en la ortodoxia y en la transgresión.

 

Y del mismo modo que homenajea a un clásico como Chacón rompe con todo lo conocido en ‘Despegando’.

El mismo año hace el disco de homenaje a Antonio Chacón y hace ‘Despegando’, donde mete guitarra eléctrica, mete órgano. Antonio Chacón es un artista que murió a finales de los años 20, y estaba denostado por el ambiente flamenco de la época de los 70. Enrique Morente se preocupó por estudiarlo y muchas veces le preguntaba cómo había dado con esas grabaciones de Chacón para conocerlo tan bien para hacer ese disco y me dijo “Marcos, en el Rastro, y cada vez que veía un disco de Cachón me lo compraba”. Con el homenaje a Chacón, que en teoría era la ortodoxia, se está enfrentando a la corriente imperante de la época que era el mairenismo, y está reivindicando la figura de un cantaor denostado. ‘Despegando’ es un disco donde, aparte de musicar poemas cultos, también crea música, crea unas alegrías que más tarde cantó mucho Camarón en público, abre un nuevo camino antes que ‘La leyenda del tiempo’.

 

A Morente le costó mucho ganarse a la crítica y al público, ¿no?

Morente ha sido el artista más criticado y más reconocido, sin lugar a dudas; seguramente, también, el más querido. Siempre era muy accesible… veía que la gente se quedaba mirándole porque lo reconocían y en vez de mirar a otro lado o seguir adelante se giraba y daba las buenas tardes.

 

 

12 de enero de 2011

 

Carta abierta a E. M. al cumplirse un mes del día que entró en estado de coma del que ya nunca iba a salir

Balbino Gutiérrez

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Querido amigo y maestro Enrique

Mi pena es muy mala/porque es una pena/que yo no quisiera que se me quitara… (Letra de Manuel Machado cantada por Enrique Morente)

 

Ahora que ya se están acallando los ecos fúnebres por tu muerte, se están secando las lágrimas sinceras y han cesado los llantos de las plañideras y plañideros de oficio. Ahora que la pena ya deja fluir las palabras, quiero recordarte y recordar los momentos y circunstancias de la amistad con que me favoreciste a lo largo de casi cuarenta años.

Nos conocimos  en Madrid -seguro que te acuerdas pues tu memoria prodigiosa guarda la huella hasta de los hechos más nimios- a principio de los 70 en la Cervecería Alemana de la Plaza de Santana. Nos había presentado Paco Almazán. Tú estabas en compañía de una mujer morena vestida con un poncho mejicano y de dos muchachos extranjeros, Humberto El Paillo y Vicente, o Vincent, Pradal, dos jóvenes guitarristas, holandés y francés, respectivamente, a los que tu cante había seducido en Amsterdam y Toulouse.

Debimos congeniar por diversas circunstancias de edad, paisanaje y gustos ya que al poco tiempo de relacionarnos, aceptaste la invitación a una reunión en mi piso con un grupo de amigas y amigos universitarios, uno de los cuales nos produjo cierta vergüenza ajena a la vez que simpática, al acercarse impulsivamente a ti gritando: “Déjame que te toque, déjame que te toque”, cuando supo que tú eras Enrique Morente, el autor del disco Homenaje Flamenco a Miguel Hernández, que tanto impacto positivo causó entre los jóvenes progresistas de aquella época.

Dos años después, en mayo o junio del 75 y a petición mía quisiste ir a cantar en compañía de Pepe Habichuela a la Facultad de Filosofía de la Universidad Autónoma de Madrid, a un recital frustrado por la impuntualidad flamenca y lo intempestivo de la hora. A partir de ahí me convertí espontáneamente en un morentiano asistiendo siempre que podía a todas tus actuaciones. Diez años más tarde, organicé otro recital tuyo -éste sí que se celebró- en el Instituto de Enseñanza Media del que yo era profesor, un recital que quisiste ofrecer por una cantidad muy modesta de dinero que repartiste entre un joven Paco Cortés, tu guitarrista de entonces y otros dos acompañantes a los coros y palmas: Miguel y Antonio Zahíra, fallecidos después dramáticamente. Recuerdo que fui a buscarte a la casa de tu madre Encarna, a la que adorabas, que vivía en la calle Álvarez Avellán de Carabanchel.

Luego me fuiste abriendo las puertas de tus casas de Madrid y Granada que tú ganaste con tu infatigable trabajo de cantaor flamenco. El piso de la plaza del Campillo del Mundo Nuevo, en la periferia del Rastro madrileño, las casas de Montes Claros, plaza de San Nicolás y Carril de San Miguel cuando te trasladaste a vivir a tu Granada, nuestra Granada. Me hiciste el honor de poder ir a verte sin tener que avisar previamente, aunque casi siempre yo lo hiciera, y me sentaste numerosas veces a tu mesa con La Pelota y toda tu familia. En el último almuerzo con vosotros no quisiste probar el vino de Burdeos que yo solía llevar y que tanto te gustaba: “Me han prohibido el vino tinto por los taninos”, me dijiste. En otra ocasión anterior me enseñaste a escanciarlo, enseñándome que había que imprimir medio giro a la botella con la muñeca para evitar que cayeran unas gotas fuera de la copa.

Fue en el piso de la plaza del Campillo del Mundo Nuevo, a finales de los 80 donde te comuniqué mi intención de escribir un libro que contara tu obra y proclamara tu arte frente a los que te denostaban, que por aquellos años fueron  muchos: Ah, sí, ¿me quieres hacer famoso?, me respondiste con tu ironía acostumbrada y te callaste. Fueron varios años más tarde, a la  puerta del Teatro Alcalá, donde nos encontramos por casualidad, cuando me dijiste escuetamente: Adelante, y yo comprendí que me dabas tu consentimiento para que  yo me pusiera a trabajar en el proyecto.

En tus casas de Madrid y Granada vi crecer a tus hijas Estrella y Solea y a tu hijo Enrique, el Quiqui. Te hice entrevistas profesionales para diversos diarios nacionales y entrevistas sin límite para la redacción de mi libro, tu libro, nuestro libro. También pasé ratos entrañables de celebración y conversaciones sobre toda clase de temas. Me comentabas tus conciertos, tus proyectos y te presté mis modestas colaboraciones y opiniones sobre los trabajos que ibas realizando. Me hacías oír primicias de discos como El pequeño reloj, Morente sueña la Alhambra, Morente Flamenco o Pablo de Málaga. Para este último estuvimos trabajando fonéticamente unos versos en francés de Picasso: “Cris d’enfants, cris des femmes, cris d’oiseaux…” que tenías la intención de introducir en la grabación. Me diste tu entera confianza contándome tus simpatías y también  tus trifulcas y enfados con el mundo del flamenco: crítica, representantes, así como tu opinión sobre otros cantaores, bailaores o guitarristas con los que habías tenido problemas profesionales, o piques por culpa de la sempiterna vanidad del medio artístico.

Recuerdo con nostalgia infinita hoy esas sobremesas del carmen del cerro de San Miguel, sentados en la terraza desde la que se contempla la panorámica única de la Sierra, la ciudad y la Vega, o acomodados alrededor de la mesa de camilla del inmenso salón con óleos de pintores amigos, puerta monumental de iglesia y artesonado de taracea. Tú, a veces, te quedabas dormitando en tu sillón favorito junto a la chimenea tras beberte un gran vaso de café de puchero que te preparaba Aurora. Mientras, yo fumaba mis puritos que nunca, nunca quisiste aceptar: Eso es tabaco para hombres, me decías siempre,  y ojeaba alguno de los numerosos libros amontonados sobre la mesa, libros de arte en su mayoría, entre los cuales uno sobre el arte de los Hititas, que me maravilló encontrar. Otras veces agarrabas una de tus magníficas guitarras y desgranabas con sordina unos acordes por malagueñas o soleares. El teléfono sonaba frecuentemente y saltaba el buzón de voz que dejaba oír mensajes de amigos o de propuestas de trabajo. Llamadas a las que no solías responder de inmediato. En el estudio de grabación que habías montado en el sótano del carmen te vi trabajar en sesiones interminables que podían acabar a altas horas de la madrugada. Era un gozo y un privilegio oírte cantar y repetir de manera infatigable algunos trozos de tus discos últimos que ya han quedado para los anales del cante y de la música.

