Morente, un genio entrañable IV

Contenido post IV

-II PARTE. EPÍLOGO                                                                  

1. -SEMANA TRÁGICA                                                                    

2.-EPITAFIOS                                                                                   

3.-ESCRITOS IN MEMORIAM                                                                     

4.-CUARTA CONFERENCIA                                                             

    “A Enrique Morente, un genio entrañable”                            

5.-90 COPLAS POPULARES Y 4 POEMAS              

II PARTE. EPÍLOGO

1.- SEMANA      TRÁGICA

Lunes 6 de diciembre de 2010, 14h06 de la tarde. Llamada de Aurora sollozante: “Que Enrique está muy grave, que le ha dado un infarto y está muy mal”. “¿Cómo, en Granada”? pregunto anonadado. Respuesta:  “No en Madrid, estamos en la clínica de La Luz… yo no puedo hablar”. Siento un mazazo en el cuerpo, empiezo a dar vueltas por la habitación sin conciencia de lo que hago. Una garra de alambre me oprime el pecho. Siento una opresión angustiosa que dura todavía. No podía imaginarme la muerte de Enrique y su desaparición inesperada, repentina y cruel provoca en mí un gran vacío doloroso que no desaparece con los días y que se acentúa por momentos. El reloj de pared de mi cocina se paró a las 14h20, justo cuando yo salí de mi casa camino de la clínica.

He llorado mucho estos días, más de lo que había llorado en 30 o 40 años. He llorado con los amigos: J. M. Gamboa, José Antonio Soler, gran amigo de Enrique en Granada, con las hijas de Enrique, Estrella y Soleá y con su mujer, Aurora, irreconocible cuando llegué a la clínica de la mala luz. “¿Dónde está La Pelota?” me dije. Estaba rodeada de mujeres en el bar del hospital. Se levantó al acercarme a ella y nos abrazamos dolientes durante un rato muy largo. Luego vinieron noticias optimistas y contradictorias de parte del personal de la clínica; “Que no había tenido un infarto y que cabía la posibilidad de que Enrique se recuperase…”. Pasamos de la desesperación a la esperanza, aunque ésta inconsistente.

La pérdida de Enrique me es tan íntimamente dolorosa que no puedo hablar de ello con la familia ni con extraños. Sólo con algunos amigos cercanos a él puedo compartir mis sentimientos. Rechazo a los que no lo quisieron o no han llorado su desaparición. También rechazo a aquellos que sólo conocieron al Morente artista y pretenden llorar a Enrique y se arrogan una relación con él que nunca tuvieron.

Yo pensaba que Enrique debía suavizar su ritmo de trabajo y le repetí en varias ocasiones: “Maestro, ¿cómo puedes aguantar esa tralla que le metes al cuerpo?”, y se sonreía por toda respuesta. Sabía que sufría de molestias digestivas desde hacía mucho tiempo y hacía varios meses que había dejado de beber en las comidas vino tinto que tanto le  gustaba, pero ni él ni nadie, me dijo que tenía que operarse de una manera urgente. Así que la noticia de Aurora fue como una puñalada trapera.

El dolor por la muerte de Enrique no me permitía hablar de Morente.

Ni siquiera por el desgarro de la tragedia perdió su elegante belleza Estrella. Mi trato con ella se hizo más estrecho. ¡Cuántos abrazos en esos días horribles! Me dijo: “No se me olvidará el momento en que tomabas solo el té. Ha sido el té más triste que he visto en mi vida”, o “esto lo tiene que contar la pluma de Balbino Gutiérrez”. En el  primer caso se refería a la tarde del lunes 6 en que sentado solo a la barra de la cafetería de la clínica, tomaba a sorbos un té con leche, ensimismado y cabizbajo, cuando me encontré con la mirada de Estrella, sentada a una mesa en compañía de otras dos personas. Me lanzó una sonrisa y yo levanté el pulgar de mis dos manos para transmitirle ánimo y el deseo ferviente de que su padre se restableciera.

La otra frase fue cuando el lunes 13 por la mañana me pidió que me sentara a la mesa con un grupo de mujeres, entre ellas su madre y Soleá. Ésta y Estrella se lamentaban de las terribles circunstancias que estaban viviendo y contando que les habían asaltado y robado la casa de Granada. En medio de ese estupor y espanto las dos lloraban y se reían a la vez y todavía tenían espíritu para objetivar la situación: “¿A quién ha matado esta familia, que daño hemos hecho para que nos pase esto?”, se preguntaba Estrella, y luego repetía: “Esto es picassiano”, esto es  surrealista. Y escuchando el resto de su conversación y de sus gestos, les dije: “Si vuestro papa estuviera ahora aquí se reiría de ver el ángel y el valor que tenéis”.

Las dos se levantaron de la mesa para subir a ver a su padre a la UCI, y yo que llevaba días dudando si me atrevía a verlo también, le pregunté a Aurora Carbonell si me daba su autorización para hacerlo. Y La Pelota me contestó que si quería podía subir pero no me lo aconsejaba, que era mejor que me quedara con el recuerdo de cuando estaba bien, y contó que la última imagen de su marido que quería conservar era la del rato antes de entrar en quirófano, vestido con una bata azul y “que estaba muy guapo”. Yo le dije entonces que prefería esperar a que mejorara para visitarlo y ella me respondió con una frase que me causó otra conmoción y nunca olvidaré: “Pero si es que Enrique no va a mejorar, si es que Enrique ya está muerto, tiene el cerebro muerto y lo mantienen en vida artificialmente”, y sus terribles palabras fueron confirmadas por una amiga doctora sentada junto a ella. “¿Y las niñas lo saben ya?”, pregunté. “No, todavía no lo saben”, me respondió Aurora. Esa misma tarde, a las cinco aproximadamente, el corazón del maestro dejó de latir para siempre.

Salvo el miércoles 8, fecha de mi cumpleaños que celebré tristemente con mi familia, me acerqué a la clínica, calle del General Rodrigo, metro Guzmán el Bueno, para seguir noticias y prestar mi apoyo a los Morente-Carbonell. Allí estaban en todo momento Javier Conde, marido de Estrella, más serio y circunspecto que nunca, y Pepe Carbonell, Montoyita, que tomaba las riendas del grupo, La Globo, llorando: “Mi cuñado es muy bueno y no se puede morir”, su marido, Ángel Gabarre, fumando cigarro tras cigarro y cariacontecido en todo momento. En mi primera llegada a eso de las tres menos cuarto de la tarde del día 6 me encontré con Gamboa y su mujer Marisé: abrazos y lágrimas. Lo mismo con Juan Verdú, muy afectado. En la puerta, sentado en un banco y bajo la lluvia fina que comenzó a caer, José Antonio Soler, el amigo íntimo de Enrique en Granada. Lo llamé para que se refugiara bajo cubierto. Llevaba sus gafas negras, que no se quitó en ningún momento durante todos los días que permaneció a la espera. Nos abrazamos e intercambiamos apenas unas palabras. No nos era posible hablar. Durante la tarde llegaron Arcángel y El Pele*, procedentes de Sevilla.

Mi teléfono móvil comenzó a sonar. Paco Paredes, discreto y alarmado en nombre de los amigos de La Unión, más tarde, Francisco Bernabé, el alcalde, que me pediría varias veces que transmitiera sus sentimientos a la familia de Morente, ya que no podía comunicar directamente con ella. Lo mismo de parte del amigo Guillermo Pérez de Castro, presidente de la Peña Enrique Morente de Asturias. Al día siguiente recibí la llamada de Israel Galván queriendo saber noticias y pidiéndome que transmitiera a la familia su apoyo pues no podía venir a Madrid ya que se encontraba trabajando por una temporada en Lausanne, Suiza. Antes y después, mi móvil se llenó de mensajes y llamadas, tantas que me era imposible responder.

En los días sucesivos fueron llegando amigos y colegas de Morente, Estela Arauzo y Antonio Solera, Marina Heredia y su padre, Jaime El Parrón. Manolete,  Felipe, el arquitecto amigo y constructor del carmen de San Miguel de Enrique, que permaneció varios días a pie de clínica. Antonio Sánchez y Nani, en cuya casa de La Zubia, Granada, se celebraban matanzas anuales a primeros de diciembre a las que Enrique y Aurora nunca faltaban. También, Juan Habichuela que se mostraba muy emocionado aunque esperanzador y elogioso: “No ha habido otro ni habrá otro que cante mejor que Enrique, y cuando se ponga bueno tenemos que dar quince o veinte conciertos…”  Carmen Linares y Miguel Espín, ella muy afectada. La tarde en que murió el maestro, alguien le dijo: “Ahora sólo nos quedas tú”, y Carmen le respondió conteniendo las lágrimas: “Sí ¿pero a mí, quién me queda ahora?”. Es imposible acordarme de todos y todas las personas, artistas o amigos de Morente, que acudieron a la clínica antes y después de su fallecimiento. Naturalmente no podía faltar ninguno de los miembros de su grupo o tocaores: Pepe Habichuela con rostro descompuesto y su mujer Amparo que sufrió un pequeño desmayo y tuvo que ser atendida por personal de la clínica. David Cerreduela, que me dijo: “Si se muere, es que no hay justicia”. Bandolero, Paquete, El Negri, todos hechos polvo. No puedo dejar de mencionar a Rafael Riqueni, Antonio Benamargo y Joaquín San Juan, La Tati, que llegaron juntos como en delegación flamenca de la academia Amor de Dios. Juan Carmona El Camborio, creo que fue el único que subió a la UCI para ver al enfermo,  después, me dijo que sólo lo mantenían con el suero y la respiración artificial a mi pregunta de si seguía intubado.

El lunes 13 por la mañana, todas las radios y cadenas de televisión difundieron la noticia extraoficial de que Enrique Morente se encontraba en estado de muerte cerebral. A partir de ese momento fue ya una avalancha de personas o personajes los que llegaron a la clínica de La Luz. José Sacristán, Alejandro Reyes, Miguel Poveda, Dieguito el Cigala, Pitingo, Agapito Pageo, Mauricio Sotelo, Laura García Lorca, José María Velázquez-Gaztelu, Teddy Bautista, con otros miembros de la SGAE,.

El seguimiento de la prensa fue discreto y respetuoso, aunque parece ser que hubo una periodista de campanillas que se adelantó a dar la noticia del fallecimiento de Morente antes de que se produjera realmente. Morbo aparte, la pequeña explanada frente a la clínica se fue llenando de micros, cámaras de televisión y fotógrafos a medida que iban transcurriendo las horas y el estado del paciente se agravaba. Los zooms enfocaban el hall en el interior de la clínica  y alrededores a la búsqueda de rostros famosos o de familiares que quisieran hacer declaraciones.

Tras producirse el óbito a las 5 de la tarde aproximadamente del lunes 13, el cadáver de Enrique Morente fue llevado al Instituto Anatómico Forense a petición de la familia para que se determinaran las causas exactas de la defunción, y acto seguido se interpuso una querella judicial contra la clínica por existir sospechas fundadas de que se había producido algún tipo de negligencia médica ya fuera de parte del cirujano Enrique Moreno o del personal de la institución hospitalaria. Las informaciones que sus responsables  proporcionaron a la familia fueron confusas y contradictorias en todos los días que duró la agonía del maestro.

La capilla ardiente con los restos del cantaor se instaló en el salón de actos de la SGAE, el mismo lugar donde apenas cinco años antes habíamos presentado la segunda edición de este libro. Para entonces la noticia de la muerte se había propalado por infinidad de medios de prensa, la red y el boca a oreja: un verdadero tsunami informativo, un despliegue como no se cree que haya existido nunca acerca de un artista de flamenco. Antes de abrirse la capilla ardiente a las 15 horas del martes 14 (día de San Juan de la Cruz, en el calendario católico) ya había decenas de personas aguardando en la cola para decir su último adiós a Enrique Morente. Con el paso de las horas y hasta el cierre de la capilla mortuoria a las 21 horas fueron miles los que quisieron rendir su homenaje al gran artista fallecido. Cuando llegaba hasta la sede de la SGAE la primera persona a la que saludé fue al Pollito de California, que estaba triste, muy emocionado y casi sin palabras. Después fueron otros muchos amigos y artistas flamencos entre los cuales recuerdo a Joselito Soto y a su hermano Vicente Soto. Paco Cortés y Miguel Ángel Cortés, quien ya había visitado la clínica para interesarse por la salud de Morente, Segundo Falcón, Toni Maya, El Yeyé de Cádiz, Ángel Rojas. Carmen Linares, Salmerón.

Cuando quise regresar a casa, después de decir adiós a mi amigo y maestro y recogerme unos instantes ante su féretro cerrado. Vi que  el bar “Lo Siguiente” situado justo enfrente de la SGAE estaba a tope de gente, eché una mirada y vi que allí estaban de cañas los Verdú, Gamboa, Pepe Habichuela, Agapito Pageo, Vicente del Mago, Liñán, Carlitos el taxista, Cristóbal, entre otros muchos amigos del cantaor cuyos nombres no retengo. Al principio experimenté una especie de disgusto puritano al sentir que aquel ambiente se parecía más a las concentraciones animadas y alegres que se producían tras un concierto de Enrique que a un funeral. Pero en lugar de alejarme crítico, pensé que al maestro le hubiera gustado estar allí dentro, en realidad sólo faltaba él, y decidí entrar para saludar a Nicolás Dueñas, a quien no había visto en los días anteriores.

No tuve fuerzas para asistir al entierro de Morente en Granada el día 15, Me sentía muy afectado y con los nervios a punto de romperme por las emociones intensas vividas durante toda la semana. Vi por televisión la sobrecogedora despedida que Estrella dio a su padre en el Teatro Isabel La Católica cantándole fragmentos de la Habanera Imposible de Carlos Cano y la cabal del Llanto de la guitarra. Nunca he visto una escena de duelo más desgarradora y más digna que la que Estrella Morente protagonizó para despedir a su “papa” de cuerpo presente. Ya sabía que le había cantado al oído en la UCI y me parecía sublime, pero esto era la declaración pública de amor más dramática y poética que se le puede hacer a un padre adorado que se acababa de ir.

