Relatos de Balbino. La Desventura de un publicista. Capítulo 18

 

 

 

Capítulo 18

 

 

Cuando Pedro Escobar acompañado del capellán y Vito que lo siguieron como su sombra llegaron a la enfermería, Darue acababa de expirar. Antes de exhalar su último hálito entre espasmos, diarreas y vomitonas de tinta Gestetner, el periodista tuvo ánimo para garrapatear en los azulejos blancos de la pared con la propia tinta que había salido de su boca y de otros orificios de su cuerpo, las siguientes palabras: “Pedro, bolígrafo, papel, direct”.

-Ahí lo tienen de cuejpo pjesente. El que a hiejo mata a hiejo mueje –dijo el enfermero de guardia, que era de Valladolid aunque llevaba más de treinta años en París y estaba a punto de jubilarse.

-Murió con las botas puestas –dijo Vito sin mucha lógica.

-Querrás decir que murió porque no le dejaban seguir calzándose las botas –se atrevió a replicarle el capellán envalentonado, sabiéndose en su terreno.

-¿No va a rezar una oración por su espíritu? –preguntó Pedro, deseoso de huir de la enfermería lo antes posible. La vista del cadáver de Darue había comenzado a producirle una tiritera incontenible.

-Lo suyo es que cada uno de nosotros le eche también un párrafo al muerto. ¿Por qué van a ser los curas los que siempre digan la última palabra? Cuando salga de aquí montaré una empresa de funerales laicos –dijo Vito seriamente.

-Estoy de acuejdo con éste –dijo el enfermero que era un anticlerical beligerante-. Yo sejé tu socio. La Iglesia acaba metiéndonosla  al final y Darue no eja católico. Él me lo confesó en vajias ocasiones. La jepública de las letras ha pejdido a uno de sus más ilustres tribunos.

-No se trata de que este pobre hombre fuese o no fuese creyente sino de que es un ser humano y no se le puede dejar morir como a un perro –dijo el capellán Didier.

-A los perros muertos también se le rezan oraciones hoy día, e incluso les dejan fortunas –dijo Vito-.  Practicó el ejercicio de las letras como noble escuela de vida.

-Eja un franco tijadoj del pejiodismo –dijo el enfermero-. Su gran enemigo eja el tiempo y el jodido dijectoj de su pejiódico.

-Sociedad pueblerina, mi contemporánea, te odio –parafraseó Vito escupiendo-. Escribía como si ya no perteneciera a la cultura de los vivos, con sinceridad, con libertad, con crueldad.

-Tenía el encanto del actor que asume diferentes papeles y acierta a convertir el monólogo en una rica discusión coral –dijo el capellán tratando de no quedarse desplazado en la ofrenda de elogios fúnebres.

-Eja pajtidajio de la emigración libre y del bajullo tangencial –dijo el enfermero, y luego sentenció-: Lo hiciejon preso sus amigos y lo honjajon sus enemigos.

-No escribir para él era espantoso, le parecía que el orden del universo dependía de que escribiera o no. Y seguramente dependía. Estaba seguro de que si no escribía, se aceleraría la rotación de la tierra, y se iban a producir catástrofes humanitarias de todo tipo –dijo Vito de un tirón tratando de que el cura no pudiera meter baza. Pero fue en vano.

-Has abierto un camino. Está más lejos que el horizonte y que el punto de partida –dijo severo el capellán, y antes de que pudieran interrumpirle prosiguió-. Y es el que te lleva donde quieres estar. Está lleno de luz y posibilidades. Las que tú quieras inventar. Sigue escribiendo en el más allá. Seguro que hay más. Porque Dios te ama como eres. Requiéscat in pace. Amén.

-Amén, leches –dijo Vito

-Amén, coño –dijo el enfermero.

-Amén –dijo tiritando Pedro Escobar, que salió disparado hacia la biblioteca para seguir escribiendo la vida de Pesc, porque presentía que a él también se le iba a acabar el tiempo.

-Narre la actividad del protagonista durante la década de los noventa –reclamaba insistentemente el programa CLT, que Pedro había dejado encendido con la prisa de ir a ver a Darue.

-Pesc deviene el redactor cultural más influyente de La Opinión, que era en los años ochenta el periódico por antonomasia de España, el de mayor prestigio indiscutido e indiscutible. La fertilidad y versatilidad de Pesc…

-Por favor, no es conveniente repetir los mismos datos. Esto ya lo ha escrito anteriormente –interrumpió el CLT.