Amigo y maestro Enrique, así te decía cuando hablábamos por teléfono o salías abrirme -casi siempre en chándal y con barba incipiente- el portón exterior de tu hermoso carmen. Siempre me impresionaba estar contigo sobre todo en los últimos tiempos en los que te habías convertido en un gran personaje público. Pero tú no te lo creías. Siempre mostrabas la misma sencillez, la misma naturalidad de cuando nos conocimos en los tiempos lejanos. Maestro de arte y de vida. Paseamos juntos por las calles de Madrid y Granada, del Albaicín o del centro de la ciudad. Entrábamos en bares o tabernas y los camareros se deshacían en saludos afectuosos y respetuosos. Te pagaban con el calor y respeto que a todos les mostrabas. Te paraban continuamente por las calles y a todos atendías o les firmabas autógrafos que te pedían, incluso los niños, con esas grandes letrazas con las que escribías algunas palabras de simpatía.

En los últimos meses pude verte menos de lo que hubiera deseado debido a tus continuos desplazamientos de trabajo. En varias ocasiones te comenté que no comprendía cómo podías resistir el ritmo que llevabas y me atreví a sugerirte que debías descansar más, pero tú te limitabas a esbozar una media sonrisa y no respondías. Tal vez presentías… Mi última conversación contigo fue por teléfono. Me decías lo satisfecho que estabas  por la concesión de las insignias de Caballero de la Legión de Honor y quedamos en que nos reuniríamos para perfeccionar unas palabras en francés que querías pronunciar el 17 de diciembre, día fijado para el acto de la embajada de Francia.

No me hablaste del empeoramiento de tus problemas crónicos. No supe que iban a operarte. Por eso, cuando el día 6 a las 14h06 exactamente recibí la angustiosa y angustiante llamada de La Pelota, tu mujer, diciéndome entre sollozos que estabas ingresado muy grave en la UCI de la clínica de La Luz, de la mala luz, sentí como un fuerte mazazo en la nuca y se me paró materialmente el reloj de pared de mi casa, un reloj que funcionaba perfectamente y que siguió funcionando correctamente cuando volví a ponerlo en hora…

Luego vino una semana de espera desoladora en el hall de la clínica, una semana de calvario para tu familia que ha sufrido con gran dignidad y entereza de espíritu. Allí estaban también tus amigos más cercanos de Granada y Madrid. Después fueron llegando muchos y muchos más a medida que se difundían las noticias alarmantes de tu estado de salud.

Amigo y maestro Enrique, te has marchado cuando más se te quería, cuando más te queríamos. No nos has dejado darte esos oles de complicidad que decías que no te gustaban cuando cantabas y que al escucharlos cambiabas los tonos “buscando la hecatombe”. Tu muerte ha creado una gran ola de solidaridad en una buena parte de la sociedad española. A tus capillas ardientes de Madrid y Granada han acudido miles de ciudadanos anónimos apenados que intercambiaban sus condolencias como si fueras alguien de los suyos. También acudieron grandes figuras del arte y la cultura, e incluso figurones que se han apresurado a expresar con palabras su pesar y a reconocer tu valía, seguro que para compensar sus públicos silencios mientras estabas vivo y coleando o su negativa a apoyarte con su nombre cuando lo necesitaste recientemente. Querido amigo y maestro Enrique, tu muerte ha producido una gran conmoción en las personas y un auténtico tsunami mediático. Si hubieras podido observarlo, es muy posible que hubieras declarado con tu fina y proverbial ironía: “Debería uno morirse dos o tres veces para que acaben teniéndote en cuenta”.

¡Hasta siempre!

Tu amigo y admirador que lo fue

 

21de enero

NOTICIAS

 Homenaje de los presos de Albolote a Enrique Morente

 

28 de enero

NOTICIAS

Granada recuerda a Morente

Músicos, artistas y poetas homenajearán al cantaor con decenas de actividades

Fernando Valverde – Granada –

El País

 

La muerte el pasado 13 de diciembre en Madrid del cantaor Enrique Morente dejó consternada a Granada, su ciudad, acostumbrada a verlo pasear por el Albaicín, comprar churros en la Plaza de la Caleta o ver amanecer saliendo de La Tertulia con los amigos de siempre, en el bar de siempre. Ayer, durante la presentación del libro que conmemora el 30º aniversario de la apertura del bar de Alberti, sus amigos Luis García Montero y Tato Rébora recordaron al maestro, que ha dejado una silla para siempre vacía en La Tertulia, en Granada y en el flamenco.

“Fue una muerte inesperada, injusta y evitable”, dijo la diputada de Cultura de la Diputación, Asunción Pérez Cotarelo, que presentó un programa cultural que estará dedicado al artista granadino y que se celebrará en el Palacio de los Condes de Gabia. “Hemos diseñado el programa que Enrique hubiera querido, un programa plural y osado, sin temor al fracaso, como era él”, explicó.

Luis García Montero, Joaquín Sabina, Raúl Alcover, Luis Pastor, José Sánchez Montes, Javier Ruibal o Sr. Chinarro serán algunos de los poetas y músicos invitados a los diferentes actos, que darán comienzo el próximo 18 de febrero. Lo harán con un recital de Sabina y García Montero que se titula Lo cotidiano urbano.

En primicia se presentará el próximo 23 de marzo el documental Morente: El barbero de Picasso, de Emilio Ruiz Barrachina, cuyo rodaje finalizó apenas unos días antes del fallecimiento del cantaor granadino.

También el músico Antonio Arias y el poeta Jesús Aguado recordarán al cantaor con el montaje Sobriedad e ironía. El programa consta de decenas de actividades que se prolongarán a lo largo de cinco meses. El Festival de Jóvenes Flamencos estará dedicado a recordar a Morente y en él se presentará un disco homenaje que preparan algunos de los artistas más destacados de este certamen.

Además, se ha programado la presentación del disco Venero, de Álvaro Rodríguez, y del documental sobre la figura de Manuel Celestino Cobo, Cobitos, así como una conferencia del periodista y conductor del programa Duendeando, de Radio 3, Teo Sánchez, en la que se hará un recorrido por los títulos imprescindibles de la discografía de Morente.

Estas actividades, según Cotarelo, están “pensadas desde él y por y para él y su familia”. El fallecimiento del cantaor “no solo ha dejado huérfano al mundo del flamenco, sino al del arte en general”, dijo la diputada, que por ello ha incidido en que la institución provincial ha trabajado a contrarreloj para que Morente “siga vivo” en el Palacio de los Condes de Gabia.

 

9 Febrero

 

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Amilibia

–Cantó a Lorca, a Borges, a Juan Ramón Jiménez, y ahora canta a Miguel Hernández. Se ve que lo suyo son los poetas…

 –Y cada uno va llegando en su momento oportuno.