Enrique fue inhumado el 15 de diciembre en el patio de San Antonio en el cementerio San José de Granada. Su tumba provisional, cedida por el ayuntamiento de la ciudad para enterrar a granadinos ilustres, no tiene el nombre del finado. La descubrí por un detalle, alguien había dejado una copilla de vino a la cabecera de la lápida de mármol. Las flores en coronas y sueltas no se habían marchitado todavía…

Tsnami mediático . La noticia sobre la muerte de Enrique Morente fue el enlace más visitado en los medios de comunicación digitales de toda España.( 850 entradas en internet a finales de marzo 2011)

El seguimiento de la enfermedad y fallecimiento de Enrique Morente por los medios de difusión ha sido con toda seguridad el más importante de todos cuantos se hayan producido en España y el mundo sobre un artista flamenco. Resulta casi imposible detallar y cuantificar los espacios y horas que tanto la prensa escrita, radiofónica televisiva le dedicaron ya fuese en programas informativos habituales como en programas especiales. A estos medios hay que añadir la enorme cantidad de páginas de la prensa digital especializada Flamenco-world, deFlamenco.com, más los blogs de internautas. Dentro del carácter elogioso respetuoso y doliente de la inmensa mayoría de estos no faltaron algunos pocos comentarios miserables e indignantes, amparados en el anonimato cobarde que propicia la red. Pero ya sabemos que siempre hay gente para todo…

Siendo imposible de todo punto reflejar el contenido y autoría de los artículos y reportajes consagrados a la agonía y muerte de Enrique Morente, a partir del 6 de diciembre y hasta bien entrado el mes de enero de 2011, tarea que por sí sola requeriría un volumen independiente, me limitaré a recordar el nombre de los principales diarios nacionales y regionales: La Vanguardia, El País, ABC, EL Público, El Periódico de Cataluña, la Razón, El Mundo, El Correo de Andalucía, Sur de Málaga, Ideal de Granada, La Verdad de Murcia y Alicante, Norte de Castilla, El Correo gallego y vasco, La Nueva España de Asturias, El Diario de Navarra, El Heraldo de Aragón. Las Cadenas de televisiones estatales y regionales. TVE, (último espacio de Informe Semanal del 11 de diciembre), Antena 3, Telecinco, La 4, CNN +, La Sexta, Tele Madrid, Canal Sur, Canal catalán de TVE. Radios estatales: Radio 1, radio clásica, 3, 4, 5, con programas especiales, La SER, Onda Cero, Cadena Cope, etc. etc. Todas las emisoras de radio, regionales y provinciales.

La prensa extranjera se hizo igualmente eco de la noticia hasta en diarios regionales como es el Ouest-France, que publicó un recuadro informando del fallecimiento del “icono español del flamenco”, Le Monde, Le Figaro. Libération , The Times, The Guardian, Fankfurter Allgemeine Zeitung, Il Corriere della Sera, La Tribune de Geneve, The New York Times, All Bronx News, El Universal de Venezuela, Excelsior de México, Clarín y La Nación de Argentina, que lo recordaban a su paso por la I Bienal de Flamenco de  Buenos Aires, y así hasta en la prensa de las antípodas: el Sydney Morning Herald.

Los contenidos de la información fueron más o menos coincidentes en todos los medios y variaron con relación al diagnóstico de la enfermedad: de úlcera de estómago a cáncer de esófago y muerte cerebral. También, muchos se hicieron eco de la querella interpuesta por la familia al equipo médico que había operado y tratado al cantaor.

2.-EPITAFIOS

Fueron cientos las declaraciones de pésame y sentimiento de personas anónimas, personalidades de la cultura y el arte, instituciones oficiales y privadas, compañeros de profesión, amigos (y enemigos) que recogió la prensa. Reflejo un puñado bajo el epígrafe que encabeza este apartado.

Pepe Habichuela

Era como un hermano, el mejor maestro que jamás existió

Tomatito

Nos enseñó que sólo se puede ser artista si se es inquieto, curioso e innovador, pero que al mismo tiempo hay que estudiar la ortodoxia para conocer lo que ya está creado y poder recrearlo, aportar algo a la música”.

Marcos Escánez (periodista y autor de la página Webb Enrique Morente):

Ha sido el mayor creador de la historia del flamenco.

J. M. Caballero Bonald

Morente siempre fue capaz de reunir en un insuperable arquetipo flamenco la maestría y el duende, el conocimiento y la pasión.

Miguel Mora

Su humor y su generosidad han abierto cabezas; su mezcla de compromiso, genio y bohemia ha enseñado a muchos a resistir, creer y crecer; y su heterodoxia de enorme precisión quedará como un modelo de libertad.

Lagartija Nick (Antonio Arias)

Habría que renacer dos veces para parecerse a Morente

Bruno Delaye,  (embajador de Francia)

Francia llora la pérdida del cantaor flamenco. Uno de los mayores artistas de nuestros tiempos por esa voz única que sabía expresar todas las facetas, la riqueza y las sutilezas del alma flamenca. Siempre fiel a sus raíces.

Manuel Chaves

El mejor cantaor en la actualidad, el más innovador, con una gran fuerza y sobre todo una gran persona con un fondo cultural muy sólido.

David Cerreduela (su último guitarrista habitual):

Todos los días le pido a Dios que me haga ser como él y Él haga que me parezca a Enrique Morente

Anónimos

-Siempre te recordaremos y con tu cante nos sentiremos un poco más libres. HASTA SIEMPRE MAESTRO

-Se ha ido el último genio que quedaba vivo.

-Yo también lloro con la brisa por los olivos.

-El hijo de Granada  más importante desde Federico.

Juan Manuel Cañizares

Maestro, ¿Me escuchas? Tengo una deuda contigo, que saldaré cuando te vea de nuevo algún día. Te debo aquel acorde que no te di porque tu voz enmudeció mi guitarra.

José  Manuel  Gamboa

Ni lo vimos partir cuando en la lejanía ya se difuminaba. Él iba solo tambaleándose. Te daba mi vida, amigo, porque tú mucho más a la existencia de los demás darías.

La Shica

Fue tan moderno que nunca estuvo de moda.

Cayo Lara

Una gran persona, reconocida por todos aquellos que tuvieron la fortuna de conocerle, además de un genio fundamental del flamenco.

Ayuntamiento de Barcelona

Un ejemplo para todos los artistas de todas las disciplinas, por su apuesta por la innovación respetando siempre la tradición.

Ayuntamiento de Granada

Albaicinero con un arte universal

Ángeles González-Sinde,( ministra de Cultura):

La muerte de Enrique Morente es un mazazo de dimensiones descomunales para el mundo del flamenco, no sólo porque era un genio musicalmente, sino porque deja un vacío. Ha hecho más grande la cultura de este país, no solo el flamenco.

Juan Carmona Habichuela:

Se ha ido don Enrique, el mejor de la historia como artista y mejor como persona. Esto es una catástrofe.

Manuel Moreno Maya “El Pele”:

Enrique Morente ha sido uno de los genios más grandes de todos los tiempos y “siempre lo será”.

Antonio Fernández Díaz, Fosforito:

El flamenco ha perdido al “creador inquieto” que era Enrique Morente, con su “visión amplia” y su “especial sentido”, que le hicieron “único” e “irrepetible”.

 Alejando Sanz:

Hasta siempre, maestro., Hoy El maestro Morente ha muerto… Hoy estoy triste… Hoy me duele el duende, me duele el pensamiento y la emoción.. Ahora que eres espíritu serás espacio maestro. No te olvidaré jamás.

José Sacristán:

Cantaba, investigaba y trabajaba día a día por el flamenco. Eso en lo profesional, porque en lo personal era un fuera de serie. Es una pérdida terrible e irreparable.

José Antonio Griñán, presidente de la Junta de Andalucía:

El fallecimiento de Enrique Morente supone la pérdida de un artista imprescindible, no sólo para el flamenco, sino para la cultura andaluza y la música española.

Javier Arenas, presidente del PP andaluz:

No tengo dudas de que las próximas generaciones sabrán aprovechar su legado y hacerlo presente día a día.

Carmen Caffarel, directora del Instituto Cervantes:

Enrique Morente encarnaba la elegancia del flamenco en su máxima expresión. Fue “un maestro que supo unir la alta cultura con la tradición popular.

Bibiana Aído, secretaria de Estado de Igualdad y ex directora de la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco:

Era una leyenda, un gran compositor, un referente que abrió el camino para la gente joven. Ha sido, sin duda, uno de los grandes y le echaremos muchísimo de menos.

Carmen Calvo, ex ministra de Cultura:

Enrique Morente era del Olimpo del flamenco. Pensaba que el flamenco era de todo el planeta. Su muerte es una pérdida verdadera.

Enrique Ponce, torero:

El maestro era un genio. No hay palabras para describir su grandeza artística.

Victoriano Valencia, empresario y apoderado taurino:

Dominaba todos los palos del cante y era enormemente creativo. Tenía además tanta afición que estaba continuamente estudiando. No es fácil describir lo que representó en el cante, aunque en su caso vale decir que se va uno de los grandes de ahora y de siempre.

Domingo González, director de la Bienal de Sevilla: 

Con su desaparición todos nos sentimos hoy un poco huérfanos.

José Mercé:

La muerte de Enrique Morente deja una profunda huella en el arte nacional, que ha perdido a un gran innovador del flamenco. Afrontaba cada disco arriesgando mucho y echándole valor.

Pastora Galván:

Con la muerte del granadino Enrique Morente se ha ido un monumento grande del flamenco. Era una pedazo de persona, de artista y de genio que ha hecho mucho por el flamenco y que ha demostrado y enseñado lo que era este arte al mundo entero.

Carmen Linares

Era de una calidad humana excepcional. .. todavía no me lo puedo creer”. es “una pérdida irreparable, porque era un artista único, un genio. Ha abierto caminos nuevos, pero siempre con gran sabiduría y calidad.,

Alfredo Arrebola:

Uno de los grandes “Maestros “  del Cante, que acaba de dejarnos huérfanos de su voz,

El director de cine Carlos Saura, que le dirigió en “Flamenco” cantando una seguiriya estremecedora, y también en “Iberia”, no ha querido hacer declaraciones, porque se encontraba “muy afectado” por la noticia, al igual que la cantaora Marina Heredia.

Israel Galván:

Ha marcado un antes y un después en la historia del flamenco.

Asunción Demartos,  La presidenta de la Asociación Andaluza de Artistas Flamencos:

Era una gran figura del flamenco, los artistas están de luto.

Cristina Hoyos:

En estos momentos todo el mundo del flamenco siente gran dolor por el fallecimiento de un gran creador y un magnífico cantaor que ha marcado una época, haciendo cosas maravillosas.

Mariquilla:

“TE MARCHASTE PARA EL CIELO/ Y LO HICISTE DE REPENTE/ PERO NOS DEJASTE LA FUENTE/ DE TU ARTE VERDADERO/ MAESTRO ENRIQUE MORENTE”.

Es un ser extraordinario, un cantaor emblemático, revolucionario, buena gente, es completo y estamos destrozados.

Enrique de Melchor:

Su muerte ha sido un palo muy gordo para todo el mundo del flamenco al ser una bellísima persona. Muy innovador y un grandísimo cantaor.

Zahra Ramdán, presidenta de AMSE:

Todas y cada una de los miembros de la Asociación de Mujeres Saharauis en España (AMSE) manifiestan su más profundo dolor por la pérdida irreparable del cantaor andaluz, Enrique Morente.

Tato Rébora  (Director del Festival Internacional del Tango y del café La Tertulia, de Granada):

Morente alteró la vida cultural del país y la vida personal de muchos de nosotros.

L. García Montero:

Su elegancia natural en la vida, que fue su gran maestra y la que le enseñó la dignidad, solidaridad, humildad y sencillez.

Paco de Lucía:

El más derecho y decente de los maestros, cuya muerte nos ha dejado hechos polvo y muy tristes. No sólo se nos ha ido un artista genial sino, sobre todo, una de las personas más derechas y decentes que ha habido nunca en el flamenco.

Alberto Ruiz-Gallardón:

Muchos de nosotros hemos tenido la inmensa fortuna de poder disfrutar muy de cerca el extraordinario talento de Morente…El enorme vacío que deja, que tan maravillosamente supo llevar a escenarios tan distintos como el cine, el teatro, las manifestaciones litúrgicas y, por supuesto la poesía, será siempre un espacio de recuerdo a su figura…

Guillermo Pérez de Castro, presidente de la peña flamenca “Enrique Morente” de Oviedo:

Morente es un símbolo de libertad dentro y fuera del mundo del flamenco. Tímido y, sin embargo afable, respetuoso y amigo de los amigos.

3.-ESCRITOS IN MEMORIAM

Se trata de textos míos publicados en Internet para recordar y honrar al amigo, al “hermano” y al artista desparecido de manera tan brutal e inesperada.

Carta abierta a E. M. al cumplirse un mes del día que entró en estado de coma del que ya nunca iba a salir…

Querido amigo y maestro Enrique

Mi pena es muy mala/porque es una pena/que yo no quisiera que se me quitara… (Letra de Manuel Machado cantada por Enrique Morente)

Ahora que ya se están acallando los ecos fúnebres por tu muerte, se están secando las lágrimas sinceras y han cesado los llantos de las plañideras y plañideros de oficio. Ahora que la pena ya deja fluir las palabras, quiero recordarte y recordar los momentos y circunstancias de la amistad con que me favoreciste a lo largo de casi cuarenta años.

Nos conocimos  en Madrid -seguro que te acuerdas pues tu memoria prodigiosa guarda la huella hasta de los hechos más nimios- a principio de los 70 en la Cervecería Alemana de la Plaza de Santana. Nos había presentado Paco Almazán. Tú estabas en compañía de una mujer morena vestida con un poncho mejicano y de dos muchachos extranjeros, Humberto El Paillo y Vicente, o Vincent, Pradal, dos jóvenes guitarristas, holandés y francés, respectivamente, a los que tu cante había seducido en Amsterdam y Toulouse.

Debimos congeniar por diversas circunstancias de edad, paisanaje y gustos ya que al poco tiempo de relacionarnos, aceptaste la invitación a una reunión en mi piso con un grupo de amigas y amigos universitarios, uno de los cuales nos produjo cierta vergüenza ajena a la vez que simpática, al acercarse impulsivamente a ti gritando: “Déjame que te toque, déjame que te toque”, cuando supo que tú eras Enrique Morente, el autor del disco Homenaje Flamenco a Miguel Hernández, que tanto impacto positivo causó entre los jóvenes progresistas de aquella época.

