Morente, un genio entrañable I

MORENTE

UN GENIO ENTRAÑABLE

                       

Por Balbino Gutiérrez

 

 

ÍNDICE GENERAL DE MORENTE, UN GENIO ENTRAÑABLE

-PROPÓSITO                                                                                     pag. 4           

-I PARTE

(Últimos años 2006-2010)                                                             “       7

1.-DIEZ CONCIERTOS Y UN DISCO                                            “       8

2.- ÚLTIMOS DISCOS                                                                        “      28

3.-TRES PASEOS CON ENRIQUE MORENTE

    POR MADRID Y GRANADA                                                         “      40

4.-VIAJE A ARGENTINA DEL 17 AL 27 DE FEBRERO 2009              “      43

5.-CUATRO ESCRITOS SOBRE ENRIQUE MORENTE                         “      50

6.-DECLARACIONES DE ENRIQUE MORENTE                                    “      66

7.-MORENTE Y MAIRENA

(UNA BUENA RELACIÓN MEDIATIZADA Y MALINTERPRETADA)  “      85

8.- TRES CONFERENCIAS                                                                 “      88

     (I. La pasión por las artes)                                                            “      89

     (II. Enrique Morente, Un paradigma

de creatividad musical)                                                                     “      105

     (III. Enrique Morente, cantaor)                                                 “      131

-II PARTE. EPÍLOGO                                                                          “      150

1. -SEMANA TRÁGICA                                                                       “      151

2.-EPITAFIOS                                                                                        “      161

3.-ESCRITOS IN MEMORIAM                                                         “      168

4.-CUARTA CONFERENCIA                                                             “      182

    “A Enrique Morente, un genio entrañable”                           “      183

5.-90 COPLAS POPULARES Y 4 POEMAS                                  “      208

 

 APÉNDICE                                                                                         “      240

1.-RELACIÓN DE LA OBRA COMPLETA                                 “      241                     

2.-EL GRAN ADAPTADOR DE POESÍA CULTA                    “      252

3.-PRINCIPALES O SIGNIFICATIVAS ACTUACIONES

    (Nacionales e internacionales)                                                 “      255

4.-PREMIOS Y HONORES                                                                 “      259

5.-ARCHIVO GRÁFICO                                                                      “      261

BIBLIOGRAFÍA                                                                                     “      286

Contenido I parte

(Últimos años 2006-2010)

-PROPÓSITO        

                                                             

1.-DIEZ CONCIERTOS Y UN DISCO                                                 

2.- ÚLTIMOS DISCOS                                                                      

3.-TRES PASEOS CON ENRIQUE MORENTE

    POR MADRID Y GRANADA                                                                    

4.-VIAJE A ARGENTINA DEL 17 AL 27 DE FEBRERO 2009

 

 

 …Sí, en ese baño árabe de Granada canté con Riqueni. Ese día llegó muy temprano por la mañana y a mí me extrañó porque todos los días teníamos que ir a buscarlo al hotel. No sé siquiera si se había acostado. Y sacó la guitarra en El Bañuelo, que es un baño árabe de la Carrera del Darro. Allí no se suele cantar, pero pedí el permiso porque allí empecé a grabar una cosa sobre Picasso: “Prohibido escupir en el suelo o los guardianes del bien”, en imagen, que no la he continuado todavía. Empiezo muchos proyectos, pero luego se me quedan estancados… Digo que ya los terminaré, que ya los continuaré y este todavía lo tengo parado…

ENRIQUE MORENTE

 

Nota trágica

El lunes 13 de diciembre de 2010, aproximadamente a las cinco de la tarde, nuestro amigo y maestro Enrique Morente, tras siete días de inconsciente agonía, dejó de existir. Se ponía así trágico final a una auténtica semana de pasión para la familia del cantaor y, todas las proporciones guardadas, también para algunos de los amigos que vivíamos a pie de clínica durante horas y días a la espera de una recuperación que no se produjo.

 

 

 

 

 PROPÓSITO

El fallecimiento inesperado y dramático del cantaor Enrique Morente me ha producido una gran conmoción personal, a la vez que me ha colocado ante la contingencia moral de cerrar por ahora el círculo de su extensa obra, empresa que inicié a principios de los años 90 del pasado siglo. No ha sido fácil ni placentero para mí decidirme a proseguir la tarea, esta vez con la ausencia definitiva del protagonista, pues se mezclaban el rubor de trabajar sobre la herida abierta por la muerte del gran amigo y la necesidad de seguir caminando y rendir justicia al genial artista.

Puesto en el dilema de callar y dejar incompleta la obra existente o continuar el camino ya recorrido, he creído más justo optar por la segunda solución, consciente de la responsabilidad que me asigno libremente. No voy a justificarme poniendo a Enrique Morente por testigo afirmando que él desearía verme proseguir con mi labor. Eso significaría atribuirme un papel que no me ha sido explícitamente otorgado, pero sí estoy convencido de que nadie puede culminar el trayecto ya andado por mí y que lo fue con la colaboración y conformidad en vida del personaje que lo protagonizó.

Tras la primera y segunda edición de Enrique Morente, la voz libre, la amistad y trato que me unían al cantaor no sólo no sufrieron merma alguna, sino que fueron reforzándose con el paso de los años. Tuve la inmensa satisfacción de que Enrique Morente me considerase siempre como su amigo y el honor a veces de que me presentara a terceras personas como a su “biógrafo”, y ello a pesar de que el maestro no fue nunca aficionado a ningún tipo de retóricas…me hizo partícipe de numerosos momentos de su vida – en su sola compañía y en la de su familia-, así como de su carrera profesional. En el año 2009 viajé con él a la Argentina, poco después nos embarcamos en la única empresa que se le resistió, y me hizo depositario de algunos documentos de mucho valor…

Así pues, desde hace varios meses he venido ordenando este libro nuevo -que no el definitivo como espero- sobre el gran artista y hombre desaparecido, y con el fin de honrar y recordar el primer aniversario de su fallecimiento. Morente, un genio entrañable está compuesto de materiales míos anteriores al fatal desenlace y de otros que he escrito o reproducido tras el mismo. Son un conjunto variado y razonable de textos que van desde el rigor de los datos objetivos a otros de carácter literario, desde el análisis a la evaluación, y que entre todos reflejarán su personalidad artística y humana, y  mostrarán el catálogo de la obra,  la sorprendente y perdurable obra del llorado maestro Enrique Morente.

 

 

 I  PARTE 

(Últimos años 2006 a 2010)

1.-DIEZ CONCIERTOS Y UN DISCO

Los once textos que siguen comprenden una entrevista y diez recitales, los últimos del maestro que reseñé para el diario La Razón, en el que colaboré de manera irregular a lo largo de dos años, junto a otros inéditos para mi propio uso y recuerdos (de los que he rescatado una señalada actuación conjunta de padre Enrique e hija Estrella). Salvo un texto que recoge la participación de Morente en el homenaje colectivo in memoriam Miguel Candela, los demás hablan de las frecuentes comparecencias en solitario del maestro en Madrid entre el 2008 y el 2009: presentación del disco Pablo de Málaga, Sumas Flamencas, Los Veranos de la Villa, el Festival Flamenco de CajaMadrid, el XXV aniversario de las Jornadas de Fuenlabrada, los 40 años de actividad del Colegio Mayor San Juan Evangelista, y la segunda presentación del disco Omega en la Sala Riviera de Madrid. Se trata pues de un grupo de conciertos de enorme relevancia y trascendencia, con un cantaor  no sólo en la cima de sus facultades, sino también pletórico de recursos técnicos y escénicos y conocimiento y maestría del cante jondo. He omitido voluntariamente la ficha técnica de algunos de los recitales con la intención de destacar la presencia siempre gigantesca del maestro desaparecido. De justicia es, sin embargo, señalar el nombre de los tocaores que le acompañaron en cada uno de esos conciertos, y que son: su eterno compadre Pepe Habichuela, una jovencísima revelación, Juan Habichuela (nieto), su fiel Paquete y David Cerreduela -el último gran fichaje del maestro-; sin olvidar a sus cantaores y músicos habituales Ángel Gabarre, Antonio Carbonell, Bandolero, El Popo, etc. A todos ellos los dejó desconsolados.

Y, cerrando el capítulo, la postrera entrevista (¿cómo podía sospecharlo?) que le hice al maestro con motivo de la publicación de su trabajo Pablo de Málaga.

 1

 “Homenaje a Federico

Celebrado el 5 de junio de 2006

El “5 a las 5” en Fuentevaqueros cantaron Enrique y Estrella en la plaza principal del pueblo ante unos cuantos miles de personas de todas las clases sociales y edad, que abarrotaron el espacio al aire libre destinado al acto.

Enrique hizo de “telonero” de su hija. Estuvo soberbio con las cabales de El Planeta y de Silverio. La primera: Le dije a la luna/la del alto cielo…era la única vez que se la había escuchado. Tras la actuación bellísima de Estrella y folclore granadino, volvieron a salir juntos para ofrecer un recital improvisado, o al menos así me lo pareció, de una voluntad como de catástrofe. Cantaron en unos tonos altísimos casi al borde del desastre. Pero lograron lo que parecía una locura: hacer que la muchedumbre se sintiera atenazada por la fuerza y la grandeza de su entrega conjunta.