 

O sea, que vienen a ser los mejores letristas para el flamenco…

 –Hemos tardado, pero al final nos acercamos a la poesía culta. A mí me acercó Enrique Morente, mi maestro. Yo lo tendré al lado siempre…

 

 

11de febrero

 

NOTICIAS

La Bienal de Flamenco de Buenos Aires pasará a llamarse Bienal de Flamenco “Enrique Morente” a partir de la celebración de la segunda bienal en septiembre …

eltango.com/granada/granada

 

18 de febrero

 

NOTICIAS

El ciclo de canción de autor ‘Morente trovador’, programado por la Diputación en homenaje a Enrique Morente, se inaugura en el Palacio de los Condes de Gabia con la actuación de Raúl Alcover, al que seguirán Juan Trova (18 de marzo)

 

3 de marzo

 

NOTICIAS

Europa Press

La voz de Enrique Morente ha vuelto a sonar este jueves en el Museo Reina Sofía de Madrid a través de la proyección de la película musical ‘Morente. El Barbero de Picasso’, realizada antes de que el cantaor granadino falleciera y centrada en textos del poeta malagueño Pablo Picasso. Y lo ha hecho cerca de donde se expone el cuadro más emblemático de Picasso, El Guernica, el mismo ante el que, una semana antes de morir, Morente “cantó, gritó y posó”.

El artista ya había aplazado la operación de la dolencia que luego acabaría con su vida y tenía una “obsesión”, la de posar ante el cuadro en una de las últimas sesiones del rodaje del documental que preparaba junto a Emilio Ruiz Barrachina. Así lo ha contado el propio director antes del pase que ha tenido lugar este jueves y con el que se ha presentado este largometraje que ahora se proyectará en el Festival de Málaga-Cine Español, fuera de concurso, y, posteriormente en Granada.

Sin incluir ni una sola imagen de archivo y con la premisa de que la muerte de Morente no ha cambiado nada la ejecución del documental –aunque “su contenido tenga ahora otra significación”–, ‘Morente. El Barbero de Picasso’ se estructura en cuatro partes, correspondientes a los cuatro elementos de la naturaleza, ha explicado Barrachina.

El proceso creativo corresponde a la tierra y muestra ensayos, instrucciones a los músicos y conciertos; mientras que la vuelta a Granada después de cada actuación y el contacto con su gente y su ambiente más íntimo compone una segunda parte que se relaciona con el aire. Tras ella, el agua, que contiene lo más esencial del flamenco más ortodoxo y, por último, el fuego, donde se recogen los aspectos más creativos y de fusión, lo más cercano a Picasso. Sólo un crédito al final de la cinta recuerda la desaparición del artista.

Barrachina ha indicado que la familia aún no ha podido ver el documental por falta de fuerzas pero ha confiado en su asistencia a la presentación del mismo en el Festival de Málaga.

MILENIO DE GRANADA

La creación y difusión de este largometraje musical está enmarcada en la programación de la conmemoración del Milenio de Granada, que se celebrará en 2013, y que quiere servir de plataforma para poner en valor a Granada y al resto de las provincias que participan “a nivel nacional e internacional”, según ha explicado la gerente del Consorcio del Milenio del Reino de Granada, Francisca Pleguezuelos, que ha recordado que éste ya ha colaborado con otros proyectos musicales, como la última gira de otro granadino ilustre, Miguel Ríos.

Tras lamentar la ausencia del cantaor, Pleguezuelos ha subrayado que el documental contiene imborrables escenas granadinas, como la de Morente cantando junto a sus tres hijos, la única vez que lo han hecho en público, en los baños de El Bañuelo.

Pleguezuelos ha adelantado que éste no será el último trabajo que el Milenio haga con Morente ya que ya está trabajando en un concierto homenaje que se celebrará en la ciudad y en el que la ausencia física del cantaor será compensada con la innovación tecnológica que permitirá aunar su voz con la de artistas que si estarán encima del escenario. Entre éstos “tal vez” se pueda contar con su hija, Estrella Morente, “y con más”, ha adelantado la gerente.

 

20 de marzo

 

NOTICIAS

La Bienal Enrique Morente es el gran proyecto para el futuro”

Granada hoy

El concejal del PP, portavoz de la campaña de su partido para las próximas elecciones municipales, asume que Granada ya no es la capital de la música en el Sur de España por culpa de la crisis económica

G. Cappa / Granada | Actualizado 20.03.2011 – 10:49

 

Juan García Montero es el concejal que más peso político ha acumulado en estos últimos ocho años de gobierno del PP en Granada. El joven concejal de Cultura de 2003 es ahora además portavoz de campaña de su partido para las próximas elecciones municipales y consejero delegado de TG7.

 

-¿Y cuál es su proyecto personal para la próxima legislatura en caso de ganar de nuevo el PP en Granada?

 

“El gran proyecto cultural que se debe de poner en marcha y que ya cuenta con el apoyo de PSOE e IU, además obviamente del PP, es la Bienal de Flamenco Enrique Morente. Tiene que echar a andar con mucha fuerza.”.

Promesas, promesas, promesas.

 

31 de marzo

 

REPORTAJE

 

Legado y verdad de Morente

Diario de Sevilla

El Festival de Cine de Málaga presenta hoy la película en la que estaba volcado el cantaor cuando le sorprendió la muerte · Ruiz Barrachina dirige este trabajo que se estrena comercialmente el 8 de abril

Jesús Arias / Granada | Actualizado 31.03.2011

Enrique Morente sigue vivo pese a su muerte imprevista y obscena. Y sigue dando clases magistrales de cante jondo, de brillantez artística, de una inquietud definitiva. Eso es lo que refleja ante todo la película El barbero de Picasso, de Emilio Ruiz Barrachina, en la que el cantaor granadino estuvo trabajando hasta la tarde antes de su ingreso en una clínica que le llevaría a la muerte, el 13 de diciembre pasado, por una complicación médica tras una operación rutinaria que le mantuvo diez días en coma. La película, que esta noche se estrena en el Festival de Cine Español de Málaga, retrata al Morente más vivo. Si Picasso, su pintor favorito, hizo una tira de dibujos llamada Sueño y mentira de Franco, lo que el musical de Ruiz Barrachina revela es el legado y la verdad, profunda, de Morente.

“La idea de la película surgió tras varios contactos con Morente”, recuerda ahora el director. “Nos conocíamos desde que hice el documental sobre Federico García Lorca [Y el mar no deja de moverse]. Yo entonces me enteré de que él estaba preparando un proyecto para cantar textos de Picasso. Me fascinó la idea y le propuse rodar el proceso. Hablamos con la compañía Universal y nos dieron luz verde. Él quería centrarse en la amistad que tenía Picasso con su barbero, Eugenio Arias. Rodamos un primer concierto en Buitrago de Lozoya, en Madrid, de donde era natural Arias, y a partir de aquel momento estuvimos un año trabajando con Morente en esta película, de la que hay más de 30 horas de grabación”.

 

La cinta estaba prácticamente terminada cuando Morente murió. “De hecho, él nos propuso dos cosas de última hora: cantar delante del Guernica y grabar la canción El ángel caído, de Antonio Vega. Ingresó para operarse un viernes. El miércoles anterior, el Museo Reina Sofía nos dio permiso para grabar toda la noche ante el cuadro de Picasso. Allí cantó, improvisó”, recuerda Ruiz Barrachina. “Al día siguiente, jueves por la tarde, grabó en la sede de la SGAE la canción de Antonio Vega. Y lo hizo allí porque el pianista de jazz que lo acompañaba, Federico Lechner, quería el piano que había allí. Eso fue lo último que él cantó. El mismo viernes en que se iba a operar estuvimos hablando de ideas para el montaje final. Quería llevarse cosas a la clínica para seguir trabajando. De hecho, ya teníamos reservado el estudio de montaje para el 13 de diciembre. Precisamente el día en que murió”.

Eso demuestra que el cantaor no sospechaba en absoluto cuál sería su final. “Tenía la preocupación lógica de quien va a someterse a una intervención quirúrgica”, explica Ruiz Barrachina, “pero en absoluto temía por su vida ni pensaba que se iba a operar a vida o muerte. De hecho, tras la operación estuvo bromeando con su mujer. Tenía previsto ofrecer una gira por el País Vasco un par de semanas después. Nadie se imaginaba que pudiera suceder lo que sucedió”.