Dos años después, en mayo o junio del 75 y a petición mía quisiste ir a cantar en compañía de Pepe Habichuela a la Facultad de Filosofía de la Universidad Autónoma de Madrid, a un recital frustrado por la impuntualidad flamenca y lo intempestivo de la hora. A partir de ahí me convertí espontáneamente en un morentiano asistiendo siempre que podía a todas tus actuaciones. Diez años más tarde, organicé otro recital tuyo -éste sí que se celebró- en el Instituto de Enseñanza Media del que yo era profesor, un recital que quisiste ofrecer por una cantidad muy modesta de dinero que repartiste entre un joven Paco Cortés, tu guitarrista de entonces y otros dos acompañantes a los coros y palmas: Miguel y Antonio Zahíra, fallecidos después dramáticamente. Recuerdo que fui a buscarte a la casa de tu madre Encarna, a la que adorabas, que vivía en la calle Álvarez Avellán de Carabanchel.

Luego me fuiste abriendo las puertas de tus casas de Madrid y Granada que tú ganaste con tu infatigable trabajo de cantaor flamenco. El piso de la plaza del Campillo del Mundo Nuevo, en la periferia del Rastro madrileño, las casas de Montes Claros, plaza de San Nicolás y Carril de San Miguel cuando te trasladaste a vivir a tu Granada, nuestra Granada. Me hiciste el honor de poder ir a verte sin tener que avisar previamente, aunque casi siempre yo lo hiciera, y me sentaste numerosas veces a tu mesa con La Pelota y toda tu familia. En el último almuerzo con vosotros no quisiste probar el vino de Burdeos que yo solía llevar y que tanto te gustaba: “Me han prohibido el vino tinto por los taninos”, me dijiste. En otra ocasión anterior me enseñaste a escanciarlo, enseñándome que había que imprimir medio giro a la botella con la muñeca para evitar que cayeran unas gotas fuera de la copa.

Fue en el piso de la plaza del Campillo del Mundo Nuevo, a finales de los 80 donde te comuniqué mi intención de escribir un libro que contara tu obra y proclamara tu arte frente a los que te denostaban, que por aquellos años fueron  muchos: Ah, sí, ¿me quieres hacer famoso?, me respondiste con tu ironía acostumbrada y te callaste. Fueron varios años más tarde, a la  puerta del Teatro Alcalá, donde nos encontramos por casualidad, cuando me dijiste escuetamente: Adelante, y yo comprendí que me dabas tu consentimiento para que  yo me pusiera a trabajar en el proyecto.

En tus casas de Madrid y Granada vi crecer a tus hijas Estrella y Solea y a tu hijo Enrique, el Quiqui. Te hice entrevistas profesionales para diversos diarios nacionales y entrevistas sin límite para la redacción de mi libro, tu libro, nuestro libro. También pasé ratos entrañables de celebración y conversaciones sobre toda clase de temas. Me comentabas tus conciertos, tus proyectos y te presté mis modestas colaboraciones y opiniones sobre los trabajos que ibas realizando. Me hacías oír primicias de discos como El pequeño reloj, Morente sueña la Alhambra, Morente Flamenco o Pablo de Málaga. Para este último estuvimos trabajando fonéticamente unos versos en francés de Picasso: “Cris d’enfants, cris des femmes, cris d’oiseaux…” que tenías la intención de introducir en la grabación. Me diste tu entera confianza contándome tus simpatías y también  tus trifulcas y enfados con el mundo del flamenco: crítica, representantes, así como tu opinión sobre otros cantaores, bailaores o guitarristas con los que habías tenido problemas profesionales, o piques por culpa de la sempiterna vanidad del medio artístico.

Recuerdo con nostalgia infinita hoy esas sobremesas del carmen del cerro de San Miguel, sentados en la terraza desde la que se contempla la panorámica única de la Sierra, la ciudad y la Vega, o acomodados alrededor de la mesa de camilla del inmenso salón con óleos de pintores amigos, puerta monumental de iglesia y artesonado de taracea. Tú, a veces, te quedabas dormitando en tu sillón favorito junto a la chimenea tras beberte un gran vaso de café de puchero que te preparaba Aurora. Mientras, yo fumaba mis puritos que nunca, nunca quisiste aceptar: Eso es tabaco para hombres, me decías siempre,  y ojeaba alguno de los numerosos libros amontonados sobre la mesa, libros de arte en su mayoría, entre los cuales uno sobre el arte de los Hititas, que me maravilló encontrar. Otras veces agarrabas una de tus magníficas guitarras y desgranabas con sordina unos acordes por malagueñas o soleares. El teléfono sonaba frecuentemente y saltaba el buzón de voz que dejaba oír mensajes de amigos o de propuestas de trabajo. Llamadas a las que no solías responder de inmediato. En el estudio de grabación que habías montado en el sótano del carmen te vi trabajar en sesiones interminables que podían acabar a altas horas de la madrugada. Era un gozo y un privilegio oírte cantar y repetir de manera infatigable algunos trozos de tus discos últimos que ya han quedado para los anales del cante y de la música.

Amigo y maestro Enrique, así te decía cuando hablábamos por teléfono o salías abrirme -casi siempre en chándal y con barba incipiente- el portón exterior de tu hermoso carmen. Siempre me impresionaba estar contigo sobre todo en los últimos tiempos en los que te habías convertido en un gran personaje público. Pero tú no te lo creías. Siempre mostrabas la misma sencillez, la misma naturalidad de cuando nos conocimos en los tiempos lejanos. Maestro de arte y de vida. Paseamos juntos por las calles de Madrid y Granada, del Albaicín o del centro de la ciudad. Entrábamos en bares o tabernas y los camareros se deshacían en saludos afectuosos y respetuosos. Te pagaban con el calor y respeto que a todos les mostrabas. Te paraban continuamente por las calles y a todos atendías o les firmabas autógrafos que te pedían, incluso los niños, con esas grandes letrazas con las que escribías algunas palabras de simpatía.

En los últimos meses pude verte menos de lo que hubiera deseado debido a tus continuos desplazamientos de trabajo. En varias ocasiones te comenté que no comprendía cómo podías resistir el ritmo que llevabas y me atreví a sugerirte que debías descansar más, pero tú te limitabas a esbozar una media sonrisa y no respondías. Tal vez presentías… Mi última conversación contigo fue por teléfono. Me decías lo satisfecho que estabas  por la concesión de las insignias de Caballero de la Legión de Honor y quedamos en que nos reuniríamos para perfeccionar unas palabras en francés que querías pronunciar el 17 de diciembre, día fijado para el acto de la embajada de Francia.

No me hablaste del empeoramiento de tus problemas crónicos. No supe que iban a operarte. Por eso, cuando el día 6 a las 14h06 exactamente recibí la angustiosa y angustiante llamada de La Pelota, tu mujer, diciéndome entre sollozos que estabas ingresado muy grave en la UCI de la clínica de La Luz, de la mala luz, sentí como un fuerte mazazo en la nuca y se me paró materialmente el reloj de pared de mi casa, un reloj que funcionaba con pilas y que siguió funcionando correctamente cuando volví a ponerlo en hora…

Luego vino una semana de espera desoladora en el hall de la clínica, una semana de calvario para tu familia que ha sufrido con gran dignidad y entereza de espíritu. Allí estaban también tus amigos más cercanos de Granada y Madrid. Después fueron llegando muchos y muchos más a medida que se difundían las noticias alarmantes de tu estado de salud.

Amigo y maestro Enrique, te has marchado cuando más se te quería, cuando más te queríamos. No nos has dejado darte esos oles de complicidad que decías que no te gustaban cuando cantabas y que al escucharlos cambiabas los tonos “buscando la hecatombe”. Tu muerte ha creado una gran ola de solidaridad en una buena parte de la sociedad española. A tus capillas ardientes de Madrid y Granada han acudido miles de ciudadanos anónimos apenados que intercambiaban sus condolencias como si fueras alguien de los suyos. También acudieron grandes figuras del arte y la cultura, e incluso figurones que se han apresurado a expresar con palabras su pesar y a reconocer tu valía, seguro que para compensar sus públicos silencios mientras estabas vivo y coleando o su negativa a apoyarte con su nombre cuando lo necesitaste recientemente. Querido amigo y maestro Enrique, tu muerte ha producido una gran conmoción en las personas y un auténtico tsunami mediático. Si hubieras podido observarlo, es muy posible que hubieras declarado con tu fina y proverbial ironía: “Debería uno morirse dos o tres veces para que acaben teniéndote en cuenta”.

¡Hasta siempre!

Tu amigo y admirador que lo fue

 

                        

Enrique Morente, el afrancesado

17 de enero de 2011

Pasados los días preceptivos de duelo durante los cuales me ha resultado imposible e impúdico verbalizar públicamente mis recuerdos y sentimientos sobre mi amigo y maestro Enrique Morente, rompo el silencio para recordar que hoy día 17 de diciembre a las 20 horas iba a imponérsele en la Embajada de Francia de Madrid las insignias de Chevalier dans l’Ordre National de la Légion d’Honneur. La noticia de tan importante distinción me la comunicó el maestro mediante conversación telefónica – desgraciadamente la última vez que pude hablar con él- y se mostraba especialmente contento por la concesión del galardón. Le pregunté el porqué de su satisfacción cuando en otras ocasiones con  importantes premios se había manifestado más moderada, y me respondió con su proverbial ironía lo siguiente: seguramente porque siempre he sido bastante afrancesado.

La realidad es que además de su afición por la cultura, el arte y la lengua de Francia -le gustaba pronunciar y utilizar algunas frases usuales, adoraba la pintura de Renoir entre la de otros maestros impresionistas, o el réquiem de Gabriel Fauré-, una parte sustancial de la carrera de Morente ha tenido lugar en Francia. Sus recitales en el Olympia, el Théâtre de la Villette o en el de Chaillot, en Paris. Sus numerosas giras por ciudades como Lyon, Toulouse, Nimes, Marsella, Burdeos, etc… En Francia grabó uno de sus discos más ortodoxos Essences flamencas, en el sello galo Auvidis auspiciado por la Asociación Flamenco en France, y también estrenó su magnífica Misa Flamenca en la abadía de Fontfroide, y en Normandía, y más tarde en la Basilica de Saint Dénis. Morente cantó en compás de solea por bulerías y aire de vals, y en francés, una canción de Georges Brassens, ‘Le petit joueur de flûteau’ en un disco para una asociación benéfica, grabado en Granada, en el que participaba un coro de niños  y niñas franco-españoles, entre los que se encontraba su hija Estrella.

La última demostración de cariño a la afición de Francia del genial cantaor fallecido, ocurrió -según me contó su amiga hispano francesa Christine Reverte- el 16 de abril de este mismo año 2009 en el Festival de “Banlieues Bleues”, en el sur de París -que tuvo el valor de incluir ya en su programación de 1997 un concierto con el Omega-. Las cenizas del volcán islandés, de nombre impronunciable, impidieron a Miguel Poveda, también en el cartel de la noche  y a los músicos habituales de Morente llegar a París, pero no al maestro granadino que se desplazó hasta allí en coche e hizo su concierto en solitario con dos guitarristas españoles residentes en la capital francesa.

A Enrique Morente que es un auténtico caballero, según pensamos muchos de los que lo tratamos, le ilusionaba el nombramiento de Caballero de la Legión de Honor y tenía la intención de pronunciar unas palabras en francés para agradecer la distinción. La fatalidad traidora no se lo ha permitido.

Postdata:

Ayer, 31 de mayo de 2011, se le entregó a título póstumo a “Monsieur Enrique Morente”, la insignia de Caballero de la Legión de Honor de la República Francesa. Tras las palabras justas y calurosas del embajador francés, Señor Bruno Delaye, intervino la viuda de Enrique Morente, Aurora Carbonell. Su actitud y sus palabras fueron breves pero llenas de dignidad y nobleza. Subrayó el hecho de que ese alto honor se le hubiera concedido al maestro estando en vida y afirmó orgullosa  que había sido un privilegio poder compartir la vida con una persona como él…Y los asistentes, profundamente emocionados.

Llanto por Enrique Morente

Hoy, día 13 de junio, casi a las cinco en punto de la tarde se cumple medio año desde que Enrique Morente dejó de existir. El tiempo, ese gran anestesista de la pena, ha hecho ya en parte su trabajo; lo que no podrá, sin embargo, hacer nunca es cerrar la herida, la profunda herida que nos deja la persona  que queremos y admiramos cuando se marcha para siempre.

Han pasado seis meses y parece que fue tan sólo ayer cuando recibimos el impacto del “hachazo invisible y homicida”. Durante este tiempo hemos conocido y transitado por diferentes estados de ánimo: estupor  dolor, rabia, mucha rabia contra el destino que nos privó de su voz, su genio, su arte, convirtiendo este mundo en algo un poco más feo de lo que a veces es.

Durante este tiempo hemos tenido la ocasión de hablar con muchos amigos y compañeros de Enrique Morente, gentes que lo quisieron y admiraron sinceramente, y en todos hay palabras coincidentes acerca de la orfandad fraternal y artística en la que nos ha dejado el gran maestro del cante flamenco, del cante jondo; el gran maestro de la vida y el arte.

Otra coincidencia (paradójica con la anterior) entre las gentes que lo quisimos está en la opinión de que Morente sigue vivo. Y, en efecto, lo seguirá mientras  hablemos con afección y respeto de él, y, sobre todo, lo seguirá mientras recordemos su obra. Y hay una de la que yo al menos no podía hablar cuando la costra de la llaga estaba todavía blanda . Me refiero al último trabajo discográfico en estudio de Enrique Morente: Llanto.

Se trata de una obra realizada para la Casa-Museo Federico García Lorca de Fuente Vaqueros,  que Enrique entregó a principios del fatídico 2010, y de la que me hizo escuchar unas primicias, cuando aún no estaba terminada. Decía que durante estos últimos meses no me apetecía hablar de ella y hasta me era penoso volver a oírla por la carga sentimental que me producía escuchar a Enrique Morente entonando su propio réquiem…

¿Pues qué otra cosa si no podía sugerir su audición? En Llanto, el maestro alcanza el límite soportable de la emoción, como si presintiera o temiera que no sólo estaba cantando los versos que Lorca dedicó a la muerte del torero Ignacio Sánchez Mejías, sino que estaba cantándolos también para su propia muerte, ‘La cogida y la muerte’ y ‘Alma ausente’, la primera y cuarta parte respectivamente de la genial elegía del poeta de Granada sirvieron a Morente de soporte literario y literal. Luego, el cantaor de Granada puso todo lo demás con su no menos genial invención musical en tres cortes repletos de angustia y sabiduría.