-Bueno, lo que pretendo decir es que la excelsa brillantez de Pesc no pasó desapercibida para los cazadores de talentos de la empresa privada que le lanzó sustanciosas ofertas profesionales con el fin de tentarlo y ficharlo. Pesc no pudo resistirse a la suntuosa esplendidez de una multinacional publicitaria con sede en España: Publi Espain Company, y tras despedirse sin remordimientos de sus compañeros y jefes de La Opinión, porque es preciso remarcar que Pesc nunca se arrepentía de lo que hacía, se entregó con sus cinco sentidos, alma, vida, corazón y apasionamiento, al mundo y negocio de la publicidad: como si fuese la prima cosa que hacía en su vida. Con el objeto de adquirir la formación profesional necesaria para llegar a convertirse en uno de los mejores publicitarios españoles, si no en el mejor de los publicistas españoles, Pesc realizó los siguientes cursos y másteres: Capacidad personal. Capacidad afectiva. Capacidad de decisión. Capacidad motival y actitudinal. Capacidad perceptiva y cognoscitiva. Capacidad comunicativa y negociadora. Capacidad integradora y plurívoca. Previsión y prospectiva. Planificación general. El conocimiento humano. El sistema de marketing. Marketing internacional. El estudio del Mercado. Plan de marketing. Marketing del producto. La imagen comercial. La Publicidad. Publicidad y comercio. Publicidad y consumo. Publicidad y sociedad. Publicidad y arte. A la finalización de sus interminables estudios Pesc sacó en claro y sin confusión la doctrina de que la publicidad inculca la filosofía social e individual de nuestro tiempo, marcando la ética y la estética dominantes. Doctrina que se iba a convertir en la cruz y guía de su existencia, la cual le consagró por entero.

-Vuelve a repetirse, su texto es reiterativo –reprochó el CLT.

Pedro Escobar observó que el ex jefe de la Gendarmería acababa de sentarse de nuevo poniéndose a leer un taco de periódicos que había traído bajo el brazo. De pronto levantó la cabeza y le gritó:

-Han encontrado muerta a la viuda Hurtig en Berlín, ¿lo sabía?

No lo sabía ni le importaba un carajo. La única viuda que le interesaba era la viuda Katheryn, que probablemente en ese momento habría ya decidido sobre su destino.

-¿De qué ha muerto? –preguntó Pedro para no ser grosero con su admirado personaje.

-Al parecer ha sido asesinada por su amante –dijo el gran truhán.

-Ah –se limitó a responderle Pedro al sentirse aludido y, sonrojándose, continuó con su programa CLT.

-Al principio de su fulgurante carrera, a Pesc le encantaba la publicidad que él denominaba romántica y conoció y estudió auténticas joyas de la misma. El encendedor del Maharajá. Hace tiempo los valores eran diferentes. Las cosas pequeñas tenían a veces más importancia que las grandes. En París, S. T. Dupont fabricaba precisamente alguna de estas cosas pequeñas: preciosas valijas de viaje destinadas a los ricos de este mundo. Trabajadas a mano con los cueros de mejor calidad, dejaban al descubierto, cuando se las abría, pastilleros de oro, frascos de perfumes de cristal tallado, y peines y cepillos de nácar y marfil. Hasta que un día, el Maharajá de Patiala quiso también una para él. Pero la quería más grande, más costosa y más completa aun que todas las que S. T. Dupont había fabricado nunca. Y entre la lista de cosas que debía contener su valija, figuraba un objeto en el que jamás había pensado S. T. Dupont: un encendedor. Los orfebres de S. T. Dupont se pusieron manos a la obra sin descanso, y realizaron un maravilloso encendedor, digno de la valija del fabuloso Maharajá de Patiala. El primer secreto de Schhh. Ahí está uno de los secretos de tónica Schhh. Su fuerza. A través de la botella sólo se insinúa un grácil movimiento de burbujas. Pero destape, sirva y ¡escuche! ¡y vea! Schhhhhhhh. La fuerza de la tónica se abalanza hasta el borde de la copa estremeciéndola de vida, y en el aire vibra insinuante y levemente agresiva la melodía Schhh. Mi próximo viaje de negocios, también lo haré con mi marido. La verdad es que los negocios son suyos, Pero los aprovechamos para hacer turismo juntos. Siempre hay ratos perdidos en un viaje de negocios. Desde que tuve el desenfado de convertirme en “una mujer de negocios”, estos momentos son los mejores para los dos. Recuerdo nuestro último viaje a Bruselas… “Es un viaje relámpago. Casi no vamos a tener tiempo de nada”, me dijo. Pero me mantuve firme: “dicen que Sabena facilita mucho las cosas”, insinué… Volamos con Sabena. Magnífico el viaje. Magnífico y eficaz el intérprete de español en la Recepción comercial de Sabena en el aeropuerto de Bruselas. En unos minutos proporcionó a mi marido una serie de datos comerciales que le hubieran tomado toda una mañana. Y a mí, toda la información necesaria para ser una perfecta turista en la Capital de Europa: monumentos, hoteles, restaurantes, los famosos almacenes de encajes. Su conferencia duró menos de lo previsto. Las tiendas habían ya cerrado y era hora de ir a cenar. “¿Probamos aquí?”. Era un delicioso restaurante típico. La noche comenzaba. “¿Te has acordado de cambiar el vuelo?”. “Sí, pasé por Sabena esta mañana”. Perfecto. Luego podíamos…He aquí por qué los señores Cortés prefieren ir a Bruselas por Sabena. El segundo secreto de Schhh. Una copa. Y en la copa, tónica pura, sola, opalescente y, sobre todo, viva. Escuche. Usted entiende el lenguaje de su tónica: Schhhhhhhhhh. Cantan las burbujas en el borde del vaso anticipando su sabor seco, agudo, vigoroso, sutil y refrescante. Un secreto que guarda para usted Tónica Schhh…El banco del señor López. Don Antón López Herrero es el representante comercial de una importante firma de calzados. En sus desplazamientos va de Banesto en Banesto, como dice él. Y en todas nuestras oficinas le tratan como a un viejo amigo. Tiene tanta confianza en nosotros que considera a Banesto como su banco particular. Incluso nos pedía que le pusiéramos una oficina en Alcorcón, y al final se la hemos puesto. La verdad es que en Banesto reciben la mayor atención sus problemas particulares. En Banesto, cada uno de nuestros clientes, cualquiera que sea su edad y profesión, es un amigo particular a quien se estima y conoce perfectamente, y no un número…