Tras su estreno hoy a las 21:30 en el Teatro Cervantes de Málaga, Morente. El barbero de Picasso será disfrutada en primicia en Granada, en el Parque de las Ciencias, el próximo lunes, y en el Museo Reina Sofía de Madrid tres días después. El viernes 8 de abril pasará a las pantallas comerciales. Para Ruiz Barrachina, la película ofrece muchas cosas interesantes “tanto en lo formal como en el contenido”. “Ahora pasa a convertirse en un legado póstumo”, dice el director, “pero en absoluto lo es. Durante un año filmamos su filosofía de vida, su relación con su familia, con sus vecinos. La película no es un documental porque todo lo que se ve ahí es algo vivo, cosas que le sucedían a Morente. En la cinta vemos cómo es el día a día del cantaor, los ensayos, el proceso creativo que muestra que el cantaor era muy perfeccionista”.

La película está dividida en cuatro apartados relacionados con los cuatro elementos de la naturaleza. El primero sería el de Tierra, al que Morente denominaba barro y que está relacionado con el proceso de la creación. El segundo apartado, Aire, se refiere a Granada. “Morente decía que no podía estar sin respirar el aire de Granada. Él necesitaba a su familia, a sus vecinos, a sus amigos, el Albaicín. En la película vemos, por primera y última vez, cantando con toda su familia al completo en un baño árabe”.

La tercera parte, Agua, está relacionada con el origen de las cosas. Ahí aparece el concierto que ofreció en Buitrago de Lozoya. Y la última parte, Fuego, “es el genio en acción, las fusiones que realizaba, el concierto que ofreció en el Liceo de Barcelona. Todo, además, va hilado por la historia de Picasso y su barbero”, dice el director.

Ruiz Barrachina insiste en que toda la película está hecha de acuerdo con las directrices acordadas con Morente. “No hay ni un solo plano posterior a su muerte. La cinta no tiene nada que no se hubiera hecho sin contar con él”. “Además, es muy fresca, muy ágil. Teníamos siete cámaras grabando al mismo tiempo y más de 60 pistas de sonido. Son 92 minutos de ritmo, con una técnica muy fresca de rodaje. Morente era muy rompedor y nosotros nos limitamos a seguirlo, lo cual resultó muy fácil”.

Los amigos del cantaor que la han visto ya en pases privados se han sentido emocionados. “Juan Verdú [antiguo representante de Morente] me dijo que era la primera película de flamenco de verdad, y eso me halagó mucho”, dice Ruiz Barrachina. “Pero, en realidad, el mérito es de Enrique Morente. El mayor acierto fue dejar que Morente fuese Morente. Nosotros nos limitamos a seguirlo y dejarlo trabajar a su aire. Creo que es esa libertad que él tuvo es donde radica el éxito de la cinta”. Una cinta que ya quedará como legado para los cantaores del futuro, que tendrán que aprender que los genios tienen su sueño y su verdad. Como Morente

 

                                      8 de abril

 

ENTREVISTA

(Relacionada)

ABC Madrid

Josep Pons defiende el mestizaje frente a los purismos musicales

 

Un ejemplo de la fusión de la música clásica con el flamenco será el concierto que ofrecerá la Orquesta Nacional de España con la cantaora Estrella Morente el próximo miércoles en el Teatro Principal de Vitoria y que, a juicio de este maestro, tiene el atractivo de ofrecer música popular y de raíces de una gran calidad.

“La música clásica surgió de la música popular” y el flamenco “no nació en el inicio de los tiempos” sino que, al igual que el jazz y otros géneros, se desarrolló al emparentarse con otras músicas.

El jazz, ha recordado, vio la luz al viajar la música negra a Estados Unidos y mezclarse con los ritmos aborígenes, y a lo largo del tiempo ha tenido una importante evolución tal y como ha ocurrido con el flamenco, cuyos principales intérpretes, considerados hoy clásicos del género, fueron en su día unos “revolucionarios”.

“Camarón era un rompedor, la ortodoxia no estaba con él, y ahora es todo un sacrosanto. Paco de Lucía era un transgresor y hoy es un maestro para todos los puristas. A Enrique Morente también le criticaban y ya es un clásico, al igual que Piazzolla era considerado un ‘pervertidor’ del tango y hasta Gardel lo echó de su banda”, ha comentado.

Pons cree que esto ha pasado siempre y que los puristas quieren “parar el tiempo” y quedarse anclados, “pero el tiempo evoluciona, ya que de lo contrario el flamenco, por ejemplo, no existiría”.

27 de abril

 

NOTICIAS

Revista Rolling Stone

Ha muerto un poeta, un cantaor, un valiente. Enrique Morente, nacido en el inspirador barrio del Albaicín (Granada), cumplía el próximo 25 de diciembre 68 años. Pero no ha podido ser. Ha fallecido esta misma tarde, a las cinco, tras un par de horas de muerte cerebral y una agonizante estancia en la UCI de la clínica La Luz de Madrid, donde ingresó el 4 de diciembre para ser sometido a una operación de úlcera que acabaría complicándose hasta acabar con su vida. Según informa el diario El País, la familia ha denunciado por supuesta “negligencia” a la clínica madrileña. El País informa también de que la familia realizó un comunicado sobre las 15.40 de hoy día 13, donde asegura: “Hasta el pasado sábado, día 11, no tuvimos constancia de que el estado de Enrique Morente era el de un coma profundo”. La nota añade que el estado de muerte cerebral era “consecuencia de la operación realizada, con carácter de urgencia, en la madrugada del día 6”.

Enrique Morente, Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes, estaba preparando un disco titulado El barbero de Picasso, en homenaje al pintor malagueño. Y ha adaptado como nadie los grandes versos de la poesía española a su profundo cante: de Federico García Lorca a Rafael Alberti o Antonio Machado. Bravo y osado, revolucionó los cimientos del flamenco con Omega, su colaboración con el grupo de rock Lagartija Nick. Su ronca voz siempre estuvo dispuesta a acompañar a los grandes más allá del género al que pertenecieran. Cantó con Camarón e hizo lo propio con Los Planetas. Además, en sus truncados planes estaba el de lanzar un disco con Sonic Youth dentro de unos meses. Marido de la bailaora Aurora Carbonell y padre de la célebre Estrella Morente, se marcha demasiado pronto, pero deja un sesudo y valioso legado de la renovación del cante jondo.

Mientras sus seres queridos asimilan el duro golpe y anuncian que durante las próximas horas harán públicos los detalles del sepelio, la Policía Local de Granada ha informado de que el pasado domingo de madrugada unos delincuentes asaltaron la casa en Granada del cantaor, llevándose al menos un coche que posteriormente fue recuperado.

Lo escuchamos en su paso por el Festival de Jazz de Vitoria de 2006:

Diez libros de rock que debes comprar estos días (revista Rolling Stone)

Hoy, 27 de abril, se celebra la Noche de los Libros en varias ciudades de España. Seleccionamos una decena de ejemplares que conviene leer, y adelantamos un fragmento del todavía inédito libro sobre el disco ‘Omega’, de Enrique Morente y Lagartija Nick, que se publica la semana que viene. Por Lino Portela.

En la capital alavesa la Orquesta nacional interpretará “Cuatro Danzas Ballet Estancia”, de Alberto Ginastera; el “Bolero” de Maurice Ravel; “Siete canciones españolas”, de Joan Albert Amargós, y “El amor brujo”, de Manuel de Falla, estas dos últimas interpretadas por Estrella Morente, a quien Pons considera una de las máximas representantes del cante flamenco, equiparable a “una de las grandes del clásico”.