Para la composición del primero – un austero lamento fúnebre-  recurre a sus procedimientos complejos de construcción, mostrados anteriormente en temas como ‘Omega’ del Omega, o  ‘Martinete’ y ‘La última carta’ de Miguel de Cervantes, ambos del disco Morente, sueña la Alhambra. En el segundo corte se despoja de los elementos electrónicos y vocales utilizados antes, para acompañarse a sí mismo con los solos y sencillos acordes de su guitarra por aires sutiles de soleares, que dan paso a otros no menos sutiles de fandango con remotos ecos de Caracol, al que Morente recordó en numerosas ocasiones a lo largo de su carrera.

El tercer corte, en el que vuelve a los versos de “La cogida y la muerte”, estos los va encadenando a base de la alternancia de recitativos con tonos de siguiriyas y saetas, pero ahora sin acompañamiento alguno, con el único eco de su voz, con esa voz hiriente y poderosa que fue ganando en los últimos años de su vida , una vida que Morente perdió casi a las cinco en punto de la tarde  -como escribió su venerado Federico-, hace exactamente seis meses, seis, un 13 de diciembre de 2010.

4.-CUARTA CONFERENCIA

            El aula de actividades culturales de la Universidad de Navarra, a través de sus amables responsables, Marta, Beatriz y Ekhi, me llamaron para pedirme si quería participar en un homenaje a Morente dentro de su IV ciclo dedicado al flamenco: Pensar el flamenco. Todavía estaba viva la herida causada por la muerte del amigo y maestro y accedí a su petición bajo condiciones que no viene al caso exponer y que luego por razones exclusivamente administrativas una de ellas no pude cumplir. Me horrorizaba la idea de hablar de Enrique muerto, porque aún no había encajado anímicamente esta fatalidad, pero al mismo tiempo me sentía agradecido porque tan lejos de Granada se acordaran y quisieran recordar al maestro. Pensé que era un tributo exento de afán de protagonismo, oportunismo e inspirado sólo por el interés y el respeto al artista desaparecido. La conferencia tuvo lugar en un centro cultural municipal del ensanche de Pamplona, con un auditorio escaso pero que como dije, podía multiplicarse por diez, dado la entrega y el interés que mostró de principio a fin de mi lectura. Siempre recordaré a los organizadores y ese público entrañable que escuchó hablar del genio con un fervor cuasi religioso.

Del contenido de la conferencia que ahora se ofrece he omitido la ‘Carta’ antes expuesta y que abrió mi intervención, y he de confesar que sentí y transmití un claro ahogo emocional durante su lectura y conclusión…

 

“A Enrique Morente, un genio entrañable”

Conferencia en la Universidad de Navarra,  leída el 13-04-2011 en el Centro Cultural Civivox de Pamplona.

Aunque con algunas variaciones, esta conferencia la leí  también el 14 de noviembre 2011, en la sede de la Universidad de Alicante, invitado por Josefina Samper, esposa y viuda del profesor José Antonio Bernicola, luchador durante toda su vida por el saber, la libertad y la democracia. A su recuerdo se la dedico.

 Introducción

Amigas y amigos

La enfermedad y muerte, ocurridas en circunstancias clínicas pendientes de esclarecimiento, de Enrique Morente, produjeron una conmoción  en la esfera mediática de proporciones nunca contempladas anteriormente. No sólo toda la prensa española e infinidad de páginas webs se hicieron eco de las trágicas noticias sino que éstas fueron reflejadas igualmente en los principales diarios y televisiones del mundo entero, y hasta el Sidney Morning Herald de Australia publicó una reseña anunciando el fallecimiento del cantaor. Muchos se dieron cuenta entonces de que había dejado de existir una personalidad extraordinaria del mundo del flamenco y de la música. Muchos nos dimos la triste cuenta de que había fallecido un genio.

Pero no se trataba de la muerte de un genio desconocido y lejano, sino de un genio cercano y amigo. Por eso, nuestros corazones se llenaron de estupor y desconsuelo. Para algunos de los que hoy estamos aquí, la desaparición de Enrique Morente no sólo ha significado la pérdida de un artista único al que admirábamos y respetábamos, sino igualmente la de una persona excepcional con la que tuvimos la gran suerte de compartir y vivir horas inolvidables. Para recordarla y honrarla le dedicamos y celebramos este sincero  homenaje, a través de algunos textos elegidos, urgidos por las dramáticas circunstancias que conocemos; un homenaje emocionado y transido de afecto, en el que he querido incluir unas imágenes inéditas y unos cantes que pertenecen a “Llanto” el último trabajo discográfico de Enrique Morente y que harán el oficio de réquiem hacia su persona.

 

 Paradigma de superación

Enrique representa un paradigma de superación  contra la adversidad de sus orígenes familiares y de sus circunstancias sociales. Y en lo profesional debió superar el “antimorentismo” que lo persiguió desde el inicio y a lo largo de su carrera y hasta después de su fallecimiento.

a)      De los orígenes familiares y sociales

Nace en diciembre de 1942 en el seno de una familia muy humilde de “castellanos”, que es como los gitanos granadinos denominan a los payos. El padre, Juan Morente, la abandona dejando a la esposa Encarna Cotelo sola con dos niños: Enrique con unos meses de edad y una hermana, también llamada Encarna, pocos años mayor que él. Enrique no conocerá nunca a su padre, del que le llegan sólo noticias por las que sabe que tiene un hermanastro, y volcará todo su amor en su madre y su hermana, fallecidas ambas en el 96 y en el 92, respectivamente. La madre tiene que ganarse la vida trabajando de cocinera, una magnífica cocinera,  en algunas casas de ricos granadinos como la de Rodríguez Acosta, banqueros y mecenas de la ciudad. Nace y vive su infancia en el bajo Albaicín, entonces un barrio marginal y castigado duramente por la Guerra Civil y durante la larga posguerra que se vive en Granada. Realiza sólo estudios primarios y entra como monaguillo de la Catedral cantando en el coro de niños de la misma o seises.

Se viene a Madrid a la edad de 16 o 17 años y trabaja en distintos oficios aunque no en todos los que se le atribuyen. Vendedor a domicilio, albañil, zapatero y hasta de gancho de la madre de un amigo que ejerce de adivina en el rastro madrileño. Se libra de la mili por su situación familiar y comienza a frecuentar algunos círculos flamencos de la capital como la peña Charlot. El resto es historia y pertenece a otro capítulo que no corresponde hoy desarrollar.

Sin formación académica salvo la elemental, Enrique Morente se va a ir dotando con el paso de los años como autodidacta de una cultura enciclopédica que ya la quisieran para sí muchos de los que llegan a completar estudios universitarios. Esto va a ser posible gracias a su insaciable curiosidad y a la frecuentación de toda clase de intelectuales y artistas, músicos, pintores, actores de teatro y cine, poetas, escritores, etc. entre los que se contará a muchos de sus amigos. Cuando Enrique iba a cantar a alguna ciudad europea o del mundo no se quedaba sin visitar monumentos o museos importantes de esas ciudades. Así, conocerá el Louvre, el British Museum, el Hermitage, el Moma, o el Gugenheim tanto de N.Y. como el de Bilbao, etc. Recuerdo que comentándole una exposición monográfica sobre el retrato del Renacimiento que yo había visitado en El Prado de Madrid, me dejó asombrado al detallarme un cuadro determinado (Anciano con niño de Ghirladajo)  que a él le había gustado mucho y sobre el que coincidíamos.

Aunque a veces daba la impresión en las entrevistas de que carecía de facilidad de palabra, suplía su falta de locuacidad por la inteligencia e ingenio de sus observaciones, comentarios o reflexiones como se dice hoy en día. Enrique con el paso de los años ha acumulado un fondo de ideas y opiniones que constituyen lo que podíamos llamar un tratado filosófico sobre la vida, el arte, la sociedad y la cultura. Y será parte de este legado suyo el que vamos a recorrer en el tramo final de esta charla.

Otro de los aspectos de superación personal y cultural de Morente lo podemos encontrar en su aprendizaje y uso de la escritura. Enrique publicó varios textos en prensa, sobre todo a la muerte de personajes como Camarón, Manzanita y Lola Flores, el prefacio del libro de un catedrático de francés y doctor en filosofía: José Gelardo Navarro, “Antonio Grau. Rojo el Alpargatero hijo”;  pero también un texto de apoyo a una entrevista mía a Paco de Lucía, publicada en el diario El Sol, en octubre de 1990:

A nuestro amigo Paco

Por Enrique Morente

Yo creo que la persona más querida y admirada dentro del mundo del flamenco de nuestros días es, sin duda, Paco de Lucía. Y aunque ni mucho menos quisiera rebajar al resto de la profesión, ya que nadie es más que nadie, es curioso que, echando un repaso rápido a la historia del flamenco, sólo recuerdo dos casos iguales a Paco, artistas que fueron respetados y queridos como personas, y al mismo tiempo, admirados hasta lo sublime por su obra. Estos fueron: don Antonio Chacón y Carmen Amaya.

            Casualmente, uno representa al cante, otra, al baile, y Paco de Lucía, a la guitarra. Es como si fuera un edificio sostenido por tres columnas, y si una de las tres se quita, el edificio se caería.

            Pero el flamenco, este arte a la vez tan supermoderno y con sonidos milenarios, que se ha hecho en la noche como arte de buscar la vida, entre humo y leyendas de navajas, ha tenido y tiene la suerte de que le broten hombres y mujeres que han roto con los tópicos y que han llevado por el mundo entero, con la máxima dignidad, el corazón de nuestra música clásica española que es el flamenco. 

            En este punto también Paco es hoy líder, porque se encuentra casi siempre en el extranjero, y lo escuchamos menos de lo que quisiéramos en España. Pero el sacrificio tal vez merezca la pena, para que extienda por esos mundos de Dios nuestra música y se la enseñe a esos maravillosos perros lobos que él conoce, como los Chick Corea, los Mclaughlin y otros, y se los traiga aquí para que podamos aprender de ellos con arreglo a nuestras luces.

            Querido amigo Paco: en nombre de todos los compañeros te envío nuestros mejores deseos y aprovechamos para felicitarte…

            ¡Ah, recuerdos del Pollito de Graná!

Lo triste de la historia es que a la inversa,  las únicas palabras que yo he podido encontrar en prensa de Paco de Lucía dirigidas a Enrique Morente han sido sólo las pronunciadas tras su fallecimiento…

La carta que escribió y envió al crítico sevillano MMM, “Crítica a la crítica”, es una pieza paradigmática en el arte de refutar y luego leeré alguno de sus párrafos más certeros. Enrique mantuvo correspondencia epistolar con infinidad de personas del mundo del flamenco y de la cultura. Desgraciadamente, el saqueo infame que sufrió su casa durante los días de su agonía ha hecho que se pierdan esos escritos con el robo de su ordenador. Pero con el tiempo, los destinatarios de esa correspondencia irán sacándola a la luz, me atrevo a suponer. Yo mismo fui testigo directo en su casa de Granada del dictado de cartas a su hija Soleá, que ejercía de secretaria circunstancial, alguna de las cuales, relacionadas con el flamenco, me las entregó el propio maestro para que yo las conservara. También conservo un documento inédito de gran valor que él me dio y que algún día se hará público. Se trata de un divertido guión para un corto cinematográfico del que Morente era autor y cuya filmación tenía la intención de dirigir él mismo…

b)     De la hostilidad profesional

El otro de los capítulos de superación de Enrique Morente es el de la lucha, cual Sísifo flamenco (ya en el año 1970 en el programa de TVE “Rito y Geografía del cante afirmaba: Me llaman el asesino del cante flamenco, en declaraciones a J.M. Velázquez Gaztelu) que tuvo que afrontar contra la oposición constante de que fue objeto desde los inicios de su carrera por parte de personas y sectores del flamenco, oposición que yo llamé en “E. M. la voz libre”, el antimorentismo.. Consistió en negar la autenticidad de la esencia cantaora del maestro -como él mismo llegó a señalar- o en despachar sus actuaciones, obra o algunas de sus creaciones más significativas con descalificaciones ofensivas y humillantes. Valgan los siguientes ejemplos:

“Pero es lo que estamos hablando, quieren vender y no saben cómo. No venden el auténtico flamenco y venden mierda. Y eso me rebela. Soy el papá de Poveda y Arcángel, los únicos que estamos intentando hacer algo. Estaba Morente, pero últimamente se ha venido abajo, le está haciendo más daño al flamenco que otra cosa. Las fusiones son confusiones y engañan a la gente… ( El Pele. Diario de Jerez 16-11-08, entrevista para su disco disco: 8 guitarras y un piano)

Otras veces se le descalificaba por omisión:

“El flamenco tiene vitalidad y raíces profundas, pero se halla en un proceso de desertización paralelo al sistema ecológico…atraviesa un periodo de confusión y, salvo excepciones?, está perdiendo sus referencias. Camarón fue el último exponente de un modelo de cantaor. …”. Kiko Veneno, El País 4-9-2005.

Estas declaraciones no impidieron que el mismo personaje dedicara el día 15 de diciembre también en El País un poema fúnebre, bastante malo en mi opinión, a Morente… Como escribió muy acertadamente el cantaor jerezano José Mercé el día anterior en las páginas del citado diario: “Hoy le lloran, ayer le criticaban”.

Un antimorentismo que no se ha extinguido ni tan siquiera tras su fallecimiento,

“Acerca de la verdadera evolución en el cante, hablaremos todo lo que sea menester en próximos programas. No obstante, apuntaré someramente que discos como “Omega” o “Pablo de Málaga” son pura basura y un insulto a la inteligencia.” (Conrado Medina en su programa radiofónico, titulado  “Oído al cante”, el 16-12-2010).