2

Morente, repertorio inagotable

6 de junio de 2008

III Suma flamenca

Auditorio Villa de Vallecas (entrada libre).

Primera de las cuatro citas en Madrid del maestro granadino para este mes de junio. Cita popular y a cielo raso con el viento -fresquito- y sonido en contra, pero público a favor, parte del cual le jaleó y le tocó bien las palmas a compás de tangos y bulerías. Morente bromea a mitad de concierto diciendo que ha venido a Vallecas a cantar cantes flamencos y no rock y otras cosas. Y cumple sobradamente en un recital de cerca de hora y media de duración. Comenzó con su grupo habitual en una rueda de bulerías por soleá con dos jóvenes bailaores y sin acompañamiento de guitarra. Después siguieron nueve estilos más en los que salvo en las soleares, exclusivamente con coplas populares, fue alternando letras propias, populares y otras de poesía culta. Su repertorio es tan extenso que le permite no repetirse. En las alegrías cantó a Rafael Alberti y a Bergamín, en las primeras bulerías a Antonio Machado. A Federico García Lorca lo cantó por cabales, malagueñas, tangos y fandangos de Huelva; en estos introdujo además una bellísima copla que tiene su fuente en los temas del Amor Cortés de Jorge Manrique: Por ti me olvidé de Dios /mira qué gloria más grande perdí…

En las letras populares recorrió un amplio abanico de las atribuidas a maestros del pasado: Frijones, Chacón, Frasquito Yerbabuena, Niña de los Peines, Varea, Marchena…Con los melismas y tonalidades aplica el mismo criterio: no repetirse nunca. Y así consigue que cada uno de sus conciertos sea distinto. El cantaor jugó con los tonos y tesituras; unas veces sosegaba la voz, otras le imprimía un fuerte dramatismo. Con el acompañamiento de José Suárez Paquete y la percusión de Bandolero en los tangos se vivió el punto más cálido y Morente hizo que el público vibrara a pesar de la fría noche. Al final, no faltó el homenaje a los ya populares versos de Pedro Garfias en nuevas bulerías, durante las que volvieron a aparecer los bailaores. En la propina, Enrique Morente, Ángel Gabarre y Enrique Morente Carbonell, cantaron su turno de martinetes que luego fueron cruzando con ritmo en aumento, que se detuvo bruscamente y dejó al aire y a espectadores maravillados.

3

Presentación del disco Pablo de Málaga

En el auditorio de las 400 del Museo Reina Sofía,

11 de junio de 2008 (inédito)

Invitados ilustres llenaron la sala. El concierto comenzó con 20 minutos de retraso sobre el horario previsto. Morente aparece acompañado por David Cerreduela y Paquete, guitarras; Bandolero, percusión; Ángel Gabarre y Enrique Morente Carbonell, palmas y coro; El Popo y Alfonso Losa, baile. Enrique se sienta ante una mesita baja en la parte izquierda del escenario. Comienza cantando el primer tema del disco ‘Gern-Irak’…Siguen otros temas del disco como ‘Silencios y compases’ . Aquí, Enrique prolonga los finales de la saeta con ayeos atonales, como en el disco, pero más logrados. La malagueña y los verdiales los transforma en fandangos de Huelva. No está muy seguro de las letras ni de los guitarristas…Cambia de tercio y canta flamenco clásico: soleares, nuevos fandangos naturales. Aquí se rebela y canta a lo salvaje…Luego viene el ‘Pastor Bobo’ del Omega y termina por bulerías con sus versos de Garfias… La voz de Enrique suena poderosa y afinada en todo momento. A poco más de la mitad del recital se dirige al público y cuenta anécdotas. Por cierto, él que siempre fue tan parco en palabras hasta parecer hosco, viene conectando últimamente con los espectadores y contando o comentando historias. Esta vez contó la aventura de Pegalajar, pueblo de Jaén, con un cantaor local desconocido al que llamó Pegabichos o algo así. Dijo que como aquél, él venía al Reina Sofía con los números “medio amontaos”…

4

Morente el coloso

21 de junio de 2008

Morente y Lagartija Nick.

Sala La Riviera. Madrid

 Para los nostálgicos o los que creían que la re-presentación de Omega en Madrid 10 años y tres semanas después de la primera -que tuvo lugar el 28 de mayo de 1998-, sería algo así como un revival o una ceremonia protocolaria para incondicionales de los artistas, la velada les deparó una maravillosa decepción. Morente se encargó de hacerlo desde el primer instante de pisar el escenario. Pasadas las diez de la noche y ante una auténtica multitud  de espectadores que llenó la sala hasta impedir que cupiese un alfiler más, el cantaor arrancó en un estado de forma visiblemente, o mejor, audiblemente extraordinario. Comenzó con la ya clásica ronda de martinetes a cuyo final estallaron los primeros aplausos y ovaciones que iban a sonar en el aire a lo largo de toda la actuación. Ésta la dividió en dos partes diferenciadas como viene siendo habitual en sus conciertos, una de flamenco puro morentino, lo que significa el mejor cante flamenco que existe en la actualidad.

Para desarrollarla echó mano de una pequeña porción de su extensísimo repertorio incluyendo cantes del último Pablo de Málaga, (aquí volvió a reinventar lo que yo llamo las saetas dodecafónicas o atonales, tras el concierto le dije que las había cantado de forma distinta a la del Reina Sofía, y me contestó: Si todavía no me la sé), más soleares apolás y otras de diferentes denominaciones, fandangos, ‘El pastor bobo’ y tangos. En estos, con el sello inconfundible Morente y la colaboración de un numeroso coro mixto puso a bailar al personal de manera gozosa. Morente hizo un mutis momentáneo mientras sus acompañantes seguían  con la suite de tangos, que fueron algo así como un pequeño  homenaje a su creador, quien reapareció al cabo de unos minutos con Los Lagartija, recibidos todos por los espectadores con atronadores gritos de júbilo.

Comenzaron con el tema ‘Omega’: “Se cayeron las estatuas”, ‘Aleluya’, y le siguieron ‘Manhattan’, ‘Asesinado por el cielo’, y ‘Ciudad sin sueño’, casi todos coreados por el patio. Morente los interpretó con una inspiración, belleza y potencia superiores a las de otros muchos recitales. La batería de Eric y las guitarras eléctricas de Antonio Arias y Victoria Lapido sonaron con extraordinaria contundencia y elegancia. Las luces, los efectos técnicos, los intérpretes, incluidos los dos bailaores, cumplieron su papel a la perfección. El público casi en estado de trance. La noche parecía un sueño, pero no, era una realidad viva. La realidad creada por Enrique Morente, el coloso.

5

 Morente, íntimo y por derecho

5 de Agosto de 2008 

 Los veranos de la villa 

Tras su reciente gira en olor de multitudes flamencas y rockeras en compañía de Lagartija Nick, el cantaor granadino regresó a Madrid para ofrecer un concierto de flamenco «por derecho», como dicen los ortodoxos. Con los Jardines de Sabatini llenos hasta la bandera, el maestro del cante no ofreció el programa previsto: Morente sueña la Alhambra, algo habitual en el carácter del cantaor, que suele ser imprevisible. Sí en cambio cantó once estilos diferentes, incluidas dos propinas: alegrías, soleá por bulerías, soleá petenera, tientos, fandangos…

Improvisación

En estos temas Morente fue alternando letras populares con otras de sus poetas predilectos, los Machado, Alberti, García Lorca y también textos de Picasso. Igualmente fue alternando fragmentos de su repertorio popular clásico con otros de su discografía significativa: Morente Lorca, también Morente sueña La Alhambra, Pablo de Málaga, y, cómo no, Omega. Aunque en algún momento del concierto surgieron problemas técnicos de sonido que restaron brillantez a la intervención del maestro, una vez subsanados estos el recital fue adquiriendo tintes cada vez más jondos, más profundos y Morente pudo demostrar que es un especialista en la improvisación y demostró su capacidad de afrontar las dificultades.

De los temas interpretados por fandangos, hizo un recorrido por su repertorio más antiguo, incluyendo fandangos de El Gloria. Naturalmente no podía faltar a su disco emblemático Omega, que ha vuelto a presentar en las últimas semanas, con la interpretación de ‘El pastor bobo’ por bulerías, que dio un sesgo de interés al concierto. Continuó con ‘Guern irak’, el primer tema de Pablo de Málaga, derivando a un cante por seguiriyas absolutamente prodigioso, terminadas en ritmo de bulería. El público reaccionó de manera entusiasta, solicitando la presencia en el escenario de los artistas una vez que lo habían abandonado.

Morente recurrió entonces a ‘La aurora de Nueva York’ y terminó con un ‘Aleluya’ laico, como él mismo dijo en un momento. Y lo hizo alejado de lo que podía ser una interpretación rockera, imprimiéndole por el contrario una gran flamencura. Morente no hizo soñar a La Alhambra, sino al Palacio de Oriente.