Las piezas que la hija del fallecido cantaor Enrique Morente interpretará en Vitoria se han incluido en un disco sobre Manuel de Falla que saldrá al mercado después del verano, en el que temas populares que usó Lorca en su “Cancionero” se adaptan a los palos del flamenco…EFE

 

1 de junio de 2011

 

Enrique Morente, el afrancesado (texto ampliado)

Balbino Gutiérrez

Flamenco-world

Pasados los días preceptivos de duelo durante los cuales me ha resultado imposible e impúdico verbalizar públicamente mis recuerdos y sentimientos sobre mi amigo y maestro Enrique Morente, rompo el silencio para recordar que hoy día 17 de diciembre a las 20 horas iba a imponérsele en la Embajada de Francia de Madrid las insignias de Chevalier dans l’Ordre National de la Légion d’Honneur. La noticia de tan importante distinción me la comunicó el maestro mediante conversación telefónica – desgraciadamente la última vez que pude hablar con él- y se mostraba especialmente contento por la concesión del galardón. Le pregunté el porqué de su satisfacción cuando en otras ocasiones con  importantes premios se había manifestado más moderada, y me respondió con su proverbial ironía lo siguiente: seguramente porque siempre he sido bastante afrancesado.

La realidad es que además de su afición por la cultura, el arte y la lengua de Francia -le gustaba pronunciar y utilizar algunas frases usuales, adoraba la pintura de Renoir entre la de otros maestros impresionistas, o el réquiem de Gabriel Fauré-, una parte sustancial de la carrera de Morente ha tenido lugar en Francia. Sus recitales en el Olympia, el Théâtre de la Villette o en el de Chaillot, en Paris. Sus numerosas giras por ciudades como Lyon, Toulouse, Nimes, Marsella, Burdeos, etc… En Francia grabó uno de sus discos más ortodoxos Essences flamencas, en el sello galo Auvidis auspiciado por la Asociación Flamenco en France, y también estrenó su magnífica Misa Flamenca en la abadía de Fontfroide, y en Normandía, y más tarde en la Basilica de Saint Dénis. Morente cantó en compás de solea por bulerías y aire de vals, y en francés, una canción de Georges Brassens, ‘Le petit joueur de flûteau’ en un disco para una asociación benéfica, grabado en Granada, en el que participaba un coro de niños  y niñas franco-españoles, entre los que se encontraba su hija Estrella.

La última demostración de cariño a la afición de Francia del genial cantaor fallecido, ocurrió -según me contó su amiga hispano francesa Christine Reverte- el 16 de abril de este mismo año 2009 en el Festival de “Banlieues Bleues”, en el sur de París -que tuvo el valor de incluir ya en su programación de 1997 un concierto con el Omega-. Las cenizas del volcán islandés, de nombre impronunciable, impidieron a Miguel Poveda, también en el cartel de la noche  y a los músicos habituales de Morente llegar a París, pero no al maestro granadino que se desplazó hasta allí en coche e hizo su concierto en solitario con dos guitarristas españoles residentes en la capital francesa.

A Enrique Morente que es un auténtico caballero, según pensamos muchos de los que lo tratamos, le ilusionaba el nombramiento de Caballero de la Legión de Honor y tenía la intención de pronunciar unas palabras en francés para agradecer la distinción. La fatalidad traidora no se lo ha permitido.

Postdata:

Ayer, 31 de mayo de 2011, se le entregó a título póstumo a “Monsieur Enrique Morente”, la insignia de Caballero de la Legión de Honor de la República Francesa. Tras las palabras protocolarias y calurosas del embajador francés, Señor Bruno Delaye, intervino la viuda de Enrique Morente, Aurora Carbonell. Su actitud y sus palabras fueron breves pero llenas de dignidad y nobleza. Subrayó el hecho de que ese alto honor se le hubiera concedido al maestro estando en vida y afirmó orgullosa  que había sido un privilegio poder compartir la vida con una persona como él…Y los asistentes, profundamente emocionados.

 

13 de diciembre 2011

 

 Enrique Morente, un hombre de paz.

13/12/2011 by jcodor

Os comparto el artículo que he publicado en el diario Granada Hoy  dentro de un especial que recuerda al cantaor flamenco Enrique Morente en el aniversario de su fallecimiento.

La investigación para la Paz tiene sus orígenes en los años 50 del pasado siglo en algunas universidades estadounidenses, en un contexto de amenaza de holocausto nuclear y de gran preocupación por el futuro del ser humano tras el desastre que supuso la segunda guerra mundial, por lo que su nacimiento respondió al objetivo fundamental de estudiar las causas de los conflictos armados. En el Instituto de la Paz y los Conflictos de la Universidad de Granada, y concretamente en el grupo de investigación al que pertenezco, el planteamiento que nos hacemos dentro de la amplia agenda de investigación para la paz, no se centra tanto en esta preocupación por la violencia, como en el intento de aportar conocimiento sobre las posibilidades de realización de las diferentes paces que puedan darse en cualquier ámbito de las relaciones humanas. Para ello, partimos de la idea de que las paces de las que hablamos constituyen procesos que pueden ir construyéndose en la cotidianeidad de las relaciones que mantenemos en cualquier nivel. Coloquialmente nos autodenominamos “Imperfectólogos”, es decir estudiosos de una Paz que es imperfecta, no en el sentido de algo defectuoso, si no en el sentido de inacabado, de aquello que está en proceso constante, de aquello que está mezclado, que es híbrido, impuro o mestizo.

 

Hoy recordamos a Enrique, con quién afortunadamente tuve la oportunidad de compartir la creación de Omega, trabajo que a quienes estuvimos involucrados nos marcó profundamente durante una buena época, dejando además una huella imborrable en nuestra vida. Y me gusta recordar toda aquella experiencia como algo imperfecto, como una elaboración permanentemente inacabada, porque Enrique con su fuente de creatividad inagotable, siempre estaba modificando las cosas durante la grabación, y lo que valía un día, no servía para nada al día siguiente. Y también por eso, ninguno de los conciertos de la primera gira de Omega que yo viví, fue uno igual a otro: si un día sacaba a bailaores con mascaras lorquianas, al siguiente podía sacar a un gitano del rastro de Madrid recitando poemas, y siempre buscando aportar un nuevo horizonte de expresividad.

 

Yo creo que las personas que buscan incesantemente la creatividad como Enrique, aunque fuese de manera intuitiva sabían algunas de las cosas que algunos utilizamos en nuestras argumentaciones académicas, y por ello pienso que él creaba con el material imperfecto que moldea el mundo real.

 

Enrique, con su humor tan característico, con su cercanía, propiciaba el relajamiento de las posiciones y que la gente a su alrededor se mostrara creativa, porque sabía escuchar, o mejor aún, como decía en alguna de las letras que cantaba “porque escuchamos con los ojos y con los oídos vemos”. Y esto, no significa otra cosa que un reconocimiento del otro, de lo diferente, y esta es la base del mutuo entendimiento.

 

Así, me gusta recordar la pacífica cotidianeidad con la que te acogía la familia Morente, y expresar también mi gran admiración y afecto por Aurora, por lo que hago público aquí mi reconocimiento hacia ella, como una mujer constructora de paz, cómo la mayoría de las mujeres por cierto.

 

Hoy, quiero recordar a Enrique como un hombre de paz, un hombre impuro porque era de este mundo donde todo es híbrido y mezclado, un hombre que supo crear belleza a partir de los materiales que le proporcionaba este mundo imperfecto en el sentido de interminablemente inacabado.

Saludos

Juan Codorníu

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 MES A MES

El mes de diciembre recogí 70 entradas. (Una entrada del día 15 en Internet sumaba  nada menos que  273.000 resultados sobre su muerte distribuidos en decenas y decenas de páginas).  Las entradas más numerosas ocurrieron  los día 15, con 23, y el 29, con 15, y el 30 con 6.  Entre el 18 y el 28 no encontré ninguna. El resto de los días solo aparecieron unas pocas. Las referentes al día 15/12, se hacían eco, como es lógico del fallecimiento, y esto en muchos casos a través de informaciones de agencias por lo que se repetía de manera coincidente el contenido de las notas: “Adiós a Enrique Morente”. El País publicó ese día un gran número de páginas en las que escribieron personajes de la cultura a los que se suponía una estrecha relación con el maestro. En otros casos se desempolvaron entrevistas con el maestro, que se reditaban o se habían quedado en los cajones de los diarios y ahora aparecían por las circunstancias. En Le Monde, se hacían eco del fallecimiento y además de cantaor atribuían a Morente la profesión de historiador, según su corresponsal en Madrid, Francis Marmende.