Se podría aplicar el refranero a este obtuso personaje objetándole que no hay peor sordo que el que no quiere oír o recordándole que no ofende quien quiere sino quien puede…

Sabiduría

a) personalidad humana y artística

A pesar de este y otros detractores, Enrique Morente se ha ganado a pulso una fama casi indiscutible de hombre sabio, de maestro como artista y como persona. Destacaré esta última vertiente a través de opiniones de terceros, de anécdotas y recuerdos míos y sobre todo de sus propios actos y palabras. He limitado a dos capítulos la gran variedad de asuntos que han ido ocupando y preocupando al maestro durante los últimos cinco años. En estos he recogido unos contenidos posteriores al año 2006.

Crítica a la crítica

Decía anteriormente que Morente llegó a alcanzar un gran dominio del arte de la escritura y lo podemos comprobar de nuevo reflejado en la carta abierta que dirigió al crítico de flamenco sevillano Manuel Martín Martín, al que  llegué a llamar enemigo público nº 1 de Enrique, por su  ensañamiento permanente contra el cantaor desde las páginas de Diario 16 de Andalucía, primero, y luego de El Mundo, también en su edición andaluza. Esa persecución no impidió que le dedicara durante media hora los mayores elogios y ditirambos con motivo de la presentación de un recital de Enrique Morente y Juan Habichuela en Almería en el verano del 94, presentación para la que fue contratado inexplicablemente por la peña El Taranto de la localidad. Harto un día de los ataques injustos y difamatorios, no sólo contra él, sino también contra su hija Estrella y otros artistas flamencos, todos ellos no gitanos ni mairenistas, Morente publicó en octubre del 2007 un extenso escrito, en el cual no solamente replicaba a las agresiones verbales del individuo mencionado sino que también señalaba algunas de las contradicciones y corruptelas en que había incurrido de manera sistemática el aludido y una buena parte de los críticos de flamenco en Andalucía y Madrid…

           A raíz de dicho escrito -que fue firmado por numerosos artistas y profesionales relacionados con el flamenco entre los cuales, Miguel Poveda, Arcángel y Paco de Lucía-, el crítico interpuso una querella judicial contra Morente, cuya vista pública debía haberse celebrado hace unas semanas (a principios de 2011) en la Audiencia de Sevilla, de no haber ocurrido el fallecimiento del cantaor.

Seguiré abundando en los rasgos que caracterizan la personalidad humana, aunque a veces es imposible separarla de su personalidad de artista.

Le preguntaron una vez a Estrella si no había sentido la necesidad de “matar al padre”. Esto en correspondencia con una anécdota que contaba Enrique de su amigo el profesor de la Universidad de Alicante José Antonio Bernicola, también fallecido hace dos años escasos, cuando este lo llamó un día por teléfono diciéndole que se fuera para Alicante a comerse una paella y a “matar al padre”, a lo que Morente le respondió que para el arroz estaba de acuerdo pero que esperara tres años para matar al padre porque sus niña (Estrella) era todavía pequeña y no estaba bien dejarla huérfana….

¿Usted no ha sentido nunca la necesidad de matar al padre? Le preguntan a Estrella

“Pero es que Enrique Morente no es un padre ni un productor ni un artista normal. Él siempre se sale, no quiero decir de la lógica, porque él la tiene, sobre todo en cuanto a la parte artística, pero me refiero a que consigue aciertos indiscutibles y que le llegan a la gente de manera inmediata y de una forma muy profunda. Me conoce como artista, como cantaora. En él busco siempre, porque encontrarte con él es como abrir el grifo, y nadie desperdiciaría eso. Y no es sólo mi trabajo. A mí también me apetece mucho involucrarme en lo que él está haciendo, en su submundo de textos, de músicas nuevas, de intentos nuevos, con aparatos que de pronto le llevan nuevos sonidos y a mí me produce mucha curiosidad. Es una golosina para cualquiera que le interese el arte. No es porque sea mi padre, es que es la bomba…”.

Uno de los rasgos más destacados de la personalidad de Morente fue su trato amable hacia toda clase de personas y especialmente hacia los jóvenes artistas. Encontramos numerosos testimonios de estos en los que le reconocen su ausencia de autoritarismo o le agradecen su actitud generosa siempre en sus relaciones con él. Pedro Sierra, un joven y notable guitarrista nacido en Barcelona, pero residente en Sevilla nos contó el siguiente episodio:

“Estaba yo metido en el estudio de música grabando mi disco Nikelao y recibo una llamada telefónica de Morente: Sí, ¿quién es? Soy Enrique. ¿Enrique, qué Enrique?… Enrique de Graná… ¿Enrique de Graná? Yo no conozco a ningún Enrique en Graná… ¡Ah, no! ¿Quieres que te cante un fandanguillo?”.

El tocaor fijo de Morente durante los últimos tres años, el guitarrista gitano  de Madrid, David Cerreduela, muy afectado por la desaparición del cantaor, afirmaba que con su muerte él creía que no había justicia en la tierra. También afirmaba que nunca nadie lo había tratado de manera tan legal como Enrique y repetía: “Me gustaría acabar pareciéndome a él…”.

Retrato de Enrique de paisano

Con el paso de los años y su afición a la buena comida y bebida tenemos la visión de un hombre recio, de cuello, tórax y estómago prominente, pero desde su juventud y hasta bien entrado en la madurez Enrique tenía lo que se dice todo un tipito. Se vestía con informalidad – nunca se ponía corbatas que no le gustaban- pero de manera elegante y moderna, es decir a la moda, aunque con gusto original. En el escenario solía gastar botines un tanto extravagantes, particularidad que muchos han observado y fotografiado en detalle. Vestido de calle y en invierno, le recuerdo un gesto inveterado usando durante años un chaquetón marrón de piel vuelta, con solapa forrada con la que se tapaba invariablemente el cuello y la boca cuando salía de un local cerrado al frío de la calle…

Retrato de Morente en el escenario

PALACIO DE CARLOS V. Enrique Morente y Pepe Habichuela ofrecieron un recital inolvidable. 5-4-08

INMENSO. Enrique Morente cada día canta mejor y sorprende más. Anoche el público abandonó el Palacio de Carlos V con el alma completamente conquistada por esta garganta de voz áspera y aguardentosa que ha creado su propia y exquisita forma de interpretar el flamenco. La noche era fría, ya lo anunció el maestro, que con mucha gracia pidió perdón por no tener estufas para la ocasión, pero el respetable acabó de pie y encendido. No había espacio para el frío. Ya estaba muy inspirado cuando empezó con las alegrías, en las que rió con esa mueca que hace que sus ojos desaparezcan de su cara. Después de unos tangos, sonó un móvil. Morente paró y dijo con toda la naturalidad del mundo: «Ese es otro tono»..

Retrato de entrevista

Enrique Morente habla con una voz suave, da una impresión de timidez y sensibilidad, modestia y sencillez. Su voz es débil, lejos del chorro de pasión que regala desde el escenario.

El tiempo

El pope del quejío y el cante jondo es el mejor y el más grande por su caudal de sabiduría, su impenitente curiosidad y su innegable bondad. Las vigilias le han desordenado el pelo y le han acuchillado la voz…. Dueño de una erudición catedralicia, sabe que el mundo se mueve, aunque haya visto a gentes negarlo.

-Usted afirmó que el tiempo juega a su favor…

Y otras veces en contra

-Da la impresión de que el paso del tiempo le obsesiona…

El tiempo es muchas veces angustioso. Hoy vivimos todos en un mundo ajetreado: demasiados viajes, demasiados compromisos, y uno tiene tantos proyectos, tantas cosas por hacer. Al final estamos más solos que nunca.

Bondad

Durante el viaje a Argentina en Febrero 2009 compartí muchas horas con el maestro. Entre varios detalles que recuerdo, Enrique compró todos los muñequitos, muchos, que llevaba en una cesta un vendedor ambulante, casi un niño, que se acercó a nuestra mesa en un restaurante de la ciudad de Villa Carlos Paz, cerca de la ciudad de Córdoba, donde Morente acababa de ofrecer un recital gratuito. Todos los numerosos invitados a la cena  nos fuimos con nuestro correspondiente muñeco.

¿Cómo entiende la tradición?

Se trata de traducir la tradición. La tradición es nuestra memoria, nuestros antepasados, los sonidos que no existen porque sólo están en el oído de quien los ha escuchado de quienes ya no viven. ¿Cómo traduces eso a un tiempo como el que vivimos? Ése es el proceso, una cosa muy angustiante.

 

 Premios

La Peña flamenca Enrique Morente de Oviedo propuso la candidatura de Enrique Morente al Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2009. No pudo ser, pero el maestro recibió innumerables apoyos de instituciones oficiales y de personas. (Aunque no de algunas que se apresuraron a participar en los primeros homenajes que se le hicieron tras su muerte) He seleccionado esta carta al director de la peña del señor Amable Liñan, premio Príncipe de Asturias de las ciencias 1994 :

“Me complace saber que hay un movimiento de apoyo a la candidatura de Enrique Morente para el Premio Príncipe de Asturias de las Artes de este año 2009. Me uno con estas líneas de apoyo entusiasta a esta candidatura”.

“Yo, con una actividad profesional ligada al mundo de la enseñanza e investigación en las ciencias aeronáuticas, por estar atento a las creaciones literarias y artísticas que enriquecen nuestra vida intelectual, tengo una deuda de gratitud con Enrique Morente por lo que contribuyó a enriquecer la mía”.

“Mi admiración por Enrique Morente creció posteriormente con sus aportaciones tan personales al Arte Flamenco y, en particular, con aquellas creaciones de sus tan frecuentes homenajes a los poetas españoles, en los que resalta la íntima relación entre el Arte Flamenco y la Poesía”.

“Agradezco muy especialmente las circunstancias personales que me otorgaron el privilegio de su amistad y con ella del conocimiento de sus cualidades humanas excepcionales, que complementan a sus cualidades artísticas convirtiéndole, a mi juicio, en la figura cumbre actual del Arte Flamenco”.

Solidaridad

Enrique Morente ofreció un concierto en Orihuela dentro del centenario de Miguel Hernández, porque le debo tanto que ni con cien conciertos le voy a pagar. Lo que no es común es que los honorarios íntegros fueran para Amnistía Internacional, por si con esta pequeña aportación se evita que alguien, aunque sea una persona, sufra los atropellos que Miguel sufrió.

Rostro humano

-Por cierto, Enrique ya es abuelo.

Tengo dos nietos de Estrella, y digo yo que me irán llegando más.

-¿Los maleduca?

La generación de ahora son grandes aparcadores, y la justificación es que los abuelos maleducamos; no se dan cuenta de que el amor nunca hace daño. Ni de que la mala educación está en la deshumanización.

-¿Tiene arreglo el mundo?

-¿Qué es la amistad?

Una herramienta imprescindible para andar por la vida.

– Un mensaje para los internautas.

Que tenemos que aprender a convivir. Que la inmigración es imprescindible, aunque sólo fuera para reparar tantos siglos de injusticia. Y que hay que tener conciencia, y ponerse de la parte que se tiene uno que poner.

¿Conoce el proyecto urbanístico del Cabanyal?

Lo suficiente como para apoyar a la asociación de vecinos que defiende la supervivencia de uno de los barrios con más sabor de la ciudad. Estoy informado y tengo plena conciencia de lo que está pasando en el barrio. El Cabanyal, como el Albaicín o Lavapiés son corazones importantes de las ciudades. A mí me mueve ver que la gente sufre injusticias inmobiliarias que siempre benefician a los ricos, a unos pocos, mientras los que menos tienen pagan el pato y se les destroza para el resto de su vida. Tirar el Cabanyal es una barrabasada, como también lo sería tirar la Lonja o la iglesia del Carmen.

Sobre la política

El mundo está viviendo unos momentos muy duros. La crisis más profundas no son las nuestras, hay otras. Nuestra clase política está en una lucha feroz por el poder y esto angustia al ciudadano en el que crece la desconfianza. Yo no tengo carné político; yo pertenezco al partido de la libertad y de la democracia, pero me preocupa la corrupción, que cada vez crece más, y que a los jueces que la combaten, como Garzón, se les ataque. Esto es malo para la derecha y para la izquierda. Tengo confianza y esperanza en que el pueblo sepa elegir y acertar.

Sobre sus discos

En un corte central de Pablo de Málaga, una soleá sin guitarra y con percusiones, al final usted apunta una saeta que acaba con unos sorprendentes ayeos atonales y seriales nunca cantados ni escuchados antes en el flamenco.

Lo que he tratado ahí es reflejar los horrores de las guerras del mundo moderno. La guerra de Irak, por ejemplo, cuando he visto en televisión a esas madres y a esas abuelas que encuentran a sus hijos muertos,  destrozados y lanzan esos gritos de desesperación desgarradores.

No todo en el disco es dramático. Usted ha volcado en el mismo también dosis líricas o satíricas.

Hay dos temas que se diferencian de los demás. El primero es como una nuba o canto andalusí, en el que he unido a la Orquesta Chekara de Tetuán -con la que he colaborado en  muchísimas ocasiones- y a la rondalla  del Albaicín a la que llamo Orquesta de Cuerda del Albaicín, mi barrio. Y en ese tema canto un soneto de Góngora…Al otro corte, Buzón de voz, le he puesto letra mía. Va en ritmo de tangos y de rumba-rap. Y es como una denuncia de la incomunicación a la que hemos llegado los seres humanos en los tiempos de la comunicación, aunque eso sí, contado y cantado en clave de humor…

Sensibilidad

Después de la entrega del Premio Especial del Ojo Crítico 2009, a Enrique, nos contó esta anécdota que dice tanto de su rica personalidad humana y artística.

Mi último recital de Chicago con Tomatito (2005)  fue uno de los mejores que había dado en mi vida y que Tomatito me aseguraba sinceramente que había sido un monstruo. Yo creía que se había debido al hecho de que por la tarde, antes del concierto estuve visitando una exposición de pintura impresionista, en un museo cercano a la sala de conciertos, y me había sentido muy emocionado por la contemplación de un cuadro de Renoir. Un cuadro “muy burgués, muy clásico”, pero que sin embargo me produjo una fuerte emoción, y que era esa emoción la que me inspiró ese recital.

También contó que por causas inexplicables ese concierto no se grabó y que había agarrado un cabreo monumental. En cambio, tras su finalización, se le acercó un desconocido que le entregó una cinta grabada de un recital que él  había dado también en Chicago, sólo que 40 años antes, en un lugar perdido del que no se acordaba ni del nombre…

Compromiso social

Cuando me planteo un disco nuevo me cabrea no implicarme en nada de lo que pasa.