-¡Ajá! –saltó Vito a la espalda de Pedro-. Conque coqueteando con los corruptos de la era socialista, ¿eh? –Añadió sin mucho sentido. Y antes de que Pedro Escobar pudiera explicarle, se lanzó en picado-:  Los socialistas se presentaron como los guardianes y detentores de la ética republicana del 36 y han sido los alcahuetos de una de las mayores época de corrupción de la historia de España.

-¡Pero qué me dice, hombre! –replicó Pedro cabreado y sin miramientos-. ¡Si estoy escribiendo sobre la publicidad que se hacía en los años setenta!

-Justo, ahí fue donde empezó a joderse todo. Si hubiera habido una auténtica ruptura a la muerte de Franco, habríamos acabado con todos los fascistas y sinvergüenzas del país, y no tendríamos la democracia formal y descafeinada que tenemos.

-Mira, Vito. No me apetece nada hablar de política en este momento. Me aburre el tema.

-Me aburre el tema, me aburre el tema –repitió burlón-. Te aburre el tema porque tú has sido uno de esos chaqueteros que cambian más de color que los camaleones.

-El mundo lo ha inventado la estúpida naturaleza, perdona –respondió Pedro sin importarle las represalias que Vito podía tomar en contra suya.

-La falta de coherencia puede darse en varios sentidos: de izquierda a derecha, como de derecha a izquierda. Yo nunca he sido rojo ni hipócrita. Y siempre he ido por derecho. No como otros.

-Oye, Vito, ahora no tengo ganas de discutir contigo –dijo Pedro en tono más conciliador-. Espero la visita trascendental de mi abogado, y antes me gustaría terminar esta historia que estoy escribiendo.

-Vale, vale, te dejo como a Landeiro con su pandeiro. Hay gente que cuenta todo lo que sabe y gente que sabe más de lo que cuenta. Algún día te hablaré del folclorio, el jubilorio y la estupidera española, y te contaré toda la basura que yo he visto debajo de las alfombras de la transición y de la democrassía. Ahora me voy a resolver algunos flequillos pendientes – concluyó Vito alejándose de la mesa de Pedro y yendo hacia la del ex jefe de la Gendarmería, que había hecho un gesto para llamar su atención.