-Las editoriales internacionales como Amazon aprovecharon la ocasión (14/12) para publicitar la existencia de un libro sobre Enrique Morente, del que fui autor…

-Se publicaron decenas de fotos, casi todas magníficas porque Enrique era muy fotogénico y tan natural posando como lo había sido cantando.

-Destacaron las fotos del entierro y la dramática despedida de Estrella en la capilla ardiente de Granada.

-Aparecieron unas cuantas “últimas” entrevistas. Todos querían mostrar el respeto y familiaridad que habían tenido con el genio desparecido. Ya se sabe cuán humana es esta reacción.

-Faltaron adjetivos y epítetos para calificarlo. Heterodoxo (así lo calificó J. M. Caballero Bonald en una necrológica el día 14/12), el último poeta, innovador, renovador, maestro, genio, historiador… etc.

-El día 13, Flamenco-world publicó una entrañable carta de Juan Manuel Cañizares: “Como si fuera ayer” -con quien interpretó la famosa seguiriya que pasará a la historia del flamenco- llena de emoción y sinceridad.

-La muerte de Enrique fue también  el pretexto para  un extravagante artículo de dudosa conveniencia, “Pesadilla navideña”  como el publicado el 26/12, El País,  por Maruja Torres relatando un sueño en el que mezclaba al político Esteban González Pons y el fallecimiento de Morente: “Pero lo primero que vi, en mi inconsciente estado, la noche funesta de mi mal –tengan en cuenta que ocurrió hace dos semanas–, fue que Enrique Morente acababa de morir de forma inesperada tras una operación de estómago. Esta parte del sueño era tan sólo una transustanciación de género, ya que me había dormido escuchando la triste noticia por la radio. De modo que al despertar me cabreó que fuera cierto. Volví a dormirme, y fue entonces cuando: Vi al caballero EGP, vestido tal cual sale en una de las fotos que aparecen en su pinochista  blog (de nariz de Pinocho, no de Pinochet; ejem), es decir, de guaperas con barba y camisa abierta, haciendo declaraciones en las que culpaba al PSOE, y concretamente al Gobierno de Zapatero, de haberse cargado al genio flamenco granadino. “Han matado a Morente para tapar la Operación Galgo contra el atletismo, que a su vez habían organizado para cubrir lo de los controladores”.

-Se anunciaron los primeros homenajes y proyectos para hacerle estatuas y dar el nombre de Enrique Morente a plazas, calles, escuelas y conservatorios.

-De las decenas de crónicas periodísticas que se escribieron tras la enfermedad y fatal desenlace, me quedo y recomiendo la lectura de una muy extensa, documentada y sentida que salió del corazón de Silvia Calado, la joven periodista de Flamenco-world, Terminaba diciendo “Y ahora, a ver quién nos consuela”, refiriéndose a la pérdida del maestro…

 

Enero 2011:

Se redujo a la mitad el número de noticias referidas a Morente. Ahora venía el turno de los homenajes. La organización del Festival de Caja Madrid anunció de inmediato que la anual edición se la dedicarían al desaparecido, con mesa redonda incluida. En Granada, su tierra, Diputación y Ayuntamiento compitieron para rendir los máximos honores al ilustre hijo fallecido, que si calles, plazas, estatuas, festivales, Bienal de flamenco…La Diputación se dio más prisa y le dedicó unos días en su sede Palacio para el mes de febrero en el que participaron todos, y contaría con las presencias estelares de Joaquín Sabina y el poeta Luis García Montero.

-Carmen Linares declaró en una entrevista a un diario riojano: “Desde que Murió Enrique no soy la misma”.

 

Febrero 2011:

Se reducen a la mitad las noticias del mes anterior. Se le dedican más festivales, el de Londres,  Chicago, la II Bienal de Buenos Aires. Ésta se ha celebrado sin ninguna representación de la familia, a pesar de que Morente fue el que inauguró la I, de 2009 con una presencia casi exclusiva.

-Tomatito, de actuación en Londres, declara que  Camarón y Morente fueron los cantaores más interesantes de su generación.

Ideal de Granada, en su edición del 17 feb. Informa de la recuperación de las cuatro guitarras robadas en el asalto al carmen de Morente durante su hospitalización.

-Ricardo Cantalapiedra relata en su columna de El País una discusión de dos paisanos  afirmando uno que Enrique es payo y el otro que Enrique es gitano porque lo ha leído en una página de Internet.

-El torero Javier Conde, yerno de Morente torea una corrida vestido de negro en señal de luto por su suegro.

-Un centenar de personas, según la organización, se concentran el día 26 en en la Plaza de Bibataubín, en pleno centro de Granada, para proponer al Ayuntamiento que sustituya el monolito dedicado al fundador de Falange, José Antonio Primo de Rivera, por una obra de arte en memoria de uno de los artistas “más universales de la historia granadina”, Enrique Morente.

 

 

Marzo 2011: Sólo 8 noticias.

– El Festival de Música y danza de Granada se suma a los homenajes y entregará su Medalla de Honor a título póstumo al fallecido (y  a Daniel Baremboin, vivo)

-También la XXIII edición del Festival Internacional del tango de Granada lo homenajea oficialmente.

-Se presenta en el Auditorio del Reina Sofía de Madrid el documental, de título camaleónico, de Emilio Ruiz Barrachina sobre Morente. Al acto asiste un enjambre de periodistas y cientos de ilustres invitados, encabezados por la ministra de Cultura, González Sinde, que dedica unas palabras de recuerdo y homenaje al protagonista del filme. No asiste la viuda, pero sí todos sus hijos y familiares cercanos y amigos.

-El distrito madrileño de Carabanchel, donde Enrique residió durante varios años, dará el nombre de Enrique Morente a una zona ajardinada del barrio.

 

 

Abril 2011: 12 entradas

-La Universidad de Navarra le rinde homenaje en sus jornadas “Pensar el Flamenco”, a las que soy invitado para hablar de Enrique en una conferencia que titulé “A Enrique Morente, un genio entrañable”.

-Una de las últimas entrevistas que Enrique Morente concedió, se publicó en Vanity Fair, y lo hizo al alimón con su hija Estrella. En la misma desgranaron todo tipo de asuntos, como el que hace referencia al cantaor en su faceta paternal.

El cante de las minas presenta su programación en Madrid y anuncian la concesión a título póstumo del Castillete de oro al maestro.

-Córdoba también anuncia su programación de la Noche Blanca cordobesa con un concierto homenaje en conjunción de Los Planetas y los Lagartija Nick.

-Marcos Escánez, desde su sitio web de Almería afirma: “Enrique Morente ha sido el mayor creador de la historia del flamenco”.

 

 

Mayo 2011: 36 entradas

Aumenta el número de informaciones referentes a Morente y se continúan los homenajes y recuerdos, en el pregón del día de la Cruz de Granada, y en  el festival de flamenco de Ciutat Vella.

-Y también más últimas entrevistas al maestro, Ahora son la UNIA y el periodista Manuel Curao, los últimos de los últimos.

-Entre las palabras dedicadas a la figura del maestro sobresalen las de Chano Dominguez, quien  declara que Enrique Morente era la biblia con patas del flamenco”, en el diario El Comercio de Asturias.