Nana de Oriente” es un canto de paz y reconciliación. Va dedicada a la conflictividad que hay, que sufren los niños, en Oriente Próximo y que vemos todos los días en el telediario. Pero es un asunto difícil porque no quiero ahondar demasiado en el tema para no caer en la demagogia barata y en el oportunismo de jugar con la guerra y estas cosas. Es un asunto delicado. Si lo haces puedes resultar un tipo asqueroso demagógico y si lo dejas de hacer eres un despreocupado al que no le importa nada y que no piensa más que en sí mismo. No es fácil, creo que la clave es hacer las cosas lo más sinceramente posible.

Su concepto de patria

En el disco “Pablo de Málaga” se escucha la voz de Picasso diciendo que se siente muy español, pero más de una vez Morente ha dicho que no entiende el concepto de patria de manera chauvinista…

Claro que no, porque las patrias y las banderas han costado mucha sangre, mucha barbarie y sufrimiento. Pero Picasso dijo eso en un momento del exilio, cuando llevaba mucho tiempo fuera de España y no podía volver a los lugares que recordaba y donde había vivido. Aunque estoy seguro de que él se sentía más cerca de las ciudades y los rincones y los barrios que de las patrias.

El futuro del flamenco

Creo que el futuro del flamenco pasa por su capacidad de abrirse a otras sensibilidades musicales. Si no lo hiciera, si los cantaores y tocaores actuales se limitaran a repetir lo que han hecho sus antecesores, el flamenco terminaría siendo una manifestación folclórica más, tan bella como fosilizada. Y que conste que a mi encanta el folclore. Pero el flamenco, a día de hoy, está muy vivo, sigue siendo un mundo en el que abunda la imaginación y la creatividad. No es una música de museo.

b).- Ingenio y sentido del humor 

Y ahí vuelve a sacar otra vez el “genio” de Pericón

-Enrique se ríe de sí mismo

-¿Lo de “El Ronco del Albaicín” fue idea de un periodista determinado? Lo he leído en un diario gratuito de Madrid, y la verdad es que fuera de contexto queda un poco feo…

Sí, eso son tonterías mías, es para quitarme importancia.

En la Casa de América de Madrid. Festival de Poesía y antes de cantar “El ángel caído” de Antonio Vega

No me gusta decir lo que hago, pero como hoy estamos así en sitios íntimos de poesía, me vuelvo un poco parlanchín. Me he tomao un whisky ahí, pero no estoy borracho, estoy fresco, pero no me gusta ser parlanchín en el escenario…

Cuando le dio por nacer un día de Navidad ¿Fue que ese día le dio un punto mesiánico?

La verdad es que me ahorro en cumpleaños, porque como están todos borrachos de la nochebuena el día anterior, sale barato…

Una curiosidad. ¿Por qué ilustra su recital del Palau con un dibujo, un retrato suyo, y ya no deja que le hagan fotos?

Porque estoy un poco gordo. De hecho, procuro que ahora me fotografíen de espaldas.

El primer cantaor que recuperó la costumbre de sentarse en la silla. ¿Por qué?

Es que antes no había AVE y llegabas derrengado de los trenes. Y luego descubrí que si te sentabas podías tener dos cosas a mano: a la izquierda, la guitarra, más cerquita del oído, y a la derecha el vasito de whisky. Solucionaba lo de agacharse p’a echar un traguito.

-A usted la noche y la mala vida no han conseguido fastidiarle la garganta.

Cada día la tengo más estropeada, pero no le hago caso y canto con el corazón y la cabeza.

¿Es verdad que tiene 25 hermanos o es una leyenda urbana?

Cada vez que cojo un taxi me sale un hermano. A mi padre le llamaban «carajo de romana», pero no está bien hablar de los muertos.

-¿Cómo es el marido, el padre Morente?

Pues soy muy vago. Aunque siempre me veáis en proyectos, tengo un sofá muy viejo que lo tengo «derrengao» de usarlo. Allí leo, y pongo la tele para dormir.

-Entonces no se jubila ni a tiros.

¡Yo voy a durar más que un martillo «enterrao» en paja! Además, aunque quisiera parar no tengo más que encargos, y si no, me lío yo solo. Hay que aprovechar lo que viene, que he tenido temporadas de colgar la quijada del techo.

¿No tiene sangre gitana?

A veces sí soy muy gitano… cuando me da la gana.

Primero fue Estrella, Estrella Morente, una de las más grandes y carismáticas cantaoras actuales. Pero ahí no acaba la cosa. Porque en este álbum, Pablo de Málaga, se incorpora a la saga otra voz y otra presencia, la de su hija Soleá, que canta como los ángeles (flamencos, claro) en la emotiva «Nanas de Oriente».

Sí, claro que estoy orgulloso, pero como me sigan saliendo cantaoras y cantaores voy a tener que poner una tienda del cante. Lo hacen bien, sí, sí, si es que ése es el problema, que lo hacen bien, si lo hicieran regulín, un poquillo por aquí, otro poquillo por allá, podría decirles que no, pero de la manera en que cantan, sus padres tenemos que ayudarlos en todo lo que podamos.

-¡Ni que tuviera sobornadas a las musas!

Si me acuesto tarde, las musas acuden. Si madrugo, es cuando desaparecen. La noche es para tomar copas e inspirarte.

Y eso que cuando leí lo del cante «p’atrás y p’alante» que dicen que hace, creí que iba a ser como hablar con un físico de partículas.

Eso lo dicen porque me gusta el cante antiguo, recordar el camino andado, pero al tiempo me apasiona lo más vanguardista, y avanzar hacia ello.

También he oído decir que hace flamenco torcío. ¿Eso es bonito o feo?

Llevan bastante razón. A mí me gustaría ser un chico más recto y más formal, pero no me sale.”.

-Dígame una cosa, ¿por qué un ronco suena tan bien?

En el flamenco hay una cosa rara y es que un cojo puede bailar muy bien.

Durante años Morente no hablaba nunca en los recitales. Era un poco mala follá de Graná. Llegaba, saludaba, cantaba, daba las gracias y se iba, pero en los últimos meses se volvió bastante locuaz, decía que se acordaba de Chano Lobato…

Cantando a “José Luis Borges”  5-3-2009  Fuenlabrada

Llegó cansado a Fuenlabrada a la vuelta de su viaje de Argentina en marzo del 2009…Comenzó cantando por granaínas y en medio de la primera copla y de la segunda, sacó una cuartilla del bolsillo de su chaqueta y cantó leyendo el texto escrito siempre por el mismo estilo. Luego, Enrique, explicaría:

“He sacado un papel y algunos habrán pensado que me he vuelto un intelectual, pero no, aunque ya me gustaría serlo. Es que no quería traicionar la poesía de José Luis Borges que me he traído de Buenos Aires. Sí ya sé que no es José Luis sino  Jorge Luis Borges, pero es que cuesta tanto trabajo al pronunciarlo, JORGE LUIS BORGES, que me hago polvo la garganta y luego no puedo cantar…”

En el concierto de Morente y Lagartija Nick, 21-6-2008. Sala La Riviera de Madrid

Aquí volvió a reinventar lo que yo llamo las saetas dodecafónicas o atonales del tema Compases y silencios del disco Pablo de Málaga. Tras el concierto le dije que las había cantado de forma distinta a la de la presentación disco en el Reina Sofía, y me contestó:

Si todavía no me las sé

También, en la Sala Riviera, 10 años antes, en la primera presentación del Omega, durante los ensayos previos al concierto, se le acercó Joaquín Cortés y le dijo que quería llevarse a Estrella para su compañía de baile. Enrique le contestó  que la niña estaba estudiando dos o tres carreras y que cuando las terminara, volviera a preguntárselo.

¿Y en la retirada ni pensar?

Me la he planteado muchísimas veces a todas las edades, cada vez que tenía un fracaso. Pero mientras me quede un poco de voz, ¿para qué me voy a retira?

-Voz y corazón. Porque lo conserva igual que a los veinte años.

Con un poco más de whisky.

Morente es objeto de estudio continuo. Se filosofa y teoriza mucho sobre su idea y concepto del flamenco ¿Hasta qué punto se identifica con lo que lee por ahí?

Pues, mira, hay de todo. Algunas veces no me conozco ni yo mismo con lo que leo, otras veces aciertan algo, otras dan en el clavo y entienden qué es lo que yo hago…incluso yo mismo doy definiciones de mí mismo que no tienen nada que ver…qué difícil.

-En el libro gordo de Balbino, ¿todo lo que cuenta es cierto o se  ha inventado muchas cosas? Le preguntaron:

Hombre, no todo es cierto, yo soy gran discípulo del Pericón. Cuando Rafael Romero “El Gallina” se quería meter conmigo, llegaba al tablao Zambra y gritaba: “¡Un momento! ¿Quién es el más embustero del flamenco?”. Decían todos: “Pericón”. Y decía El Gallina: “No, el más embustero es este, señalándome a mí”. Jajaja. Porque cuando faltaba, le decía yo al dueño de Zambra barbaridades por teléfono. Una vez le llamé que estaba en Guadix, que había llovido y un torrente muy grande con la rambla llena de agua, no me podía meter, que no podía salir del pueblo. Era mentira…

De su perro

¿Qué tiene de especial su perro, que lo nombra tan amenudo? ¿Es que es un gran flamenco también?

La verdad es que está cada día mejor de la voz. Está de la voz últimamente genial, jejeje. Yo, realmente, al perro lo contraté para un tema y grabé una bulería de broma que nunca la he sacado y canta el perro ahí ¡más bien! Cuando se lo he puesto a algún amigo han mirado alrededor preguntando que dónde estaba el perro. Y les he dicho, no, no, ¡si es un cantaor más!

Es cierto. A mí me lo hizo escuchar en una ocasión y los ladridos entraban muy bien por bulerías, y me dijo que era para enviárselo a MMM. Yo le disuadí de que lo hiciera…

Sobre últimos discos en directo

Por fin un directo oficial de Enrique Morente. ¿Por qué ahora?

Debajo de la mesa camilla o debajo de la cama, no sé exactamente dónde encontró Aurora (su mujer) una caja con cintas y eso. El último disco que hice fue el de Picasso (Pablo de Málaga) y un día mi mujer va y me dice: ‘como hagas otro disco de Picasso nos tenemos que ir fuera de España. Haz algo muy flamenco, algo de flamenco clásico’.

La culpa de esto la ha tenido Aurora. “Me dijo: ‘A ver si grabas un disco bueno ya, que la tarjeta está tiritando’.

El directo es necesario, como el estudio. En el directo te llevas sorpresas agradables…como en el “Etnosur” de Alcalá la Real de hace dos años. Miles de hippies allí, todos muy cívicos y tal viéndome. Todos con sus perros, y no veas lo bien que se portaron los perros, el mejor público que he tenido… para que luego digan que si maleantes y tal…y no había ni policía…

¿Compromiso social?

A pesar de haber sido un rebelde y un luchador  contra las adversidades de su vida, tiene la humildad y lucidez para confesar:

No sé, yo sé que soy un arreglador de mundos frustrado. La verdad que no nos hemos cansado ni nos vamos a cansar nunca de arreglar el mundo, pero hay muchas veces que pienso que es el mundo el que nos está arreglando a nosotros…

Cierre súbito

Y quería terminar con un resumen de la praxis y filosofía de Enrique Morente  –antes de que nos la manipulen- que ha quedado reflejada en su obra y en su pensamiento. Se  trata en síntesis de los 5 puntos siguientes que titulo, de manera paradójica como “Decálogo de ortodoxia morentina”:

1) libertad y rebeldía frente a toda imposición, dogma y autoritarismo.

2) sinceridad frente a hipocresía

3) Pureza frente a puritanismo

4) ironía frente a afectación

5) Transgresión frente a repetición y convencionalismo.

5.-90 COPLAS POPULARES Y 4 POEMAS

Las coplas populares recogidas en este capítulo pertenecen por un lado a la última discografía de Morente a partir de Pablo de Málaga, y por otro a una serie de recitales  y actuaciones diversas del maestro, que van desde sus inicios profesionales y primeras apariciones en televisión hasta sus postreros conciertos. Son coplas nuevas que no aparecen en mis otros trabajos sobre el cantaor y que al añadirse a las anteriores publicadas por mí configuran, si no el repertorio popular total de Enrique Morente, sí desde luego, el más completo de cuantos se hayan podido ofrecer hasta la fecha. El repertorio popular total del genio sólo podría ser conocido el día que alguien fuese capaz de rastrear toda su obra impresa, es decir todos sus discos más todas sus colaboraciones para otras artes, y además, todos, absolutamente todos, los recitales que ha dado en su larga carrera, y esto es así porque en casi cada uno de esos conciertos Morente ha debido de interpretar alguna copla nueva no cantada con anterioridad. Naturalmente se trataría de una tarea prácticamente imposible de llevar a cabo por la dificultad insalvable de reunir grabaciones de todos esos centenares de conciertos, pues en muchos casos no se registraron, o, si se llegó a hacer, a saber dónde se encuentran…Podría decirse –como ya mencioné y dijo Pepe Habichuela- que el repertorio popular de Morente es infinito y ¿quién puede medir lo que no tiene fin?

Con toda certeza, debo afirmar que afortunadamente es mucho más lo que conocemos que lo que nos queda por conocer, al revés de los que sucede con los icebergs: la parte visible es muy superior a la que resta invisible.

Rastreando el origen de estas 90 coplas me he llevado sorpresas. Algunas las creí de procedencia culta, de autor; pero eran populares, y otras, que las creía como tales resultaron ser cultas. Y ratificaciones en cuanto a la calidad de las mismas y a las fuentes de inspiración. Morente mantiene su compromiso ético y estético de no cantar cosas banales, lo que no significa que siempre sea grave o solemne: ahí está la de “mi burro” o la del “valor de los chavales”, como ejemplos…Ratificación en las fuentes escritas y cantadas. Con relación a las primeras, sigue desempolvando maravillosas coplas del magno cancionero del insigne Rodríguez Marín. Sus Cantos Populares Españoles (C. P. E.) le nutren de savia lírica y él la transforma en materia flamenca creando versiones originales morentinas for ever. De los cantaores del pasado, se alimenta como antes con los grandes maestros: Matrona, Vallejo, Caracol, Pastora…no para remedarlos servilmente sino para revitalizar que nunca empobrecer sus cantes.