6

Noche para la historia

 17 de Octubre de 2008 

40 años de flamenco

 Morente y Pepe Habichuela hicieron vibrar al público que abarrotaba el San Juan Evangelista

Colegio Mayor San Juan Evangelista. Madrid

Se cumplían 40 años desde el inicio de las primeras actividades en torno al flamenco en la universidad madrileña. Para celebrarlo, un concierto con las dos figuras que más veces actuaron en el San Juan. Enrique Morente -que es junto al desaparecido Tete Montoliu socio honorario de la institución- cantó ya en 12 ocasiones y en cuatro de ellas acompañado por el guitarrista de Granada.

Los estilos más duros

Para presentarlo, los cuatro primeros socios fundadores del Club de Música, que imprimieron mucha emoción a sus breves intervenciones. La actuación conjunta de Morente y Habichuela -la pareja flamenca idónea en opinión muy extendida- despertó además de emoción una extraordinaria expectación y congregó a una multitud de aficionados de fuera y dentro del Colegio. Comienzan el recital -muy semejante al último ofrecido en Sevilla- por los estilos más arduos: soleás apolás y cabales, una de éstas la de «El planeta». Se trata de cantes primitivos que Enrique Morente y Pepe Habichuela logran que suenen nuevos. Continúan con malagueñas, alegrías, tientos, soleares diversas, y el entendimiento es perfecto, y no resulta fácil seguir las cambiantes tonalidades y melismas del cantaor. Éste, reinventándose y reiventando nuevas coplas populares junto a versos de San Juan de la Cruz por tangos: “Oh lámparas de fuego...”. Al finalizar, tras hora y media, cantaor, guitarrista y acompañantes reciben el homenaje de la emblemática sala con todo el público puesto en pie…

(inédito)

Tras este histórico concierto, conocí  en camerinos a Juan Ramón Rodríguez J, vocalista de Los Planetas. En una agradable y animada conversación, me elogió mi libro Enrique Morente, la voz libre y afirmó que lo había leído dos tres veces. Luego, afirmó igualmente que él consideraba a Enrique Morente como uno de los más grandes creadores musicales mundiales a la altura de Bob Dylan, Lou Reed, Leonard Cohen, etc.

7

 Cantando a “José Luis Borges” (inédito)

 5 de marzo de 2009. Fuenlabrada

 Llegó cansado de su viaje de Argentina, sin embargo, salvo los que sabíamos de su largo trayecto hacia Madrid, no podrían adivinarlo porque se entregó a tope en numerosos momentos y estuvo cantando durante más de hora y tres cuartos, sin aliviarse siquiera con las guitarras. Comenzó cantando por granaínas y en medio de la primera copla y de la segunda, sacó una cuartilla del bolsillo de su chaqueta y cantó leyendo el texto escrito siempre por el mismo estilo. Luego, Enrique, que en los últimos meses es mucho más locuaz y conversa con el público, explicaría: He sacado un papel y algunos habrán pensado que me he vuelto un intelectual, pero no, aunque ya me gustaría serlo. Es que no quería traicionar la poesía de José Luis Borges que me he traído de Buenos Aires. Sí ya sé que no es José Luis sino Jorge Luis Borges, pero es que cuesta tanto trabajo al pronunciarlo, ¡¡¡Jorge Luis Borges!!!, que me hago polvo la garganta y luego no puedo cantar (risas). Aunque sí pudo cantar: malagueñas, soleares, alegrías, siguiriyas, cabales, ‘Bulerías del círculo’ y del ‘Pastor Bobo’, y tangos en dos bises. Introdujo letras nuevas por soleares: Debajo tierra me meto/para que no me dé el sol/no habrá nadie en el mundo/que te quiera más que yo. Y……amarrao a una columna/hasta que Dios dispusiere (faltan los dos primeros tercios. Por cabales: mañana me llevan/ya no hay remedio/si no hay una voluntaíta/de Undevel del cielo, y, A la luna, le pío/la del alto cielo/que pusiere a mi madre donde yo la viere. Por tangos: La luna y el sol/me daban en la cara… Tuvo momentos flamenquísimos ligando los tercios con afinación y con esa voz de minotauro sabio que se le ha puesto en los últimos años.

8

Brilló Candela

13 de mayo de 2009

 Sala A de los Teatro Canal

(Texto inédito)

Cerca de tres horas duró el gran Festival por Miguel Candela que inauguró el lunes la Suma Flamenca 2009 en Madrid. Con entradas agotadas y ni una sola butaca vacía de la sala grande, el extenso espectáculo se desarrolló con fluidez y tuvo momentos muy brillantes y emotivos como la intervención de Enrique Morente, al que le bastaron los escasos minutos que le correspondían sobre el escenario para incendiar el ambiente y poner de pie a una gran parte del teatro. Enrique cantó por soleares, doliéndose como pocas veces y con coplas elegidas para la ocasión. Cerró las soleares con una malagueña con letra dedicada a Miguel: El amigo del arte no ha muerto /Aficionaos, no llorad/, Miguel Candela no ha muerto /Que está en el corazón de los artistas flamencos /Miguel Candela no ha muerto.

Después del recital, nos trasladamos con Enrique a la sala Cardamomo, donde  cantó benévolamente en un homenaje a Ramón El Portugués, al que ha admirado y del que es admirado. Enrique cantó, también acompañado del joven Juan Habichuela, nieto, el mismo repertorio del Canal al que añadió unos fandangos preciosos. Las salas del Cardamomo estaban  atestadas de gentes, principalmente gitanos, y llenas de humo y ruido. Cuando Enrique comenzó se hizo un silencio casi total, y los pocos parlanchines que aún quedaban fueron silenciados por los “chiss” de algunos. Morente fue jaleado y aplaudido al finalizar, y antes de entregar al Portugués un retrato abstracto que le habían pintado, dijo que siempre había querido al cantaor extremeño y que él, Enrique Morente, había admirado y aprendido sólo de dos cantaores de su generación: de Camarón y de Ramón. Estas palabras fueron saludadas con aplausos y oles del público, que, como ya he escrito, era mayoritariamente gitano. Ramón sufre una dolencia grave de la rodilla derecha,  pero anda, bastante bien, con muletas. Yo fui a saludarlo, y me estuvo comentando su gran afición por algunos artistas flamencos payos como Chacón, Marchena y el propio Morente.

 9

  Morente y el organista

13 de  Junio 2009

IV Suma Flamenca

Teatro Auditorio. San Lorenzo de El Escorial. Madrid

Enrique interrumpió su recital, comenzado con bastante puntualidad a las 8 de la tarde, recordando a un tal Paulino, abstemio y organista (en otros tiempos) de la basílica del Monasterio con el que había recorrido algunos bares de El Escorial y al que la habría cantado algunas letras por malagueñas, no precisó si en la iglesia y acompañado al órgano por Paulino, o si durante su recorrido por algunas tabernas de la ciudad.

Un aspecto destacable del concierto fue ver a Enrique Morente admirando al joven guitarrista de apenas 19 años, Juan Habichuela, nieto, dejándole suelto para que se explayara en falsetas diversas y expusiera ante el magnífico auditorio, el talento que sin duda posee y del que cabe esperar un desarrollo pleno en los años venideros. Pero, también el maestro se sintió a gusto con el alumno y cantó por palos o tercios que no suelen escuchársele con frecuencia. Por ejemplo la granaína, ‘Asesinado por el cielo’ con letra de García Lorca, o esta otra letra popular por alegrías: Si quieren saber, señores,/lo que valen los chavales/ se lo pregunten a Francia/que los franceses lo saben, en clara referencia a los hechos acaecidos durante las guerras contra Napoleón. Morente hizo un recorrido amplio, por su repertorio, a excepción de las siguiriyas, pero sí cantó por cabales que, aunque derivadas de las anteriores, hoy se han independizado completamente de aquellas en la forma y en el fondo gracias a la creación morentina. En todos los demás estilos que interpretó el cantaor: malagueñas fandangos, soleares, martinetes… hubo momentos en los  que se apreció el sello único de su genialidad, y el público, puesto en pie, arrancó dos propinas, la última de las cuales por bulerías, a las que Morente da un tratamiento en profundidad y cuyo reconocimiento comienza a aflorar a la superficie.