-Fotógrafos de Granada y vecinos de Morente, sueltan 160 globos con su nombre, desde el Cerro de San Miguel, en cuya ladera se asienta el domicilio de la familia.

-El embajador de Francia entrega a la viuda de Morente las insignias de Caballero de la legión de Honor, que se le habían concedido estando en vida y que debían haber sido entregadas el 17 de diciembre de 2010.

-El crítico musical Diego A. Manrique comenta acerca de un libro sobre Omega de Bruno Galindo de reciente aparición: “A partir de ahí, nada que ver. El volumen de Bruno Galindo usa la estructura coral. Se agradece la riqueza de tantas voces, pero reina cierta confusión que hubiera requerido una cronología rigurosa. Quedan muchos cabos sueltos entre tantos padres-de-Omega…”.

-El distrito de San Blas de Madrid también rinde homenaje a Morente, y más últimas palabras de éste, esta vez en El País, donde  Miguel Mora, o sus transcriptores, le quitan cinco años a la edad (68) que tenía al morir.

-Pepe Habichuela y su hijo Josemi Carmona rinden homenaje al amigo y colega en Santander en un concierto que organiza La Sociedad Filarmónica y de las Artes. Recordarán así al maestro del flamenco granadino, que falleció en Madrid, a los 67 años, el pasado 12 de octubre. Según nota de la agencia EFE.

 

 

Junio 2011: 55 entradas

Vuelve a aumentar geométricamente el número de noticias. Homenaje en Valladolid con motivo de sus VIII Jornadas flamencas.

-Los Lagartija y los Planetas rindieron su anunciado homenaje conjunto  en la plaza de la Corredera de Córdoba, durante su multitudinaria Noche Blanca consagrada al flamenco.

-Y también la VI edición de la Suma Flamenca de Madrid se suma a la lista de los Festivales que recordarán al genio.

-Estrella Morente da un extraordinario recital in memoriam de su padre en el Palacio de Carlos V de Granada.

-La revista cordobesa Boronia publica un número monográfico dedicado a Morente a través de los recuerdos y opiniones de 67 amigos o personas que tuvieron relación con él.

-Antonio Carmona contó por mediación de Quino Petit en El País 12-6-2011) el particular homenaje-velatorio por Enrique Morente que siguió a la capilla ardiente de Madrid. Escribía Petit: “Si tuviera que elegir la más flamenca de las incontables veladas que han jalonado sus 46 años de vida, Carmona no dudaría un instante. Fue en diciembre del año pasado. Tras presentar sus respetos a los familiares del fallecido cantaor  Enrique Morente, llevó a algunos de los asistentes al velatorio hasta el sótano-estudio de su casa en las inmediaciones del madrileño parque del Conde de Orgaz. Allí se dieron cita, entre otras leyendas de la guitarra, Paco de Lucía, Tomatito y el padre de Carmona, Juan Habichuela. Entre todos rindieron homenaje “al maestro Morente como se merecía”. Con pocas palabras y mucha música. Despacito y a compás. Hasta bien avanzada la madrugada: -Agarré mi cajón y me puse a tocar junto a Paco de Lucía. Todos queríamos que él se sintiera a gusto. También estaban Alejandro Sanz, Javier Limón… En el pensamiento siempre tuvimos a Morente. Recordábamos sus canciones (sic), sus anécdotas. Había momentos de silencio y momentos de escuchar. Con mucha naturalidad. Nos pasábamos la guitarra unos a otros…”

-En el Teatro Real de Madrid y dentro de las actividades de la citada Suma Flamenca, el compositor Mauricio Sotelo estrena su obra (29-6-11), Muerte sin fin dedicada a Enrique, obra en la que la voz del cantaor Arcángel se convertirá en la del maestro fallecido. Sobre este concierto Ángel Álvarez Caballero terminaba su crónica: “El concierto estuvo dedicado a él, y se utilizaron algunas grabaciones suyas insertadas en la obra, con un equilibrio realmente admirable. El gran Morente, una vez más, brilló en el cante como si estuviera aún vivo, milagrosamente vivo. Y se le va a recordar por mucho tiempo, ya que su grandeza en el cante cada día parece acrecentarse.”

-Y terminamos este mes con otro homenaje, el de la UFI, Unión Fonográfica Independiente que dedicó su entrega de premios anual a la memoria del maestro, y ello teniendo como presentadora a la televisiva Anne Igartiburu

 

Julio 2011: 64 entradas

Enrique Morente debuta como presentador de TVE inaugurando la primera emisión musical del programa “Música para tus ojos”, emitida por la 2 y en el canal de alta definición.

-Estrella estará en el 45 Festival de Almería, que homenajea a su padre, y se encuentra ultimando el que será su cuarto disco que dedicará a su memoria

-Eva Yerbabuena clausura el Festival Internacional de Música y Danza de Granada con cantes de Morente en las letras de García Lorca.

-La Unión estrena su “paseo de la fama” pegando su primera baldosa con el nombre de Enrique Morente.

-Mayte Martín y Juan Pinilla recordaron a Morente en el Festival Parapandafolk.

-También homenaje del IX Festival flamenco de Almuñecar

-Se cita a Morente en un artículo de  El Comercio de Avilés que cuenta la historia de una taberna histórica de la ciudad: “El cantaor Enrique Morente, como buen flamenco, decía que para tomar el pulso a una ciudad nada mejor que visitar sus tabernas. Y en el caso de Avilés, hablar del Llagarón es hacerlo de un local desde el que se vieron de cerca todos los cambios ocurridos en la villa durante el siglo XX”.

 

Agosto 2011: 33 entradas

-Estrella actúa en el Mercado de La Unión con un lleno tal que hace decir a un agente de la Guardia Civil: “no cabe un alma más”.

-La Cata flamenca de Montilla dedica su festival anual  a Morente con la actuación de la familia al completo, salvo la viuda que se queda en el patio de butacas.

-Thurston Moore de Sonic Youth habla de Enrique, según se recoge en Babelia:  “Recuerdo a un hombre muy dulce, que voló con su grupo a París para ensayar la pieza en la que quería colaborar con nosotros”, explica Thurston. “Nos encontramos al día siguiente en España y la interpretamos ante un numeroso público (Valencia). Pero como la pieza dependía de una cinta pregrabada que no funcionó, nos vimos forzados a improvisar. Me sentí mal por Enrique, que había invertido tanto tiempo y esfuerzo preparando el concierto, pero tras la actuación se mostró muy amable y nos dijo que se sentía feliz por haber podido compartir tiempo y música con nosotros. Tener el honor de verle actuar de modo tan íntimo es lo que hace que estar en una banda como Sonic Youth sea tan valioso”.

-El guitarrista Juan Habichuela nieto gana el bordón minero del concurso de la Unión vestido con un chaleco que luce un retrato de Enrique: “No sé quién me dio el chaleco con la cara del maestro, pero me dio la vida el tocar con él”, declaró el joven virtuoso.

-La VIII edición de Poesía en el Laurel, la Zubia, Granada, le rinde homenaje con la presencia de los Lagartija, García Montero, Juan Diego y Carmen Linares, entre otros.

-Los Evangelistas (Antonio Arias y J de los Planetas dan un concierto en el Sacromonte in memoriam E. M. : interpretaron (‘Un pastorcito’, ‘Encima de las corrientes’, ‘Árboles’). A su vez, atacan la gran obra de transgresión religiosa de Morente, “Misa flamenca” (1991), con un ‘Gloria’ ceremonial en la fase de arranque. Los Evangelistas evitan clichés y lugares muy transitados. Adaptan al Morente que jugaba con la poesía no flamenca de Manuel Machado (‘Yo, poeta decadente’). Reviven “Sacromonte” (1982), cumbre obligada (‘Decadencia’, ‘Amante’). Y al Morente arrebatado de “Despegando” (1977) con ‘Estrella’.  Es a estas alturas cuando J explica que se inspiró en unos fandangos de Morente para reformular ‘Ya no me asomo a la reja’ en “La leyenda del espacio”. Sobrecogimiento en ‘Ciudad sin sueño’: Antonio Arias se lanza sin pudor a las aguas de la jondura. Coherencia en la despedida: ‘Que me van aniquilando’. Morente y Los Planetas. Morente por tangos. En la senda de la evangelización.