Debo confesar humildemente que han permanecido unas cuantas coplas sin “identificar”. Mis conocimientos actuales no me lo han permitido y no he podido acudir como en el pasado a preguntarle al maestro (esta es una de las muchas conversaciones con él que se han quedado pendientes por nunca jamás). Solicito la indulgencia de mis lectores y apelo a su interactividad por si me quieren orientar: todos saldríamos ganando…

En cuanto a la adscripción de cada una de las coplas del repertorio y como era de esperar son mayoría las pertenecientes a los palos básicos: soleares, tangos-tientos y siguiriyas. Pero, atención , el mayor número de las mismas entra por bulerías (23), ¡y qué bulerías! “¡Para que luego digan que Enrique Morente no sabe cantar por bulerías!”, como me dijo hace mucho tiempo don Juan Carmona Habichuela.

 

Alegrías

Cantada en Flamenco de Ayer y de Hoy, 1975 TVE, presentaba Fernando Quiñones

1. El saber no te ha valío

Tú te tienes porque sabes

Yo me he burlao de ti

Y tú no lo has comprendío.

(Del repertorio por alegrías de Antonio Mairena)

———

Peña Joselito Téllez, Fuente Palmera, Córdoba, 1984

2. Pa las cuestas arriba

Cojo mi burro

Que las cuestas abajo

Yo me las subo.

(Refranero español. Sobre el burro. Canta  la Niña de los Peines por fiestas: En el burro mando yo/yo soy el ama del burro/cuando quero digo arre/cuando quiero digo so)

——-

Festival Cajamadrid. Teatro Albéniz 2006

3. Que murmuraítos son

Los pasitos que yo doy

Otros tropiezan y caen

Y no los murmuraba yo

(Del repertorio de Manuel Vargas y Pepe Marchena)

——-

Teatro Carlos III, San Lorenzo de el Escorial, 13-06-2009

4. Si quieren saber, señores

Lo que valen los chavales

Se lo pregunten a Francia

Que los franceses lo saben

(No he encontrado referencia ni cantada ni escrita de esta copla. ¿Versión original de Morente?)

————–

Teatro Campoamor, Oviedo 21-11-2009

5. La señá Mariquita

La confitera

Me daba dulces pa que la quiera.

(Del repertorio por alegrías de Antonio Mairena)

Bulerías

XV Bienal de Sevilla 11-10-08

  1. Si yo encontrara la estrella

Que me guiara, yo la metería…

(La ‘Estrella’ por bulerías. No me consta otra referencia de que Morente haya cantado ‘La Estrella’ – cante original por tangos- en compás de bulerías)

——–

Las ocho coplas que siguen son de ‘Bulerías del círculo’ del disco Morente flamenco 2009 (Argentina). Grabadas en el Festival de Orihuela de 2007

  1. Dijites que me querías

Y olvidándome tú estabas

Cuando tú me lo decías.

  1. Válgame dios, compañera

Fatigas de muerte siento

Cuando te vas de mi vera.

  1. En la torre estaba haciendo

Por la noche y por el día

Están los gitanos locos

Bailando por bulerías.

Ya, ya que me estoy cayendo

Que de la borracherita de vino que tengo

  1. Yo tengo un reloj de plata

Que se atrasa si no vienes

O si vienes se adelanta.

(Las cuatro coplas anteriores son del repertorio por Zambras (con orquesta) de Manolo Caracol)

————-

  1. (Cantaba la de los Peines

Que en la esquinita estaba parao)

Quién será aquel soldadito

Que en la esquinita estaba parao

Con sus botitas de montar

Y el pantalón colorao.

————

  1. Ay, mamá, que me gusta a mí el son

De ese militar

Con el son tan marcial que llevaba

Con el son tan marcial ran tan plan.

(Las dos coplas anteriores son del repertorio por bulerías o fiestas de la Niña de los Peines)

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Las ocho coplas que siguen son de ‘Bulerías de la Plaza Larga’. Disco Morente+flamenco 2010

(Fiesta por bulerías)

  1. Le pedí a mi Dios

Si Dios no te perdona

Lo que t’ he perdonao yo

(Repertorio por bulerías de la Niña de los Peines)

————-

  1. Si lo callo reviento

Y si lo vengo a publicar

Me muero de sentimiento

(Popular. ¿V. o. de Morente?)

————–

10.  Amanece el    sol

Y se manifiestan las penas

Que tiene mi corazón

(Del repertorio de la Niña de los Peines: Amarillo sale el sol…)

———

11. Serán unos      delirios tan grandes

Verte y no poderte hablar

(Popular, soleá nº 36 en Enrique Morente, la voz libre. Del repertorio de Tomás Pavón)

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12. Donde    pongas el pie

Pon primero tus sentíos

Porque te puedes caer

(Popular, ¿v. o. de Morente?)

———

13.  Esta      flamenca valiente

Y en su boquita catorce llaves

Por el interés del dinero

Comió de sus mismas carnes

(Popular, ¿v. o. de Morente?)

———

14. Te dejo en el mundillo

Me vengo llorando

Si no me quieres, flamenquita mía

Me vengo llorando.

(Popular. ¿versión original de Morente?)

———

(Cuplé por bulerías)

15. En el      medio de la Plaza Larga

Yo vi una mocita flamenca y juncal

Si me dieras un beso, morena,

Yo te lo devuelvo y estamos en paz

Pero a mí me dijo que no puede ser

Que porque estamos en medio del día

Y es la bulería que de los calés

(Pastora Pavón, Niña de los Peines, grabó en 1932 esta ‘Fiesta creación’: En el barrio de la Macarena, me dijo un mocito en gracioso ademán/si me dieras un beso, morena/yo te lo devuelvo y estamos en paz/pero yo le dije esto no pué ser/porque de devolvérselo usted no querría/y yo ‘prefiría’ quedarme sin él

(Estribillo)

16. Bulerías,      venga bulerías

El ritmo de hoy que quieren bailar

El ritmo de hoy de la actualidad.

Y esta es la verdad

De mi corazón.

(De la misma intérprete y grabación: Bulerías, vengan bulerías/que toquen las parmas/que quiero bailar/y bulerías, vengan bulerías/que me pide el cuerpo juerga y alegría)

—————–

Auditorio Príncipe de Asturias, Oviedo 3-3-2005

17. Grandes duquelas las mías

Que yo quería ponerle guardia

A un viñita perdía.

(Popular, varios intérpretes)

———

Recitales del Auditorio Príncipe de Asturias, Oviedo, 2005, y Teatro Campoamor, Oviedo, 21-11-2009.

18. Esta noche voy a ver

La voluntad que tú me tienes

Si no te vienes conmigo

Es verdad que tú no me quieres.

(Popular, Antonio Mairena por bulerías.  En el libro Mundo y formas del flamenco, del anterior y Ricardo Molina, la clasifican como letra por alegrías de Córdoba)

——-

Oviedo 21-11-2009

19. Si María no hubiera tenido

Un niño tan bello como fue Manuel

No alumbraría el sol como alumbra

Ni la estrella clara del amanecer

Y poned atención esta es la verdad

Que María es más pura que el agua

Y que las estrellas que en el cielo están.

(Canción por bulerías del repertorio de Antonio Mairena)

———–

Flamenco de ayer y hoy TVE 1975 F. Quiñones y  Miguel Espín. Grupo Guadalquivir y Diego Carrasco, al toque.

20. Ama, antes que al hombre

Antes que al alba

Ama al sol de los cielos

Al de la palabra.

El sol ama a la tierra

La regala un arco iris

De claveles y de rosas

Ay mi niña, pa que te lo pongas

(Canción  por bulerías de la que no encontré referencia ni escrita ni cantada ¿v. o. de Morente?)

—————-

Las tres coplas siguientes las cantó en  la Peña flamenca Joselito Téllez de Fuente Palmera, Córdoba, 1984

21. Dios mío, qué me haré

El crédito lo tengo perdío

Cómo lo recobraré

(De los repertorios del Niño Medina, Pepe de la Matrona y Niña de los Peines por bulerías)

————-

22. Por ver a mi mare diera

Un deíco de mi mano

El que más falta me hiciera

(La Niña de los Peines por tangos. V. o. de Morente)

———-

23. Quién ha visto una pastora

Vestía con ricas pieles

De coronita le han puesto

Una matita de laurel verde

Verde, verde, verde

(Del repertorio de la Niña de los Peines por bulerías)

—————-

Cantada en Teatro Campoamor, Oviedo, 13-2-88

24. Qué pena es quererte tanto

Y tenerte que olvidar

Esto si que es un quebranto

(repertorio de la Niña de los Peines)

Cabales

Cantada en Fuentevaqueros el 5-06-2006, en el Teatro Albéniz 29-01-2008 y Oviedo 2009

  1. Le pido a la luna

La del alto cielo

Que me ponga, que me la pusiere, a mi mare

Donde yo la viere

(Cabal conocida como la de El Planeta)

————-

Teatro Tomás y Valiente, Fuenlabrada 5-3-2009)

2. Mañana me llevan

Ya no hay remedio

Si no hay una voluntaíta

De Undevel del cielo

(Popular, ¿v.o. de Morente?)

 

Fandangos

( Banlieues Bleues, abril 2010 (París) y diversos recitales en España)

  1. Me perdí en la serranía

Viniendo de contrabando

Saliste alegre y cantando

Y a mí me sirvió de guía

El aire de tu fandango

(Repertorio por el mismo estilo de Pepe Marchena)

————-

Cantada en el cumpleaños de Antonio Carmona en la cueva del Candela 21-05-2010

(Fandango por Huelva)

  1. Tiene tu mismo color

Blanca como una “amapola” (una paloma)

El aroma de tu pelo

Permanece de esa flor

Tú eres la reina del cielo.

(Del repertorio por fandangos de Manolo Caracol)

————

Teatro Campoamor, Oviedo, 21-11-2009

  1. To aquel que dice yo soy

(se lo dicen los refranes)

Es porque no tiene a nadie

Que le diga a él tú eres

Su compañía es el aire

(De una frase reiterativa de Paco Toronjo escuchada por Morente a su amigo Rafael Arjona, con añadido en el segundo tercio)

——————

Cantada en “Flamenco ayer y hoy” de TVE en 1977, con el toque de Pepe Habichuela y la presentación de Fernando Quiñones

  1. Que pa olvidarla

yo me ausente

m’aconsejaban a mí los doctores

sin comprender esos señores

que a veces cuesta la muerte

separar dos corazones

(Del repertorio por fandangos de Juan Varea)

Granaína

Letra cantada por este palo en el recital del Festival de la Guitarra de Córdoba, 2009, y Oviedo 21-11-2009)

  1. En los brazos de la noche

Por vivir quise morirme

Que el que vive como yo

Solo cuando duerme vive.

(Referencia por bulerías 10 en E. M. La voz libre (C. P. E. 5.360). Una vez más se manifiesta la maestría de Morente para adaptar las coplas a diferentes estilos rítmicos)

Jaleos

Flamenco de ayer y hoy. TVE 1975 Fernando Quiñones y M. Espín, y Oviedo 21-11-2009

  1. El amor no tiene llave

Ni se le puede poner

Que las murallas más fuertes

Las atraviesa el querer.

(Niña de los Peines por soleares. V. o. de Morente)

———-

  1. Corazones partíos

Yo no los quiero

Que cuando doy el mío

Lo doy entero.

(Rodríguez Marín, El alma de Andalucía nº 618. V. o. de Morente)

Malagueñas

(Recital en Granada con Juan Habichuela, hacia 1980)

  1. Yo no me he muerto de pena

Porque no supe sentir

A mi corto entendimiento

Le agradezco yo el vivir.

(Referencia por soleares 8 en E. M. La voz libre, 2006. Del repertorio por soleares de Juan Varea).

————–

Homenaje a Miguel Candela en la suma flamenca 2009 como cierre de soleares

  1. El amigo del arte no ha muerto

Miguel Candela no ha muerto

Que está en el corazón

De los artistas flamencos

(V. O. de Enrique Morente)

———

Oviedo, 23-11-2009

  1. El maestro del cante no ha muerto

Aficionaos, no llorad

Porque está en el corazón

De los aficionaos al flamenco

El cante no había muerto

(Interesante variante de la anterior, ¿para quién la cantaba Enrique? V. o. de Morente)

Martinetes

Auditorio Príncipe de Asturias, Oviedo, 3-3-2005

  1. Si me partieran los huesos

Como parten los piñones

No me dolerían tanto

Como tus malinas acciones

(C.P.E. 3.951: Si la carne de mi cuerpo/la hicieran cuarterones/no la sentiría yo tanto como siento tus razones. Antonio Pozo El Mochuelo cantó por soleares: Si la sangre a cuarterones/la echara yo por la boca/no la sentiría yo tanto/como tus malas razones   V. o. de Morente)

———

Oviedo, 21-11-2009

  1. A mí me llamaban el loco

Porque yo vivía equvocao

Llamarme poquito a poco

Porque soy un loco de cuidao.