Pedro Escobar pensó que el conocimiento del entorno en que se hallaba era necesario para crear una respuesta a las provocaciones del medio. En La Tensa no me interesa nada de lo que sucede fuera de mí. Yo sólo me intereso por mí mismo. Es aburrido ganar siempre. Nadia anuncia emocionada que su tío Raoul viene para cuidar de ella mientras sus padres se van de viaje. Cuando Raoul visita el colegio se produce el encuentro con Alba, la hermana mayor que no quiere saber nada y se niega a que Nadia se quede a solas con su tío, ya que ella sufrió sus abusos sexuales cuando tenía siete añitos. Holly Fallagher es una enfermera con mucho futuro que trabaja en el hospital donde murió la madre de Kaleb. La misteriosa y repentina muerte de Holly, cuyo coche cayó al río Hudson, es investigada ahora por Gail, que acusa a Lucas Bucks de haber intervenido, ya que fue la última persona que estuvo con ella antes del accidente. Cristina basa su vida en el éxito profesional, donde se refugia y esconde sus relaciones íntimas, solitaria y angustiada, se encierra en la autocompasión o se enreda en vías absurdas de escape. Cuando entra en la consulta no es consciente de la profundidad de su problema y, por lo tanto, no habla de ello. Julito es un prestigioso informático que desde el principio provoca las antipatías de todos y, ¿por qué no decirlo?, de la mayoría de los espectadores. Es prepotente y oculta su impotencia (se masturba con rabillos de ternera) tras una actitud de listillo. A Rosa es una muchacha escuálida de una aldea de la A Coruña profunda. Aunque es semi analfabeta y no se le entiende muy bien cuando habla castellano, posee una voz portentosa y puede cantar hasta Gospel y negros  spirituals en americano. Va de triunfo en triunfo y es designada representate española para el festival de Eurokakatelevisión 2002 de Tachin-Tachin en la República Hanseática. Catorce millones de espectadores contemplan la gala convencidos de que A Rosa ganará el primer premio porque es pañola y no hay otra mejor. Pero la de la A Coruña sólo conseguirá el séptimo puesto por la envidia y la manía que le tienen a España en todo el mundo. Paco opina que Raquel, la vecina con la que ha iniciado una relación sentimental, dedica demasiado tiempo a su hijo. Aunque el niño está encantado con él, Paco no acepta bien la presencia del pequeño. Los dos tendrán que pasar un rato juntos cuando Raquel deja al irresponsable de Paco al cuidado de su hijo. Ni corto ni perezoso, Paco degüella con un cuchillo de cocina al pequeño. Nerea está obsesionada por la investigación del asesino en serie. Hay ciertos aspectos que no concuerdan entre unos asesinos y otros. También se siente observada y cuando sale de visitar a su madre del asilo, alguien la graba con una cámara de vídeo digital…Paula sospecha de Alicia, la canguro que cuida a la niña. Cree que tiene que ver algo con la madre o con las personas que dejaron a la pequeña en casa de Jorge. Tan convencida está de ello que idea una estratagema para desenmascararla. Jorge y Paula le dicen que se van de viaje de boda con un amigo común, pero en realidad, los dos se esconden tras las cortinas del apartamento de Paula para espiarla. Marga cree que la ruptura entre su marido Felipe y su compañero sentimental, Marco, está cerca. Su ilusión aumenta cuando su esposo llama para quedar con ella. Tras la cena íntima se siente feliz al despertar y ver que Felipe está atendiendo a las niñas. Pero cuando todo parece estar arreglándose, Felipe le enseña un sobre que contiene el preacuerdo de separación de mutuo acuerdo. Bárbara es la tímida adolescente. Adolece de infantilismo, dependencia paternal y todo eso. A medida que madura, los síntomas de su trastorno disminuyen, pero entonces será el padre quien acudirá preocupado al fisicoterapéuta ya que su hija empieza a tomar sus propias decisiones. Ernesto es un joven que ni estudia ni trabaja ni diseña e hipoteca su apatía social a la falta de identidad que acusa. En el grupo tiende a callar y a observar desde la insolencia y un sentido del humor fuera de contexto.

-¿Desea salir ahora del programa? –preguntó el CLT a Pedro, cortando las ideas mediáticas que pensaba desarrollar en el D.R.V. (departamento de realidad virtual) de Publi Espain Co. cuando abandonara La Tensa. De repente y sin ninguna razón que lo justificara, se sintió optimista en cuanto a la  inminente resolución de su caso.

-Pesc se comportaba como un genio en todo lo que acometía. Su estilo publicitario se hizo inconfundible. Mezclaba las ideas, los códigos, los mensajes. Recuérdense sus anuncios sirviéndose de las consignas de mayo del 68, por ejemplo, aquel que decía bajo los adoquines está la playa…

-La frase bajo los adoquines está la playa   aparece con anterioridad en su relato –volvió a interrumpir el CLT.

Pedro Escobar habría jurado que nunca había escrito la frase subrayada por el CLT., pero le parecía grotesco ponerse a discutir con el programa y modificó su información.