10

Discografía obliga (inédito)

20 de febrero de 2010

Clausura del XXIV Festival Flamenco Cajamadrid

Enrique Morente. Teatro Circo Price Madrid

Una de las características diferenciales de Enrique Morente con el resto de artistas de su profesión es la inclusión en sus recitales de una gran parte de su repertorio discográfico. Dependiendo de las épocas hemos podido escuchar en los escenarios muchos temas de sus discos sobre Miguel Hernández o Lorca, la Misa Flamenca, la Fantasía y Alegro-solea, Omega, El pequeño reloj, Morente sueña la Alhambra, y así hasta llegar al Pablo de Málaga en el extenso recital multitudinario -con reventa incluida- en el recinto del nuevo  Price, en el que el cantaor desgranó un bloque del disco dedicado a Picasso,  un bloque duro y compacto de especial dificultad técnica, lírica y musical, que Morente supo resolver con su entrega, talento y sus excepcionales cualidades de voz y forma, tanto más sorprendentes por cuanto ha entrado en una edad en la que muchos periclitan fatalmente. Pero no solo cantó piezas de su penúltimo trabajo como ‘Autorretrato’, ‘Guern-irak’, ‘Bulerías del Pan tostao, etc… Hubo también soleares y siguiriyas, bulerías, granaína/malagueña, alegrías, fandangos, martinetes, y el recuerdo de su ultimísimo disco, el recientemente premiado Morente Flamenco, con esa joya flamenca de la serrana y la siguiriya de cambio de María Borrico-Matrona: Señor cirujanito, desengáñeme osté…, que a pesar de ser un cante primitivo, casi en olvido, Morente supo revitalizar y embellecer. El sonido excesivo, no muy limpio  no  pudo restar grandeza a la actuación del genial cantaor.

Mi última entrevista a Enrique Morente

2 de junio de 2008

“Quiero homenajear a Pablo Picasso y el simbolismo del Guernica”

Pablo de Málaga, nuevo disco del artista granadino, pone en flamenco la prosa surrealista del genial pintor español.

El álbum número veinte de las obras discográficas extensas de Enrique Morente saldrá a la calle en los primeros días de junio. Para celebrarlo el cantaor -que actuará en la Suma Flamenca el día 6 en la Villa de Vallecas- ofrece un concierto muy especial para 300 personas el 11 en el Museo Reina Sofía de Madrid, y el 14 presentará el álbum en abierto en el frontón Jai Alai de Guernica, Vizcaya. Un auténtico revuelo informativo de los medios de prensa escritos, audiovisuales y digitales está precediendo el nacimiento del disco, hasta el punto de que se hace casi imposible poder hablar con Enrique Morente. Al final lo localizamos tras una ronda de entrevistas en la sede de RTVE y una visita de reconocimiento al auditorio del “Reina Sofía”, donde  tendrá lugar el primer recital.

Maestro, ¿es usted consciente de las expectativas que está suscitando su nuevo disco con textos de Pablo Picasso?

Pues sí, la verdad es que no me lo esperaba, y le estoy muy agradecido a todos los que se interesan por Pablo de Málaga y por mí.

Escuchando atentamente los temas del álbum, se me ocurre que no es sólo un tributo al Picasso pintor y escritor, sino que en él hay muchos más homenajes y recuerdos.

Bueno es posible. Esa es su interpretación, pero yo lo que he pretendido ante todo es hacer un homenaje al Picasso escritor de textos maravillosos y a lo que representa su pintura y en especial el Guernica, que ahora acabo de ver otra vez.

A usted parece fascinarle la figura de Picasso. Y ya hizo con anterioridad un disco con textos del pintor.

Sí, un disco que se llamaba Canto y cante a Picasso, que fue un encargo del Museo Picasso de Málaga con motivo de su inauguración en octubre de 2003. Pero se trataba de una pequeña tirada de unos 500 ejemplares, que permaneció prácticamente inédita. Allí había un esfuerzo y un material que no podía desaprovecharse, y que ahora he vuelto a retomar.

¿Se trata de algo así como el núcleo central del nuevo disco?

De alguna manera sí, pero no está puesto en el nuevo sin más. Se han cambiado muchas cosas, se han incorporado nuevos instrumentos y nuevos arreglos de voces . Y lo que era un tema que duraba casi quince minutos sin interrupción lo hemos adaptado en varios cantes.

El primer corte que abre su álbum,  que recibe el nombre de ‘Guernirak’,  usted lo describe con  una serie de ideas alusivas y sobre todo de elementos literarios y musicales diversos que aparecen como yuxtapuestos…

Yo creo que los escritos de Picasso más que ser surrealistas son cubistas y  he pretendido también hacer cubismo, que mi trabajo sea cubista. No sé si lo habré conseguido. Poner aquí un pregón , allí una siguiriya, luego el caos… y acabar con una canto que hacen sin acompañamiento de instrumentos una mujer y una niña. Es una saeta de Pinos Puente, Granada, el pueblo de donde era mi madre.

Los creadores de cualquier orden van dejando siempre huellas de sus obras anteriores en las nuevas. En el tema que usted se refiere aparecen recuerdos del disco Despegando o del tema ‘Ciudad sin sueño’ del disco Omega.

Bueno, parece ser que El Omega me persigue.

No, si no se trata de un reproche, sino todo lo contrario; en la verdadera creación se vierten elementos que forma parte de la sustancia del artista…En su nuevo disco también aparece algo del Pequeño reloj.

Claro, es inevitable, y todos los que conocen mi obra discográfica anterior lo interpretarán así probablemente.

En ese primer tema, también de manera explícita, usted canta: “gritos, de mujeres, gritos de niños, gritos de pájaros…”

Ese trozo es del “Sueño y mentira de Franco”, que Picasso escribió directamente en francés (songe et mensonge de Franco).

Usted ya cantó hace tiempo a Brassens en Francés, ¿no se le ha ocurrido cantar también ahora un texto de Picasso en este idioma?

Bueno sí, precisamente canté en francés esas palabras, esas frases, que usted señala; pero por diversas circunstancias se quedaron en el disco duro del ordenador. Igual un día las canto en algún directo.

En otro corte central del disco, una soleá sin guitarra y con percusiones, al final usted apunta una saeta que acaba con unos sorprendentes ayeos atonales y seriales nunca cantados ni escuchados antes en el flamenco.

Lo que he tratado ahí es reflejar los horrores de las guerras del mundo moderno. La guerra de Irak, por ejemplo, cuando he visto en televisión a esas madres y a esas abuelas que encuentran a sus hijos muertos,  destrozados y lanzan esos gritos de desesperación desgarradores.

No todo en el disco es dramático. Usted ha volcado en el mismo también dosis líricas o satíricas.

Hay dos temas que se diferencian de los demás. El primero es una como una nuba o canto andalusí, en el que he unido a la Orquesta Chekara de Tetuán -con la que he colaborado en  muchísimas ocasiones- y a la rondalla  del Albaicín a la que llamo Orquesta de Cuerda del Albaicín, mi barrio. Y en ese tema canto un soneto de Góngora…Al otro corte, ‘Buzón de voz’, le he puesto letra mía. Va en ritmo de tangos y de rumba-rap. Y es como una denuncia de la incomunicación a la que hemos llegado los seres humanos en los tiempos de la comunicación, aunque eso sí, contado y cantado en clave de humor…

Usted ha dicho anteriormente que hubiera sido más fácil cantar las páginas amarillas que los escritos de Picasso, pero es que además  pone en cante jondo  hasta los números

Si se refiere al tercer cante por soleá del disco, pues sí, porque es también un texto de Picasso que me pareció oportuno y tras los números parece que se refleja una cierta angustia del hombre.

A usted le ha salido un disco flamenco casi cien por cien: siguiriyas, soleares, bulerias, granaínas, malagueñas, verdiales, etc.

Yo siempre he cantado cante flamenco, cante jondo, a mí lo que más me gusta es el cante flamenco clásico.

Incluso en los tientos del segundo corte, ¿no aparece como una especie de homenaje a  Manolo Caracol.

Estoy totalmente de acuerdo. Siempre he sentido una gran admiración por ese artista extraordinario que fue Manolo Caracol.

El disco lo termina usted con un “Adiós Málaga la bella”, y lo cierran formando un dúo -confundidas las voces- sus dos hijas, Estrella y Soledad, pero, que  es como un canto de optimismo y confianza en el futuro.

Sí, claro, son mujeres y muy jóvenes y cantan muy bien. ¿Cómo no?

La explicación al título Pablo de Málaga  tal vez se encuentra en las palabras del propio pintor malagueño que se pueden escuchar en el comienzo del tercer tema del disco, en las que da fe de su españolidad y orígenes andaluces.