(Del repertorio de El Borrico de Jerez)

———–

Ante el Guernica de Picasso en el Museo Reina Sofía, noviembre 2010

  1. A mi lengua le eche un nudo

Quieren que me esté callao

Estas gentes son capaces

De hacerle hablar a un mudo

(En C.P.E. nº 4.235. Como se sabe esta conocida letra del maestro la cantó originalmente por tangos. V. o. de Morente)

Peteneras

Cantadas en el programa “Fiebre del sur”, Canal Sur en 1993

1.Llorando y en penitencia

A buscarte un día me fui

Pa ver si con tu presencia

Te adolecías de mí

(También del repertorio de Naranjito de Triana)

————————

2.  Ni aun durmiendo puedo tener

Tranquilo mi pensamiento

Porque yo tengo un continuo padecer

Alma vida y de los dos

Que va comiendo mi cuerpo

Por culpa de tu querer

(Del repertorio de la Niña de los Peines, con ligeras variaciones)

———————————–

3.  Quisiera yo renegar

De este mundo por entero

Volver de nuevo habitar

Alma vida y de los dos

Por ver si en un mundo nuevo

Encontrara más verdad

(Del repertorio de la Niña de los Peines)

————————

Polo

Festival Flamenco de Lisboa, 2010

  1. Todos le piden a Dios

La salud y la libertad

Y yo le pido la muerte

Y no me la quiere dar

(Popular, varias intérpretes)

Serranas

Del disco Morente Flamenco, grabada en el Bañuelo el 2008

  1. A la orilla de un río

Yo me voy solo

Y aumento la corriente

Con lo que lloro

(Del repertorio del maestro Matrona)

Siguiriyas

Las dos coplas primeras son del recital del Teatro del Liceu de Barcelona 2010)

  1. Están tocando a misa

En San Agustín

Como le pido a la madre de mi alma

Que ruegue por mí

(Siguiriya con variaciones a la atribuida al sr. Manuel Molina)

————–

Festival de jazz de Vitoria Gasteiz 2006

  1. Y no me des más penas

Que yo seré un esclavito tuyo

Hasta que me muera

(Como remate por siguiriyas)

(Atribuida al sr. Manuel Molina, del repertorio de la Niña de los Peines)

—————-

La copla siguiente la cantó en la Peña de Fuente Palmera 1984 y XV Bienal de Sevilla 11-10-08

  1. A qué tanto he dormío

Se han llevao a la mare de mi alma

Y no lo he sentío

(C.P.E. 3.423: Qué tanto he dormío/como se ha ío la mía compañera/y no la he sentío. Del repertorio de José Vargas el Mono, con variaciones)

————–

XV Bienal de Sevilla 11-10-08

  1. Ay, por aquella ventana que al campo salía

Voces le daba a la mare de mi alma

Y no me respondía.

(Atribuida al Nitri y del repertorio de Antonio Mairena)

Soleares

Las dos letras siguientes son de 1977 en “Flamenco ayer y hoy” de TVE con Pepe Habichuela al toque, y Fernando Quiñones como presentador

  1. Por qué si no yo estuviera

Amarrao a una columna

Hasta el día en que me muera

(José Cepero cantó por soleares: En el querer no hay locura/si no yo loco estuviera/amarrao a una columna/hasta que me consumiera)

———–

2. Se lo pido a Jesús mío

Por lo que pasó en el huerto

Te borre de mi sentido

(Bernarda de Utrera y varios intérpretes)

———

En disco Pablo de Málaga y varios recitales de los últimos años

3. El cante no es alegría

El cante es decir las penas

Que se tienen escondías

(V. o. de Morente )

————–

Las dos que siguen: del Festival Caja Madrid 2008 con Pepe Habichuela

  1. Antes que Dios nos aparte

Los dos tendremos que ir

Tú detrás y yo delante.

(Granaína de don Antonio Chacón y Celestino Cobos Cobitos. El Carbonerillo la cantó por soleares)

———–

5. La tierra con ser la tierra

Se comerá mi dolor

Ay, no se comerá mi dolor

Al pie del almendro estuve

Y no le corté la flor

(Referencia en E. M. la voz libre por soleares nº 62. El maestro comenzó a introducir la variante negativa en el tercer tercio. “no se comerá mi dolor”, cuando se dio cuenta de que la “tierra” era una metáfora de la muerte, según le dije una vez- y me respondió: “Claro, pero cantaré las dos formas ‘se comerá y no se comerá’”)

—————

Las cuatro coplas siguientes son del recital del T. Campoamor, Oviedo 21-11- 2009

6. Si yo pudiera ir tirando

Mis penitas a los arroyuelos

El agua de todos los mares

Iban a llegar al cielo.

(Repertorio de Manolo Caracol: ‘soleares de Joaquín el de la Paula’)

———-

7.  Que te den los sacramentos

Porque tú no le tenías ley

Ni a la carita del muerto

Demófilo, soleares de 4 versos nº 38, con variaciones: …ni a la camisa de tu cuerpo. V.o. de Morente )

———–

8.  Me querías, me llamabas

A mi corazón lo tengo en viva llama.

(En el cancionero de Rodríguez Marín, “El alma de Andalucía”, copla 664: Si no me querías/pa qué me llamabas/para quemarme mi corazón /en vivitas llamas. V. o. de Morente).

————

9. De la Isla, Camarón

Por el barrio el Albaicín

Te llamaban el mejor.

(Como cierre de soleares en  recitales y en recuerdo y homenaje a Camarón de la Isla. V. o. de Morente)

———

Homenaje a Miguel Candela. Suma Flamenca 2009

10. Las campanas redoblaron

Las sepulturas se abrieron

Los muertos resucitaron

(Del repertorio por soleares de Pepe de la Matrona y El Culata)

———

11. Con la pena que yo llevo

No vivían las criaturas

Que la pena que yo tengo

Me lleva a la sepultura

(Del repertorio por soleares de Juan Talega)

————–

La copla que sigue la cantó Morente en recital de los Reales Alcázares de Sevilla en septiembre 1990

12. La noche del barrio cayó

Y en vez de salir desnúa

Salió vestida de raso

(Estrella Morente en Mi cante y un poema)

———-

Flamenco de ayer y hoy. TVE. 1975, de  Fernando Quiñones y Miguel Espín)

13. Mentira

Que en este mundo to es mentira

No hay más verdad que la muerte

No hay quien me lo contradiga.

(Círculo Revista de Cultura, vol. 31-32. La Niña de los Peines por peteneras. V. o. de Morente)

————

Las dos siguientes en la Bienal de Sevilla XV 11-10-08

14. Yo le quise cambiar

Y no quiso

Que un pañuelo de lunares

Por otro de fondo liso

(Demófilo como soleá de 3 versos nº 245. Referencias por jaleos de Morente. V. o. de Morente)

——–

15. Vengo de Feria de Ronda

Traigo camuesas y peros

Y batatitas redondas.

(Del repertorio de Pepe de la Matrona)

————-

Las dos siguientes son del Teatro Tomás y Valiente, Fuenlabrada  5-3-2009

16. Debajo tierra me meto

Para que no me dé el sol

No habrá nadie en el mundo

Que te quiera más que yo.

(C. Cobos Cobitos con variaciones)

———–

17. por qué si no yo estuviera

amarrao a una columna/

Hasta que Dios dispusiere

(Variante de la número 1)

—————

Cantada en la Peña Joselito Téllez, Fuente Palmera, Córdoba, 1984

18. Se lo pedí esta mañana

Al señor del Baratillo

Que me quiera esta gitana

(Varios intérpretes, entre ellos Antonio Mairena)

—————

Las dos que siguen en el disco Pablo de Málaga

19. Si en vendiendo yo mis carnes

Tuviera alivio mi pena

A la voz de un pregonero

Mis carnes yo las vendiera

(En C.P.E. 2.703: si con vender yo mis carnes/tuviera alivio tu pena/a la voz de un pregonero/mis carnes yo las vendiera. V. o. de Morente)

————–

20. Sentaíto en la escalera

Esperando el porvenir

Y el porvenir nunca llega

(Antonio El Chaqueta por tangos. V. o. de Morente)

 

Tangos

(De un recital en el Patio de Lindaraxa, Alhambra) a mediados de los 80, con Paco Cortés y Montoyita de guitarristas y Antonio y Miguel (Zahira) de palmeros)

  1. Yo a ti te pondría

Un puentecito pa que tú pasaras

De tu casita a la mía.

(Del repertorio por tangos de Chaquetón…)

—————

De los discos Pablo de Málaga y Morente en directo (Argentina) 2009

  1. La luna y el sol

Me daban en la cara

Esperando y mirando

Y viendo las llamadas

Cuando advertí que el sonido de tu voz

De limón verde pasaba a gris.

(¿Popular. V. o. de Morente?)

———-

Del disco Morente en Directo (Argentina) y recital de Oviedo 3-3-2005

  1. Dicen que la villa vale

La villa vale dinero

Tus ojos son dos caudales

(Demófilo, como soleares de 3 versos nº 88. V. o. de Morente)

———

Cantada en la XV Bienal de Sevilla 11-10-08, y en el último recital del Teatro del Liceu, Barcelona, 2010

  1. La vida solitaria

Y la luna solitaria

Baila en el cielo

Como de amor la llama arde en mi pecho

Y es que la luna pasa

Y el amor se queda

(C. P. E. 2.268. V. o. de Morente)

————-

Las dos siguientes: en Morente flamenco (Argentina) y Oviedo 21-11-2009

  1. Dices que no me querías

Con una mano me echabas

Con otra me arrecogías

(El Cojo de Málaga como ‘Fiesta andaluza’)

———–

  1. Dices que no me pues ver

Y a la carita te sale

Que la raíz de mi querer.

(Popular, tangos del Camino, Granada)

—————-

Teatro Carlos V, Granada, 5-4-2008

  1. Si me miraras el rostro

Y me abrieras el corazón

De tanto como te quise

No tiene palpitación.

(C. P. E. 2.263. V. o. de Morente)

—————

En el tablao de Chinitas, Madrid, mediados de los setenta

  1. Te lo dije en una broma

Tan en serio lo tomaste

Que ni a la puerta te asomas

(Popular)

———————–

Tarantos

En el tablao de Chinitas, Madrid, mediados de los setenta

1.         Un veneno

Pa que yo me muera

Dices que me vas a dar

Y luego te va a pesar

Cuando me coma la tierra

Y no me veas más

(Referencia por granainas nº 1 (Bernardo de los Lobitos la cantaba por granaínas. V. o. de Morente)

———————-

 

Tientos

Las dos letras siguientes: XV Bienal de Sevilla 11-10-08

  1. Que te camelo

Si tú me vieras el cuerpo por dentro

Lo tengo más negro

Que el terciopelo.

(Popular, repertorio de A. Chacón y Mairena)

———–

2. Mi pare y mi mare

Porque bien me quieren

Grandes tormentos me daban

Porque camelan de que no te quiera

Y yo te estoy queriendo más.

(Del repertorio de la Niña de los Peines)

————-

Las dos letras que siguen son del disco Morente Flamenco 2009 (Argentina) y Morente Flamenco 2009 (España), grabadas en el Bañuelo, Granada 2008.

3. Aquél que le pareciere

Que mis penitas no eran na

Mis duquelas no eran na

Siquiera por un momento

Que se pusiere en mi lugar

(Manolo Caracol por martinetes. V. o. de Morente)

————

4. Haga usted el favor rey moro

De decirle a su vasallo

Si porque me ve cautivo

Trata de darme mal pago

(Del repertorio de la Niña de los Peines con ligeras variaciones)

————-

Las dos siguientes: recitales de Oviedo 3-3-2005 y 21-11-2009

5. A un pocito me fui a echar

Y no cogí más que estrellas

Y hojitas del limonar

(La cantó Morente por tonás en el montaje A Oscuras y en el Colegio de Médicos de Madrid el 27 de nov. De 1999. Popular con la variante: a un pocito fui a pescar)

———-

También en recital del Teatro Campoamor,  Oviedo 1-11-1998

6. Hice un hoyito en la arena

Y enterré mi pensamiento

Por no darle cuenta a nadie

Martirio le di a mi cuerpo.

(Copla cantada por tangos por Sebastián  Muñoz El Pena, y Fernando Terremoto, padre, con variaciones)

————–

Oviedo T. Campoamor 23-11-2009

7. De su nido la cogí

Una paloma blanca yo te traigo

Su marecita se quedó llorando

Como yo lloro por ti

(Fandangos de Manuel Torre)

Toná

Del disco Morente flamenco, final de las ‘Nanas de oriente’

  1. Oleaitas de la mar

Qué fuertes venéis

Os habéis llevao a la mare e mi alma

Y no me la traéis.

(Popular atribuida al Loco Mateo. V. o. de Morente

 

 Y 4 POEMAS

He querido recoger sólo cuatro letras de autor de las puestas en flamenco por el maestro en sus últimos discos. Son varias las razones de mi limitación, pero la principal estriba en destacar la originalidad de las versiones morentinas y la rareza de los textos y ocasiones en que fueron cantados, como es el caso de la nueva estrofa de Pedro Garfias. El hermosísimo soneto de don Luis de Góngora está repleto de simbolismo por su significado y época en la que Morente lo eligió… Los poemas en prosa de Picasso y los dos fragmentos del ‘Llanto por Ignacio Sánchez-Mejías’ de Federico García Lorca, quedan suficientemente explícitos en los libretos y a ellos remito a los lectores y lectoras…

Cantado por bulerías durante unos ensayos en el año 89

  1. Ni una hoguera en la noche

Para mi pobre pecho aterío

Mi corazón iba de pecho en pecho

Como un pájaro en su nío

(Variante de un poema de  Pedro Garfias: Ni una hoguera en la noche/para mis pobres sueños ateridos/Mi corazón iba de pecho en pecho/pájaro herido)

———

Avilés dic 2007 y Oviedo 21-11-2009

(Toná flamenco-asturiana)

  1. Otro tiempo vendrá

Distinto a este

Y alguien dirá

Hablaste mal debiste contar

Y debiste haber contado

Otras historias

Violines estirándose indolentes

En una noche de perfumes

Danza de perfumes

Bellas palabras calificativas

Para expresar amor ilimitado

Amor al fin sobre las cosas

Sobre todas las cosas

Sobre las cosas todas

Pero hoy

Cuando en la luz del árbol

Como la espuma sucia de

Un día anticipadamente inútil

Estoy aquí insomne fatigado

Velando mi alma derrotada

Y canto todo lo que perdí

Y por lo que muero.

(Poema de Ángel González, con la gaita de José Manuel Tejedor)

————-

Cantado por tientos el 11-10-08, XV Bienal de Sevilla

  1. La noche se está muriendo

En el filo de la piedra

Pájaros de la mañana

Por los árboles se quiebran

(Leonardo en Bodas de Sangre de Federico García Lorca. V. o. de Morente)

—————-

Cantado en el disco Pablo de Málaga, 2008.

  1. Mientras por competir con tu cabello

Oro bruñido al sol relumbra en vano

Mientras con menosprecio en medio el llano

Mira tu blanca frente el lirio bello

Mientras a cada labio por cogerlo

Siguen más ojos que al clavel temprano

Y mientras triunfa con desdén lozano

Del luciente cristal tu gentil cuello

Goza cuello, cabello, labio y frente

Antes que lo que fue en tu edad dorada

Oro, lirio, clavel, cristal luciente

No sólo en plata o viola troncada

Se vuelva, mas tú y ello juntamente

En tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada,

en nada, en nada…

(Soneto de don Luis de Góngora, cantado en una especie de nuba, canción arábigo-andaluza. V. o. de Morente)

 

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