-La pub me permite estar en contacto permanente con la juventud, conocer siempre a gente nueva, viajar…, decía Pesc, viajar a siete capitales distintas en una semana y no saber en qué lugar me encuentro. Por otro lado, antes no me gustaba la prensa rosa. Jamás leía una revista del c., las despreciaba, en cambio, ahora me divierto haciéndolo. Más tarde Pesc dirá: Hay que tener pudor a ser pudoroso. No admito ningún tipo de censura. La finalidad de un anuncio es vender. El erotismo y el sexo se están mostrando de forma más explícita que nunca, y si es así, es porque se cuenta con que nadie se va a escandalizar. La agencia de publicidad de Pesc, Publi Espain Company, esponsorizó un programa televisivo dirigido a las jóvenes, en que la famosa y polémica presentadora de televisión Belén Ballesta hacía una demostración práctica de cómo se tenía que colocar un tampón vaginal de una conocida marca comercial del género..

Lo que Pedro Escobar no contó al CLT es que él mismo acabó por disfrutar “visionando” programas (todos los cuales batían récords de audiencia) como Crónicas Marranas, Túmbala, El Gran Hortera, La Isla Casposa, T. de Tarados, el Inframundo, y otros de igual cariz, frecuentados por proxenetas, alcahuetas, charlatanes, locas, enanos morales, disminuidos mentales, famosos delincuentes famosos, ninfómanas, hombrespolla, hombrestetas, hembrastetas, y pícaros miserables, y ello, a pesar de que el propio Pedro hubiera enviado en sus tiempos de periodista una airada carta de protesta a su propio diario contra una cadena de televisión hermana: Mientras más aumenta la potencia de los ordenadores, más se reduce la capacidad de los cerebros: No hay sino echar una mirada a nuestro alrededor para comprobar el aumento de la miseria moral y cultural de nuestra sociedad y en especial de nuestra televisión. Estoy ofendido, me ofenden todos esos programas que se empeñan en darnos y ocupan una parte muy importante de su tiempo de emisión con chismorreos sobre otras personas, espectáculos tan denigrantes como “Tamara & Company”, calumnias, insultos, etc. Como periodista, me imagino que todos los que trabajamos en la información nos hemos olvidado de algo tan elemental que aprendimos en la Universidad, como es el de que toda información debe contener una mínima carga educativa. ¡Qué es lo que estamos haciendo! Basura les damos, basura, para que se rían de sus semejantes, para subir las audiencias, para ganar más dinero… Pedro Escobar tampoco quiso recordar que  había escrito en una ocasión algo así como que “en la cápsula del tiempo que ha construido el arquitecto Santiago Calatrava y que va a permanecer cerrada en Nueva York hasta dentro de mil años, deberían meter también a la mayoría de nuestros famosos actuales”. Paradojas de la vida. Pedro acabó convirtiéndose en amigo íntimo de muchas de nuestras celebridades españolas y fue invitado frecuentemente a las fiestas de la Jet en Marbella y a inauguraciones de negocios o incluso a la colocación de la primera piedra del restaurante de la archifamosa tonadillera María Isabel Jurado, cuya ceremonia Pedro Escobar sí contó al CLT con todo lujo de detalles.

-María Isabel Jurado, ahora empresaria, cumplió 40 añis (como dice ella). Feliz y enamorada con el alcalde de Puerto Banús en el acto que dio el pistoletazo de salida a las obras del complejo de la folclórica. La artista, con los objetos personales que metió en una urna, junto a la primera piedra, entre ellos, un babero de su hija Chabela. En el tradicional cofre que se suele enterrar al inicio de las construcciones, María Isabel introdujo algunos objetos personales, todos ellos con gran valor sentimental para ella: “Son cosas muy significativas para mí. El juguete más preciado de mi hijo cuando era chiquitito, un llavero, los primeros zapatos de fútbol de Curro, que es un forofo de este deporte. Un mantoncillo mío al que le tengo mucho cariño especial. Una estampa del Cristo de las siete caídas. Una parte de un traje de torear de mi Manolo que está en Colombia toreando, y que quiero que esté presente en esto, aunque no puede ser físicamente, pero sí en mi interior. Sor Ángela de la Cruz también estará presente con nosotros para que nos ayude. No, no me ha dado pena desprenderme de cosas tan personales, porque esto va a ser nuestro, de la familia, y qué mejor que nuestras cosas personales. He puesto mi corazón en este proyecto y en esa caja va también mi corazón. Cada uno ha dado lo que ha querido. Mi hija Chabela, que es muy pequeña, al ver su nombre en un babero, me lo ha entregado. Curro ha pensado muy bien lo que quería entregarme, que era su estampa del Cristo, sus botitas, y estampas de algunos futbolistas del Real Madrid y del Sevilla…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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