 

 

 

  2.- ÚLTIMOS DISCOS

Breve análisis de Pablo de Málaga

 El nuevo trabajo discográfico de Enrique Morente se enmarca en la línea innovadora, revolucionaria para muchos, que el maestro granadino adoptó en varios trabajos antiguos y especialmente a partir del ya mítico Omega, que grabó en compañía de la banda de rock duro Lagartija Nick. Línea que continuó en El Pequeño Reloj y Morente sueña la Alhambra. Pablo de Málaga, además de la escritura automática de Pablo Ruiz Picasso, mezcla  coplas populares y del mismo Morente  junto al soneto del poeta cordobés don Luis de Góngora, que se incorpora a la ya extensa lista de más de treinta poetas cantados por Enrique Morente. En la parte musical, la fusión no es menos creativa. Junto a los ecos más clásicos de las seguiriyas, soleares, tangos, malagueñas o bulerías, se superpone música electro-acústica, tecno, polifónica, desdoblamiento de voces, efectos sonoros, etc. El resultado global es típicamente morentino

Pablo de Málaga, que tuvo su embrión en  Morente, Canto y Cante a Picasso, de 2003, comenzó a desarrollarse en el otoño de 2006. Desde entonces el cantaor ha trabajado sin interrupción en el estudio de grabación que tiene en su casa del Cerro de San Miguel, en Granada. Ha contado con la participación de guitarristas como Pepe Habichuela, David Cerreduela, Paquete y de los bailaores Juan Andrés Maya e Iván Vargas, y Estrella y Soledad, sus hijas, entre sus principales colaboradores. Tras negociaciones sin éxito con Isabela Mora y madame Anne Baldassari, Directrice du Musée National Picasso. Hôtel Salé 5, rue de Thorigny 75003 Paris, que en principio  iba a patrocinar el nuevo trabajo y otras también si resultados con diversas discográficas multinacionales, Morente optó por publicar Pablo de Málaga en el sello que él mismo creó en 1994 con el equívoco nombre de “Discos Probeticos”, y en el que publicó su Fantasía para Cante Jondo y el Alegro-Soleá, entre otros. De esta manera, Enrique Morente ha hecho honor a su reconocida fama de hombre y de artista libre.

Enrique Morente presentará su nuevo disco en Guernica

El 14 de junio a las 21 horas en el frontón Jai Alai de la histórica villa vizcaína presentó el maestro granadino su nuevo disco, Pablo de Málaga, con textos escritos por el pintor Pablo Picasso. La elección de Guernica como lugar de presentación del nuevo trabajo de Morente -71 años después de la destrucción de la ciudad por los aviones de la Luftwaffe- es de “reconocimiento y homenaje por el significado que tiene la citada población en la obra  pictórica y literaria del genio malagueño”, según fuentes promotoras. En éste CD, Morente ha cantado 13 temas con algunas letras populares pero, sobre todo, con letras de la prosa automática surrealista, principalmente, que Picasso comenzó a escribir en español y francés de manera indistinta a partir de los años 20 y hasta finales de los 50 del siglo pasado. En este sentido, Enrique Morente tuvo la intención de cantar y grabar en su estudio un fragmento en francés alusivo al bombardeo de Guernica, fragmento que por diversas razones no se recogió finalmente en el CD. Él me pidió que le ayudara en la pronunciación y en la elección  del texto en francés, para lo que me entregó por unos días un grueso volumen de la editorial Gallimard que le habían regalado y donde se reunía toda la poesía escrita en francés y español por Picasso

El nuevo CD de Morente hace el número 20 de sus grandes obras discográficas. Tuvo un precedente más reducido y convencional en otro álbum, Morente canto y cante a Picasso, que fue editado sin  fines comerciales con motivo de la inauguración del Museo Picasso de Málaga en octubre de 2003. Pablo de Málaga, que cuenta igualmente con el apoyo del Museo malagueño, llega acompañado de una gran expectación en medios de prensa (he recopilado más de 60 títulos entre noticias, reportajes y entrevistas) y círculos cercanos al cantaor granadino, desde los que ha trascendido la singularidad del nuevo álbum, no sólo por la materia de su contenido lírico, sino igualmente por el contenido musical que se señala más rupturista que el de sus dos discos anteriores, El Pequeño Reloj y Morente sueña la Alhambra. La nueva entrega de Enrique Morente coincide con un periodo de gran actividad del cantaor, quien prepara la reedición de su mítico Omega, así como una extensa gira por varias ciudades españolas, con tres recitales en Madrid los días 6 , 9 y  21 de junio.

Complemento mis opiniones anteriores con otras traducidas, extraídas de la reseña en idioma francés de Claude Worms, estudioso del flamenco y morentiano inteligente.

Enrique Morente : Pablo de Málaga CD : Discos Probeticos y El Caimán CDDG 102 (2008):

“Quitarse el sombrero y guardar silencio, Señores. Superado el trauma de la primera audición de este disco extraordinario e inaudito (en el sentido literal de los términos), solo el silencio podría estar a la altura del evento…”.  Así dice Claude Worms en el comienzo de su magnífico estudio sobre Pablo de Málaga. Tras afirmar que cada disco de Morente es el mejor hasta el siguiente, el musicólogo francés estima acertadamente que fue con la composición en estudio de la compleja banda sonora para la película de Currito de la Cruz, como Morente abrió y manipuló la caja de música en la que cabrían todos sus discos posteriores desde el Omega a Morente sueña la Alhambra:

“…A partir de Currito de la Cruz de 1992, Morente concebirá el flamenco

no como un repertorio de formas fijas, sino como un material musical, y concluye que la génesis de este último disco  constituye la suma de la obra discográfica de Enrique Morente.

“Además del material flamenco de Pablo de Málaga, el otro fundamento musical del disco es el trabajo sobre la materia vocal. En este sentido, el compositor es indisociable del intérprete. Enrique Morente no ha perdido nada  de su domino de todos los parámetros de la vocalización flamenca. Pero él moviliza aquí todos los recursos conocidos (y desconocidos) de la voz humana: para el timbre, desde  los armónicos más diáfanos a los roncos más apagados; y en lo que respecta a la enunciación: la salmodia, el scat, y  el rap flamencos. Añádasele a eso la respiración, el soplo, el suspiro, el grito…y el silencio (efecto vocal rítmico reivindicado como tal en los créditos de ‘Malagueña de la campana’ y en Compases y silencios’.

El análisis de Claude Worms concluye comparando los recursos vocálicos de Morente con los recursos plásticos de la pintura en acertado paralelismo con relación a la naturaleza del disco:  “…las voces de Enrique Morente componen contrastes, textura, materias, espesores y claroscuros de la pintura a la espátula o a la acuarela…”.

Agradezco a Claude Worms sus préstamos que entiendo en correspondencia con los que él mismo toma de mi Enrique Morente, la voz libre, obra que tiene la lealtad de citar como referencia principal en su magnífico artículo, en el que concluye categórico:

“Enrique Morente es un inmenso compositor, de valor universal (el concepto tan a menudo  utilizado de “universalidad del flamenco” no se ha empleado nunca de manera tan pertinente como para este músico). Del mismo modo que “París 1919” (John Cale), “Rock bottom” (Robert Wyatt), “Lennie Tristano” (Lennie Tristano), “Spitual unity” (Albert Ayler), “Deserts” (Edgar Varèse), y “Coptic light” (Morton Feldman)…Pablo de Málaga es una obra mayor de la música contemporánea en el sentido de trascender los géneros”.

Posdata a Pablo de Málaga

Las saetas que yo llamo “dodecafónicas”  o “atonales” que se escuchan en el mencionado corte “Compases y silencios” y que me llamaron tanto la atención desde el momento que las escuché por primera vez, pueden estar inspiradas casi con toda certeza -además de en la saeta “quinta” que conocía el genial Pepe Marchena- en las saetas antiguas de finales del siglo XVII y principios de XVIII que componen la rica tradición musical de la ciudad de Marchena, Sevilla. La pista de su posible origen me la proporcionó el músico, director de orquesta y compositor Ekhi Ocaña. Este joven artista navarro, de origen andaluz, tuvo la gentileza de enviarme una grabación de finales de los 90 del programa  “Nuestro Flamenco” de José María Velázquez, programa en el que el poeta y flamencólogo gaditano comentó e hizo escuchar a la audiencia de RNE las saetas referidas a las que definió como pre flamencas y cuyas notas y tonalidades sorprendentemente, modernas y arcaicas a un tiempo, hubieron sin duda de llegar a los oídos-esponja del maestro Morente…

 

Tres discos en directo y uno en estudio

Tras la publicación del disco Omega en 1996 y en conversación distendida un día con el maestro, le dije con todo respeto que yo creía que ahora era la ocasión de poner en práctica la consigna de Matrona de los “pasos adelante y atrás” y que a mí me gustaría que sacara un disco o varios discos con palos clásicos de sus recitales, y que yo estaba dispuesto a trabajar en el tema. Sin mucho entusiasmo Enrique me respondió que le parecía bien y que pidiera a algunos amigos de Madrid: Juan Verdú, Miguel Espín, y Antonio Benemargo cintas o masters que ellos habían grabado de sus conciertos. Sólo Antonio Benamargo respondió con algo a la petición que le hice a los tres. Con sus materiales, cuyos detalles he olvidado, y las cassettes que yo coleccionaba, elaboré un dossier de 23 páginas en el que recopilé una serie de actuaciones desde los años 70 hasta mediados de los 90. Indicaba los palos y las letras cantados, y las acompañaba de observaciones acerca de la calidad de ejecución y del soporte, y datos concretos sobre la reacción del público asistente a los diversos recitales, etc. Ese dossier, del que conservo una copia, se lo entregué en su casa al maestro en el verano del 98.