-Mayte Martín habla gloria del maestro en una entrevista de ABC: “ Enrique me parecía desde hace muchos años el único genio, el único artista de verdad, auténticamente original pero no porque lo buscase sino porque le salía. La originalidad tiene que venir sola, porque, si no, lo que salen son absurdeces… Era un hombre que tenía el don de la singularidad y una sencillez que le daba una humildad maravillosa”.

 

 

Septiembre 2011: 30 entradas

-“Misa solemne para un ateo”. Se celebra una misa flamenca en la catedral de San Mateo de Oviedo dedicada al maestro que se confesaba ateo: “recuerdo de gratitud y súplica al señor para que descanse en paz”, palabras del oficiante de la misa, organizada por la Peña flamenca Enrique Morente, recinto catedralicio lleno a rebosar…

-El equipo médico que operó a Morente declara ante el juez. El cirujano Enrique Moreno fue el primero en declarar ante el 52 Juzgado de Instrucción de Madrid. En representación de la familia acudió el torero Javier Conde.

-Estrella Morente actúa en el Festival Internacional de Buenos Aires.

-Estrella Morente emociona al público del Festival flamenco de Lisboa.

-Enrique Morente no pudo entrar en Paraíso terrenal, último disco de Ángela Muro. Según la autora y productora del disco, el cantaor iba a colaborar con una canción-cante, ‘Mi niño de mi esperanza’. Declaraba Ángela Muro: «El día de su muerte me pilló en Madrid, fue algo muy dramático». Cuando llegué a casa me encontré un mensaje de Enrique, un e-mail, con una especie de despedida y disculpas: Ángela, no me guardes a mal. No estoy bien de salud, pero hay más días que ollas’ (expresión muy usada por Morente); algo así me escribió»

 

Octubre 2011: 41 entradas

-Estrella actúa en el Kursaal de San Sebastián. En una entrevista en El País declara con relación a los homenajes que se tributan a su padre:

¡Pues no están insistentes ustedes con los homenajes!… Mil gracias, pero esa palabra la he escuchado tantas veces este último año que aunque sé que viene desde el cariño no es de las que más me gustan.”

-El tercer ciclo de Catalunya arte flamenco (2011), en el que actuarán entre otros Mayte Martín, Miguel Poveda, Pitingo, Duquende, Chicuelo y Estrella, se desarrollará a lo largo de tres meses en el Teatro del Liceu de Barcelona y se dedicará a Enrique Morente, quien abrió el ciclo de 2010  en lo que fue su penúltima aparición en esta ciudad.

-Se presenta en Granada el V circuito flamenco 8 provincias, dedicado al maestro que incluye 120 conciertos de artistas flamencos. A la presentación sólo acude un amigo de la familia en su representación, quien declara que la familia está muy afectada y sensibilizada ante la inminencia del fallo judicial a la demanda que interpusieron, y por la proximidad del primer aniversario de su muerte.

-En la presentación de su disco fusión Traveller, Anoushka Shankar, hija del maestro Ravi Shankar, declara en Madrid que se interesó por el flamenco gracias a artistas como Enrique Morente.

-La Universidad de Alicante presenta su ciclo “Mundo y formas del Flamenco” dedicado a Morente.

-La revista Rockdelux le dedica en su número de octubre un amplio y documentado reportaje, que incluye una espléndida foto: “Enrique Morente, esa curiosidad inabarcable”

-La cantante Diana Navarro canta en su último disco una caña dedicada al maestro y a su familia…

 

 

 

Noviembre 2011: diez noticias 

-Soria recuerda a Enrique Morente en su Festival de cortos cinematográficos

-El primer día de todos los santos tras su muerte, congrega ante la tumba de Enrique en el cementerio de Granada a amigos y ciudadanos anónimos.

-El festival de Torrelodones le rinde obligado homenaje al cumplirse el aniversario de su última actuación en el Teatro Bulevar de la localidad madrileña (18-11-2010).

-La peña flamenca Torre del Cante de Alahurín de la Torre, Málaga, rinde homenaje..

-Curro Conde, hermano de Javier conde,  declara a TV5 que tiene 30 horas grabadas de las conversaciones de los médicos de la clínica de la Luz.

-El ciclo de flamenco de la Universidad de Alicante “Mundo y Formas del flamenco” clausura su edición el 14 de nov con una conferencia homenaje a Morente. En este ciclo ya se habían impartido en años anteriores cursos sobre su figura y obra.

– Se imparte otra conferencia-homenaje en el Centro de Arte Flamenco “La Merced”, de Cádiz.

-Granada, 14 nov (EFE).- “ Un espectáculo que mira al pasado y las raíces del flamenco celebra en Granada la declaración del flamenco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, de la que se cumple un año el 16 de noviembre. El acto, que tendrá lugar en el auditorio de La Chumbera, en el barrio granadino del Sacromonte, incluye un homenaje al cantaor Enrique Morente, quien precisamente declaró cuando la retórica declaración: Yo creo que es la humanidad la que es patrimonio del flamenco.

23-11 La revista Rolling Stone homenajea a Enrique Morente

– Revista Rolling Stone entrega de premios Nov. 2011

22h22. Estrella Morente sube al escenario para recibir, en nombre de su difunto y genial padre, Enrique Morente, el Premio Especial Homenaje. “Estamos orgullosísimas [junto a ella, su hermana menor, Soleá] de que una revista como ROLLING STONE, que mi padre hojeaba mucho, le haga este tributo”, pronuncia, emocionada. Después canta unos emotivos versos que incluyen las palabras “papaíco, tú eras rockero”. La sala estalla en una ovación. Jota, de Los Planetas, que ha entregado el premio a Estrella, besa la cabeza de la artista.

Los artistas flamencos cantan a Serrat. El próximo día 29 saldrá a la venta un disco “Cantares” dedicado a sus temas más significativos

Entre los participantes en el disco destacan Mayte Martín (“Paraules”), Poveda, José Mercé, Camarón, Tomatito, Carmen Linares y Morente, quien aparece en el CD con “Nanas de la cebolla”, una canción de Serrat que lleva el mismo título que el cante de Enrique que apareció en su “Homenaje flamenco a Miguel Hernández”, de 1971. Se cierra así el círculo.

 

Diciembre 2011: tres noticias

El sábado 3 de diciembre se celebra en Gaucín el Homenaje a Enrique Morente “El Flamenco Vive”.

20 artistas participan en este espectáculo organizado por la Peña Flamenca de Gaucín en colaboración con el ayuntamiento.

 

-10 de diciembre

-Llega la “Trilogía flamenca” de Enrique Morente

 Universal acaba de lanzar “Trilogía flamenca”, de Enrique Morente, un estuche en el que se recogen sus dos discos en directo más importantes: “Morente flamenco” y “Morente + flamenco”, y un DVD con la película de Emilio Barrachina “Morente, el último trabajo del cantaor granadino”, con actuaciones en los baños árabes de Granada, el castillo de Buitrago de Lozoya y en el Liceu de Barcelona.

 

El Mundo 10-12

-Homenaje a Carlos Cano

Entre los muchos artistas que participan en el documental  en homenaje a Carlos Cano destaca el fallecido cantaor Enrique Morente. Apenas a una semana de su muerte, el también granadino prestaba su voz para -además de confesar momentos vividos con Cano- cantar ‘Habanera imposible’. El tema que le cantó también ante su féretro y que, del mismo modo, su hija Estrella cantó al padre en su funeral.

 

 

 

 

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