Diez años más tarde me entero por Enrique, de manera inesperada y tangencial, de la existencia de un disco que está preparando con grabaciones en directo para presentar en febrero de 2009 en la I Bienal de Flamenco de Buenos Aires, Argentina, un disco del que me dio una copia original con deficiencias técnicas. Fue por casualidad al visitarlo a su Carmen de San Miguel, como tantas veces, y él trabajaba en su estudio de grabación con Pablo Sánchez o de Peligros. Pero ni entonces ni más tarde cuando publicó otros dos discos de grabaciones en directo con la Universal, yo le hice ni él me hizo la más mínima alusión o recordatorio de mi propuesta y colaboración de años atrás…Sí hubo una invitación personal del propio maestro a la audición del segundo disco en unos estudios de grabación madrileños, y una justificación, que yo no le pedí ni tenía la intención de pedirle, de porqué le habían encargado a José Manuel Gamboa el texto de presentación para el libreto de este segundo directo, Morente Flamenco: “Es que como Gamboa trabaja para la casa discográfica Universal…, fue la explicación que Enrique me dio.

Morente+Flamenco (2010)

De los tres discos en directo cuyas grabaciones se encontraban en una “caja de zapatos de Aurora” (Según numerosas declaraciones irónicas del maestro en diversas entrevistas), el tercero, Morente+Flamenco, de 2010, recoge diez cantes, siete de los cuales corresponden a recitales de mediados y finales de los ochenta: ‘Soleá de la Cumbre’, de 1984, así llamada por haber sido registrada, con el toque de Paco Cortés, en la actuación de la I Cumbre Flamenca de Madrid;  ‘Malagueñas del Canario’ y la ‘Caña y el polo’, ambos de 1989 en Guadalajara; martinetes y tonás, rondeñas y jaberas, de 1989, con el toque de Montoyita, en la participación extraordinaria de los dos en Chambao Flamenco, celebrado en el Teatro de la Villa de Madrid, y en cuya concepción y organización colaboré con el director del ciclo, Antonio Benamargo; los tientos del ‘Poema del tiempo’ en los Jardines de Cecilio Rodríguez 1989, y soleares de Triana con el acompañamiento de Pepe Habichuela, en la primera parte del concierto excepcional que los dos granadinos brindaron  en los Reales Alcázares de Sevilla, con motivo de la VI Bienal de Flamenco sevillana de 1990. Estas siete grabaciones son las más antiguas de los tres discos en directo y nos permiten apreciar el gran momento de forma en que se encontraba Morente por aquellos años, con una potencia de voz y un dominio ya indiscutible de su estilo que sentaría las bases de la maestría posterior de su cante.

El disco Morente+ flamenco se completa con tres cortes, unas cabales de 1994, grabadas en los Jardines del Generalife, en las que Morente pone su voz al baile de Mario Maya y acompañando a ambos nada menos que  la guitarra de Manolo Sanlúcar, ¡una conjunción histórica sin lugar a dudas! Los dos toques restantes corresponden al terreno mixto del directo y el estudio: una nueva versión de las ‘Nanas de la cebolla’, con letra de Miguel Hernández, como homenaje al amigo Jose Antonio Bernicola, que acababa de fallecer; y, por último, atención,  unas bulerías de cuatro minutos y medio de extensión, ‘Bulerías de la Plaza Larga’, con ocho coplas populares y diversos registros musicales y rítmicos con inclusión de cuplé final. Un verdadero alarde flamenco – con pedigrí de Pastora vía Mairena, bajo mi punto de vista- de Morente con sabor rancio y festero, para desmentir a todos aquellos que dijeron que al “cantaor de Graná” no le gustaba cantar por bulerías.

Morente Flamenco (Argentina)

Si las ‘Bulerías de la Plaza Larga’ me recordaban  a la Niña de los Peines y a Antonio Mairena, las de este disco, llamadas ‘Bulerías del círculo’ (Orihuela 2007) tienen en parte el sabor a otro grande del cante del siglo XX, Manolo Caracol, y por el cual Enrique me confesó en algunas ocasiones sentir una grande admiración. Y recuerdan a Caracol no sólo porque cuatro de las coplas cantadas por Morente pertenecen al repertorio por zambras del maestro sevillano, entre ellas ésta tan hermosa que comienza diciendo: Yo tengo un reloj de plata…sino porque yo escucho en el eco de Morente el eco ese bronco y gitano de Caracol…luego, en las dos coplas finales de estas bulerías, que no llevan guitarra, Morente se va hacia la de Los Peines, por la que sentía verdadera pasión. De manera que el genio del Albaicín nos ha dejado dos grabaciones por este palo, tan mitificado en las últimas décadas, a las que nadie que tenga oído podrá poner objeciones o permanecer insensible al escucharlas.

La edición de este disco no estuvo exenta de problemas por la inclusión del toque del gran Pepe Habichuela en la caña y el polo del segundo corte, grabado en 1992, en un recital que los dos amigos brindaron en el Teatro Falla de Cádiz. Conociendo solamente la versión del cantaor sobre la causa de las desavenencias, considero oportuno no exponerlas, pero sí añadir que Morente, ni corto ni perezoso, recurrió a sustituir en el toque a Pepe por un sobrino, Juan Habichuela -nieto de su hermano Juan- un jovencísimo guitarrista del Sacromonte, perfectamente desconocido del gran público y que comenzó a dejar de serlo a partir de entonces. Enrique me hizo escuchar el estilo en cuestión antes de decirme quien lo acompañaba y cuando me lo dijo no pude sino manifestarle mi asombro por el resultado, resultado muy positivo al que Morente contribuyó pues me comentó que él guió y orientó el toque y el arreglo en estudio de las falsetas del precoz guitarrista.

El disco contiene otros dos cortes procedentes del recital mencionado antes, granaínas y malagueñas en las que el toque corresponde a don Juan Carmona Habichuela, también acompañante, quien no planteó obstáculo alguno para que su nombre apareciera en este trabajo destinado a ser presentado en Argentina con motivo de la I Bienal de Flamenco, de la que ya se habla in extenso en otro capítulo de este libro. De los cuatro cortes restantes que completan el CD destacan por su belleza los tientos ‘Hojitas del limonar’, grabados el 2008 en el recinto enduendado de El Bañuelo (unos antiguos baños árabes de Granada), y en donde Enrique se hizo acompañar por el toque de Rafael Riqueni. Son unos tientos muy pausados, ejecutados con mimo y dominio por la pareja de artistas tan singulares y que se inician y finalizan con unos acordes de guitarra impregnados de melancolía y romanticismo. La primera audición de este tema que tuvo lugar en la casa de Enrique, me dejó tocado por una emoción que le expresé al maestro, quien me comentó con orgullo que él también había intervenido para conseguir que Rafael creara esos acordes mágicos.

Completan los ocho cortes del  Morente Argentina, ‘Tangos de la vida’, cantados en el Festival La mar de Músicas de Cartagena en 2008, con Morente y su grupo habitual; cabales del Festival de Almuñecar 2006, con la guitarra del que fue durante unos años su guitarrista habitual Manuel Parrilla, y por último una versión del ‘Aleluyah’ del disco Omega, llena de entrega y énfasis, como no podía ser menos, en homenaje a Mario Maya durante la clausura de la Bienal de Flamenco de Sevilla 2008, y para ir abriendo boca con la vista puesta en la otra Bienal de Buenos Aires.

 

 Morente Flamenco (2009)

El primero de los álbumes editados en España “encontrados en la caja de zapatos de La Pelota”, es como una versión corregida y muy aumentada del llevado a Argentina. De sus once cortes, cuatro de ellos: tangos, tientos, granaína y malagueñas se encuentran en el anterior. Repiten  toques y acompañantes  como Juan Habichuela y Rafael Riqueni, aunque éste suma a los tientos una serrana (con el remate de la siguiriya de cambio de María Borrico) grabada también en El Bañuelo, llamada del ‘Maestro Matrona’, que resulta ser otra maravilla en la voz de Morente y en la ejecución del toque: ¡Qué manera de modernizar cantes tan rancios!, el talento y la sensibilidad de los dos artistas reelaboran una palo tan antiguo y casi postergado y lo convierten en una obra llena de contemporaneidad que servirá de referencia y estudio a profesionales flamencos presentes y futuros.

Escuchamos tres nuevos palos de otro concierto en el Teatro Falla, éste de 2003: dos por soleares, la de los ‘Cañaverales’ y la del ‘Pilarico’ y uno por fandangos naturales, con la inconfundible guitarra de Pepe Habichuela, ya superados los desacuerdos habidos; y para demostrarlo, un tercer cante por alegrías también con el toque del amigo y “hermano” en el arte y en la vida. Se grabó en el concierto memorable que los dos ofrecieron en abril del 2008 en el Palacio de Carlos V de Granada, una verdadera pasada de profesionalidad, sensibilidad artística y flamencura, un concierto que se podía editar completo en disco, incluidas las parrafadas inusuales en otros tiempos, que Enrique largó entre cante y cante.

Y Morente Flamenco se cierra del mismo modo que se abre, un corte añadido, grabado en estudio con el título de ‘Nanas de oriente’. Se trata de un tema programático en el que participó la familia Morente al completo, incluyendo a los  nietos: Curro y Debla. Es polifónico y compuesto musicalmente, con la base melódica de la marcha de Semana Santa, ‘Amargura’, que aparecía en el disco Maestros con la guitarra de Riqueni y la voz del propio Morente. A esa base se añaden otros fragmentos de nanas cantadas por Estrella, Soleá y Enrique y el coro familiar que repite la palabra “mare” de manera reiterativa. Morente aclaró que estaba dedicado a todas las madres del mundo que ven morir a sus hijos en las guerras. Una nana al revés, cantada por los niños a la madre. Decía que se cerraba del mismo modo que se iniciaba, pero, solo en apariencia porque entre el primer corte y el último hay diferencias de calado y forma: la duración, que pasa de 4 minutos 34, a 10 minutos  30; los temas musicales, Morente añade la segunda rondeña de  ‘El pequeño reloj’ del disco homónimo de 2003,  y lo canta –igual que en los fragmentos iniciales – en ritmo de bulerías, es decir cambia el compás binario de la taranta y los tangos originales por el ternario, y al final del todo termina con un canto desgarrado por siguiriya  a palo seco que se convierte en toná, al perder todo acompañamiento. ¡Ah!, los niños no miden el tiempo con el tic tac del abuelo sino con un gracioso y más suave “din dan”.

Llanto

Y llegamos a la que sería la última producción discográfica en estudio del maestro. Una obra que podríamos titular “Réquiem por un cantaor”, réquiem por Enrique Morente. Me pregunto si él no sentiría o presentiría algo indefinible al componer esta obra. Obra conmovedora en el contenido y en la forma. El contenido literario: el “Llanto por Ignacio Sánchez Mejías” de Federico García Lorca, no en toda su extensión sino en el primero y cuarto poema: ‘La cogida y la muerte’ y ‘alma ausente’. Versos terribles que por ser muy conocidos y escuchados no dejan de ser menos perturbadores y trágicos. El contenido musical: apuntes de cante jondo y recitados con voces graves, profundas y henchidas de seriedad

Los textos se disponen en tres partes musicales que van de lo complejo a lo elemental y a lo desnudo. En la primera parte Morente desgrana íntegramente los versos de ‘La cogida y la muerte’ en una pieza elaborada con elementos diversos que recuerdan otras composiciones anteriores, como ‘Martinete’ y ‘La última carta’ de Morente sueña la Alhambra, pero especialmente al tema ‘Compases y silencios’ del disco Pablo de Málaga. De los tres recupera los ecos polifónicos naturales o sintéticos que sirven de contrapunto a la línea melódica de su cante o recitados. Del tercer tema recupera, además, el compás por soleares que marcan continuamente los nudillos de Morente, la percusión electrónica y los golpes de batería Eric Jiménez que lo subrayan.

En la segunda parte se acompaña con guitarra Morente mismo – y esto es una auténtica novedad en toda su carrera-   en apuntes leves por soleares y fandangos. El toque lo ejecuta con los acordes básicos de la soleá para cantar y  recitar las estrofas de ‘Alma ausente’. El resultado intencionado nos desvela un esquema primario del flamenco, del cante jondo. En la tercera parte vuelve a los versos de ‘La cogida y la muerte’, pero ahora se despoja de todo aditamento instrumental y deja en cueros  su voz, una voz herida que grita, musita y tantea por soleares, siguiriyas y saetas: “A las cinco de la tarde…”. Y la voz herida de Enrique Morente se apagó para siempre casi a las 5 en punto de la tarde en un húmedo día del mes de diciembre, pero seguirá viva en sus discos…

3.-TRES PASEOS CON ENRIQUE MORENTE POR MADRID Y GRANADA

 En realidad podría referir más paseos con Enrique Morente por estas dos ciudades nuestras, y otros paseos y ratos por ciudades como Jaén, Cartagena, Tarifa,  Zahara de los Atunes, etc., pero muchas más cosas permanecen escritas en mi diario personal y aún no corresponde el momento de sacarlas a la luz…

 Paseo con Enrique por el Albaicín, el 28 de septiembre de 2007, (cumpleaños de La Pelota)

Nos trasladamos en coche, creo que era su viejo Peugeot 205 blanco, desde su casa de Carril de San Miguel a la casa de la Plaza de San Nicolás. Enrique conduce como un loco a través de  las callejuelas y callejones, a veces se da golpes traseros y  laterales con los muros que flanquean el laberinto de calles. Conoce y lo reconoce todo el mundo: los taxistas, los camareros, los viandantes e incluso una turista de Madrid, llamada Olga, rubia y de ojos azules, en consonancia con su nombre eslavo. A todo el mundo trata con sencillez y todos le devuelven el saludo con simpatía y admiración reflejada en los ojos. El motivo de la salida es el de fijar un mosaico con la cara de Estrella en la fachada oeste del “pabellón” de San Nicolás. Enrique quiere seguir fijando en esa fachada los retratos de artistas de flamenco granadinos. En la plaza hay dos jóvenes interpretando flamenco. El cantaor es un pegavoces desafinado. Enrique lo escucha y se enfada. Yo le digo que es una forma de desprestigiar el flamenco, y él asiente. No se le pasa el enfado. Comentamos que el concejal de Cultura de Granada, Juan García Montero, debía tomar cartas en el asunto e impedir esa cutrería de lo tipicale spanis en un lugar de la belleza, significado y frecuentación del Mirador de San Nicolás. Enrique va a pegar también en la fachada de su casa el nombre que esta recibirá: “Casa de la tradición y la traducción”, que es un concepto acariciado por él para definir el arte. Nada más terminar el pegado del mosaico de Estrella, estalla una fuerte tormenta de truenos y lluvia que nos obliga a refugiarnos en uno de los dos bares que hay detrás de la plaza de San Nicolás…

Segundo paseo, por el Albaicín

            No sabría decir la fecha exacta, pero sí que tuvo lugar entre el 2007 y el 2008, antes de comenzar la segunda gira Omega de Morente con los Lagartija Nick y tras el periodo de distanciamiento entre ellos que se había reflejado sobre todo por el plantón del grupo en la película de José Sánchez-Montes, Morente Sueña la Alhambra. Después de almorzar en su casa,  Enrique me pidió que lo acompañara a Casa Pasteles, una cafetería-pastelería situada en la parte oeste de la Plaza Larga del Albaicín, junto al antiguo arco árabe de las Pesas. Su objetivo era hablar con Antonio Arias, con el que había quedado citado. El líder de Lagartija estaba esperándolo cuando llegamos al local. Hablaron sobre las condiciones generales de la gira en un tono de total entendimiento y recuerdo que Antonio le dijo varias veces a Enrique: “Como tú lo veas, maestro, como tú digas…”.

Yo me pregunté por qué Enrique me había pedido acompañarle a una cita tan decisiva para él y los Lagartija, y me respondí que tal vez se debía al hecho de que el maestro quería que fuera testigo de su reconciliación con el grupo, toda vez que él me había abroncado por teléfono, creo que injustamente, por la larga entrevista con Antonio Arias que incluí en la segunda edición de Enrique Morente la voz libre, entrevista en la que  los Lagartija se atribuían un papel muy importante en la creación del disco Omega y que disgustó mucho a Enrique Morente.

Tercer paseo, por Madrid

 La sonrisa de Miguel (Texto publicado en la revista Boronia) (insertar foto)

Fue durante el invierno de 2008. Enrique actuaba en una gran ciudad de la periferia madrileña, al suroeste; de esas que han crecido como las setas tóxicas, pero en las que viven buenas gentes y se han construido magníficos teatros. En uno de ellos cantaba Enrique, y allí nos desplazamos con toda la ilusión del mundo puesta ya desde por la mañana, como siempre que íbamos a ver y a escuchar al maestro. Terminado el recital, quizás no uno de los mejores aunque ya quisieran muchos cantar sólo aproximadamente del modo que lo hizo Morente esa noche, lo visitamos en camerinos y tras los abrazos y comentarios de rigor sobre la actuación, le ofrecí mi coche para regresar a Madrid. “¿A dónde vamos?”, preguntó. “¿A la Mi Venta?”, le respondí interrogante. Sabía que a él le gustaba mucho ese lugar, situado en frente del edificio del Senado y semiesquina con Bailén y muy cerca de la sala Caripén y del Chinitas, donde Morente trabajó de muchacho.

Los dueños lo trataban como a un príncipe (“también a la hora de pasarme la visa”, comentaba con sorna). Bueno no solamente esos dueños, sino los de los bares y tabernas de Madrid donde él solía recalar tras los conciertos: El Pairón, La Giralda o la Tacita de Plata (no estoy seguro del nombre), Viña P…, que era donde se relajaba con la familia, músicos y amigos después de las tensiones de un concierto. Esta vez, Enrique venía solo y a eso de las tres de la mañana, salimos de la Mi Venta. Pasamos por el aparcamiento de la Plaza de España para recoger el vehículo. El cajero automático se tragó mi tarjeta y me puse a buscar a un empleado que no apareció hasta el cabo de un cuarto de hora. Mientras, dejé a Enrique con Marylène, mi mujer, esperándome impacientes.  “¿Te llevamos a casa, Enrique?”. Mi pregunta era ociosa, porque presentía que no le apetecía para nada retirarse ya. “Déjame en Ca Miguel, si no te importa”. Estaba casi seguro de su preferencia.

Al llegar con el coche ante  el Candela, Miguelito se encontraba en la puerta bajo los focos, junto a los dos porteros eslavos. Al verme me sonrió con alegría, pero cuando reconoció que el pasajero que se bajaba por la puerta trasera era Enrique, su rostro se transfiguró y su sonrisa reflejó la imagen de la auténtica felicidad.

Siempre los recordaré…

4.-VIAJE A ARGENTINA DEL 17 AL 27 DE FEBRERO 2009

 

Día 17, llegada a Córdoba con recepción calurosa de miembros de la colonia de “gallegos”. Esa misma tarde encuentro en el hall del hotel a Enrique y a la Pelota, por la noche vamos todos a cenar a un restaurante situado en un extenso parque de Córdoba, nos invita el cónsul general de España, Rafael Soriano y su mujer, una joven búlgara muy bella, llamada Nicoletta. El ambiente y el trato del restaurante es idéntico cualquier español de sus mismas características.

A la mañana siguiente bajo a la piscina del hotel y me encuentro a Aurora, Enrique y Soleá en bañador. Unas horas más tarde asistimos a la recepción que da la municipalidad de Córdoba y el Consulado español a las autoridades y participantes en el I Festival flamenco de Córdoba. Voy con Antonio Sánchez y los guardias de seguridad no nos dejan pasar de la verja de entrada. Nos identificamos, pero no hay modo de que estén dispuestos a dejarnos entrar porque no figuramos en una corta lista de invitados que consultan. Vienen los dos jóvenes (cámara y sonido)  que filman y graban el reportaje de Morente de Antonio Oliver y hablan con los guardias confirmándoles quiénes somos, pero estos se niegan amable y firmemente. Son mucho más estrictos y protocolarios que aquí, incluso diría que mucho más autoritarios. Finalmente vemos llegar al Cónsul español, Rafael Soriano y yo lo paro y le cuento nuestra situación. Inmediatamente se resuelve el incidente y entramos en los salones del Palacio Ferreyra, un bello edificio de estilo francés, rodeado de jardines, que perteneció a una rica familia de gallegos, estos sí auténticos. Aparece Enrique con chaqueta sobre los hombros y se sienta en la mesa junto al embajador de España, el gobernador de la provincia de Córdoba y alguien más de importancia. La informalidad del atuendo de Enrique contrasta con la uniformidad de las autoridades y mayoría de invitados. Cuando terminan las charlas de bienvenida y parabienes. Ofrecen un pequeño show de flamenco-tango, a cargo de un grupo local, que consigue emocionarme, especialmente por el sonido del bandoneón y por constatar las similitudes que existen entre el tango argentino y nuestro flamenco. Después hay cóctel y canapés, todo muy parecido a cualquier recepción española…

El 19 paseo mañanero por Córdoba con un calor sofocante. Por la tarde, a la hora de la siesta, entrevista al alimón con Morente en la radio local de mayor audiencia; el estudio es muy reducido y cutre, y en el mismo trabajan sudorosos cinco periodistas a la vez. A las 20 h. tiene lugar la presentación de los discos de Enrique y de mi libro en la sede del Centro Cultural Córdoba-España. Se celebra al aire libre en una especie de patio tipo andaluz con lleno completo. Enrique está a gusto y tras las presentaciones se anima a cantar fuera de programa. Lo hace a las mil maravillas, y el acto termina con el calor y entusiasmo de los asistentes que nos agobian y sobre todo al maestro que sufre una lipotimia y tiene que retirarse a descansar unos minutos. Por la noche cena en otro restaurante de lujo con presencia del cónsul y del Embajador de España, Rafael Estrella (granadino).

Al día siguiente viajamos hasta la localidad cercana de Villa Carlos Paz, donde Enrique va dar su primer recital del Festival. Villa Carlos Paz es una ciudad principal de veraneo a unos cuarenta kilómetros al oeste de Córdoba, está rodeada de montañas y a la orilla de un gran pantano. El paisaje es muy parecido al de algunas zonas de la sierra de Madrid, pero el pueblo es como uno español de los años 50. El concierto, gratuito, es seguido con un gran silencio y respeto por los asistentes que llenan el recinto y no lo abandonan a pesar de unas cuantas gotas de lluvia caídas de manera inoportuna. Terminado el recital, otra invitación a cenar en un enorme restaurante popular y permanecemos allí hasta las 3 de la mañana. Enrique compra todos los muñequitos que lleva en la cesta un vendedor ambulante, casi un niño.

Por la mañana del 22, ya de regreso a Buenos Aires,  nos trasladamos al Castelar Hotel que se encuentra en la misma Avenida de Mayo, unos doscientos metros más al oeste. El hotel es decimonónico con un lujo decadente que le da un encanto literario que hace soñar. No es extraño que en él se alojara ( Habitación  704) Federico García Lorca durante la estancia de 6 meses que pasó en la ciudad. Pido una buena habitación con vistas y nos dan la 1004, tres plantas por encima de la del poeta, desde la que se contempla la avenida de Mayo y la del 9 de Julio, pues el hotel hace semi esquina entre las dos. La avenida de Mayo es conocida como la de los españoles, o la más española. Además del hotel Hispano, existe un buen número de bares, cafeterías y restaurantes con nombres españoles: Asturias, Iberia, Ávila, El Escorial, La Moncloa…también, hacia la Plaza de Mayo, el café Tortoni, fundado por un francés en 1850, que es el café más antiguo de Buenos Aires y mantiene el ambiente y estilo de esos años y cuenta con un montón de camareros de elegante atuendo, y, amables, cosa extraña en un santuario de ese tipo. Tiene una cola permanente de clientes y turistas en la puerta que aguardan su turno para entrar… Ese día van llegando de vuelta los compañeros de Córdoba, incluido Enrique y La Pelota.

Por la tarde del mismo día a la 19h00 aunque con retraso de una hora tuvo lugar la presentación de los discos de Morente y del libro de Miguel Mora y el mío en la residencia oficial del embajador de España. Situada en el barrio  más rico y elegante de Buenos Aires, la embajada ocupa un palacete de principios del XX, rodeado de un cuidado jardín. A pesar de nuestro retraso, nos esperaba una nutrida y selecta representación de personalidades y periodistas. Nos piden que seamos muy breves, y yo, ateniéndome a la petición fui casi telegráfico. Enrique sacó a relucir su ironía, un tanto enredada, cuando le tocó opinar sobre Enrique Morente, la voz libre. Unas semanas más tarde, ya en España,  me llamó por teléfono para disculparse por su actitud. Del acto se hicieron eco multitud de diarios y cadenas de televisión de todas las Américas, incluida la del norte. El País publicó una reseña de Soledad Gallego Díaz llena de imprecisiones y con una fotografía escandalosa: en la misma me habían eliminado a mí así como al embajador: sólo Miguel Mora y Morente, el primero llenaba la parte izquierda a mucha más altura que el maestro, a la derecha, y como en una actitud de subordinación ante el periodista del citado medio. Protesté de esto mediante Carta al Director que no vi publicada.

El día 25, hacia las 12h nos trasladaron en una furgoneta a todo el grupo de flamencos alojados en el Castelar Hotel, hasta el típico barrio de La Boca, cuna del tango y reducto del género para turistas. Es decepcionante pues se trata de un espacio acotado por dos calles – una la “Caminito”- que es como una pequeña reserva artificial llena de restaurantes a cual más cutre y con dos o tres tiendas aún más cutres atestadas de souvenirs baratos. Como el tiempo lo permitía a la puerta de cada restaurante había terrazas llenas de mesas y extranjeros que, mientras comían, podían ver shows tangueros  o de música folclórica argentina. Con relación a las parejas de tango, me dio la impresión de monotonía y saciedad en los movimientos de baile, todos muy exagerados especialmente el de las partenaires femeninas. Naturalmente se invitaba a los turistas a servir de pareja a los dos profesionales, y así invitaron a Enrique y señora, que se marcaron unos pasitos de tango con el pibe o la piba correspondiente o se dejaron fotografiar en esas siluetas grotescas en las que se mete la cabeza. Teníamos reservado un restaurante, el principal del barrio, cuyo dueño de nombre italiano no dejó de obsequiar y agasajar a Morente a lo largo de todo el almuerzo -a base de pizzas y empanadas criollas-  dentro del más puro estilo italiano “côté” mafioso. Le dedicó un poema elogioso y le regaló un cuadrito espantoso con la representación del interior de su local, saturado con las fotos de los personajes que pasaron por él. El resto más extenso del barrio de La Boca, que recorrimos en el microbús a nuestro regreso al hotel, me pareció un espacio muy degradado y rayando en el chabolismo.

 (continuará)

 

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Libros y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s